22264(02-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  22264   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 46  

Bogotá,  D. C., dos (2) de junio del dos mil  cuatro (2004).   

VISTOS  

          Decide  la  Sala  si  es procedente admitir la demanda de casación  presentada  por  el defensor del abogado JUAN ZACARÍAS  PALACIOS   PEREA   –que  anuncia  como  excepcional-  contra la sentencia dictada el 6 de agosto del 2003  por el Tribunal Superior de Bogotá.   

HECHOS Y ACTUACIÓN  PROCESAL  

          La  subdirección  de  prestaciones económicas de la Caja Nacional  de  Previsión formuló varias denuncias, porque encontró que en el trámite de  algunos  reconocimientos  de pensión se habían aportado documentos falsos para  acreditar  relaciones  laborales  inexistentes  o  tiempos de servicio irreales.   

          Como  conclusión  de  las diversas investigaciones adelantadas por  varios  despachos,  finalmente  la  fiscalía 79 seccional, mediante providencia  del  11  de  febrero  del  2000, acusó al abogado JUAN  ZACARÍAS  PALACIOS  PEREA  por  plurales  delitos de  falsedad  material  de  particular  en  documento  público agravada por el uso,  fraude  procesal  y  estafa,  decisión  confirmada íntegramente por una fiscal  delegada  ante  el  Tribunal  Superior de Bogotá el 30 de marzo del mismo año.  Por  las  mismas conductas punibles, en proceso que se desprendiera del anterior  y  que  luego habría de acumularse en la etapa del juicio, el 1º de agosto del  2000   la   misma  fiscalía  79  acusó  a  JAVIER  ULISES  VIVEROS  GONZÁLEZ,  resolución  que  confirmó  el  18 de septiembre siguiente una delegada ante el  Tribunal Superior.   

          Por  otra  parte,  el  23  de  noviembre  del  2000 la fiscalía 75  seccional     formuló     resolución     acusatoria     contra    PALACIOS  PEREA  y  VIVEROS GONZÁLEZ por  plurales  delitos  de  fraude  procesal,  falsedad  material  de  particular  en  documento  público,  tentativa  de  estafa,  estafa  agravada por la cuantía y  concierto para delinquir.   

          Acumuladas  las  causas  en  el  Juzgado  29  Penal del Circuito de  Bogotá,  por  sentencia  del  31  de  enero  del  2003  los  procesados  fueron  condenados  a 132 meses de prisión como coautores de fraude procesal, concierto  para  delinquir,  falsedad material de particular en documento público agravada  por el uso, estafa agravada por la cuantía y tentativa de estafa.   

          El  fallo,  apelado  por  los  defensores,  fue  confirmado el 6 de  agosto  del  2003 por el Tribunal Superior de Bogotá, que sin embargo redujo la  pena  a 72 meses de prisión porque la fijada por el A  quo superaba el máximo permitido para el concurso de  conductas  punibles,  en tanto por la ilicitud más grave apenas había deducido  36 meses de prisión.   

LA DEMANDA Y SUS CONSIDERACIONES  

          Con  independencia  de  que  el  actor aludiera a una “demanda de  casación  excepcional”, en un escrito elaborado sin suficiente cuidado, en el  que  por  no hacerse la simple revisión final del texto se repiten varias veces  extensos  párrafos  y se transcriben, sin la debida aclaración de procedencia,  segmentos   de   la   decisión  que  se  cuestiona,  el  defensor  del  abogado  PALACIOS  PEREA  atacó  el  fallo  de segundo grado por no estar en consonancia con los cargos formulados en  la  resolución  acusatoria, causal prevista en el numeral 2º del artículo 207  del Código de Procedimiento Penal.   

          Al  desarrollar  el  reproche,  dijo  que  en  las providencias que  convocaron  a  juicio  a  su  cliente  se  le  imputó  únicamente  el concurso  homogéneo  y  sucesivo de falsedad material de particular en documento público  sin  deducírsele  la agravante del uso, de manera que los juzgadores no podían  condenarlo   atendiendo   a  esa  circunstancia  porque  estarían  violando  la  necesaria congruencia que debe existir entre acusación y fallo.   

          Sin  embargo,  en  la  propia  “síntesis  de  los hechos y de la  actuación  procesal”  que  el  casacionista consignó en su texto, reconoció  que   

          “8.  Mediante  providencia  de  diciembre  29  de  1999  se cerró  investigación.   

          “9.  El  11 de febrero de 2000 se adecuó los siguientes cargos en  contra  de  los  sindicados por fraude procesal, falsedad material de particular  en  documento  público,  uso  de  documento público  falso, estafa, etc.”.   

Es  decir,  que  al  señor  PALACIOS  PEREA, como lo advirtió la Sala  en  la  obligada revisión de la actuación procesal que debe hacer para efectos  de  calificar  la  demanda, sí le fue imputado en la resolución acusatoria del  11  de  febrero del 2000, confirmada en segunda instancia el 30 de marzo, el uso  de los documentos públicos a cuya falsedad concurrió.   

          Así, en la primera de las decisiones se dijo:   

          “De  otra  parte,  se constata el uso de los documentos, de manera  que  concurre  la  causal  de  agravación  de  que  trata el inciso segundo del  artículo 222.   

“Indiscutible   resulta   entonces   la  materialidad  de  los  delitos  de  falsedad material de particular en documento  público  agravada por el uso  de los mismos.” (destaca la Sala).   

          Y en la segunda se ratificó:   

          “Así  las  cosas  este  Despacho  en  unidad  de  criterio con la  Fiscalía  A-quo, considera  que  existe prueba suficiente para acreditar la materialidad de la infracción y  para  tener  al  señor  JUAN  ZACARIAS  PALACIOS  PEREA  como  coautor  de  las  falsedades    en   documento   público   agravadas   por   el  uso,  en  concurso  homogéneo  y  heterogéneo  con  fraude procesal y  tentativa  de estafa, de tal forma que la providencia objeto de apelación será  confirmada…”   (resalta   la  Corte).   

          La  Sala  se ha ocupado del contenido de la acusación –tarea  en realidad extraña al simple  examen  del  cumplimiento de los requisitos formales que le compete hacer con el  fin  de  decidir  si  la  demanda debe ser admitida por ajustarse a ellos- sólo  para  verificar  que la falta de fundamento  del  reproche  formulado por el libelista fuese real, no producto  de la redacción ambigua y descuidada que el escrito refleja.   

En  estas condiciones, es evidente que debe  darse  aplicación  al  artículo 213 del estatuto procesal por inobservancia de  la  exigencia  contenida  en  el  numeral  3º  del  artículo  212 ibídem,  porque  ciertamente  no  puede  entenderse  que  se  haya sustentado en forma clara y precisa un cargo que de su  misma formulación aparece que no se configura.   

          Por  lo  tanto,  se  inadmitirá  la  demanda  de  casación  y  se  ordenará devolver el expediente al Tribunal de origen.   

              En mérito de lo expuesto,  la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

          INADMITIR   la   demanda   de  casación  presentada  por  el defensor del abogado JUAN ZACARÍAS  PALACIOS  PEREA, contra  la  sentencia  dictada  el  6  de  agosto  del  2003 por el  Tribunal    Superior    de    Bogotá.   En  consecuencia,  se  ordena devolver el expediente al Tribunal de  origen.   

          Contra esta providencia no procede recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

  HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                 ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO              ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                          JORGE L. QUINTERO MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                                                MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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