22217(29-09-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22217  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado: Acta No. 81  

          Bogotá,  D.  C.,  veintinueve (29) de septiembre del dos mil cuatro  (2004).   

ASUNTO  

         La  Corte  Suprema  de Justicia emite concepto sobre la solicitud de  extradición    que   respecto   de   la   ciudadana   colombiana   Zully  Rodríguez Jiménez hace el Gobierno  de los Estados Unidos de América a través de su Embajada.   

ANTECEDENTES  

          1.  Mediante la Nota Verbal No. 2325 del 23  de  diciembre  del 2003, la Embajada de los Estados Unidos de América solicitó  la   detención   con   fines   de   extradición  de  la  señora  Zully  Rodríguez  Jiménez, a quien se le  requiere  para  que comparezca en juicio por delitos federales de narcotráfico.  La  petición  fue  formalizada  a  través  de la Nota Verbal No. 560 del 12 de  marzo  del  2004,  luego de que se lograra su captura el 15 de enero del año en  curso.   

          2.  El Ministerio de Relaciones Exteriores,  por  medio  del  oficio  OAJE  0302  del  12 de marzo del 2004, conceptuó en el  sentido  de  que  por no existir convenio aplicable al caso, es necesario actuar  de  acuerdo  con  las  normas  pertinentes  del  Código  de Procedimiento Penal  colombiano.   

          3.   Por  eso  remitió  a  la  Corte  la  documentación  que  le  había  enviado  la  Embajada  de los Estados Unidos de  América,  debidamente  traducida  y  autenticada. Entre esos documentos obra la  resolución  acusatoria  número  03-853(WHW),  del  11  de  diciembre  del 2003  (sustituida  el  8  de enero del 2004), expedida por el Gran Jurado del Distrito  de Nueva Jersey.   

          Allí     se     le     imputan    los    siguientes    cargos:   

          Primero:  Alrededor  de  junio  del  2003  hasta  aproximadamente  diciembre  del  mismo  año,  ella  y  otras personas, a  sabiendas  e  intencionalmente  conspiraron  y  acordaron importar a los Estados  Unidos,  desde  Colombia,  más de 100 gramos de heroína, en contravención del  Título  21  del Código de los Estados Unidos, Secciones 952(a), 960(b)(2)(A) y  963.   

          Segundo:   Por   la  misma  época,  los  acusados  conspiraron  para  distribuir  y  poseer con intención de distribuir,  más  de  100  gramos de heroína. Infringieron el Título 21 del Código de los  Estados Unidos, Secciones 841(a) y (b)(1)(B) y 846.   

                               

          4.  El 13 de abril del 2004, el Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia  remitió  el  expediente  a  la Corte Suprema de  Justicia,  para  los  fines  establecidos  en  el  artículo  517 del Código de  Procedimiento  Penal,  luego de considerar que la documentación allegada por la  Embajada    de    los   Estados   Unidos   reunía   los   requisitos   formales  correspondientes.   

          5.  El  23  de abril del 2004, el despacho  del  Magistrado  Sustanciador  requirió  a  la señora  Zully  Rodríguez  Jiménez  se  pronunciara  sobre la  designación  de defensor que la asistiera en el trámite. Lo hizo el 12 de mayo  siguiente.   

          6.  El 14 de mayo del  2004 se corrió  traslado  a  las partes por un término de 10 días, de acuerdo con el artículo  518  del  Código  de  Procedimiento Penal, para que solicitaran las pruebas que  estimaran necesarias.   

          7. La requerida en extradición hizo saber  que  renunciaba  a ese periodo. La Corte le dijo que a pesar de sus expresiones,  el   trámite  debía  proseguir  respecto  de  otros  intervinientes,  como  el  Ministerio Público.   

          8.  Como nadie solicitó pruebas y la Sala  no  halló menester disponer ninguna de oficio, el 20 de agosto del 2004 ordenó  correr  traslado a las partes por cinco (5) días, para que presentaran estudios  finales,  de  acuerdo  con  lo  previsto  en el inciso 3° del artículo 518 del  Código de Procedimiento Penal.   

          9.  Transcurrido  el  término anotado, el  defensor  hizo  un recuento de la actuación surtida, afirmó que su asistida le  comunicó   que   desconocía   las  actividades  ilícitas  que  podían  estar  desarrollando  las  otras  personas,  y  que  el acto realizado por ella, de ser  delictivo,  debe  ser  investigado  en  Colombia, por cuanto lo realizó en este  país.   

          Por   ello,   solicitó   un   concepto   adverso   a   la  entrega.  Subsidiariamente,  que el Gobierno Nacional advierta al de los Estados Unidos lo  previsto   en   los  artículos  11  a  14  de  la  Constitución  Política  de  Colombia.   

          El  Procurador  Tercero  Delegado  para  la  Casación Penal emitió  concepto  en el que recomienda que la Corte se pronuncie en forma favorable a la  entrega,  pues  valorada  la  documentación anexa a la solicitud, encuentra que  satisface  las  exigencias  del  artículo  520  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

LA CORTE  

          A  falta de ley vigente aprobatoria de tratado, la Corte conceptúa,  ceñida  a  las  previsiones  del  artículo  520  del  Código de Procedimiento  Penal.   

          De  acuerdo  con  la  norma  citada,  corresponde  a  la Sala emitir  concepto sobre los cuatro aspectos allí discriminados:   

1°.  La validez formal de la documentación presentada.   

          A  la  petición,  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos anexó los  siguientes  documentos,  debidamente  traducidos  al  español y autenticados de  acuerdo con la legislación del gobierno requirente:   

          a.  Copia  de  la  Nota Verbal No. 2325, expedida el 23 de diciembre  del  2003,  mediante  la  cual  el Gobierno de los Estados Unidos de América, a  través  de  su  Embajada  en  Bogotá,  solicita  al  Gobierno  de  Colombia la  detención   con   fines   de  extradición  de  Zully  Rodríguez Jiménez.   

          b.  Esta  solicitud  fue formalizada por medio de la Nota Verbal No.  560  del  12 de marzo del 2004. En ella se describen las conductas fundamento de  la  petición.  Además,  se  precisa  que  sobre Zully  Rodríguez   Jiménez   recae  resolución  acusatoria  sustitutiva  No.  03-853(WHW)  del  8  de  enero del 2004, expedida por la Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de Nueva Jersey.   

          c.  Copias  de  las declaraciones juradas que soportan la solicitud,  certificadas  por  las  autoridades respectivas, rendidas por el agente especial  de  la  Agencia  Antidrogas  de  los  Estados Unidos (DEA) Carl Beckett y por el  Subprocurador  de  Justicia  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito de Nueva  Jersey  Stephen  J.  Taylor,  quienes,  por  haber adelantado la investigación,  especifican  los  cargos,  la identidad de la reclamada y discriminan las normas  aplicables al caso.   

          De  tal forma que los documentos anexados cumplen las condiciones de  validez exigidas por la norma.   

2°.  Plena identidad de la solicitada.   

            

          En  la  nota  verbal  2325, el Estado solicitante especificó que la  persona     requerida     era    Zully    Rodríguez  Jiménez,  ciudadana  colombiana, nacida el 15 de mayo  de  1976  en  Cali  (Valle), con características que responden a una señora de  tipo   hispánico   e   identificada   con   la   cédula   colombiana   número  66.977.927.   

          De  otra parte, los datos de la persona capturada el 15 de enero del  2004  coinciden  con  los aportados por el Estado requirente; doña Zully    Rodríguez    Jiménez   se   ha  identificado  como  tal  durante  el  trámite  de  extradición;  ni ella ni su  defensor  han  discutido  lo  relacionado  con  su  identidad;  y la señora, al  contrario,  ha  expresado su ánimo de comparecer lo más pronto posible ante la  justicia    norteamericana    con    el    fin    de   aclarar   su   situación  jurídica.   

          De  acuerdo  con  estas precisiones, no hay duda de que la ciudadana  solicitada   en   extradición   es   la   misma   que   con   esos   fines  fue  aprehendida.   

3º.  Concurrencia de la doble incriminación.   

          Los  cargos  imputados  son  los  de  concierto  para importar a los  Estados  Unidos una cantidad superior a 100 gramos de heroína, y concierto para  poseer y distribuir la misma sustancia.   

          Esas  conductas se encuentran definidas y castigadas con una pena no  inferior  a 5 años de prisión ni mayor de 40, de conformidad con las Secciones  812,  841(a),  841(b)(1)(B),  846,  952(a),  960(2)(A)  y 963 del Título 21 del  Código  de los Estados Unidos. Pero si del uso de la droga sobrevienen lesiones  graves  o  la  muerte  a  una persona, la sanción oscilará entre 20 años y la  cadena perpetua.   

          Esos  comportamientos  tienen sus equivalentes normativos en nuestra  legislación nacional.   

          El  artículo  340  del  Código Penal (Ley 599 de 2000), modificado  por el artículo 8° de la Ley 733 de 2002, dispone:   

          “Concierto  para  delinquir.  Cuando  varias  personas  se  concierten  con  el  fin de cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  tres (3) a seis (6) años”.   

          “Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos  de genocidio,  desaparición  forzada  de personas, tortura, desplazamiento forzado, homicidio,  terrorismo,   tráfico   de   drogas   tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,   secuestro,  secuestro  extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,  o  para organizar,  promover,  armar  o  financiar grupos armados al margen de la ley, la pena será  de  prisión  de  seis  (6)  a  doce (12) años y multa de dos mil (2.000) hasta  veinte      mil     (20.000)     salarios     mínimos     legales     mensuales  vigentes”.   

          “La  pena  privativa de la libertad se aumentará en la mitad para  quienes  organicen,  fomenten,  promuevan,  dirijan,  encabecen,  constituyan  o  financien el concierto para delinquir”.   

          El  artículo  376  del mismo ordenamiento, bajo la denominación de  tráfico,     fabricación     o     porte     de  estupefacientes, establece:   

          “El  que  sin  permito de autoridad competente, salvo lo dispuesto  sobre  dosis  para  uso  personal,  introduzca al país, así sea en tránsito o  saque  de  él,  transporte,  lleve consigo, almacene, conserve, elabore, venda,  ofrezca,  adquiera,  financie  o  suministre a cualquier tipo droga que produzca  dependencia,  incurrirá  en prisión de ocho (8) a veinte (20) años y multa de  mil  (1.000)  a  cincuenta  mil  (50.000)  salarios  mínimos  legales mensuales  vigentes”.   

          El  principio  de  la doble incriminación, entonces, se satisface a  plenitud.  Los comportamientos atribuidos a la persona reclamada en extradición  también  son  considerados  como  delictivos en la legislación colombiana y se  hallan  sancionados  con  pena  privativa  de  la libertad superior a cuatro (4)  años  de  prisión, con lo cual igualmente se cumple la exigencia del artículo  511, numeral 1°, del Código de Procedimiento Penal.   

4°.  Equivalencia     de     la     providencia     proferida    en    el  extranjero.   

         De   la   documentación   allegada,   toda   ella  acorde  con  las  formalidades  de  ley, se desprende que la Corte Distrital de los Estados Unidos  de  América  para  el  Distrito  de  Nueva  Jersey  formuló  contra la señora  Zully Rodríguez Jiménez una  acusación     formal,    esencialmente  equivalente  a  la   resolución  acusatoria  prevista  en  el  artículo  398  del  Código  de  Procedimiento Penal.   

            En   ella,   lo  mismo  que  en  la  pieza  jurídica  denominada  resolución acusatoria en la  legislación  colombiana,  se  especifican  los hechos que sustentan los cargos,  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar en que tuvieron ocurrencia, las  disposiciones  en  que  se  enmarcan  y  los  medios  de prueba que acreditan su  ocurrencia.   

         Aclárense varios puntos al señor defensor:   

         a)  La  decisión  de  si  la señora Zully  Rodríguez  Jiménez  es  inocente  o no de los cargos  imputados,  corresponde  a  su  “juez  natural”, que lo es el de los Estados  Unidos.   

         b)  Por  principio,  al  Ejecutivo colombiano compete resolver si el  hecho  se  cometió  o  no en Colombia y si, por tanto, debe ser juzgado en este  país,  con  la  consecuencia obvia de disponer o no su entrega. A más de ello,  es  claro,  en  la  acusación  y  las  declaraciones que sirven de soporte a la  solicitud  de extradición, vertidas por el Subprocurador de Justicia Stephen J.  Taylor  y  por  el  agente  de la DEA Carl Beckett, quienes intervinieron en las  labores   de   inteligencia  contra  Zully  Rodríguez  Jiménez, se señala que las actividades ilícitas que  a  ella se atribuyen, ocurrieron entre junio y diciembre del 2003, es decir, con  posterioridad  al  17  de  diciembre de 1997, en varios territorios, incluido el  norteamericano.   

         c)  Estima el señor apoderado que a su representada se le imputa el  hecho  de  “facilitar la transferencia de información a presuntos integrantes  de  una  organización,  desconocida  por  mi  defendida  de oficio”. De aquí  desprende  que  “no  existe un tratado específico al respecto”, con lo cual  da  a  entender que no procedería la extradición por ausencia del requisito de  la doble incriminación.   

         Se   le   debe   responder   que   de  acuerdo  con  la  acusación,  concretamente  dentro  del primer cargo, nítidamente se le imputa, lo mismo que  a  otras  personas,  concierto para delinquir relacionado con estupefacientes, y  que  dentro  de  los  “métodos  y medios” utilizados por los asociados unos  hacían  los  arreglos  para  que los portadores “contrabandearan” a EE. UU.  heroína  procedente  de  Colombia,  otros  asistían  y recuperaban la droga de  manos  de  los  portadores al arribo de éstos a EE. UU., unos más distribuían  el  estupefaciente,  algunos  recibían  el  pago, otros dinamizaban el producto  derivado   de   la   venta,   y  otros,  entre  ellos  la  señora  Rodríguez   Jiménez,  “facilitaron  la  transferencia  del  producto de la venta de estupefacientes, de Estados Unidos a  Colombia,     al     pasar     información     entre    integrantes    de    la  conspiración”.   

         No  hay  duda,  entonces,  en  que  la  requerida  formaba parte del  concierto,  concierto  que  acudía  a  varios  modus  operandi,  en  uno  de  los  cuales, además, cumplía  funciones  doña  Zully Rodríguez Jiménez.   

         No  se  le  reprocha,  entonces,  solamente  uno de los modos  de actuar. Se le imputa pertenencia  al   grupo,   a   la   organización   y   desarrollando   unas  de  las  tareas  preestablecidas. Por ello dice la acusación:   

         “Entre  los  métodos  y  medios empleados por los inculpados para  llevar   a  cabo  la  conspiración  se  encuentran  los  que  se  establecen  a  continuación en los párrafos del 4 al 9”.   

         “…”   

         “9.  Era además parte de la conspiración que los inculpados… y  ZULLY RODRÍGUEZ JIMÉNEZ…”.   

          En  estas  condiciones,  reunidos  los  requisitos  establecidos  en  la  ley  procesal  penal  colombiana,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia   

         

         EMITE  CONCEPTO FAVORABLE a la solicitud de  extradición   de   la   ciudadana   colombiana  Zully  Rodríguez  Jiménez,  identificada  con la cédula de  ciudadanía  número  66.977.927 expedida en Cali (Valle), hecha por el Gobierno  de   los  Estados  Unidos  de  América,  a  través  de  su  embajada  en  esta  capital.   

         Infórmese   de   esta   decisión   a   la   señora   Rodríguez  Jiménez,  a  su  defensor, al  señor  Fiscal  General de la Nación y al Ministerio Público, y recuérdese al  Ejecutivo  Nacional  que en el evento de resolución que otorgue la extradición  es  necesario poner de presente al Estado solicitante el contenido del artículo  512 del Código de Procedimiento Penal.   

         Devuélvase   la   actuación   al  Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia.   

Comuníquese y Cúmplase.  

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ      ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO           ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN            JORGE     LUIS     QUINTERO  MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS          MAURO SOLARTE PORTILLA   

Permiso  

                                        

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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