16710(12-02-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 16710  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA    DE   CASACION   PENAL   

Magistrado Ponente  

Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado Acta No.15  

Bogotá  D.C., doce  (12)  de   febrero  de  dos  mil dos  (2002).   

V   I   S   T   O   S   

Decide  la Sala lo que en derecho corresponda  respecto  del  recurso de reposición interpuesto por la defensora del requerido  en  extradición  NELSON ALBERTO GIRALDO PALACIO en contra del auto que negó la  práctica de pruebas..   

E L      R E C U R S  O   

Pretende  que  se  reponga la decisión de no  ordenar  la  práctica  de  las pruebas encaminadas a demostrar la identidad del  solicitado.   La  recurrente  estima  que  a  su  defendido  se  le  están  vulnerando  los  derechos  que  garantiza  el  artículo  29 de la Constitución  Política,  pues  la  Corte  no  acepta  probar  aspectos  relacionados  con  la  responsabilidad  del  requerido  y  el  Gobierno  Nacional  tampoco.   Para  demostrarlo  cita la resolución No. 38 del 17 de abril de 2001 mediante la cual  se   resolvió  un  recurso  de  reposición, donde se consignó que no hay  periodo  probatorio.  A  la  defensa  le  resuelven  sus  peticiones en la misma  providencia  que  ordena  la  extradición,  lo  que  impíde  recurrir  por  la  petición  de  pruebas,  lo que conduce a la violación de  ese derecho, de  lo  que  responsabiliza  a la Corte por reducir su intervención a un mínimo en  el  que  lo  que  hace  es  violar  los  derechos fundamentales del requerido en  extradición.   

Estima  equivocado  que  la  Corte  no acepte  discutir  probatoriamente  la  responsabilidad del solicitado, pero que no puede  usarse  esa  posición  para  negar  las  pruebas  encaminadas a la “demostración  plena  de  la identidad  del   solicitado”,  pues  objetiva  e imparcialmente toda prueba que se refiera a ese aspecto es, solo por  eso,   conducente   y   a  la  Corte  le  corresponde  despejar  cualquier  duda  “respecto de la identidad  del  requerido en extradición, con el sujeto activo del delito que se investiga  en      el     país     requirente”.   

Advierte  que  toda  duda  sobre  ese  tema,  necesariamente  afectara  la responsabilidad del requerido en extradición, pues  resulta  axiomático  “que  si  la persona no es la requerida en extradición, pues no puede ser responsable  penalmente,   en   ese   preciso  caso”.   De  allí  concluye que la argumentación de la Sala es una  falacia   pues  siempre  permitirá  negar  la  prueba   que  sobre la  identidad  se  presente.  Pero  la  Corte  si  viene  aceptando,  respecto de la  identificación   del   requerido,   pruebas   que  son  suministradas  por  las  autoridades  colombianas a las autoridades de policía norteamericanas, que a su  vez  las  entregan a los Fiscales de ese país y que en realidad no obran dentro  del  proceso penal en los Estados Unidos.  Así mismo se acepta como prueba  la  declaración  de un Fiscal de los Estados Unidos para respaldar el pedido de  extradición,  pasando por alto que se trata de una parte interesada y no de una  imparcial que solo es el Juez.   

Por  ello es que insiste en que se practiquen  las   pruebas   encaminadas   a  “considerar  que  mi  representado  no  es la misma persona que está  siendo  juzgada  en  los Estados Unidos”  y  las que conducen a demostrar que NELSON ALBERTO GIRALDO PALACIO  no  pudo  ser la persona que estuvo en la oficina de Alejandro Bernal, pues para  la  misma  fecha  se hallaba en la ciudad de Santa Marta.  Entiende que ese  hecho  incide  necesariamente  en la responsabilidad pero simultáneamente   hace  pensar que puede no ser la persona que está siendo juzgada en los Estados  Unidos,  es decir que no está plenamente probada su identidad.  Insiste en  que  con  el  argumento  de  que  esa circunstancia afecta la responsabilidad no  puede  negarse  la  práctica  de  la  prueba, pues de sostenerse la tesis de la  Corte  se  afectan  las garantías de defensa contempladas en el artículo 29 de  la Constitución.   

También insiste en que se traigan las pruebas  que  obran en el proceso penal en los Estados Unidos de América, pues su objeto  no  es  controvertirlas,  sino  para  conocerlas en cuanto tales y que partir de  ellas  pueda  concluir la Sala sobre el lugar de comisión del delito, pues solo  pueden extraditarse colombianos si delinquieron en el exterior.   

C  O  N  S  I D E R A C I O N E S   

El  recurso  de  reposición  se  fundamenta  exclusivamente  en la supuesta vulneración del artículo 29 de la Constitución  Política  en  que,  afirma la impugnante, incurre la Corte al no aceptar que se  discuta  probatoriamente  sobre la responsabilidad del requerido en extradición  o  sobre  la  fundamentación probatoria del proceso penal que se le adelanta en  el país requirente.   

El   derecho   a   solicitar  pruebas  y  a  controvertir  las  que se alleguen en su contra que la Constitución le reconoce  a  todo  el  que  sea sindicado, no es, como parece entenderlo la impugnante, un  derecho  absoluto   que  otorga  patente  para  solicitar  o  aportar   cualquier prueba, sin limitación alguna.   

Ello  no  es así, ese aspecto del derecho de  defensa   está   limitado   por  la  racionalidad  de  los  medios  probatorios  solicitados,   cuya  medida  es  que  “conduzcan  a  establecer  la  verdad  sobre  los  hechos materia del  proceso”  (artículo  234  del   Código  de  Procedimiento  Penal).   Es  entonces  a  partir  de  la  identificación  del  objeto  procesal de la actuación que puede calificarse la  conducencia  o  no  de una prueba.  Ello precisamente es lo que ha hecho la  Corte   en   el   caso   concreto   que   es   objeto   de   este   recurso   de  reposición.   

La  Corte  ha  rechazado  la práctica de las  pruebas  solicitadas  por  la  defensa,  porque  tal  como  lo  afirma   la  recurrente,   están  encaminadas  a  “considerar  que  mi  representado  no  es la misma persona que está  siendo  juzgada  en  los Estados Unidos”.   Esa  razón  que es en la que la defensa funda la práctica  de  las  pruebas es ajena al objeto procesal de la actuación de extradición en  la Corte Suprema de Justicia.   

El  trámite en esta Corporación es única y  exclusivamente  para  que  la  Corte  determine  si  se  reúnen  o no todos los  requisitos  del  artículos  520  del  Código de Procedimiento Penal y rinda un  Concepto  que  se  corresponda  objetivamente  con lo demostrado.  Si falta  alguno  de  los  requisitos  o  hay  alguna  razón constitucional que impida la  extradición,  el  Concepto  será  negativo;  en caso contrario será positivo,  pero en este evento no obliga al Gobierno Nacional.   

En  este  orden  de ideas, debe mantenerse la  decisión  objeto  del  recurso,  pues la defensa no ha demostrado que alguna de  las  pruebas  rechazadas  en aquella ocasión, conduzca a infirmar alguno de los  requisitos  de  la norma señalada.  Para lograr la revocatoria del auto no  bastan  los  correctos  ejercicios  lógicos que trae la impugnante, sino que es  necesario  demostrar  materialmente  la  incidencia  del  material probatorio en  el  objeto procesal: emisión del Concepto de extradición.   

La  defensora  no  intenta  demostrar  que el  ciudadano  colombiano  NELSON  ALBERTO  GIRALDO PALACIO sea ajeno al trámite de  extradición,  esto es que no sea la misma persona a la que alude la Nota Verbal  mediante  la cual se formalizó su pedido.  Lo que intenta demostrar es que  él  puede  no ser, ni siquiera que no sea, el sujeto del Indictment No. 99-6153  CR-RYSKAMP  [s]  [s]  [s]  [s],  dictado  el 18 de noviembre de 1999  en la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur de la Florida,  División  de  Fort  Lauderdale.  O, igualmente, busca demostrar que aunque  sea  el  sujeto  de  ese Indictment, no es responsable de los hechos a que alude  esa  acusación.   Es  decir  que  busca  comprobar  dentro del trámite de  extradición  que  él  no es responsable de lo que se le acusa por parte de las  autoridades  estadounidenses  o, como ha dicho la Corte en el antecedente citado  en  el  auto que es objeto de este recurso,  que en el país requirente hay  un  eventual  problema  judicial  por  un  error  en  la  individualización del  procesado   

Ese tema escapa a la competencia que la ley le  marca  a  la Corte en materia del Concepto de extradición que debe rendir y por  tanto no repondrá el auto recurrido.   

Suficientes razones las expuestas para que, La  Sala de Casación Penal de la Corte   

Suprema de Justicia,  

R   E   S   U   E   L  V  A   

NO  REPONER  el  auto  por  medio del cual se  rechazó  tener  como  pruebas  y practicar las solicitadas por el defensor y el  requerido en extradición NELSON ALBERTO GIRALDO PALACIO.   

Por la Secretaría de la Sala  cúmplase  la  orden  de  exclusión,  devolución y remisión de documentos a que alude el  auto   recurrido.   A  costa  de  la  defensora,  expídansele  las  copias  solicitadas.   

NOTIFIQUESE    Y    CUMPLASE           

ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                        JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS                          CARLOS A. GALVEZ ARGOTE   

                                    

JORGE         A.         GOMEZ  GALLEGO                                EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

CARLOS         E.        MEJIA  ESCOBAR                                    NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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