AHP047-2017(49524)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado ponente  

AHP047-2017  

Radicación No. 49524  

Bogotá D.C., dieciséis (16) de enero de dos  mil diecisiete (2017).   

VISTOS  

Dentro del término previsto en el artículo  7º        de        la        Ley        10951  de  2006, que reglamentó el  artículo  30  de  la  Constitución  Política,  se  resuelve  la  impugnación  interpuesta  contra  el  auto  de  20  de diciembre de 2016, mediante el cual el  Dr.  WILLIAM SALAMANCA DAZA,  Magistrado  de  la  Sala  de  Extinción de Dominio del  Tribunal   Superior   del   Distrito   Judicial   de  Bogotá,   negó   el   amparo   de   hábeas  corpus,  impetrado   por   el   ciudadano   JHON  JAIRO  TORRES  TORRES.   

ANTECEDENTES  

1.   Contra  el  ciudadano   JHON  JAIRO  TORRES  TORRES  cursa  un  proceso  penal  por  los  presuntos delitos de lavado de  activos,   con   circunstancias   específicas   de   agravación   punitiva,  y  enriquecimiento ilícito.    

Se   destacan,  por  su  relevancia,  las  siguientes actuaciones:   

1.1. El 9 de marzo  de  2016,  el  Juez  Setenta  y  dos Penal Municipal con Funciones de Control de  Garantías  de Bogotá legalizó la captura y avaló la imputación de cargos en  contra   de   JHON   JAIRO   TORRES   TORRES   por   los   punibles   señalados  anteriormente.   

Además,  negó la imposición de la medida  de  aseguramiento  de detención intramural solicitada por la Fiscalía Séptima  adscrita   a  la  Unidad  de  Antinarcóticos  y  de  Lavado  de  Activos.    

Esa determinación fue impugnada por el Ente  Investigador  y  por  el  apoderado de las víctimas2.   

1.2. El 5 de junio  de  2016, el Juzgado Diecinueve Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento  de  Bogotá  revocó  parcialmente  la  decisión  impugnada y, en consecuencia,  ordenó   la   detención   preventiva   de   TORRES   TORRES   en   un   centro  carcelario.3   

Por cuenta de esa decisión, desde el día 8  del  mismo  mes  y  año,  el  procesado  se encuentra recluido en la cárcel La  Picota de Bogotá.   

1.3.  El  1º  de  julio  de  2016,  la  Fiscalía  Trece  Especializada  adscrita  a  la Unidad de  Antinarcóticos  y  de  Lavado  de  Activos  radicó  el  escrito de acusación,  correspondiendo  el  conocimiento  de  la actuación al Juzgado Cuarto Penal del  Circuito      Especializado      de      Bogotá4.   

1.4.  La  Sala de  Casación  Penal  de esta Corporación, mediante providencia CSJ AP 07    sep   2016,   rad.   48709,   AP5980-2016,   al  resolver  un  incidente  de  definición  de  competencia,  declaró  que el conocimiento para  realizar  la  audiencia  de  formulación  de  acusación  y  tramitar las fases  procesales   subsiguientes,   correspondía   al   Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  con  función  de  conocimiento  de  Yopal, en consideración del  factor territorial.   

1.5. Reactivada la  actuación,  el juzgado de conocimiento, a través de auto de 18 de noviembre de  2016,  decretó  la  nulidad  de  todo  lo  actuado  a partir de la audiencia de  formulación   de  imputación,  inclusive,  y  consecuentemente,  concedió  la  «libertad  inmediata» de  TORRES TORRES.   

No   obstante,  admitió  el  recurso  de  apelación  formulado  por  la  Fiscalía  en  el  efecto suspensivo5.   

1.6. Finalmente, el  expediente  fue  recibido,  en la Secretaría del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de Yopal, el 22 de noviembre de 2016 y la Magistrada Ponente, mediante  providencia  de 15 de diciembre del mismo año, programó para el 19 de enero de  2017,  a  las  9:00 a.m., la audiencia pública en la que se dará lectura de la  decisión que resuelve la referida impugnación.   

Determinación  que  fue  notificada  a las  partes,  a  través  de  oficio  No. 168 de 15 de diciembre de 2016.6   

2.  El  23  de  noviembre  de  2016,  el  ciudadano  HERNANDO  LUIS  TORRES  CARAZO formuló una  petición  de hábeas corpus  a  favor  de  TORRES  TORRES,  en  calidad de agente oficioso, porque, según su  opinión,   el   Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  con  función  de  conocimiento   de   Yopal  omitió  pronunciarse  sobre  la  orden  de  libertad  inmediata,   prolongando   de   forma   ilegal   la  reclusión  del  procesado.   

La  protección constitucional invocada fue  denegada  por  el  Juzgado Noveno Administrativo de Bogotá, mediante auto de 24  noviembre  de 2016, decisión confirmada el día 30 del mismo mes y año, por el  Tribunal     Administrativo    de    Cundinamarca7.   

Resulta  pertinente destacar que si bien el  procesado  se  opuso  al  trámite  de la acción, por cuanto no había otorgado  poder  o representación alguna, su apoderado judicial coadyuvó la solicitud de  libertad en el curso de la segunda instancia.   

3.  El  19  de  diciembre  de  2016, JHON JAIRO TORRES TORRES invocó la protección del derecho  fundamental    al    hábeas   corpus   porque,  afirma,  se  encuentra «privado  ilegalmente       de       la       libertad»8.   

La queja del accionante está sustentada, en  síntesis,    en    los    siguientes   argumentos9:   

i)  (…)  [M]i proceso está al despacho de la magistrada Gloria    E.    Malaver    de   Bonilla  desde  el  martes  veintidós  (22)  de  noviembre de  2016;  lo  cual permite inferir, en aplicación de la  Ley  procesal penal, y en armonía con lo dispuesto en la norma específica, que  los  cinco  (5)  días  para  presentar  el  proyecto  de  decisión  de segunda  instancia  se cumplieron el pasado veintinueve (29) de  noviembre  de 2016, y los subsiguientes tres (3) días  para  estudio  y  revisión de la sala, concluyeron el  día  dos  (2)  de  diciembre  de  2016, razón por la  cual,  al  día  de  hoy, ya debía haberse realizado la audiencia de lectura de  providencia,  pues los últimos cinco (5) días que señala el artículo 178 del  C.  de  P.P.,  se  cumplieron  el  pasado doce (12) de  diciembre      de      2016     (…).–—Resaltado        en       el  original—   

ii)  (…)  [E]l  Tribunal  dejó  vencer el término del que disponía para tramitar y decidir lo  relativo  a  la  apelación  en  éste  caso  particular,  y  que al no hacerlo,  extiende  de manera ilegal mi reclusión,  pues  no  se ha materializado la libertad conforme a la orden del  Juez  de  conocimiento,  ni se adoptó la decisión de segunda instancia en sede  de  apelación  del  auto,  en  los términos legales previstos para tal fin, al  parecer,  nada  más  que  por cuestiones informales y accesorias internas de la  corporación  accionada,  a  las  que  se  le  atribuyen  -caprichosamente- más  relevancia  que  a  lo sustancial, como es mi libertad  en  estricto sentido, en el trámite que involucra mis  intereses         y         derechos         fundamentales.         –—Resaltado        en       el  original—   

iii)  Si  bien es  cierto en días anteriores un habitante de Yopal   

(Casanare),  ciudad de la cual soy Alcalde,  presentó  una  solicitud  de  habeas  corpus  en  nombre mío y de mi cónyuge,  relacionada  con  esta  misma  causa  penal; también lo es, que éste ciudadano  actúo  en calidad de agente oficioso, y naturalmente desconocía los hechos que  he  puntualizado  aquí  de  manera  directa,  pues  evidentemente  su acción y  petición  estaba  motivada  por  el  afecto  y  la  afinidad política que como  seguidor  me  profesa,  pero  lejos  de  la  realidad  fáctica  reflejada en el  presente escrito.   

(…)  

Al  darse el vencimiento del término legal  para  el  trámite  y decisión de la apelación del auto del 18 de noviembre de  2016,  mediante  el  cual  se  decretó  la  nulidad  y  se  ordenó mi libertad  inmediata,  sin  que  se  haya  producido  el  pronunciamiento respectivo por la  autoridad   judicial   accionada   (Tribunal),   se  configura  un  hecho   nuevo   que  a  la  luz  de  la  jurisprudencia  constitucional me habilita para perseguir la materialización de  mi    libertad    personal,    a   través   de   esta   acción.   –—Resalta  el  Despacho—   

4. Correspondió el  conocimiento  de  la  acción  constitucional  al  Dr.  WILLIAM  SALAMANCA DAZA,  Magistrado  de  la  Sala  de  Extinción  de  Dominio  del Tribunal Superior del  Distrito Judicial de Bogotá.   

DECISIÓN IMPUGNADA  

El     a  quo,  a  través  de auto de 20 de diciembre de 2016,  negó  la  solicitud  de  hábeas corpus,  por  improcedente, porque, en resumen10:   

i)    (…)  [N]o  se  advierte  prolongación  ilegal del derecho  fundamental  mencionado,  dado  que  respecto de la causal invocada, esto es, la  prolongación  ilegal  de  la  libertad,  requiere  que  la  autoridad  judicial  competente,  hubiese  decretado  u  ordenado la libertad y sin causa aparente se  halla   conservado   la  medida  de  privación  efectiva;  empero,  destáquese  justamente  el  asunto  pende  de  que  la  Sala Única del Tribunal Superior de  Yopal,  se  pronuncie  respecto  de  la alzada propuesta contra el proveído que  ordenó  la  libertad  como  consecuencia  de  una nulidad decretada por el Juez  Especializado.   

ii)  (…)  [L]a cuestión a resolver por el Tribunal Superior de Yocpal  (C),  es precisamente la anulación del procedimiento que tuvo como consecuencia  la  libertad  y  dicho  escenario  es  ajeno  para  ser  revisado  por  la  vía  constitucional.   

iii)  Finalmente,  (…)  la  no  resolución  de  conflictos dentro del  término  legal  establecido  no  constituye  “per se”, causal para decretar por  vía  de  hábeas  corpus  la  libertad  del  procesado,  en  tanto  desborda la  competencia  legal  atribuida  al  juez natural y desnaturaliza la jurisdicción  ordinaria.   

LA APELACIÓN  

El accionante impugnó la anterior decisión  esgrimiendo,          en          síntesis11,  los  siguientes alegatos:   

i) No es cierto lo  afirmado  por  el  Tribunal  Superior de Yopal, en cuanto manifiesta que el Juez  Penal  Especializado  de  Yopal  haya  supeditado  la  orden  de  libertad a las  resultas de la apelación.   

ii)  La  excusa  del  Tribunal,  aceptada  por  el a quo de éste habeas  corpus,  consistente  en la programación de la audiencia para el 19 de enero de  2017,   no   constituye   razón  de  peso  frente  a  la  indiferencia  de  esa  Corporación,  por el término legal aplicable al caso concreto, ni es argumento  suficiente  para  justificar  el  vencimiento  de  los términos previstos en el  Código de Procedimiento Penal.   

iv) Es inadmisible,  desde  la teoría de los derechos fundamentales, robustamente incorporada en los  principios  del  estado  social  de  derecho  (sic),  que en el fallo de primera  instancia  de  éste  habeas  corpus  se  indiqué  que  la  no  resolución  de  conflictos  dentro del término legal establecido no constituye “per se”, causal  para decretar por vía de habeas corpus la libertad del procesado.   

iv) Como ciudadano  injustamente    procesado    no   tengo   porque   soportar   las   fallas   del  Estado-Administración  de  Justicia,  para el goce de mi libertad, pues en este  caso  es más que evidente el ostensible vencimiento de términos que conlleva a  la  vulneración  de  mi derecho al debido proceso -en conexidad con otros- y de  contera mi derecho a la libertad.   

CONSIDERACIONES  

1.  El  suscrito  Magistrado  es  competente para conocer de la impugnación interpuesta contra la  decisión   a  través  de  la  cual  se  negó  la  solicitud  de  hábeas     corpus    formulada    por  JHON      JAIRO      TORRES     TORRES,  de  acuerdo  con  lo señalado por el  numeral  2º  del artículo 7º de la Ley 1095 de 2006 que dispone: «cuando   el   superior   jerárquico  (sic)  sea un juez plural,  el  recurso será sustanciado y fallado integralmente por uno de los magistrados  integrantes  de  la  Corporación,  sin  requerir  la  aprobación  de la sala o  sección  respectiva.  Cada uno de los integrantes de la Corporación se tendrá  como juez individual».   

2.  La    Ley    1095   de   2006  establece, en su artículo 1º, que el  hábeas  corpus  tutela la  libertad   personal   cuando   alguien   es   privado   de   ella   (i)  con  violación  de  las garantías  constitucionales   o   legales   o   (ii)   esta  se  prolonga  ilegalmente.  En  concordancia,  procede  la  garantía   de   la  libertad  cuando  se  presenta  alguno  de  los  siguientes  eventos12:   

(1)  siempre  que  la  vulneración  de  la  libertad  se  produzca  por  orden  arbitraria  de  autoridad  no  judicial; (2)  mientras  la  persona  se  encuentre  ilegalmente  privada  de  la  libertad por  vencimiento  de  los  términos  legales respectivos; (3) cuando, pese a existir  una  providencia  judicial  que  ampara la limitación del derecho a la libertad  personal,  la  solicitud  de  hábeas  corpus se formuló durante el período de  prolongación  ilegal  de la libertad, es decir, antes de proferida la decisión  judicial;  (4) si la providencia que ordena la detención es una auténtica vía  de hecho judicial.   

La jurisprudencia de esta Corporación tiene  sentado  que  cuando  hay  un  proceso  judicial  en  trámite,  la  acción  de  hábeas  corpus  no  puede  utilizarse      para      las      siguientes      finalidades:     (i)    sustituir   los   procedimientos  judiciales  comunes  dentro  de  los  cuales  deben formularse las peticiones de  libertad;  (ii)  reemplazar  los   recursos   ordinarios   de  reposición  y  apelación  establecidos  como  mecanismos  legales  idóneos  para  impugnar  las decisiones que interfieren el  derecho  a  la  libertad  personal;  (iii)  desplazar  al  funcionario  judicial  competente;  y (iv)   obtener   una   opinión  diversa  —a  manera  de instancia  adicional—   de   la  autoridad   llamada   a   resolver   lo   atinente   a   la   libertad   de  las  personas13.   

3. Lo expuesto no  significa  que  excepcionalísimamente  frente  a  la  existencia  de verdaderas  vías de hecho —es   decir,   errores   objetivos  y  evidentes   de   las   providencias   denegatorias  de  la  libertad—,    el    juez   de   hábeas  corpus  no  pueda  conceder  el  amparo;  sin  embargo,  para  ello  la  carga  argumentativa  que  se  exige del  accionante  es  superior,  pues para entrar a examinar las decisiones ordinarias  cuestionadas,  la  demanda  debe  desvirtuar la presunción de legalidad que las  reviste.   

Al respecto ha señalado la Corte Suprema de  Justicia:   

[C]abe  precisar  que  si bien tiene cabida  este  medio  constitucional  cuando  la  decisión judicial que interfiere en el  derecho  a  la  libertad personal pueda catalogarse como una vía de hecho, ello  es  así  cuando la autoridad se niega a recibir la solicitud de libertad, no le  da  trámite,  se  abstiene  de  resolver  (CSJ  AHP1145-2015, rad. 45532), o el  interesado   pese   haber  promovido  oportuna  y  adecuadamente  los  recursos,  la  determinación sustancial permanece objetivamente  contraria  al  Ordenamiento en las hipótesis en las que tiene cabida la acción  de  tutela contra providencias judiciales.14.  —Resaltado   fuera  de  texto—   

Esos   criterios  tienen  como  finalidad  racionalizar  el  mecanismo  constitucional,  evitar  el  desquiciamiento  de la  jurisdicción  ordinaria  y respetar, en lo posible, las competencias atribuidas  en  el  ordenamiento  jurídico  a  los  órganos que la conforman, así como el  debido  proceso  de  los  intervinientes  que  tienen derecho a participar en la  actuación   por  la  cual  se  decide  respecto  de  la  libertad  del  acusado  —detenido  por medida de  aseguramiento—,  y a ser  escuchados  en  calidad  de no recurrentes en caso de ser impugnada la decisión  denegatoria.    

ANÁLISIS DEL CASO CONCRETO  

1. Previo a evaluar  la  razonabilidad  de  la decisión impugnada, el Despacho advierte que sobre el  alegato  de la existencia de una orden de «libertad   inmediata»,  la   cual   estaría   siendo   desconocida   por  las  autoridades  accionadas,  se  pronunciaron  tanto el Juzgado Noveno Administrativo de Bogotá  como  el  Tribunal  Administrativo de Cundinamarca, mediante autos de 24 y 30 de  noviembre  de  2016,  respectivamente,  en calidad de jueces constitucionales de  hábeas  corpus,  en  cuya  actuación   intervino   como   coadyuvante   el   defensor   de  confianza  del  procesado.   

Debido  esa  circunstancia,  en  virtud del  artículo  1º de la Ley 1095 de 2006, en el cual se dispone que el hábeas  corpus  solo se puede ejercitar  por  una  sola  vez  con  origen  en  la misma causa, el peticionario del amparo  deberá estarse a lo allí resuelto.   

2. En cuanto a la  mora  judicial  que  presuntamente  afecta el derecho a la libertad personal del  actor,    aspecto   que   alega   constituye   la   novedad   de   la   presente  acción,  el  a  quo  expuso dos razones por las cuales  la       protección       invocada      es      improcedente:      i) Las consecuencias de la anulación del  procedimiento  es  un  asunto ajeno al juez de hábeas  corpus  que  debe  ser  planteado  en  el  marco  del  proceso,  dado el carácter residual de la acción constitucional y ii)   La  mora  judicial  no  tiene  como  consecuencia,     «per     se»,     la libertad del procesado.   

3.  Revisado el  plenario  y  consultada  la  jurisprudencia sobre la materia, no se evidencia la  existencia  de  un  error  trascendente en la decisión censurada que amerite su  revocatoria    y,    por    tanto,   otorgar   la   protección   constitucional  deprecada.   

Las  razones  de  esa  afirmación son las  siguientes:   

i) El a  quo debía determinar si la solicitud  de   hábeas  corpus  era  procedente  y,  sólo  en  caso  afirmativo,  verificar  si  se  satisfacía los  presupuestos  legales  para  decretar  la libertad por vencimiento de términos.   

En  ese  orden,  el  funcionario  judicial  advirtió  que  el  peticionario  no  planteó  sus  alegatos ante los jueces de  control  de  garantías  facultados  para  resolverlos,  motivo  suficiente para  declarar la improcedencia del amparo.   

ii)  Acierta  el  a  quo al señalar que las  dilaciones  judiciales,  diferentes  de  las  que  configuran  las  causales  de  libertad  por  vencimiento  de términos, contempladas de forma explícita en el  Código  de  Procedimiento  Penal,  o  al  margen  de  la vulneración del plazo  razonable, no habilitan la protección judicial deprecada.   

Así  lo ha señalado la jurisprudencia de  esta Corporación, como se reseña a continuación:   

(…)  [L]a  posible  mora  del  juez  de  garantías  correspondiente  para  realizar la audiencia preliminar invocada por  el   peticionario   puede   eventualmente   generarle   sanciones   de   índole  disciplinario   o  penal,  pero  no,  se  insiste,  constituye  motivo  para  la  interposición  de  la acción de habeas corpus (sic), cuya finalidad es obtener  la  libertad  de  quien  se  encuentra  privado  de  ella  en  forma  arbitraria  (….)   —CSJ AP, 10 nov 2008, rad. 30773.   

iii) Por último,  el  peticionario  no  expone,  y  tampoco  se  evidencia  en  el  expediente, la  existencia  de  una  vía de hecho o circunstancia que le haya impedido acudir a  los  jueces  de  control  de  garantías,  de  tal  forma  que  se justifique la  intervención    excepcional    del    juez   constitucional   de   hábeas  corpus.   

4. Por otro lado,  aunque  se  haga  abstracción  de  la situación advertida anteriormente, no se  observa  la  existencia  de una irregularidad que afecte la libertad personal de  TORRES TORRES.   

Destáquese que el accionante se encuentra  privado  de  la  libertad  por orden de una autoridad competente, determinación  que a la fecha se encuentra vigente.   

Además,   la   nulidad   decretada  por  el   Juzgado   Penal  del  Circuito  Especializado  con función de conocimiento de Yopal, con un potencial  efecto  anulador  de  la  medida de aseguramiento, no está en firme y el tiempo  que  ha  trascurrido  para  que el Tribunal Superior del Distrito Judicial de la  misma  ciudad  resuelva  sobre  la impugnación es razonable, de conformidad con  las  explicaciones  suministradas  por  esa Corporación Judicial, las cuales se  transcriben a continuación:   

(…)  [E]ste  Tribunal únicamente cuenta  con  espacio  físico  en  sala  de audiencias los días jueves, toda vez que no  posee  espacio  propio  para la realización de las diligencias, debiendo acudir  al  préstamo  de  la  sala  de  audiencia  de  los  Juzgados  Penales  de  esta  ciudad.15   

Pese  a  esas  dificultades, la Magistrada  Ponente  programó  la audiencia de lectura de la decisión de segunda instancia  para  el  próximo  19  de  enero  de  2017,  a  las  9:00  a.m,  en  una  clara  demostración  de  la  voluntad de esa Corporación para resolver prontamente la  impugnación   formulada   contra   la  nulidad  decretada  por  el  Juzgado  de  conocimiento  y,  en  consecuencia,  sobre  la  procedencia  de  la libertad del  procesado.   

5. Por todas las  anteriores razones, se confirmará el auto impugnado.   

En  mérito  de  lo  expuesto, el suscrito  Magistrado  de  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.  CONFIRMAR la  decisión impugnada, por las razones expuestas.   

2.  ADVERTIR que  contra    el    presente   auto   no   procede recurso alguno.   

3. COMUNICAR esta decisión al Juzgado   Penal   del   Circuito   Especializado  con  función  de  conocimiento de Yopal.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase  y  devuélvase el expediente al Tribunal de origen.   

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado  

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria    

1  Diario oficial No. 46.440, del 2 de noviembre de 2006.   

2 Fl.  45   

3 Fls.  70-101   

4 Fl.  45   

5 Fls.  45-50   

6 Fl.  37.   

7 Fls.  40-43 y  55-68   

8 Fl.  9   

9 Fls.  9-14   

10 Fls.  108-117   

11 Se  omiten  los alegatos repetidos o contenidos en el escrito inicial de la acción.   

12  Corte Constitucional, sentencia C-260/99.   

13  CSJ, AHP 11 sep. 2013, Rad. 42220; AHP 4860-2014, Rad. 4860   

14 CSJ  AHP,   16   mar   2015,  AHP1317-2015, rad. 45582.   

15 Fl.  37     

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