CP005-2016(46497)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

MAGISTRADA PONENTE  

CP005-2016  

Radicación No.: 46.497  

Acta No. 10  

Bogotá D.C., veinte (20) de enero de dos mil  dieciséis (2016).   

VISTOS  

Procede la Corte a  emitir  concepto  sobre  la solicitud de extradición  del  ciudadano  colombiano  HERMAN    DE    JESÚS   MEDINA   DÍAZ,  elevada por el Gobierno de los Estados  Unidos de América.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  Nota Verbal No. 0698 del 8 de mayo de 2015, el Gobierno de  los  Estados  Unidos  de  América  por  conducto  de  su  Embajada en Colombia,  solicitó  al  Ministerio  de Relaciones Exteriores la detención preventiva con  fines  de  extradición  de  HERMAN DE JESÚS MEDINA DÍAZ, ciudadano colombiano  requerido  para comparecer a juicio por delitos federales de narcóticos, según  la  acusación  No.  14-20128-CR-Middlebrooks/Garber,  dictada  el 4 de marzo de  2014   en   la  Corte  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  la  Florida1.   

2.  Con    resolución    del    20    de    mayo    de    2015,  el  Fiscal  General de la Nación  (E),  decretó  su  captura  con  fines  de extradición, la que llevaron a cabo  integrantes   de   la   Policía   Nacional  el  25  del  mismo  mes  y  año,  en la vivienda del requerido  ubicada en la ciudad de Bogotá.   

3.  A     través     de     Nota     Verbal    No.    1181 del 15 de  julio  de  20152,    la    referida    representación  diplomática   formalizó   el   requerimiento   de  extradición    de    HERMAN    DE   JESÚS   MEDINA  DÍAZ, aportando la documentación pertinente para el  trámite.   

4.  El Ministerio  de   Relaciones   Exteriores   conceptuó   que   para   el   caso  «…se   encuentra   vigente  para  las  Partes,  la  “Convención  de  Naciones  Unidas contra el tráfico ilícito de  estupefacientes  y  sustancias  psicotrópicas”  suscrita  en  Viena  el 20 de  diciembre   de   1988,…».    Así  mismo,  la  «Convención  de  las  Naciones  Unidas  contra  la  Delincuencia  Organizada  Transnacional»  y además,  precisó   que   en  los  aspectos  no  regulados  por las Convenciones  aludidas,  el  trámite  debe  regirse  por  los  artículos  491  y  496  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley  906  de 2004)3.   

Del    mismo    modo,    remitió   las  notas  verbales          referidas  y  los  correspondientes  anexos  al  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  entidad  que  a  su  vez  dispuso  el envío del expediente a la  Sala   de   Casación   Penal   de  la  Corte  Suprema  de  Justicia.   

5. Con  auto  del  28  de  julio de 2015 se dio inicio al trámite en esta  Corporación.   El  18  de  agosto  siguiente, se reconoció personería al  abogado  de  confianza  nombrado  por  el  requerido,  quien  mediante  memorial  precedente   había   manifestado  que  su  defendido  se  acogía  al  trámite  simplificado de extradición.   

No obstante, al requerir a MEDINA DÍAZ para  que  se  pronunciara  sobre  la solicitud, aquél manifestó no estar de acuerdo  con  la  misma,  razón  por  la cual, el 24 de agosto del mismo año se dispuso  continuar  el trámite ordinario y en ese sentido, se ordenó correr  el  traslado contemplado en el artículo  500 de la Ley 906 de 2004 para presentar pruebas.   

6.  Dentro  de ese  término,  el  defensor  solicitó  que  se  allegaran  a  la actuación algunos  elementos  de  juicio, mientras que el Delegado del Ministerio Público informó  que no elevaría solicitudes probatorias.   

7.  Por auto del 21  de  octubre  de  2015, la Sala negó las pruebas solicitadas por el defensor del  requerido4.  Contra  ese proveído su representante judicial interpuso recurso  de  reposición,  el  que  fue resuelto mediante providencia del 25 de noviembre  siguiente,   manteniendo   incólume   la   determinación   inicial5.   

8. Acto seguido, se  ordenó  correr  traslado  por  el  término  de  cinco  (5)  días para que los  intervinientes  presentaran  los  alegatos, de conformidad con lo preceptuado en  el  inciso  3°  del  artículo  500  de la Ley 906 de 2004.  Dentro de tal  término,   se   pronunció  el  Delegado  del  Ministerio  Público6, y la defensa  guardó silencio.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

Del Ministerio Público.  

Luego  de  sintetizar la actuación, exponer  consideraciones  generales  sobre  la  procedencia  de la extradición, citar la  normatividad  aplicable  y  precisar  cuáles son los fundamentos del concepto a  cargo  de  la  Corte,  el  Procurador  Segundo  Delegado para la Casación Penal  enunció  los  documentos  aportados  con  la  solicitud  y la forma como fueron  expedidos  y  autenticados  en  el  país  de  origen,  para  concluir que está  acreditada la validez formal de la documentación.   

En   lo   que   tiene   que   ver  con  la  identificación  plena  del  solicitado  en  extradición,  manifestó que en la  información  allegada  por el gobierno de los Estados Unidos, se precisa que el  requerido,  HERMAN DE JESÚS MEDINA DÍAZ, es ciudadano colombiano, nacido el 23  de  marzo  de  1968  en  nuestro país y porta el documento de identidad número  18.560.548,  información que se consignó en la orden de captura librada por la  Fiscalía  y  en  los documentos que dieron cuenta de su aprehensión.  Por  lo que en su opinión, se cumple con este condicionamiento.   

Como el hecho que motiva la extradición debe  estar  previsto en la legislación colombiana como delito, con pena privativa de  la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea  inferior a cuatro (4) años, el Procurador  Delegado  aludió  a  los  cargos  señalados  en  la  acusación  foránea para  determinar  que  las  conductas  descritas,  tienen  en  nuestra normatividad su  equivalente     jurídico    en    los    tipos    penales    de    concierto  para  delinquir  y tráfico,   fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  previstos  y  sancionados en los artículos 340 y 376 del Código  Penal,  respectivamente,  con  penas  superiores  a  esa  proporción.  Por  tanto,   consideró   que   se   cumple   con   el   requisito   de   la   doble  incriminación.   

En cuanto a la equivalencia de la providencia  proferida  en  el extranjero con la resolución acusatoria nacional, aseveró el  Delegado  que  el  indictment  dictado  en  la  Corte de los Estados Unidos para el Distrito Sur de la Florida,  guarda  consonancia  con los elementos propios de la ley procesal colombiana, ya  que  se  indican  los supuestos de hecho que fundamentan la decisión, establece  la  persona  en  quien  recae, tiene como propósito dar comienzo a la etapa del  juicio,  y  precisa  las  conductas  delictivas  por las cuales debe responder y  defenderse  el  acusado.  De  ahí  entonces,  se  cumple  igualmente  con  esta  exigencia.   

Por ende, solicitó a esta Corporación, que  conceptúe  de  forma  favorable  a  la  extradición de HERMAN DE JESÚS MEDINA  DÍAZ,  pero  pide que se exhorte al Gobierno Nacional, con el propósito de que  advierta  al  país  requirente  que  juzgue  al  reclamado  por la conducta que  originó  la  solicitud.   Además,  que  no se le someta a pena de muerte,  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  o  a penas de destierro, prisión perpetua y confiscación y se le  reconozcan  todos los derechos y garantías inherentes al ser humano, contenidos  en la Constitución y el bloque de constitucionalidad.   

CONCEPTO DE LA CORTE  

1. Inexistencia de motivos impedientes de la  solicitud de extradición.   

El  artículo  35  de  la  Carta  Política,  modificado  por  el artículo 1° del Acto Legislativo No. 01 de 1997, establece  que  la  extradición se podrá solicitar, conceder u ofrecer de acuerdo con los  tratados  públicos  y  en  su defecto con la ley, por delitos considerados como  tales  dentro  de la legislación penal interna, que no ostenten el carácter de  políticos  y  que  hayan  sido  cometidos  en  el  exterior  a partir del 17 de  diciembre  de  1997,  fecha  en  la  que  entró  a  regir  el  mencionado  acto  legislativo.   

Sobre  este  aspecto, debe observarse que de  acuerdo  con  la acusación No. 14-20128-CR-Middlebrooks/Garber, dictada el 4 de  marzo  de  2014,  por  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur  de  la  Florida,  las imputaciones que recaen sobre HERMAN DE JESÚS MEDINA  DÍAZ  no  ostentan el carácter de delitos políticos, pues se refieren es a la  presunta  comisión  de infracciones de narcóticos en los Estados Unidos.    

Además,  se  precisó  en  el  indictment,  que  los  hechos  ocurrieron  «…a   bordo  de  una  embarcación  sujeta  a  la  jurisdicción   de   los   Estados  Unidos  (…)»7,  y  también se señaló, que  los  hechos  investigados tuvieron lugar «a partir de  febrero   de   2012   aproximadamente   y  continuando  hasta  la  fecha  de  la  presentación    de   esta   acusación   formal»8.   

En tales condiciones, frente a estos aspectos  no aparece motivo constitucional impediente de la extradición.   

2.  Validez  formal  de  la  documentación  presentada.   

El   Cónsul  de  Colombia  en  Washington  autenticó  los  documentos  aportados  en apoyo de la solicitud de extradición  del  ciudadano  colombiano  HERMAN DE JESÚS MEDINA DÍAZ, de conformidad con lo  dispuesto en el artículo 251 del Código General del Proceso.   

Así, el mencionado funcionario certificó la  firma  de  Patrick  O. Hatchett, Auxiliar de Autenticaciones del Departamento de  Estado  de  los  Estados  Unidos  de  América,  quien  a  su  vez avaló la del  Secretario  de  Estado,  John F. Kerry y éste, la rúbrica de Loretta E. Lynch,  Procuradora  General,  quien  acreditó  la  de  Magdalena A. Boynton, Directora  Asociada  de  la  Oficina de Asuntos Internacionales, División de lo Penal, del  Departamento  de  Justicia  de los Estados Unidos, encargada de dar cuenta de la  autenticidad  de  las  declaraciones  de  Monique Botero, Fiscal Auxiliar de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur de la Florida y Richard Cernuda, Agente  Especial   de   la  Administración  para  el  Control  de  Drogas  (DEA,      por      sus      siglas     en     inglés).   

Como documento anexo y debidamente traducido,  aparece   la   acusación   No.   14  –  20128  – CR  –  Middlebrooks / Garber,  dictada  el 4 de marzo de 2014 por la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el  Distrito  Sur  de  la  Florida  contra  HERMAN  DE  JESÚS  MEDINA  DÍAZ  y  otros9,  así  como  la orden de arresto librada por esa Corte10.   

Del   mismo   modo,  figuran  las  copias,  traducidas  en  debida  forma  de  las  disposiciones penales del Código de los  Estados     Unidos     aplicables     al     caso11   y  además,  la  cartilla  decadactilar  del  requerido, expedida por la Registraduría Nacional del Estado  Civil12.   

En consecuencia, la documentación presentada  en  respaldo  del pedido de extradición de MEDINA DÍAZ es formalmente válida,  por lo que se encuentra reunido este requisito.   

3.  Identidad  plena  del  solicitado  en  extradición.   

De  acuerdo  con  las  notas  diplomáticas  números  0698  Y  1181, HERMAN DE JESÚS MEDINA DÍAZ es ciudadano de Colombia,  nació   el  23  de  marzo  de  1968  en  la  ciudad  de  Mistrato  –  Risaralda,  y  se  identifica con la  cédula    de    ciudadanía    No.    18.560.54813.   

Al ser notificado de la orden de captura con  fines  de  extradición,  MEDINA  DÍAZ  se  identificó con ese documento, cuyo  número   aparece   en   las   actas   de   derechos  del  capturado14     y  notificación   personal   de   la   orden   de   aprehensión   con   fines  de  extradición15.   Además, en el memorial mediante el cual confirió poder al  abogado        que        lo        representa16.    

Adicionalmente, un funcionario de la Policía  Nacional,  constató  la  plena  identidad  de  HERMAN  DE JESÚS MEDINA DÍAZ a  través  de  confrontación  dactiloscópica  hecha entre las huellas tomadas al  capturado  y  las  obrantes  en  el  informe  de  consulta  web  expedido por la  Registraduría    Nacional    del   Estado   Civil17.   

En consecuencia, no hay duda alguna en cuanto  a  la plena identidad de la persona pedida en extradición, y su correspondencia  con  quien  se  encuentra  privado  de la libertad por cuenta de esta actuación  jurídico administrativa.   

4. Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

Como   lo   ha   reiterado   en   diversas  oportunidades  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, se  cumple  con el requisito en mención, acatando lo previsto en el numeral segundo  del   artículo   493   de   la   Ley   906  de  2004,  es  decir,  «que  por  lo  menos se haya dictado en el exterior resolución de  acusación o su equivalente».   

En el presente evento, el 4 de marzo de 2014,  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de la Florida  profirió   la   acusación   No.   14–20128–CR–  Middlebrooks  /  Garber, con base en los delitos allí señalados, acto procesal  que  equivale  al  escrito  acusatorio  del  artículo  337  de  la  Ley  906 de  2004.    

Tales   providencias,   si   bien  no  son  idénticas,  guardan similitudes que las tornan equivalentes, pues contienen una  narración  sucinta  de  las  conductas investigadas, con especificación de las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar;  tienen como fundamento las pruebas  practicadas  en  la  investigación; califican jurídicamente las mismas, con la  invocación  de  las  disposiciones  penales aplicables y tal cual sucede con el  proferimiento  del  escrito  de  acusación  en nuestro ordenamiento interno, el  indictment marca el comienzo  del  juicio,  en  el  cual el procesado tiene la oportunidad de controvertir las  pruebas y los cargos dictados en su contra.   

Por lo anterior, este requerimiento también  se cumple a cabalidad.   

5.    El    principio   de   la   doble  incriminación.   

De  acuerdo con el numeral 1º del artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal, la doble incriminación se presenta  cuando   el   hecho   que   es   motivo  de  la  extradición  está    «previsto    como    delito   en   Colombia   y   {es}  reprimido con una sanción privativa  de  la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea inferior a cuatro (4) años».   

La Corte tiene dicho que para establecer si  la  conducta  que  se  le  imputa  al  requerido  en  el  país  solicitante  es  considerada  como  delito  en  Colombia, debe hacerse una comparación entre las  normas  que  allí  sustentan  la  sindicación  con  las de orden interno, para  establecer  si  éstas  también  recogen los comportamientos contenidos en cada  uno de los cargos.   

Tal   confrontación   se   hace  con  la  normatividad  que está en vigor al momento de rendir el concepto, puesto que lo  emite  dentro del trámite de un mecanismo de cooperación internacional, razón  por  la cual la aplicación del principio de favorabilidad que podría argüirse  como  producto  natural  de  la  sucesión  de  leyes no entraría en juego, por  cuanto  las  domésticas no son las que operarán en el extranjero.  Lo que  a  este  propósito  determina el concepto es que, sin importar la denominación  jurídica,  el  acto  desarrollado por el ciudadano cuya extradición se demanda  sea igualmente considerado como delictuoso en el territorio patrio.   

Pues  bien,  de  acuerdo  con  el  resumen  contenido   en   las   Notas  Verbales  y  la  acusación  No.  14  –        20128       –         CR        –  Middlebrooks  / Garber, dictada el 4  de  marzo  de 2014 por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur  de la Florida, contra HERMAN DE JESÚS MEDINA DÍAZ se formula el siguiente  cargo18:   

El    Gran    Jurado    imputa    lo  siguiente:   

(…)  

CARGO 2  

A partir de febrero de 2012 aproximadamente  y  continuando  hasta  la  fecha  de  la presentación de acusación formal, los  acusados,   

(…)  

HERMAN DE JESÚS MEDINA DÍAZ,  

Alias “El Contador”,  

(…)  

a   sabiendas   y   voluntariamente   se  combinaron,  conspiraron,  se  unieron  y acordaron los unos con los otros y con  otras  personas  conocidas  y  desconocidas  para el Gran Jurado, y con personas  conocidas  abordo  (sic) de  una  embarcación  sujeta a la jurisdicción de los Estados Unidos, para poseer,  con intención de distribuir, una sustancia controlada…   

…con respecto a los acusados…HERMAN DE  JESÚS   MEDINA   DÍAZ,   alias  “El  Contador”…la  sustancia  controlada  implicada  en  la asociación delictuosa atribuible a ellos como resultado de su  propia  conducta,  y  la  conducta de otros cómplices razonablemente previsible  para  ellos,  es 5 kilogramos o más de una mezcla y sustancia que contenía una  cantidad detectable de cocaína.   

Soporta el pliego de cargos, la declaración  jurada  de  Richard  Cernuda,  Agente  Especial  de  la  Administración para el  Control  de Drogas de los Estados Unidos (DEA, por sus  siglas     en    inglés),    quien    refiere    lo  siguiente:   

El 15 de octubre de 2012, Romero Rodríguez  y  Medina  Díaz  (cuyas  voces  fueron identificadas por la CS), hablaban de su  preocupación  por  lanzar  la  embarcación  recién  construida en condiciones  climatológicas   malas.   Ambos  dijeron  que  le  habían  notificado  su  preocupación  a  José Berley Guarín Loaiza…y que…había estado de acuerdo  en que el lanzamiento debía retrasarse.   

El 26 de octubre de 2012, Romero Rodríguez  y  Medina  Díaz  hablaron de la cantidad de fardos de cocaína que había en la  lancha  rápida,  y  Romero  Rodríguez  informó  a  Medina Díaz que la lancha  rápida ya había partido.   

La  noche  del  26  de octubre de 2012, un  barco   de  la  marina  holandesa,  que  trabajaba  en  conjunto  con  el  USCG,  identificó  una  lancha rápida que viajaba en aguas internacionales, a unas 49  millas   náuticas   al   norte  de  Punta  Gallinas,  Colombia,  e  inició  la  persecución.   Durante la persecución se observó a los tripulantes de la  lancha  rápida  tirar  por  la  borda al agua numerosos fardos.  La marina  holandesa  recuperó  42  fardos  que contenían aproximadamente 833 unidades de  cocaína  de  un  kilogramo  cada  una.   La  lancha rápida pudo evadir la  interdicción  y  regresar  a  Colombia.   La  marina holandesa entregó la  cocaína             al             USCG.19   

De  otra parte, la Sección 960 del Título  21   del  Código  de  los  Estados  Unidos  señala:   

     

a. Actos ilícitos     

El       que       –     

1. En  violación  de  las  Secciones  952,  …  de este título, con  conocimiento  de  causa  o  intencionadamente  importe  o exporte una substancia  controlada,     

(…)  

(3)  en  violación  de la sección 959 de  este  título,  fabrique  posea  con intenciones de distribuir, o distribuya una  sustancia controlada,   

Será castigado de acuerdo con lo previsto  en la subsección (b) de esta sección.   

(b) Las penas  

(1)  En  caso  de  una  violación  de  la  sub-sección (a) de esta sección, que trata de   

(B)  5  kilogramos  o más de una mezcla o  sustancia que contenga una cantidad perceptible de   

(ii)  cocaína,  sus  sales, sus isómeros  ópticos y geométricos, y las sales de los isómeros…   

El  que  cometa  tal  violación de la ley  será  castigado  con  la  pena  de  prisión por un término de cuando menos 10  años  y  no  mayor  que  la  cadena  perpetua,…  con una multa que no deberá  exceder   de   lo   autorizado   en   el   Título   18,   o   US$10’000.000  si  el reo es individuo… o  con  ambas penas… cualquier sentencia impuesta bajo este párrafo… incluirá  un  término  de  libertad  supervisada  de  por  lo  menos  5 años además del  término de prisión.   

De igual forma, la Sección 963 del Título  21 del Código de Estados Unidos establece:   

Tentativa y concierto  

El  que intente o concierte para perpetrar  cualquier  delito  definido  en este subcapítulo será castigado con las mismas  penas  que  se  prevén  para  el  delito  cuya  comisión era el objetivo de la  tentativa o el concierto.   

Ahora  bien,  el  cargo  endilgado a MEDINA  DÍAZ,  tiene  correspondencia  en el Código Penal Colombiano, específicamente  en    el    inciso    2º    del   artículo   34020, así:   

Concierto  para  delinquir.  Cuando varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será  penada,   por   esa  sola  conducta,  con  prisión  de  tres  (3)  a  seis  (6)  años.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos   de…tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas…la  pena  será de prisión de ocho (8) a dieciocho (18) años y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil (30.000) salarios  mínimos legales mensuales.   

Y  también encuentra correspondencia en el  artículo  376  del Código Penal, modificado por el artículo 11 de la Ley 1453  de   2011,   que  tipifica  el  delito  de  tráfico,  fabricación   o   porte  de  estupefacientes,  de  la  siguiente manera:   

El que sin permiso de autoridad competente,  introduzca  al  país,  así  sea en tránsito o saque de él, transporte, lleve  consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera, financie o  suministre  a  cualquier título sustancia estupefaciente, sicotrópica o drogas  sintéticas  que  se  encuentren  contempladas  en  los cuadros uno, dos, tres y  cuatro  del  Convenio  de  las  Naciones  Unidas sobre Sustancias Sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión  de ciento veintiocho (128) a trescientos sesenta (360)  meses  y  multa  de  mil  trescientos  treinta  y cuatro (1.334) a cincuenta mil  (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

(…)  

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola,  cuatro  mil (4.000) gramos de droga sintética,  quinientos  (500)  gramos  de  nitrato  de  amilo,  quinientos  (500)  gramos de  ketamina  y GHB, la pena será de noventa y seis (96) a ciento cuarenta y cuatro  (144)  meses  de  prisión  y  multa  de  ciento  veinte  y  cuatro  (124) a mil  quinientos (1.500) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.   

Ahora   bien,   la   acusación   No.  14  –   20128  –         CR        –  Middlebrooks  / Garber, dictada el 4  de  marzo  de 2014 por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur  de  la  Florida,  contra  HERMAN DE JESÚS MEDINA DÍAZ también incluye la  alegación  de  decomiso de los bienes objeto de las conductas reprochadas, pero  es  preciso  indicar  que  tal  afirmación  no  puede ser entendida en estricto  sentido como un cargo.   

En efecto, como lo ha venido expresando esta  Corporación  respecto de situaciones semejantes, el señalamiento de esa figura  no  comporta  imputación  alguna,  pues se trata del anuncio de la consecuencia  patrimonial  que  la  declaratoria  de  responsabilidad  acarrea respecto de los  bienes  involucrados  en el delito de cuya comisión se acusa al requerido, tema  ajeno  a  la  solicitud  de  extradición,  razón  por  la cual no se encuentra  comprendido  dentro  de los aspectos por analizar en el concepto a emitir por la  Sala.   

Para concluir, como las conductas contenidas  en   el   cargo   dos   del   indictment,  se  encuentran  penalizadas  en  los  dos países y corresponden a  tipos  penales  con pena mínima superior a los 4 años de prisión, se verifica  cumplida   la   exigencia   de   la   doble   incriminación   en   el  presente  asunto.   

6. Concepto.  

Los razonamientos expuestos en precedencia,  acordes  con  lo  señalado  por  el  Ministerio  Público,  permiten  tener por  acreditadas  las  exigencias  legales  para  conceptuar de manera favorable a la  solicitud  de  extradición formalizada por el Gobierno de los Estados Unidos de  América  a  través  de  su  Embajada  en  nuestro país, respecto del nacional  colombiano  HERMAN DE JESÚS MEDINA DÍAZ, por los cargos que se le atribuyen en  la  Acusación  No.  14  –  20128  –  CR –  Middlebrooks  / Garber, dictada el 4  de  marzo  de 2014 por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur de la Florida.   

6.1.  La  Corte  considera  pertinente  precisar,  en orden a proteger los derechos fundamentales  del  requerido, que el Estado solicitante deberá garantizarle la permanencia en  el  país  extranjero  y  el  retorno  al de origen en condiciones de dignidad y  respeto  por  la  persona  humana,  cuando  llegare a ser sobreseído, absuelto,  declarado  no  culpable  o eventos similares, incluso después de su liberación  por  haber  cumplido  la  pena que le fuere impuesta en razón de los cargos que  motivaron la solicitud de extradición.   

Del  mismo modo, atendiendo lo dispuesto en  el  artículo  494  de la Ley 906 de 2004, el Gobierno Nacional puede subordinar  la  concesión  de  la  extradición  a las condiciones consideradas oportunas y  exigir  que  el  solicitado  no  sea  juzgado  por  hechos  diversos  de los que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a sanciones distintas de  las  impuestas en la eventual condena, ni a penas de muerte, destierro, prisión  perpetua  o  confiscación,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes,  por el país solicitante21   y   como  lo  sugiere  la  Procuraduría General de la Nación a través de su Delegado.   

Así  mismo, debe condicionar la entrega de  HERMAN   DE   JESÚS   MEDINA   DÍAZ   a   que   se  le  respeten  –como  a  cualquier  otro nacional en  las  mismas condiciones –  todas  las  garantías  debidas  a  su  condición  de  justiciable,  en  particular  a  que  tenga  acceso  a  un  proceso público sin  dilaciones  injustificadas,  se presuma su inocencia, cuente con un intérprete,  tenga  un  defensor designado por él o por el Estado, se le conceda el tiempo y  los   medios   adecuados  para  que  prepare  la  defensa,  presente  pruebas  y  controvierta  las que se aduzcan en contra, a que su situación de privación de  la  libertad  se desarrolle en condiciones dignas, a que la eventual pena que se  le  imponga  no  trascienda  de su persona, a que la sentencia pueda ser apelada  ante  un  tribunal superior, a que la sanción privativa de la libertad tenga la  finalidad    esencial    de    reforma    y   readaptación   social22.   

Además,  no  puede ser condenado dos veces  por  el  mismo  hecho,  por  mandato  de  la  Carta  Política,  ni dársele una  denominación jurídica distinta a la misma circunstancia fáctica.   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega  a que el país solicitante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo   esencial  de  la  sociedad,  y  garantiza  su  protección23.   

De la misma manera, el Gobierno, encabezado  por  el señor Presidente de la República como Jefe de Estado, deberá efectuar  el  respectivo  seguimiento  a las exigencias que se impongan a la concesión de  la  extradición y determine las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento,  al tenor de lo señalado en el ordinal 2° del artículo 189 de  la Constitución Política.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá  al  del  Estado  requirente,  que  en  caso  de  un  fallo  de  condena, deberá  computarse  el  tiempo  que HERMAN DE JESÚS MEDINA DÍAZ ha permanecido privado  de la libertad con ocasión de este trámite de extradición.   

6.2.   Por  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  CONCEPTÚA  FAVORABLEMENTE a  la  extradición de HERMAN DE JESÚS MEDINA DÍAZ de anotaciones conocidas en el  curso  del  proceso,  por  los  cargos  atribuidos  en  la Acusación No. No. 14  –   20128  –         CR        –  Middlebrooks  / Garber, dictada el 4  de  marzo  de 2014 por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur de la Florida.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,  a  su  defensor,  al  Ministerio  Público y al Fiscal General de la  Nación,  para  lo de su cargo.  Devuélvase el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de su competencia.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

   

    

1  Folios 31 a 39 de la carpeta.   

2  Folios 44 a 54 de la carpeta.   

3  Mediante  oficio  DIAJI  No. 1643 del 16 de julio de 2015, obrante a folios 40 a  43 de la carpeta.   

4  Folios 27 a 34 del cuaderno de la Corte.   

5  Folios 45 a 52 ibíd.   

6  Folios 58 a 65 ídem.   

7  Carpeta Ministerio de Justicia y del Derecho. Folio 134.   

8  Ibíd.   

9  Ibíd. Folios 80 a 84 y 132 a 136.   

10  Ibíd. Folio 140.   

11  Ibíd. Folios 122 a 130.   

12  Ibíd. Folio 158.   

13  Ibíd. Folios 38 y 53.   

14  Ibíd. Folio 9.   

15  Ibíd. Folio 8.   

16  Cuaderno Corte. Folio 11.   

17  Carpeta Ministerio de Justicia y del Derecho. Folios 11 a 13.   

18  Ibíd.   Folios   132  –  136.   

19  Ibíd. Folios 151 y 152.   

20  Modificado  por  los artículos 8º de la Ley 733 de 2002 y 19 de la Ley 1121 de  2006.   

21 De  conformidad  con  lo  dispuesto  por  los artículos 12 y 34 de la Constitución  Política de Colombia   

22  Como  lo  disponen  los  Artículos  29  de  la  Constitución;  9  y  10  de la  Declaración  Universal de los Derechos Humanos; 5-3.6, 7-2.5, 8-1.2 (a) (b) (c)  (d)  (e)  (f)  (g) (h).3.4.5, 9 de la Convención Americana de Derechos Humanos;  9-2.3,  10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y  Políticos)   

23  Postulado  que  encuentra  respaldo  en  la Convención Americana sobre Derechos  Humanos   (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos (artículo 23)     

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