10734 (24-10-96)

1996

Asistente Jurídico Inteligente

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    PREVARICATO  

PROCESO                                    : 10734   

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

          Magistrado Ponente   

          Dr. JORGE E. CORDOBA POVEDA   

          Aprobado acta No. 151   

Santafé de Bogotá, D.C., veinticuatro (24)  de octubre de mil novecientos noventa y seis (1996).   

          V I S T O S   

La  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte  Suprema  de  Justicia,  decide  la  situación jurídica del doctor LINO  RAMIRO  VARELA  MARMOLEJO, una vez  oído    en    indagatoria    conforme   a   los   cargos   formulados   en   la  denuncia.   

         ANTECEDENTES   

El  señor  Jaime  Lalinde  Serna  presentó  denuncia  en  contra  de  los  entonces  funcionarios  del Instituto de Vivienda  Municipal de Cali (INVICALI), por los siguientes hechos:   

Que  los  citados  funcionarios  adjudicaron  parcialmente  un  lote  que  “ya  había  sido  entregado por medio de escritura  pública  #  2.403  del  26  de  julio  de  1987, de la Notaría Quinta (5a) del  Círculo  de  Cali,  a  la  señora  MARIA  GRACIELA GONZALEZ DE CEBALLOS C.C. #  26.507.257  de  Guadalupe  (Huila)  y  que  luego  a  los  TRES  AÑOS, el 27 de  Noviembre  de  1.990  INVICALI  dicta  Resolución  #  169690, adjudicándole al  señor  NICASIO  ORTIZ 3.90 metros de terreno que corresponden a la propiedad de  la señora GRACIELA GONZALEZ DE CEBALLO”.   

El  denunciante  para  sustentar  los hechos  acompañó  al  escrito  de  denuncia  copia de la escritura No. 2.403 del 26 de  julio  de  1987  de  la Notaría Quinta del Círculo Notarial de Cali, fotocopia  simple  del levantamiento topográfico realizado por el Departamento Técnico de  Invicali   sobre  el  lote  de  terreno  en  litigio,  fotocopia  simple  de  la  Resolución  No. 169690 del Invicali, por medio de la cual se adjudica parte del  lote  de  terreno  de  propiedad de la señora Graciela González de Ceballos al  señor   Nicasio   Ortíz,  y  fotocopia  simple  de  la  carta  catastral  “que  corresponde  al  Sector 5, MANZANA 405 Barrio el Rodeo ubicada entre las carrera  24  y  24  ‘A’  y las calles 39 y 41 donde se observa el lote que fue adjudicado  doblemente por INVICALI”.   

         DILIGENCIAS PRELIMINARES   

El Juzgado Segundo de Instrucción Criminal,  mediante  auto  del  28  de  febrero  de  1991, dispuso diligencias preliminares  dentro  de  las  cuales amplió la denuncia de Alonso Jaime Lalinde Serna, quien  ratificó    los    hechos    y    demás    circunstancias   narradas   en   su  escrito.   

Igualmente  se incorporó a la actuación el  testimonio  de  Graciela  González  de  Ceballos,  quien  también reiteró los  hechos de la denuncia.   

Se allegó copia de la Resolución No. 065591  del  5  de  abril  de  1991, por medio de la cual el sindicado, en su calidad de  Gerente   de  Invicali,  revocó  la  No  1696  de  1990,  que  también  había  suscrito.   

Basado  en  las  anteriores  diligencias, el  instructor  dispuso  la  apertura de la instrucción y ordenó vincular mediante  indagatoria  al señor Nicasio Ortíz, pronunciamiento que lleva fecha del 11 de  junio de 1991.   

Posteriormente, la Fiscal 30 de la Unidad de  Patrimonio  Económico,  mediante resolución del 13 de marzo de 1995, en razón  a  que  consideró  que  los hechos se adecuaban al punible de  prevaricato  por  acción,  ordenó  remitir  el  diligenciamiento  a la Unidad Especializada  contra la Administración Pública, para lo de su cargo.   

Allegado  el  testimonio  de  José  Carmelo  Ortíz  Moreno,  quien manifestó que la titular del derecho de dominio sobre el  predio  en  cuestión  era  la  señora Graciela González de Ceballos, mediante  resolución  del 15 de mayo de 1995 ordenó oír en indagatoria al doctor Ramiro  Varela  Marmolejo,  quien  para  la  época  de  los hechos se desempeñaba como  Gerente de Invicali.   

El día 12 de junio de 1995, la Fiscal 51, a  quien  pasó la actuación, ordenó remitir copia de la misma con destino a esta  Corporación,  ya  que  obraba  constancia  de  que  el  procesado  ostentaba la  investidura de congresista.   

La  Sala  de  Casación  Penal  de  la Corte  Suprema  de  Justicia,  mediante  auto  del  24  de  agosto de 1995, declaró la  nulidad  de  lo  actuado  y  asumió el conocimiento de la diligencias, habiendo  dispuesto la apertura de la instrucción.   

Incorporados al diligenciamiento la copia del  decreto  de  nombramiento,  el  acta  de  posesión  del  acusado y el manual de  funciones  del  gerente de la entidad, ordenó escuchar en indagatoria al doctor  Ramiro Varela Marmolejo.   

En esa diligencia el acusado, referente a los  hechos que se le imputan, sostuvo:   

1.-   Que  las funciones del Gerente de  INVICALI  consistían  en  ejecutar  las políticas de vivienda del municipio de  Cali que delineaba la Junta Directiva de la entidad.   

2.-  Que  previo  al  proferimiento  de  la  resolución  de  adjudicación de un predio, la determinación era tomada por la  Junta Directiva que él como Gerente de la entidad presidía.   

3.- Que el problema jurídico surgido con la  Resolución  No.  169690 se debió a que en el predio de propiedad de la señora  Graciela  González de Ceballos había unas mejoras, las cuales una vez disuelta  la  sociedad  de  hecho  que  existía  con el señor Isidro Viafra, quedaron en  cabeza  de  éste,  quien posteriormente procedió a venderlas al señor Nicasio  Ortiz.   

El nuevo comprador solicitó la adjudicación  del  terreno,  “del  cual poseía su escritura de protocolización”, a INVICALI,  para  lo  cual  llenó  todos  los  requisitos  exigidos  por la entidad, la que  posteriormente expidió la Resolución tildada de ilegal.   

Ante  las  inconformidades surgidas entre la  señora  Graciela González de Ceballos y el señor Nicasio Ortíz, el instituto  procedió  a  estudiar  nuevamente la situación jurídica del predio y él como  gerente  revocó   la  adjudicación, según se desprende de la Resolución  No. 065591 del 5 de abril de 1991.   

4.-  Que  tal  como estaban distribuidas las  funciones  de  la  entidad,  el  Jefe de Jurídica era el que le daba la última  revisión  a  los  documentos  aportados,  para  lo  cual  estampaba  su firma y  posteriormente  el  gerente  la  firmaba.  Por  tal motivo, no era de su resorte  “hacerle  el  seguimiento  a  todo  el proceso iniciado en décadas anteriores y  administraciones municipales anteriores”.   

5.-  Que  él  no era un “firmón”, pero que  “sin  ser  abogado  puedo  pensar  que  la función del gerente es como la de un  notario  que  da fe de lo que funcionarios especializados estudian y llevan a un  comité   de  adjudicaciones.  En  ningún  momento  me  enteré  de  este  caso  obviamente  que  la  revocatoria  de  la adjudicación el gerente no conoció el  tema  de  la  adjudicación  ni  los  nombres  de  los beneficiarios simplemente  ratificó  que  como  representante  legal estaba dentro de mis funciones firmar  dicha resolución”.   

6.- Que obró de buena fe.  

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

1.-   Estando  acreditada la calidad de  congresista  del  doctor  Lino  Ramiro  Varela  Marmolejo, de conformidad con lo  previsto  en  el  artículo  235.3 de la Constitución Política, la Corte tiene  competencia  para conocer del presente asunto, así se trate de hechos ocurridos  cuando  el  procesado  se  desempeñaba  como Gerente del Instituto Municipal de  Reforma Urbana y Vivienda de Cali.    

2.-   El  artículo  388 del Código de  Procedimiento  Penal  consagra como requisito sustancial para proferir medida de  aseguramiento,  que  aparezca  en  contra  del  sindicado  un  indicio  grave de  responsabilidad    con    base   en   las   pruebas   legalmente   aducidas   al  proceso.   

Entonces, basada en el grado de conocimiento  de  probabilidad  que la ley exige, la Corte procederá a estudiar si los cargos  que  le  fueron  imputados  al procesado en la denuncia presentada por el señor  Jaime  Lalinde Serna y que dieron origen a este proceso, constituyen infracción  a  la  ley  penal  y,  por  lo mismo, si en su contra existe el indicio grave de  responsabilidad de que trata la citada norma.   

3.- El delito de prevaricato descrito por el  artículo  149  del Código Penal actual impone, al igual que el vigente para la  época   de  los  hechos,  que  la  decisión  cuestionada  sea  manifiestamente  contraria  al  orden  jurídico,  ya  que  la  esencia  del  reato  radica en la  disparidad  ostensible  entre  la resolución y las normas legales aplicables al  caso,  acompañada  de  la conciencia de estarlas infringiendo, el cual, como se  verá, no se configura en el presente caso.   

4.-  La  denuncia  formulada  en  contra del  doctor  Varela  Marmolejo  consiste  en  que  cuando  éste  se desempeñó como  Gerente   del  Instituto  de  Vivienda  del  municipio  de  Cali,  profirió  la  Resolución  No.  169690 del 27 de noviembre de 1990, mediante la cual adjudicó  una  parte  de un predio de propiedad particular y no de la entidad que estaba a  su cargo.   

5.-  En  efecto,  de  la  escritura pública  número  2403  del  26  de  junio  de  1987,  otorgada en la Notaría Quinta del  Círculo  de  Cali,  (mediante  la  cual  el  representante  legal  del entonces  Instituto  de Vivienda del municipio de Cali le transfirió a titulo de venta un  predio  a  la  señora Graciela González de Ceballos), y de las motivaciones de  la  Resolución  cuestionada  de ilegal, se infiere con claridad que se trata de  la  misma  extensión  de  terreno  que  previamente le había sido adjudicada a  aquella,  lo que sin duda pone de manifiesto que la providencia se profirió sin  el  lleno  de  los requisitos legales, pues de lo contrario otra hubiese sido la  decisión  a  tomar,  vulnerándose así el bien jurídico de la administración  de pública.   

Ahora bien, las funciones del Gerente, cargo  que ocupaba el acusado, eran:   

        “1.-  Promover la participación de entidades públicas y privadas  en  la  relación  de  actividades  coincidentes con las funciones del Instituto  Municipal de Reforma Urbana y Vivienda de Cali INVICALI.   

        “2.-  Nombrar  y  remover  libremente  al  personal  del Instituto  Municipal  de  Reforma  Urbana  y Vivienda de Cali -INVICALI-, de acuerdo con la  planta  de cargos aprobada y dando cumplimiento a los requisitos necesarios para  acceder a cada cargo, previamente establecidos”.   

        “3.-  Suministar  a  la  Junta Directiva la información necesaria  para  que  ésta  pueda  determinar  las  políticas y tomar las decisiones más  apropiadas para el Instituto”.   

        “4.-  Presentar  a  la  Junta  Directiva los informes y propuestas  establecidos  en  el  Artículo  7  del  Acuerdo  No.  030  de Sept.21-90.    

        “5.-  Ejercer la administración ejecutiva del Instituto Municipal  de Reforma Urbana y Vivienda de Cali – INVICALI.”   

        “6.-  Asistir,  con  voz a las reuniones de la Junta Directiva del  Instituto    Municipal    de    Reforma    Urbana   y   Vivienda   de   Cali   –  INVICALI.   

        “7.-  Asistir,  con  voz  y  voto  a  las reuniones del Consejo de  Gobierno Municipal.   

        “8.-  Dictar  los  actos,  realizar las operaciones y celebrar los  contratos  necesarios  para  el cumplimiento de la misión del Instituto, dentro  de los límites legales y estatutarios.   

        “9.-  Aprobar las solicitudes de préstamo que le sean presentadas  a través de la División de Ahorro y Crédito.   

        “10.-  Expedir  mediante  resolución  un  manual  de  trámites y  procedimientos del Instituto.   

        “11.-   Cumplir,   en   general,   todas   las  funciones  que  le  corresponden  por  la  índole  de  su  cargo,  las  que le señalen las leyes y  disposiciones vigentes y las que le delegue la Junta Directiva.   

        “12.-  El  derecho  de  preferencia de que habla la Ley 9 de 1989,  Artículos  73  y  74 serán ejercidos por el Gerente del Instituto Municipal de  Reforma Urbana y Vivienda de Cali – INVICALI.   

        “13.-  Los  acuerdos de asociación previstos en la Ley 9 de 1989,  Artículo  77  serán  de iniciativa del Gerente para ser llevados a aprobación  de la Junta Directiva.   

Entonces,  de  conformidad  con  el numeral  3�   del   manual   de  funciones  del  Gerente, se advierte que entre las funciones quedaba comprendida  la  de  suministrar  a  la  Junta  Directiva  de  la  entidad  la documentación  pertinente  y  necesaria  para  la  adjudicación de los predios de propiedad de  INVICALI            .   

Así  las  cosas,  no  es  de  recibo  la  afirmación   del  procesado  en  el  sentido  de  que  la  recolección  de  la  documentación,  así  como  su  estudio,  competía  exclusivamente  al  asesor  jurídico,  pues  al tenor del numeral 8�  del  mismo  manual, el procesado en su calidad de Gerente era el  encargado  de  proferir los actos administrativos, lo que de suyo le imponía el  deber  de  revisar  la  legalidad  de  la  actuación,  ya que en él recaía la  representación jurídica de la entidad.   

Empero,  de la prueba recaudada también se  advierte  que en el procesado no existía la conciencia de estar infringiendo la  ley  penal,  pues,  tal  como  el  mismo doctor Varela Marmolejo lo admite en su  diligencia  de  indagatoria,  una  vez  adjudicado  el lote de terreno al señor  Nicasio  Ortíz  y  notada  la  irregularidad  por  parte de los funcionarios de  INVICALI,  en  razón  de los reclamos de la propietaria del terreno, la entidad  procedió  a  estudiar  nuevamente  los hechos en que se apoyaron para emitir la  resolución  cuestionada  y  procedieron  a revocarla mediante otra identificada  con el número 065591 del 5 de abril de 1991.   

Lo anterior lleva a la Sala concluir que en  la  actuación  del  procesado  no  hubo  dolo,  es  decir,  que éste no tenía  conciencia  que  al emitir la resolución estaba vulnerando el bien jurídico de  la  administración  pública.  Todo lo contrario, aparece que su comportamiento  se  debió a un acto negligente, ya que era de su resorte, conforme al manual de  funciones,  presentar  la  documentación pertinente para que la Junta Directiva  de  la  entidad tomara las decisiones a que hubiere lugar, lo que le imponía la  revisión  en  torno  a  la legalidad de los documentos en que se apoyarían las  decisiones.   

La actitud omisiva en el cumplimiento de sus  funciones  fue  lo  que llevó al sindicado como Gerente de INVICALI a emitir la  Resolución  No.  169690  del  27  de  noviembre  de  1990,  sin el lleno de los  requisitos legales.   

Como quiera que el delito de prevaricato no  admite  la  modalidad  culposa,  la  Sala  se  abstendrá  de proferir medida de  aseguramiento  alguna,  y en consecuencia, dada la atipicidad de la conducta, se  precluirá  la  investigación  al tenor de los dispuesto en el artículo 36 del  Código de Procedimiento Penal.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia:   

         R E S U E L V E:   

1.-          ABSTENERSE   de  proferir  medida  de  aseguramiento.   

2.-          PRECLUIR  la  presente  investigación  penal    en    favor    de   LINO   RAMIRO   VARELA  MARMOLEJO,  conforme  a  las razones expuestas en la  parte motiva de esta providencia.   

Cópiese,   notífiquese   y   cúmplase.   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                               RICARDO     CALVETE  RANGEL   

JORGE   E.   CORDOBA   POVEDA                       CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

JORGE  ANIBAL  GOMEZ  GALLEGO                             CARLOS    E.    MEJIA  ESCOBAR                                                       

DIDIMO    PAEZ    VELANDIA                                        NILSON     PINILLA     PINILLA           

JUAN  MANUEL  TORRES  FRESNEDA           PATRICIA  SALAZAR CUELLAR   

                                                                                  Secretaria    

     

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