AP7468-2015(47338)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA    DE   CASACIÓN  PENAL   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado  

AP7468-2015  

Radicación No. 47338  

Bogotá,  D.C., dieciocho (18) de diciembre  de dos mil quince (2015).   

ASUNTO:  

Resuelve   el  Despacho  la  impugnación  presentada  por  Danny  Edward  Alonso  Piñeros  contra  la decisión del 15 de  diciembre  del  año  en  curso,  por  medio de la cual un Magistrado de la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Bogotá declaró improcedente la solicitud de  hábeas corpus invocada por  Jehison  Howard Alonso Piñeros a favor del citado, el cual se encuentra privado  de  la libertad en el Establecimiento Penitenciario y Carcelario de La Picota de  esta  ciudad,  en  razón  del  proceso que se le adelanta en el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca  dentro  del  radicado No.  250003107002-2015-00007,   por   los  delitos  de  homicidio  y  concierto  para  delinquir, ambos agravados.   

LA   PETICIÓN:  

En  síntesis, el accionante Jehison Howard  Alonso   Piñeros   fundó   su   solicitud   de   amparo   en   los  siguientes  argumentos:   

1.  A pesar  de  que 27 de noviembre de 2015 su hermano Danny Edward Alonso Piñeros formuló  petición  de  libertad  provisional  ante el Juzgado Segundo Penal del Circuito  Especializado  de  Cundinamarca, la misma no se resolvió dentro del término de  tres  días  de  que trata el artículo 168 de la Ley 600 de 2000, motivo por el  cual  interpuso  acción de hábeas corpus,  misma  que  fue  denegada por un Magistrado de la Sala Civil del  Tribunal  Superior  de  Bogotá, tras señalar que el mencionado debía impetrar  su  libertad dentro del respectivo proceso, solicitud que indicó el accionante,  solo  se  resolvió  el  4 de diciembre siguiente, pero además, únicamente fue  notificada el día 9 posterior.   

2.  El  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca  se  equivocó al  concluir  que  a  Danny  Edward Alonso Piñeros le era aplicable el artículo 21  Transitorio  de  la  Ley  600  de  2000  con la modificación introducida por el  artículo  46  de  la Ley 1142 de 2007, pues los hechos objeto de juzgamiento se  cometieron  con  anterioridad  a  dicha  reforma,  por  tanto,  es  claro que el  término  para  iniciar la audiencia pública es de seis y no de doce meses como  lo  concluyó dicha juzgadora, así que como la resolución acusatoria quedó en  firme  el  28 de noviembre de 2014, a la fecha de la presentación de la acción  constitucional  se  encuentra  satisfecha  la  causal de libertad prevista en el  numeral 5º del artículo 365 de la Ley 600.   

3. Así las cosas,  el  actor  pidió  que  se  le  concediera el amparo constitucional a su hermano  Danny   Edward   Alonso   Piñeros   y,  por  tanto,  se  ordenara  su  libertad  inmediata.   

DECISIÓN      DE    PRIMERA   INSTANCIA:   

El Magistrado a quien correspondió conocer  del  asunto, después de agotar el procedimiento establecido en el artículo 5°  de  la  Ley 1095 de 2006, en resumen señaló que como quiera que hay un proceso  en    curso,    no    es   posible   utilizar   la   acción   de   hábeas  corpus para sustituirlo y menos  cuando,  como  en  este  caso,  se  contaba con la posibilidad de interponer los  recursos  ordinarios  contra  la decisión que negó libertad al acusado y no se  hizo  ejercicio  de  ellos, amén de que la determinación adoptada es razonable  y, por tanto, no se evidencia la vía de hecho que alega el actor.   

LA   IMPUGNACIÓN:  

El propio Danny Edward Alonso Piñeros ataca  la  decisión  de  primer  grado  y,  en consecuencia, argumenta que se le está  prolongado  ilícitamente  la  privación  de  la  libertad  por cuanto se le ha  aplicado  una  norma  que  no  gobierna  su caso, lo cual constituye una vía de  hecho,  por  ende, asevera que no era posible interponer los recursos ordinarios  ante  el  perjuicio  irremediable  del  error  evidenciado.  Además, afirma, la  acción de hábeas corpus es principal y no subsidiaria.   

CONSIDERACIONES   DEL    DESPACHO:   

I.  Competencia:  

El  suscrito  Magistrado es competente para  conocer   en   segunda  instancia  de  la  impugnación  interpuesta  contra  la  providencia  del  15  de diciembre de 2015, mediante la cual un Magistrado de la  Sala  Penal  del Tribunal Superior de Bogotá negó la solicitud de hábeas     corpus    formulada    por  Danny    Edward    Alonso    Piñeros,  según  lo  preceptúa el numeral 2º del artículo 7º de la Ley  1095 de 2006.   

II.       Naturaleza,   alcance    y    procedencia    de    la   acción   de   hábeas             corpus:   

1.    La  jurisprudencia  de  la  Corte  Constitucional  ha  señalado  que  en  la  Carta  Política   la   institución   del   hábeas  corpus  es  un  derecho  fundamental (art. 30) de aplicación  inmediata            (art.            85)1,    no    susceptible    de  limitación  durante  los estados de excepción, de manera que al interpretar su  alcance  se  lo  debe  hacer  de  acuerdo con los tratados internacionales sobre  derechos  humanos ratificados por Colombia (art. 93)2,  el cual debe estar regulado  a   través  de  una  ley  estatutaria  (art.  152)3.   

Además,  ha  dicho  que  el  hábeas  corpus es un mecanismo procesal  de  protección de la libertad personal y que por medio de él se trata de hacer  efectivo  el  derecho a la libertad individual, de modo que se constituye en una  garantía                  procesal4.   

2.  A su vez,  el  hábeas  corpus  es una  institución  que  tiene  un doble carácter, es decir, se erige como un derecho  fundamental  y, a su vez, como una acción constitucional, conforme se desprende  de   los  artículos  30  de  la  Norma  Superior  y  1º  de  la  Ley  1095  de  2006.   

3.   Ahora  bien,  el  hábeas  corpus  tutela  la  libertad  personal  cuando  alguien  es  privado  de  ella  (1)  con  violación  de las garantías constitucionales o legales o (2) ésta se prolonga  ilegalmente.   

Cabe  agregar  que  al  respecto  la  Corte  Constitucional ha precisado:   

…la  garantía  de  la  libertad personal  puede  ejercerse  mediante  la  acción  de  hábeas  corpus  en  alguno  de los  siguientes  eventos:  (1) siempre que la vulneración de la libertad se produzca  por  orden  arbitraria  de  autoridad  no  judicial;  (2) mientras la persona se  encuentre  ilegalmente  privada  de la libertad por vencimiento de los términos  legales  respectivos;  (3)  cuando,  pese a existir una providencia judicial que  ampara  la  limitación  del  derecho  a  la  libertad personal, la solicitud de  hábeas  corpus  se  formuló  durante el período de prolongación ilegal de la  libertad,  es  decir,  antes  de  proferida  la  decisión  judicial;  (4) si la  providencia   que   ordena  la  detención  es  una  auténtica  vía  de  hecho  judicial. (SCC T-260 de 1999)   

4. De otra parte,  la  Corte  Constitucional,  en  la  sentencia  C-187  de  2006, mediante la cual  examinó  la  ley  estatutaria  reglamentaria  de  la  acción  de  hábeas   corpus,   indicó  que  éste  mecanismo se instituyó   

…no  solo  en  defensa  del  derecho a la libertad personal, sino que permite controlar además  el  respeto  a  la  vida  e  integridad  de  las  personas, así como impedir su  desaparición  forzada,  su tortura y otros tratos o penas crueles, con lo cual,  ha  de  considerarse  que él cumple una finalidad de protección integral de la  persona privada de la libertad.   

Y sobre el carácter de la referida acción  pública se ha expresado:   

…no   es   un   mecanismo  alternativo,  supletorio  o  sustitutivo para debatir los extremos que son propios al trámite  de  los procesos en que se investigan y juzgan conductas punibles, sino que, por  el  contrario, se trata de una acción excepcional de protección de la libertad  y  de  los  eventuales derechos fundamentales que por conducto de su afectación  puedan  llegar  a  vulnerarse,  como la vida, la integridad personal y el no ser  sometido   a  desaparecimiento,  o  a  tratos  crueles  y  torturas,  según  lo  determinó  la  Corte  Constitucional  en  el  ya citado fallo de control previo  C-187             de             2006…5   

En  otros  términos,  la procedencia de la  acción  de  hábeas corpus  se  encuentra  sujeta a que el afectado con la privación ilegal de la libertad,  o  con su prolongación ilícita, haya acudido primero a los medios previstos en  el  ordenamiento  legal dentro del proceso que se le adelanta, pues lo contrario  conduce  a  una  injerencia  indebida  en  las  facultades  que  son propias del  funcionario judicial que conoce de la actuación respectiva.   

Por  tanto,  cuando  existe  un  proceso  o  actuación  judicial  en  trámite,  no  puede  utilizarse  con  ninguna  de las  siguientes  finalidades:  (i)  sustituir  los  procedimientos judiciales comunes  dentro  de  los  cuales  deben  formularse  las  peticiones  de  libertad;  (ii)  reemplazar  los  recursos  ordinarios  de  reposición y apelación establecidos  como  mecanismos  legales  idóneos para impugnar las decisiones que interfieran  el  derecho  a  la  libertad  personal;  (iii) desplazar al funcionario judicial  competente;    y    (iv)    obtener    una    opinión    diversa   —a     manera     de     instancia  adicional—   de   la  autoridad  llamada  a resolver lo atinente a la libertad de la persona (CSJ AHP,  26 jun. 2008, rad. No. 30066).   

IV.        El    caso   bajo   examen:   

De   acuerdo   con  las  precisiones  que  anteceden,  se  observa  que  el  amparo  solicitado  a  nombre  de Danny  Edward  Alonso  Piñeros  resulta  improcedente,  motivo por el cual se confirmará la decisión impugnada, por las  siguientes razones:   

1.  Según  lo  señala  el  a  quo  y  lo  revela  la  actuación,  Danny Edward Alonso Piñeros  actualmente  se  encuentra legalmente privado de la libertad desde el 4 de marzo  de  2014  con  fundamento  en la medida de aseguramiento impuesta el 31 de enero  anterior.   

2. Adicionalmente,  el  29 de agosto de 2014 se profirió resolución acusatoria contra Danny  Edward  Alonso  Piñeros, la cual  quedó en firme el 28 de noviembre de 2014.   

3.  En  el  caso  particular  se  procede por los delitos de homicidio y concierto para delinquir,  ambos  agravados,  los  cuales  son  de  competencia  de  los jueces penales del  circuito  especializados,  de  manera  que de conformidad con lo dispuesto en el  artículo  15  transitorio de la Ley 600 de 2000, los términos de privación de  la libertad se duplicarán.   

4. De otra parte,  cabe  destacar  que  no  se  ha  llevado a cabo la audiencia pública por causas  imputables  exclusivamente a la defensa, tanto material como técnica, pues esta  última  renunció  cuando  se  fijó  fecha  para  el  efecto, pero además, el  acusado  se  rehusó  a  aceptar el abogado que se le asignó de oficio, sin que  tampoco nombrara uno de confianza.   

5. Ahora, conforme  se   dejó   expuesto   en   líneas  anteriores,  la  acción  de  hábeas  corpus no puede utilizarse como  un  mecanismo  sustitutivo con el propósito de debatir los extremos propios del  trámite que se encuentra en curso.   

En el caso particular, como acertadamente lo  advirtió  el  a quo, esa es  la  situación  que  se  presenta,  por  cuanto  a  pesar  de  que  Danny   Edward  Alonso  Piñeros  elevó  petición  de  libertad por vencimiento de términos, alegando para el efecto la  causal  prevista  en  el  numeral  5º  del artículo 365 de la Ley 600 de 2000,  prefirió  hacer  uso  de  la  acción constitucional en lugar de interponer los  recursos   ordinarios   contra   la   decisión   que   denegó  su  aspiración  liberatoria.   

6.  Es  preciso  indicar  que  en el caso de la especie no hay lugar a predicar una prolongación  ilícita  de la privación de la libertad como lo hace el accionante, por cuanto  pesa    en    contra    de   Danny   Edward   Alonso  Piñeros  una  medida de aseguramiento vigente, amén  de  que  como  lo expuso el Tribunal, la decisión por medio de la cual se negó  la  libertad  al  citado  es  razonable,  sin  que  sea  del  resorte  del  juez  constitucional entrar a rebatirla.   

En efecto, en ella se expresaron los motivos  por  los  cuales  en  el caso particular resulta procedente la aplicación de la  reforma  introducida  mediante  el  artículo  46  de  la  Ley  1142  de 2007 al  artículo 21 transitorio de la Ley 600 de 2000.   

Adicionalmente, se puso de manifiesto que no  se  ha podido evacuar la audiencia pública por cuanto el defensor del procesado  Danny     Edward    Alonso    Piñeros  renunció y posteriormente el citado se rehusó a aceptar como su  abogado  al  que  se  le  designó  de  oficio  y,  finalmente,  ha  dilatado el  nombramiento de uno de confianza.   

7.   En   conclusión,   el  Despacho  encuentra  que  no  es procedente el amparo constitucional  invocado   a   nombre   de   Danny   Edward   Alonso  Piñeros, puesto que éste se encuentra privado de la  libertad   legalmente  en  razón  de  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en establecimiento carcelario proferida en su contra y si bien no se  ha  llevado  a  cabo  la  vista  pública,  ello  ha  sido  a consecuencia de la  actuación    de    la    defensa    —tanto          material          como          técnica—,  así que con tal supuesto de hecho  se  cumple  lo  consagrado en el inciso 2º del numeral 5º del artículo 365 de  la  Ley  600 de 2000 que no da lugar a la libertad provisional, conforme lo puso  de   presente   el   Juzgado   Segundo   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  el suscrito  Magistrado   de   la   Sala   de   Casación   Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   

RESUELVE:  

1.  CONFIRMAR  la  providencia  impugnada,  por  medio de la cual un  Magistrado   de  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá  declaró  improcedente  la  acción  constitucional  de  hábeas  corpus  incoada  a  nombre  de  Danny  Edward  Alonso  Piñeros.   

2.  DISPONER  la devolución del expediente al Tribunal de origen.   

Notifíquese y cúmplase,  

FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO   

Magistrado  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria     

1  SCC   C-620 de 2001.   

2  SCC   C-  496 de 1994.   

3  SCC   C-301  de  1993  y  C-620  de 2001.   

4  SCC   C-557 de 1992.   

5 CSJ  STP,   13   mar.  2007, rad.  27069.     

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