AP7157-2015(47215)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO   FERNÁNDEZ  CARLIER   

Magistrado  Ponente   

AP7157-2015  

Radicación No. 47.215  

(Aprobado Acta No. 428)  

Bogotá,  D.C., dos (2) de diciembre de dos  mil quince (2015).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

De  conformidad  con  lo  establecido en el  numeral  4  del  artículo  32  de  la  Ley  906  de  2004,  la  Corte define la  competencia  para  conocer  de  la ejecución de la pena impuesta al sentenciado  LPL,     ante    las  manifestaciones  realizadas  por  los  Juzgados  4º  de  Ejecución  de Penas y  Medidas  de Seguridad de Cali y 12 de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad  de Bogotá.   

ANTECEDENTES  

1. El 9 de enero  de  2014  el  Juzgado  1º  Penal  Municipal  de Descongestión con Funciones de  Conocimiento  de  Cali  condenó  a  LPL a 20 meses de prisión por el delito de  inasistencia  alimentaria,  negó la suspensión condicional de la ejecución de  la  pena  y  reconoció la prisión domiciliaria, previa prestación de caución  prendaria y suscripción de diligencia de compromiso.   

2. La vigilancia  de  la  pena  le correspondió al Juzgado 12 de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Bogotá, cuyo titular en auto del 21 de abril de 2014 ordenó que  se  comunicará  a  la  Dirección  de  la  Cárcel  La Picota sobre la prisión  domiciliaria  concedida  para que procediera a realizar los registros y reseñas  correspondiente,  en  tanto  que  dispuso  requerir  al  sentenciado para que se  presentara   a   suscribir   la   diligencia   de   compromiso   “para    ser    merecedor    del    Sustituto    de    la   prisión  Domiciliaria”1   

3. En auto del 27  de  mayo  de  2014,  al  constatar  que  el  procesado  no  había comparecido a  suscribir  la  diligencia  de  compromiso,  el  Juez 12 de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  ordenó  librar orden de captura en contra de LPL.    

4. Posteriormente,  en  decisión  fechada  4  de  junio de 2014, el mismo Despacho judicial dispuso  remitir  la actuación, por competencia, a los Juzgados de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Cali “Teniendo en cuenta  que  el  sentenciado  LPL  no  se  encuentra  detenido por cuenta de la presente  actuación,  precisando  que  a  la  fecha  se encuentra con orden de captura de  vigente     (…)”  ([Sic]).2   

5. La actuación  fue  asignada  al Juez 4º de Ejecución de Penas y Medida de Seguridad de Cali,  funcionario  que  en  auto del 24 de agosto del año en curso dispuso regresarla  al  Juez 12 de la misma especialidad con sede en Bogotá, aduciendo que al tenor  de  las  manifestaciones  de  la  defensora  del sentenciado, LPL ha permanecido  recluido   en   su   residencia  –  ubicada  en  esta  ciudad  – cumpliendo la pena de prisión, no obstante  no haber suscrito la diligencia de compromiso.   

6.   Mediante  decisión    de    31    de    agosto    de   20153,  el Juzgado 12 de Ejecución  de   Penas   y  Medidas  de  Seguridad  de  Bogotá,  previamente  a  avocar  el  conocimiento  del  asunto, ordenó solicitar al Establecimiento Penitenciario La  Picota  y  al INPEC remitieran los documentos que reposen en la hoja de vida del  condenado  y la resolución del penado conforme a lo establecido en el artículo  471  de  la  Ley  906  de  2004  con el fin de resolver la petición de libertad  condicional solicitada por la defensora.   

7.  El  24  de  septiembre  siguiente,  el  Juzgado  12  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de  Seguridad  de  Bogotá  negó  la  solicitud  de  libertad por pena cumplida que  había   invocado   el   procesado,   al   encontrar   que   PL  “no  ha estado  privado    de    la    libertad   en   las   presentes   diligencias…”4   

En  la  misma  fecha,  el  Juez  dispuso la  remisión  del  proceso  nuevamente  a  los  Juzgados  de  Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de Cali al no compartir los argumentos expresados por el  Juzgado  homólogo  de  Cali,  porque  si  bien al condenado se le reconoció la  prisión  domiciliaria, la privación de la libertad no se concretó al no haber  suscrito  el  acta  de  compromiso,  no  obstante  los  requerimientos que se le  hicieron,  ni  se  encuentra reseñado por el INPEC, por lo que concluye que LPL  no  se  encuentra privado de la libertad, razón por la cual la competencia para  asumir  la  actuación  está en ese Juzgado al tenor del artículo 79 de la Ley  600  de  2000, señalando que en caso de no compartir su postura “propone   la   colisión   negativa   de   competencia.5”     

8.  Recibido  el  expediente  en  el  Juzgado  4  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Cali,  la  Juez, en auto de fecha 20 de noviembre de 2015, luego de reprochar el  trámite  dado  por  el  Juzgado  12 de Bogotá, ordenó remitir la actuación a  esta  Corporación conforme al numeral 4 del artículo 32 de la Ley 906 de 2004,  para  que se dirima la competencia al no tener cabida la figura del conflicto de  competencias.   

CONSIDERACIONES  

1. Acorde con el  artículo  32,  numeral  4º,  de  la  Ley  906  de  2004, a la Corte Suprema de  Justicia   le   corresponde   definir   la   competencia   en   los   siguientes  eventos:   

(…)  

3-  De la definición de competencia cuando  se  trate  de aforados constitucionales y legales, o de tribunales, o     de     juzgados     de    diferentes    distritos.   

En el caso de la especie se configura uno de  los  motivos  que  habilitan  a  la  Corte  para  conocer  de  la  solicitud  de  definición  de  competencia  si en cuenta se tiene que la misma involucra a dos  Juzgados  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad que pertenecen a dos  Distritos  Judiciales  diferentes,  los  Juzgados  4  y  12  de  Cali y Bogotá,  respectivamente.   

2.  La  Sala  de  viaja  data ha venido señalando que en el sistema de enjuiciamiento previsto en  la  Ley  906  de  2004,  resulta  impertinente  hacer  mención  a la figura del  conflicto  de  competencias propio de los procedimientos anteriores, reemplazado  por  la  institución  de  la  definición  de  competencias con la que se busca  imprimirle   agilidad   a   la  determinación  del  juez  que  debe  asumir  el  conocimiento de la actuación procesal.   

Así,  en AP de 10 de octubre de 2006, rad.  26.201, señaló la Corte:   

“De  acuerdo con las características del  nuevo  sistema  de procedimiento fijado en la ley 906 de 2004, se estableció la  figura  de  la  definición  de competencia para los asuntos por ella regulados,  con  el  objeto  de  que  en  el curso de la actuación procesal se determine de  manera  ágil,  perentoria  y  definitiva, el juez competente para conocer de la  fase  procesal  de juzgamiento, el cual si considera que carece de facultad para  tramitarla,  así  lo  hará  saber  a  las  partes,  remitiendo  el  asunto  al  funcionario que deba definirla,   

“sin que sea entonces indispensable que se  trabe  un  conflicto propiamente dicho, sino que la autoridad que asume no tener  competencia  para  conocer  de  un  asunto  debe así señalarlo unilateralmente  esgrimiendo  los fundamentos de su postura e indicando cuál es la autoridad que  a  su  juicio  debe  entonces asumirlo.”6   

3. Ahora, la Sala  también   ha   evidenciado   que   el  Estatuto  Procedimental definido en la Ley  906    de    2004    no  reguló  de  manera puntual  la   definición   de   los   factores  que  determinan  la  competencia  de los  juzgados   de   ejecución  de  penas  y  medidas  de  seguridad,  motivo  por  el  cual  ha  integrado a su  estudio       el      Acuerdo      No.  54 de 24 de mayo de 1994 expedido por  el   Consejo   Superior  de  la  Judicatura,  el  que  en     su   artículo  primero  señala:   

“Los jueces de  ejecución  de  penas  y  medidas  de seguridad, conocen de todas las cuestiones  relacionadas  con  la ejecución punitiva de los condenados que se encuentren en  las   cárceles   del   respectivo  Circuito  donde  estuvieren  radicados,  sin  consideración   al   lugar   donde   se   hubiere   proferido   la   respectiva  sentencia.   

Asimismo conocerán del cumplimiento de las  sentencias  condenatorias,  donde  no se hubiere dispuesto el descuento efectivo  de  la  pena,  siempre  y  cuando  que el fallo de primera o única instancia se  hubiere proferido en el lugar de su sede.”   

En  la  labor  de  interpretación de estas  reglas,   la   jurisprudencia   de   la   Sala   ha  sostenido  que:   “si  el  condenado,  efectivamente,  cumple la pena de prisión  que  le  fue  impuesta, el competente será el juzgado  de  ejecución punitiva del  lugar  en  el  que  se  encuentre recluido. Y, si por el contrario, el condenado  goza   de   libertad,   es   decir,  no  descuenta  pena,  conocerá  del  asunto aquél de la sede en que se  haya  proferido  el  fallo  de  primera  o  de  única  instancia”  7.   

4. Acorde con los  presupuestos  anteriores,  se  advierte  el dislate en que han incurrido los dos  Jueces  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad, pues no obstante haber  expresado  carecer  de  competencia  para continuar conociendo de la actuación,  auspiciaron  una  indebida  discusión,  omitiendo el procedimiento expedito que  consagró  el  artículo  54  de  la  Ley  906  del  2004,  debiendo remitir las  diligencias  al superior funcional encargado de concluir el asunto, proceder que  ha   dilatado   por   espacio   cercano  a  los  17  meses  la  resolución  del  asunto.   

5.  Acorde     con     las    disposiciones              previamente             señaladas,           el              competente  para    conocer    de  la  vigilancia de  la    sentencia    condenatoria    proferida    en    contra   de   LPL,  es  el  Juzgado  Cuarto  de  Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad          de         Cali.   

En  efecto,  lo  que  se  extracta  de  la  actuación   hasta  ahora  surtida  es  que en la sentencia condenatoria emitida  por  el Juez Primero Penal Municipal de Descongestión  de     Cali    se    condenó    a    PL  a  la  pena de prisión   de   20   meses,   se   negó  la  suspensión       de       la      ejecución   de   la   pena   y   se  otorgó   la   prisión  domiciliaria,      subrogado      que      sólo  tendría lugar una vez cumpliera las dos condiciones  impuestas:  (i)    el    pago    de   la   caución  y (ii) la  suscripción de diligencia de compromiso,   pero   además  que  efectivamente  hubiese    quedado    a    disposición    de    la    autoridad   carcelaria   por   cuenta   de   este  proceso.   

No   obstante   que   a   lo  largo  del  trámite que se ha surtido posterior a la ejecutoria  del  fallo, la defensa y el sentenciado han señalado  que   LPL   ha  venido  cumpliendo  la  pena  en  su  residencia  fijada en  la  ciudad  de  Bogotá, lo cierto es que no aparece  en        la  actuación   evidencia  que  acredite  con    certeza    que   efectivamente  el   condenado   esté  cumpliendo  oficialmente  la  pena, lo que lleva a sostener que, para efectos de  la  determinación  de la  competencia     que     se    discute,  LAWRENCE  POSSO  se  encuentra  en  libertad,  a  menos que el  funcionario  judicial  a  quien  se asigne el conocimiento tenga el cuidado y la  diligencia  de  verificar  con  el  INPEC  si  allí  aparece  privado de la libertad por este asunto en la  calidad   de  preso  en  prisión  domiciliaria,  en  cumplimiento   de   orden  que  en  tal  sentido  haya  impartido  la  autoridad  judicial.   

6.  Dado  lo  avanzado   del   tiempo   que   ha   transcurrido   desde   el  momento  en  que  cobró  firmeza  la  sentencia  condenatoria  y  las  reiteradas manifestaciones del procesado en torno al  cumplimiento  de la pena impuesta, el Juez a quien se  le  ha  asignado  la  competencia  deberá desplegar  oficiosamente    las   labores   de   constatación  referidas  que  permitan  establecer   con   claridad   la   situación   del  condenado.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

PRIMERO.  Declarar que la competencia  para  conocer  la  vigilancia  de la ejecución de la pena impuesta en contra de  LPL    por  el  delito de inasistencia alimentaria, corresponde al Juzgado  4º  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Cali,  a donde se  remitirán las diligencias.   

SEGUNDO. De esta  decisión  infórmesele  al  Juzgado  12  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de  Seguridad de Bogotá.   

TERCERO.  Contra  esta providencia no procede recurso alguno.   

Cópiese y cúmplase,  

José Luis Barceló Camacho  

José Leonidas Bustos Martínez  

Fernando Alberto Castro Caballero  

         

Eugenio Fernández Carlier  

Gustavo Enrique Malo Fernández  

Eyder Patiño Cabrera  

Patricia Salazar Cuéllar  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1 Folio  23.   

2  Cfr. Folio 33.   

3 Cfr.  Folio 95.   

4  Cfr. Folio 102.   

5 Cfr.  Folio 107.   

6  Reitera   lo   señalado  en  el  AP  de   22   de   agosto   de   2006,   rad.  25831   

7 CSJ  AP,  22 de enero de 2014, Rad. 42993; CSJ AP, 09 julio 2012, Rad. 39344; CSJ AP,  04  abril  2011,  Rad.  36084; CSJ AP, 23 febrero 2011, Rad. 35779; y CSJ AP, 22  noviembre 1996, Rad. 12451, entre otras.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *