AP6654-2015(47091)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

PATRICIA    SALAZAR  CUÉLLAR   

MAGISTRADA  PONENTE   

AP6654-2015   

Radicación    No.:  47.091   

Acta      No.  398   

Bogotá  D. C., once (11) de noviembre de dos  mil quince (2015).   

VISTOS  

Sería  del  caso que, de  acuerdo  con  lo  dispuesto por el numeral 4º del artículo 32 de la Ley 906 de  2004,  la  Sala  de  Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia, entrara a  definir  la  competencia  para  resolver  la  petición  de  «redosificación  de  pena»     formulada     por     ÁNGEL  DARÍO AYCARDI GALEANO,  condenado  por  los  delitos  de  peculado por  apropiación  agravado,  falsedad  en  documento  público agravado por el uso y  prevaricato  por  acción,  si  no  fuera  porque  se  advierte  que el Tribunal  Superior    de    Sincelejo    cometió    un    yerro    al    plantear   dicho  trámite.   

ANTECEDENTES  PROCESALES   

          1.  Mediante  sentencia del 28 de junio de  2013,  la  Sala  Penal  del Tribunal Superior de Montería, resolvió condenar a  ÁNGEL  DARÍO  AYCARDI  GALEANO, a la pena principal de 150 meses y 15 días de  prisión,  y  a  la accesoria de inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas por un lapso igual al de la sanción intramural, como autor  penalmente  responsable  de  los  delitos de peculado por apropiación agravado,  falsedad  en  documento  público agravado por el uso y prevaricato por acción.  En  el  mismo  proveído le fueron negados al sentenciado los subrogados penales  de  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de  la  pena y la prisión  domiciliaria.1   

          2.  En  firme  el  fallo,  la vigilancia y  ejecución  de  la  condena  impuesta  al sentenciado fue asignada al Juzgado de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de Sincelejo (Sucre), quien avocó  conocimiento  del proceso el 6 de enero de 2015. Lo anterior, por cuanto AYCARDI  GALEANO  se encuentra privado de la libertad en el Establecimiento de Reclusión  Especial        de       Corozal       (Sucre).2   

          3.   Ante  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Montería,  el  2  de  junio  de  2015,  el condenado solicitó la  «redosificación  o  adecuación  del quantum de las  penas  impuestas  en la sentencia del 28 de junio de 2013, en razón a que dicha  sentencia  y  penas  son  una  manifestación  clara,  abierta  y  ostensible de  violación   al   principio   de   legalidad   e  infracción  de  sus  derechos  fundamentales».3   

          4.   En   atención  a  dicha  petición,  mediante  auto  de  sustanciación  del  4  de  junio  de la misma anualidad, la  Corporación  en  cita  decidió  remitirla  al Juzgado de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de Sincelejo (Sucre), «por ser  éstos   (sic)   los  competentes  para  ello  en  esa  instancia».4   

          5.  Así, en auto de fecha 28 de agosto de  2015  el  mentado  juzgado  ejecutor  consideró  que  no  estaba  dentro de sus  funciones  efectuar  un  nuevo  estudio  acerca  de  la dosificación de la pena  impuesta  a  ÁNGEL  DARÍO  AYCARDI  GALEANO  pues, los argumentos que para tal  efecto  presentó  el  penado,  no  atendían  a la aplicación del principio de  favorabilidad.  Enfatizó  el  despacho,  el Juez Ejecutor carece de competencia  para  modificar  las  penas  definidas  en  fallos que hicieron tránsito a cosa  juzgada,  en  la  medida  que,  su  función,  conforme  a  las  previsiones del  artículo  38  de  la  Ley  906  de  2004,  es la vigilancia y ejecución de las  sanciones,  en los términos fijados por los jueces de conocimiento.5     

          6.  Inconforme  con la decisión de primer  grado,  AYCARDI  GALEANO interpuso recurso de apelación, aseverando que la juez  ejecutora    actuó    de    forma   «arbitraria   e  ilegal»  dado  que,  como ella misma lo indicó en el  proveído   atacado,  no  tenía  competencia  para  resolver  la  solicitud  de  redosificación  de pena. Por tanto, en criterio del recurrente, si la operadora  judicial   no   estaba   llamada   a   conocer  de  dicho  asunto,  «debió  proceder de alguna de las siguientes maneras»:  (i)  abstenerse  de  asumir  el  conocimiento,  señalar  el juez  competente  y  remitir  la  actuación  al  mismo,  (ii)  resolver  de  fondo la  petición  dejando constancia de que actuaba en cumplimiento a la orden dada por  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Montería, o (iii) plantear conflicto  negativo   de   competencia,   para   que   la   autoridad   correspondiente  lo  definiera.6   

          7. Impugnado en término el auto del 28 de  agosto  de  2015,  el  Juzgado  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Sincelejo  (Sucre),  remitió la actuación para ante la Sala Penal del Tribunal  Superior            de           Sincelejo.7   

          8.   Allegado   el   expediente  a  dicha  Colegiatura,  el  asunto fue asignado por reparto al Despacho del Magistrado Dr.  Leandro  Castrillón  Ruiz  quien,  a  través  de  auto de ponente adiado 27 de  octubre de 2015 consideró lo siguiente:   

En el caso bajo estudio, donde el Magistrado  Ponente  del  Tribunal  de Montería declinó la competencia manifestando que el  juez   de   ejecución   de   penas  de  Sincelejo,  perteneciente  al  Distrito  Judicial   de Sucre, era quien tenía la competencia pare (sic) conocer del  problema  planteado  por  el ex juez condenado, es la Sala de Casación Penal de  la  Corte Suprema de Justicia de conformidad con el numeral 4 artículo 32 de la  Ley  906  de 204 (sic), la autoridad facultada para definir quién debe resolver  el presente asunto.   

No  haber  tramitado  la  definición  de  competencia   ante   la   autoridad  judicial  competente  constituye  un  (sic)  irregularidad  sustancial  que  afecta  el  debido  proceso,  lo que se erige en  causal  de nulidad conforme el artículo 457 de la Ley 906/04 (…).8   

Por tal motivo resolvió:  

Primero: Declarar la nulidad del auto del 28  de  agosto de 215 (sic), dictado por el Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad  de  Sincelejo,  a  través del cual negó al señor ÁNGEL DARÍO  AYCARDI  GALEANO la solicitud de corrección aritmética y redosificación de la  pena.   

Segundo: Remitir la actuación a la Sala de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia para que se sirva definir  quién    es    la    autoridad    competente    para   resolver   la   referida  petición.   

Tercero: Informar de lo decidido al Juzgado  de    Ejecución    de    Penas    de   Sincelejo.9   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.   Aun  cuando  corresponde  a  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia,  conforme  a  los  lineamientos contenidos en el numeral 4° del artículo 32 del  Código  de  Procedimiento  Penal  (Ley  906  de  2004),  pronunciarse  sobre la  competencia  cuando  se trate de juzgados de diferentes distritos, en este caso,  de  entrada  advierte  la  Sala  que, el Tribunal Superior de Sincelejo erró al  plantear,   para  este  asunto,  el  trámite  de  definición  de  competencia.   

Las razones son las siguientes:  

2.   La   Sala  Administrativa  del  Consejo  Superior de la Judicatura mediante Acuerdo No. 054  de  1994,  fijó  los criterios de funcionamiento de los jueces de ejecución de  penas y medidas de seguridad, y al respecto dispuso:   

ARTICULO  PRIMERO.-   Los  jueces  de  ejecución  de  penas  y  medidas  de seguridad, conocen de todas las cuestiones  relacionadas   con  la  ejecución  punitiva  de  los  condenados  que  se  encuentren  en  las cárceles del respectivo Circuito donde  estuvieren  radicados,  sin  consideración  al lugar  donde se hubiere proferido la respectiva sentencia.   

Asimismo conocerán del cumplimiento de las  sentencias  condenatorias,  donde  no  se  hubiere   dispuesto el descuento  efectivo  de  la  pena,  siempre  y  cuando  que  el  fallo  de primera o única  instancia   se   hubiere   proferido  en  el  lugar  de  su  sede.  (Destaca  la  Sala).   

Por  tanto, es deber concluir, tal y como ha  sido  reconocido  en  decantados  pronunciamientos  de  esta  Corporación,  que  el juez de ejecución de penas competente es aquel del  circuito  en  donde se encuentra recluido el condenado,  o  el  juez del circuito judicial en donde se profirió el fallo si el procesado  no   se   encuentra  privado  de  su  libertad.  (Ver  providencia CSJ AP4736-2014, 13 de agosto de 2014).   

3.  Con base en los  anteriores  presupuestos,  y  teniendo  en  cuenta  los  antecedentes procesales  reseñados  en acápite precedente, lógico resulta entender que en vista de que  la  sentencia  condenatoria  emitida contra ÁNGEL DARÍO AYCARDI GALEANO estaba  ejecutoriada,  lo  procedente  era  disponer el envío de la petición formulada  por  el condenado, al juzgado a cargo de la vigilancia y ejecución de las penas  que  le  fueron  impuestas,  éste  último  quien,  valga  destacar, en ningún  momento    negó    su    competencia    para   asumir   el   conocimiento   del  proceso.   

Si  concluyó  el  despacho  ejecutor que el  pedimento  del  condenado AYCARDI GALEANO no era procedente, en la medida que el  fundamento  de  la  pretensión de «redosificación de  pena»  no  lo  constituía  la  existencia de una ley  posterior  que,  por  favorabilidad,  generara  la  reducción  de  la  sanción  impuesta  -como lo prevé el artículo 38 numeral 7º  de  la  Ley  906 de 2004-, sino que estaba basado en el  hecho  que,  en criterio del sentenciado, el juez fallador incurrió en un error  al  momento  de  realizar  el  ejercicio  de  dosimetría  punitiva, con ello no  pretendía  significar ninguna circunstancia de incompetencia como juez ejecutor  de las penas impuestas al citado penado.   

Tan sólo, el Juzgado de Ejecución de Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de Sincelejo (Sucre) señaló que los jueces de dicha  especialidad  no  están  facultados  para  modificar  las  declaraciones  de la  sentencia  -verbigracia,  las  penas  definidas  o la  tipicidad  de  la  conducta-,  en  la  medida  que  su  función,  conforme a las previsiones del artículo 38 de la Ley 906 de 2004, es  la  vigilancia  y  ejecución de las sanciones, en los términos fijados por los  jueces de conocimiento.   

Así las cosas, surge inconcuso para la Sala  que  el  Tribunal  Superior  de  Sincelejo,  de  manera  desatinada y equivocada  planteó  un  trámite al que no había lugar pues, se itera, el juzgado a cargo  de  la  vigilancia  y  ejecución  de  las penas impuestas a AYCARDI GALEANO, en  ningún  momento  rehusó  la  competencia para conocer de dicho proceso, motivo  por  el  cual,  al  ser impugnado el auto del 28 de agosto de 2015 por parte del  condenado,  era  deber  de  Tribunal  Superior  de  Sincelejo  desatar la alzada  propuesta.     

No  obstante  lo  anterior, como no se puede  desconocer  que  dicha  Colegiatura declaró la nulidad de la decisión adoptada  por  el  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de Sincelejo  (Sucre),  se  dispondrá  que  la  actuación  de la referencia vuelva al citado  despacho  ejecutor  para  que  se  pronuncie  nuevamente  sobre  la solicitud de  «redosificación  de  pena»  impetrada  por  ÁNGEL  DARÍO  AYCARDI  GALEANO, y se continúe con el trámite  correspondiente.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          1.   DECLARAR                      que  en  el presente caso no hay lugar a definir la competencia para  resolver   la   petición   de   «redosificación  de  pena»   formulada   por   ÁNGEL   DARÍO   AYCARDI  GALEANO.   

2.  REMITIR   la  actuación  al  Juzgado  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de Sincelejo (Sucre), para que este  despacho   se   pronuncie   nuevamente   sobre   la  solicitud  de  «redosificación  de  pena» impetrada por  ÁNGEL    DARÍO   AYCARDI   GALEANO,   y   se   continúe   con   el   trámite  correspondiente.   

3.  Contra  esta  decisión no procede recurso alguno.   

4.  Comuníquese y  Cúmplase.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

   

    

1  Cuaderno  Tribunal  Montería  No.  1  – 53.   

2  Cuaderno EPMS de Sincelejo. Folios 2 – 3.   

3  Cuaderno Tribunal Montería No. 2. Folio 4.   

4  Ibíd. Folio 3.   

5  Cuaderno  EPMS  de Sincelejo. Folios 7 – 10.   

6  Ibíd.   Folios   12   –  14.   

7  Ibíd. Folio 18.   

8  Cuaderno Tribunal Sincelejo. Folio 9.   

9  Ibíd. Folio 10.     

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