AP2332-2015(43700)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EYDER PATIÑO CABRERA  

MAGISTRADO PONENTE  

AP2332-2015  

Radicación No. 43700  

(Aprobado Acta No. 153)  

Bogotá  D.C., cuatro (4) de mayo de dos mil  quince (2015).   

VISTOS  

La  Sala  resuelve el recurso de reposición  interpuesto  contra  el  auto  de  12  de  febrero  de 2015, mediante el cual se  inadmitió  la  demanda  de  revisión  presentada  a  nombre de Harrison Eladio  Castro  Aponte, contra la sentencia del 25 de junio de 2010 a cargo del Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial  de  Cali,  que modificó parcialmente el fallo  condenatorio  proferido  el  07  de  mayo  de  2008 por el Juzgado 4º Penal del  Circuito  Especializado  de esa ciudad y en su lugar, condenó a los mencionados  por  el  punible  de  homicidio  simple  y  a otros trece militares por el mismo  delito.   

HECHOS  

Ocurrieron en el Corregimiento de Potrerito,  comprensión  municipal  de  Jamundí (Valle), a eso de las 5:40 de la tarde del  22  de  mayo  de  2006,  cuando miembros de la DIJIN de la Policía Nacional que  conformaban     la     Comisión     Especial     para     Cali     —COMCA—1,  y  el Grupo Investigativo de  HIDROCARBUROS2,  además  del  civil  e  informante Luis Eduardo Betancurt Zamora,  verificaban  información  suministrada  por  este último, referida a que en el  Hogar  psiquiátrico  “Mi  Casita”,  ubicado  en el sector, se ocultaban 100  kilos de cocaína.   

Estando  en  el  lugar,  fueron atacados con  armas  de fuego por miembros del Pelotón Lince Batallón de Alta Montaña Nº 3  del           Ejército           Nacional3,      causándoles      la  muerte.   

ACTUACION  PROCESAL   

    

1. La  Sala Disciplinaria del Consejo  Superior  de  la  Judicatura  asignó el conocimiento del proceso al Juzgado 4°  Penal   del   Circuito   Especializado   de   Cali,   al  desatar  conflicto  de  competencia4.     

Ante esta última autoridad se acusó el 8 de  septiembre    de    2006,    entre    otros    investigados,    a   Harrison   Eladio   Castro   Aponte,  como  posible   coautor   de  los  delitos  de  «homicidio  agravado  (art. 103 y 104 numerales 7º y 10º del C.P., modificados por el art.  14 de la L. 890/04) en concurso homogéneo».     

1. Ese  mismo  Despacho  profirió  sentencia   el   7   de   mayo   de  2008  condenando,  entre  otros5   

2. ,     a     Harrison  Eladio  Castro   Aponte  a  la  pena  principal  52  años  de  prisión,   como   coautor   del   delito   de  homicidio  agravado,       cometido      en      concurso  homogéneo.     

Condenó también6  a  las  penas  accesorias  de  interdicción  de  derechos y funciones públicas por el término de 20 años, y  negó  la suspensión condicional de la ejecución de la pena. No impuso el pago  de perjuicios.   

    

1. La Sala Penal del Tribunal Superior  de  esa  misma ciudad modificó la sentencia de primer grado en decisión del 25  de    junio    de    2010,    imponiendo   a   Castro  Aponte,  29  años  y 10 meses de prisión, como autor  mediato   del   delito   de   homicidio,   en   concurso  homogéneo7.     

    

1. La Sala de Casación Penal decidió  no casar la sentencia, en decisión del 17 de abril de 2013.     

LA DEMANDA  

    

1. El   accionante  pretendió  la  revisión  del  fallo  proferido  por  la  Sala  Penal del Tribunal Superior del  Distrito   Judicial   de   Cali,   con  fundamento  en  la  causal  3ª  del  artículo  192 de la Ley 906 de  2004.     

    

1. Abogó  por  la  absolución  de  Castro Aponte, en aplicación  del  in  dubio  pro  reo,  y  expuso  que,  a  pesar  que  en  la  génesis  de la investigación la Fiscalía  refirió  que  el  Coronel  Bayron  Carvajal,  Harrison  Eladio  Castro  Aponte  y  el  Sargento  Luis  Eduardo  Mahecha,  conformaban  una trilogía criminal para la comisión de delito contra  la  salud  pública,  este último no fue vinculado a la investigación, tampoco  se  demostró  el  citado móvil, toda vez que en el lugar no se halló vestigio  de sustancia estupefaciente.     

    

1. Argumentó,  que  las  sentencias  impartidas  vulneraron  el debido proceso por : i) desconocimiento de las reglas  de  producción  e incorporación de la prueba en la que se fundó el cargo, ii)  no  practicarse  las  solicitadas  por la defensa, y iii) carecer de competencia  el   juzgado  de  conocimiento, la que en su parecer, radica en la Justicia  Penal  Militar, iv) proferirse condena con fundamento en prueba ilegal, pues los  celulares  incautados  no fueron embalados, rotulados ni individualizados, ni se  observó  en  ellos  la cadena de custodia, y se no se contó con la oportunidad  para controvertir los datos obtenidos de esos dispositivos.     

Adicionó  que,  si  la  orden  del  mando  impartida   a   la  patrulla  militar  era  falsa  o  no  estaba  motivada,  los  investigados no eran los indicados para cuestionar su legalidad.   

Solicitó,  finalmente,  declarar:  i)  la  exclusión  de  las pruebas ilícitas e ilegales aportadas al proceso, ii) la no  existencia   de  cadena  de  custodia  respecto  de  los  elementos  probatorios  encontrados  en  el  lugar del insuceso, iii) la vulneración del debido proceso  por  haber  cursado  la  investigación en la jurisdicción ordinaria y no en la  Penal  Militar,  iv)  la  duda  a  su  favor,  en  razón de las irregularidades  presentadas, y de contera, la libertad.   

LA PROVIDENCIA RECURRIDA  

En auto AP630-2014 calendado en febrero 12 de  2015   se   inadmitió   la   demanda  de  revisión  al  considerarse  que  las  irregularidades  en la abducción y valoración de la prueba, la no práctica de  pruebas  reclamadas  por  la  defensa  y  la  inobservancia  del  fuero  militar  argumentados  en  la  petición debieron plantearse al interior del proceso y en  las oportunidades que la actuación consagra.   

Frente a la conculcación del debido proceso  por  falta  de  competencia del Juez de conocimiento, sostuvo la providencia que  fue  un  aspecto  que dilucidó el Consejo Superior de la Judicatura al desatar,  el  14  de  agosto  de  2006,  el  conflicto  que  se suscitó sobre ese tema en  particular.   

Recalcó  la  Sala  que  el  demandante  no  concretó,  en lo más mínimo, cuáles pruebas o hechos nuevos eran el sustento  de  la  pretensión, ni los fundamentos de derecho en que se basa, conforme a la  carga  argumentativa  y  probatoria  que  le  asiste,  ni se allegó elemento de  juicio   que   demuestre   la  causal  invocada  que  se  hubiera  conocido  con  posterioridad  a  la sentencia de segunda instancia, dado el carácter rogado de  la acción.   

Finalmente,  inadmitió  la  demanda, por no  presentarse  planteamiento novedoso alguno que permitiera siquiera considerar la  inocencia  o  inimputabilidad del sentenciado en detrimento de la presunción de  acierto y legalidad del fallo.   

FUNDAMENTOS DEL RECURSO  

          Son  dos  los  aspectos  en  los  que  centra  su  disenso frente al  proveído   mediante   el   cual   se   inadmitió   la   demanda  de  revisión  formulada.   

1. Estima que es fundamental el testimonio de  Luis  Eduardo  Mahecha  Hernández, sujeto que cumplió un rol importante dentro  de  las  diligencias  que  conllevaron  al enfrentamiento entre la policía y el  ejército,  razón por la cual solicita sea escuchado en declaración, indicando  el lugar donde se encuentra privado de la libertad.   

2. Refiere, frente a las evidencias, como son  los  uniformes  de  los  occisos,  que  no  se exhibieron en la actuación y fue  omitido  por  el  juzgador,  siendo  un  hecho nuevo por constituir plena prueba  respecto  a  los  motivos  que  desembocaron en el combate; para concluir con la  transcripción del artículo 257 de la Ley 906 de 2004.   

3. Sostiene que su prohijado, en el tiempo de  reclusión,  ha  observado  una  conducta  ejemplar, exhibe una hoja de vida sin  anotaciones  ni sanciones disciplinarias y es representante de los internos ante  la  Junta  de  Evaluación  y  Tratamiento;  en  la  actualidad,  cursa estudios  superiores    en    la   universidad   que   le   representan   redención   por  estudio.   

          Finalmente,  señala  que  su  prohijado  es  inocente  y no ha sido  escuchado en su clamor.   

CONSIDERACIONES  

El recurso de reposición, presentado contra  la  providencia  que inadmite la demanda de revisión, tiene como propósito que  la  Sala  de  Casación  Penal,  que  la  emitió, revise y corrija los posibles  errores  de orden fáctico o jurídico en que hubiese podido incurrir, para que,  de  considerarlo  pertinente,  proceda  a  revocarla,  reformarla o adicionarla.   

1.  En  consecuencia,  el  solicitante  le  corresponde  argumentar,  de  manera clara y precisa, las razones jurídicas que  lo  impulsan  a  pensar  que la Corte plasmó reflexiones o decisiones injustas,  erradas,  o  imprecisas,  y  es su responsabilidad sustentar con suficiencia los  motivos  por  los cuales esas consideraciones le causan un agravio injustificado  a quien fue procesado y, por contera, deben ser reconsiderados.   

2.  Se  tiene  que en el presente asunto, la  causal  que  invocó  el actor para sustentar su pretensión de revisión fue la  tercera:  el  surgimiento  de  hechos o pruebas nuevas no conocidas al tiempo de  los  debates,  que  establezcan la inocencia del condenado o su inimputabilidad.   

Para  dar curso a una demanda por ese motivo  es  preciso que el libelista demuestre que los hechos que revelan las pruebas en  realidad  no  fueron objeto de pronunciamiento por parte de los falladores, esto  es,  fueron  totalmente  ajenos,  extraños  al  debate jurídico agotado en las  instancias.  Por manera que si la Corte constata que los jueces los conocieron y  que  en  uno  u  otro  sentido  emitieron  criterio  sobre los mismos, no podrá  admitirla.   

3.  El  recurrente  hace  énfasis en que el  Juzgador  no  revisó  todas  las  pruebas,  ni  fue  acucioso  con  las  que se  presentaron  y  que en el proceso nunca se valoró el testimonio de Luis Eduardo  Mahecha  Hernandez,  señalando el rol desempeñado en los hechos por los cuales  se  condenó  su  representado,  ni  se tuvieron en cuenta los macroelementos de  prueba por no haber sido aportados a la actuación.   

          Se  itera,  no  es suficiente la enunciación del valor suasorio del  medio  de  prueba  que  ahora pretende se aprecie, ya que para para demostrar la  trascendencia   de  un  medio  de  convicción  rotulado  como  novedoso  no  es  suficiente  hacer  la  afirmación  en  tal sentido, como en esta oportunidad lo  hace  el  censor.  Ya  que como lo ha sostenido la Corte la simple disparidad de  criterios  entre  los  falladores  y  el  demandante,  no  puede  dar lugar a la  estructuración  de  la causal tercera de revisión invocada, en atención a que  «(…)esta acción no es  un  recurso,  porque  se tramita por fuera del proceso una vez este ha terminado  con  una  decisión  en  firme  y por lo mismo, no tiene el carácter de tercera  instancia ( Citada en CSJ AP -42105).   

    

1. De  la  fundamentación  presentada  por  el  censor  se  tiene  que  incumplió  con  la  carga  argumentativa  de  enseñar  a la Sala en qué yerro  ineludible  pudo  incurrir, que conlleve a revocar o modificar la determinación  mediante la cual se inadmitió la demanda.   

2.      

          Lo  expuesto,  atendiendo que el fundamento básico de la Corte para  no  dar  curso  a  su  libelo  consistió  en  que los hechos que se pretendían  esgrimir  como  novedosos  fueron conocidos por los falladores durante el debate  surtido   en  las  instancias,  por  lo  que  no  se  evidenciaba  el  carácter  ex  novo  exigido  por  el  legislador  y  por la jurisprudencia y, finalmente, no se acompañó elemento de  juicio   que   demuestre   la  causal  invocada  que  se  hubiere  conocido  con  posterioridad  a  la sentencia de segunda instancia, dado el carácter rogado de  la acción.   

5.  En el recurso de reposición el actor no  presenta  argumento  alguno orientado a desvirtuar la providencia que inadmitió  la  revisión,  sino  que  fundamenta  la  procedibilidad  frente a elementos de  juicio  no  incorporados a la actuación, como los uniformes de los combatientes  y  el  testimonio de Mahecha Hernandez y planteamientos que ciertamente debieron  debatirse  en  las  oportunidades  procesales  respectivas  y  no  mediante esta  especial acción.   

Con  todo,  tampoco  compete a la Sala en el  trámite   del   recurso  la  ponderación  del  comportamiento  intramural  del  condenado, el cual se aleja del objeto de la demanda de revisión.   

Lo anterior es suficiente para que la Sala no  reponga su decisión de inadmitir la demanda.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

NO  REPONER la providencia dictada el 12 de  febrero  de  2015, por las razones consignadas en la parte considerativa de esta  decisión.   

Contra  esta  determinación  no  procede  recurso alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

Eugenio Fernández Carlier  

Magistrado  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado   

Patricia Salazar Cuéllar  

Magistrado  

Guillermo Angulo González  

Conjuez  

Hugo    Quintero    Bernate   

Conjuez  

Abel Darío González Salazar  

Conjuez  

Carlos Roberto Solórzano G.  

Conjuez  

Luis  Gonzalo Velásquez Posada   

Conjuez  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria.    

1  Integrado   por  el Mayor  Elkin     Leonardo    Molina    Aldana,      el      Intendente      Ramón  Darío      Galvis  Londoño,    los    Subintendentes    Roosevelt  García Ramírez, William      Andrés     Rodríguez    Montero,    Carlos  Alberto  Murillo  Castañeda, el  Patrullero    Franklin  Oswaldo  Sánchez Bautista,  el      agente      Luis     Alberto     Perafán  Castilblanco.   

2  Integrado      por  el  Intendente Gilmar  Mamián Jiménez, los Patrulleros  José Luis Rodríguez Niño  y Pedro León Perea Galindo   

3  Al     mando   del   Teniente  Harrison  Eladio  Castro   Aponte,   e  integrado  por  los  Sargentos  Viceprimero      Jaime     Humberto     Montenegro  Castañeda,  José Aurelio  Palacios   Mosquera,  el  Cabo  Tercero  Elver  De  Jesús  Osorio González y los  soldados  profesionales  Mauricio  Arcángel Ramírez  Gallego,  Julio  Rosero  Mestizo,  Carlos  Fernando  Erazo Riascos, Pablo Emilio  Riaño  Caleño,  Wilson  Rafael  Bohórquez Pineda, Nelson Enrique David Posso,  José  Alfredo  Porras  Mantilla,  Luis  Eduardo  Carvajal Peralda, José Geiner  Peñaranda     Díaz,  y  Julián  Andrés  Pomeo  Moreno.   

4  Conforme  lo refirió el Ad  quem  el  14  de  agosto  de  2006,  folio  15, Cuad.  Anexo-Sentencia   de  2ª  instancia.                      

5  Condenó también a:   

Sentenciados             

Penas             

Calidad  

Bayron   Gabriel  Carvajal Osorio             

54 años             

Determinador  

Jaime   Humberto  Montenegro Castañeda             

50 años             

Coautores  

José Aurelio Palacios  Mosquera             

   

50 años  

Elver  Jesús Osorio  González  

Mauricio  Arcángel  Ramírez  

Julio  César Rosero  Mestizo  

Carlos Fernando Erazo  Riascos  

Pablo  Emilio Riaño  Caleño  

Wilson   Rafael  Bohórquez Pineda  

Nelson Enrique David  Posso  

José Alfredo Porras  Mantilla  

Luis Eduardo Cavajal  Peralta  

José   Geiner  Peñaranda  

Julián  Andrés Pomeo Moreno  

6  A todos los procesados.   

7  Igual  modificación  punitiva reconoció al también  condenado  Bayron Gabriel Carvajal Osorio.   A   los  restantes     acusados,     fijó     la    pena   de   prisión  en 8 años y  2  meses, y la pecuniaria en  82,6  salarios  mínimos legales mensuales vigentes para la fecha de los hechos,  como  coautores  de  homicidio  culposo, en concurso homogéneo.     

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