AP1562-2015(43721)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado Ponente  

AP1562-2015  

Radicación n° 43721  

(Aprobado   Acta  No.110)   

Bogotá D.C., veinticinco (25) de marzo de dos  mil quince (2015)   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de  la  demanda  sustento  del  recurso  de casación interpuesto por el defensor de  DIANA  MARCELA  GÓMEZ  USME,  contra  la  sentencia  de  febrero 25 de 2014 del  Tribunal  Superior  de  Bogotá, mediante la cual confirmó el fallo de enero 16  de  2013  dictado  por  el  Juzgado 44 Penal del Circuito de esta ciudad, que la  condenó  a  prisión  de  cuatro  (4)  años  y  seis  (6)  meses,  como autora  responsable  del  delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de  fuego, accesorios, partes o municiones.   

HECHOS  

En  la  sentencia de segunda instancia, son  relatados de la siguiente manera:   

“De acuerdo con la reseña contenida en el  escrito  de acusación, en la noche del 29 de octubre de 2011, integrantes de la  Policía  Nacional  que prestaban servicio en inmediaciones del Colegio Reino de  Holanda,  ubicado  en  la  transversal  16D  sur  No.  46-35, barrio Marco Fidel  Suárez  de  esta  ciudad, escucharon un disparo de arma de fuego, motivo por el  cual  acudieron  a  verificar  su  procedencia  y  encontraron  en la salida del  plantel  educativo  a  varias  personas, una de ellas DIANA MARCELA GÓMEZ USME,  quién        utilizó        el       arma”1.   

ANTECEDENTES  

El 31          de         octubre      de     2011      en      audiencia      preliminar      ante      el        Juez        15   Penal  Municipal  de  Control  de  Garantías  de  Bogotá, fue  legalizada   la   captura  de  DIANA  MARCELA  GÓMEZ  USME;   el   Fiscal  292  Seccional  le  formuló  imputación por el  delito  de  fabricación,  tráfico  y  porte de armas de fuego o  municiones  –artículo 365  del  Código Penal, modificado por el artículo 19 de  la  ley  1453  de 2011-, y a  quien  no  le  fuere  impuesta  medida  de  aseguramiento  por  el  retiro de la  solicitud que la pedía.   

El  15  de  noviembre  del  mismo  año, la  Fiscalía  radicó  el  escrito  de  acusación,   y  la  Juez 44 Penal del  Circuito  de  Bogotá  en  audiencia  de verificación, impartió aprobación al  preacuerdo  celebrado  entre  el órgano acusador y la  imputada, consistente básicamente en que a cambio de  aceptar   su   responsabilidad  penal,  obtendría  un  descuento  punitivo  del  50%.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En   la   demanda   se   postula   un  (1)  cargo.   

Al amparo de la causal 1ª del artículo 181  de  la  Ley  906 de 2004, el recurrente denuncia la violación directa de la ley  por  falta de aplicación de los artículos 1 de la Ley 750 de 2002, 2 de la Ley  82  de  1993,  modificado  por  el  1  de  la Ley 1232 de 2008, y 44 de la Carta  Política.   

El  casacionista  luego  de  aceptar  como  probados  varios  hechos  de  la sentencia, referir que la prisión domiciliaria  para  la  mujer  cabeza  de  familia  fue  establecida en beneficio de los hijos  menores,  considera que la Corte debe retomar el tema de la protección integral  de  los  niños,  en  su  asistencia  física  o  material  y de sus necesidades  emocionales,    afectivas    y   educativas   que   sólo   puede   brindar   la  madre.   

Advierte  que  los  falladores  “no  reconocieron  a  Diana  Marcela Gómez Usme su condición de  madre  cabeza  de  familia”,  razón  por la cual le  negaron   la  prisión  domiciliaria  establecida  en  las  normas  infringidas,  mientras  que  el  padre  de  los  niños “el señor  Barrera   no   está   en   condiciones   de  brindar  a  los  dos  menores  los  cuidados”      que      la      madre      puede  prodigarles.   

Manifiesta que el hecho de que la custodia y  cuidado  personal  de  los  menores,  le  haya  sido  asignada  a la acusada por  intervención   de   la   Defensoría   de   Familia,   constituye  “una   demostración  incuestionable  acerca  de  que  el  señor  Mauricio      Barrera      está      ausente      del      hogar”.   

Concluye  que Diana Marcela tiene a su cargo  afectiva  y socialmente a sus dos hijos menores de edad, por ausencia permanente  de  su  cónyuge  o  compañero, y esos hechos son los que permiten considerarla  mujer  cabeza  de  familia  y con derecho a la prisión domiciliaria, según las  disposiciones legales inaplicadas.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  incumple  los  presupuestos  de  técnica  que  permitan  disponer  su admisión, en razón a que el cargo único  postulado  contra la sentencia del Tribunal, se desarrolla sin la observancia de  los  requisitos  formales  y  materiales  previstos  en los artículos 183 y 184  inciso 2º de la ley 906 de 2004.   

Al recurrente le asiste interés para acudir  en  casación,  en  la  medida  que  el  reparo  propuesto en la demanda, guarde  relación  con  uno  de  los  aspectos que pueden ser discutidos, por quienes se  allanan  a  los  cargos  o  llegan  a un acuerdo con la Fiscalía, como lo es la  prisión domiciliaria.   

Cuando  en  casación se aduce la violación  directa  de  la  ley sustancial, corresponde adelantar un juicio en puro derecho  contra  la  sentencia,  siendo presupuesto esencial la admisión de los hechos y  la  valoración  probatoria  del  juzgador,  de modo que la labor del impugnante  está   circunscrita  a  señalar  la  modalidad,  el  error,  su  existencia  e  incidencia en el fallo.   

En  la  demanda  se  enuncia  la  causal, el  sentido  de  la violación y la clase de error; sin embargo, en la sustentación  del  cargo  el  demandante  discute  los  hechos  probados  en  la sentencia que  llevaron  a los juzgadores a negar la prisión domiciliaria a la acusada, con lo  cual  se  aparta  de  la técnica casacional exigida cuando se acude a la causal  primera.   

Circunscrito   el   problema  jurídico  a  determinar  si  DIANA  MARCELA  GÓMEZ  USME  tiene  la calidad de madre o mujer  cabeza  de  familia,  para  establecer el derecho a la prisión domiciliaria con  fundamento  en  los artículos 1 de la ley 750 de 2002 y 2 de la ley 82 de 1993,  modificado  por el 1 de la ley 1232 de 2008, el casacionista incurre en error en  su proposición.   

Al  denunciar la falta de aplicación de las  citadas  disposiciones,  en principio era imperativo mostrar que en la sentencia  los  juzgadores  reconocen  que  la  procesada tiene la calidad de madre o mujer  cabeza de familia.   

En  la demanda, el recurrente manifiesta que  la    prisión    domiciliaria    es    negada   por   considerar   “el  a-quo  que  la  sentenciada  no  tiene la calidad de madre o  mujer   cabeza  de  familia”,  y  porque  según  el  “Tribunal,  no  tiene la condición de mujer cabeza  de  familia,  sino de madre de familia”, esto es, que  el    fallo    impugnado   cuestionado   le   niega   dicho   carácter   a   la  sentenciada.   

Desde  esta perspectiva, en la medida que la  conclusión  de  los  falladores  es la de que DIANA MARCELA no es madre o mujer  cabeza  de familia sino madre de familia, el error es de interpretación y no de  falta  de  aplicación  de  la  norma  de  derecho sustancial llamada a regir el  caso.   

Al  margen  de  la  imprecisión  citada, el  demandante  a  pesar  de  dar  por  ciertos e indiscutibles los hechos y algunas  circunstancias   relacionadas  con  las  condiciones  personales  de  la  mujer,  controvierte  aspectos  fácticos  de  la  sentencia  que le impiden acudir a la  causal  postulada  en  la  demanda,  los cuales por ser objeto de prueba, debía  proponer  al  amparo  del  numeral  3  del  artículo  181  de  la  Ley  906  de  2004.   

Relacionada  la discusión con la condición  de  madre o mujer cabeza de familia, es ineludible que siendo un hecho, la misma  se  establece  mediante cualquier medio de prueba. De ahí que en la demanda, el  recurrente  a partir del numeral v), relacione los medios de convicción con los  que  a  su  juicio se acredita “el reconocimiento de  la  condición  de  mujer  cabeza  de  familia  de la sentenciada”.   

En  esas circunstancias, su inconformidad es  con  la  apreciación  o  valoración probatoria dada por los juzgadores a dicha  prueba,  quienes  consideran  que los medios de persuasión impiden acreditarla,  mientras el impugnante estima que sí.   

Se   trata   entonces  de  la  divergencia  probatoria  del  casacionista  con  lo  acreditado por el Tribunal, controversia  evidenciada  en  la  afirmación  de  la  demanda,  según la cual, “no  reconocieron  a  Diana  Marcela Gómez Usme su condición de  mujer  cabeza  de  familia”,  a  pesar  “que  el  señor Barrera no está en condiciones de brindar a los  dos  menores  los  cuidados”, y mientras el hecho de  que  la  custodia  y  cuidado  de los menores fuera asignada a la acusada por la  Defensoría  de  Familia  “constituye,  per se, una  demostración  incuestionable  acerca  de  que  el señor Mauricio Barrera está  ausente del hogar”.   

En síntesis, el recurrente pide reconocer a  la  procesada  la  condición  de mujer cabeza de familia, que las instancias no  encuentran  demostrada  con  las  mismas  pruebas, que por la vía equivocada da  acreditada la demanda.   

Siendo un problema de naturaleza probatoria,  se  estaría  frente a un supuesto de violación indirecta de la ley sustancial,  que  debía postularse a través de cualquiera de las especies de error de hecho  o de derecho conocidos en esta sede.   

Ante las falencias de técnica anotadas a la  demanda,  la  Sala  la inadmitirá, sin que supere sus defectos para disponer su  trámite  de acuerdo con lo previsto en el inciso 3º del artículo184 de la Ley  906   de   2004,   porque   no  observa  la  violación  de  garantías  de  los  intervinientes  ni  se  da ninguno de los supuestos que permita su intervención  oficiosa.   

Contra  la  determinación  que  se  adopta  procede  el mecanismo de insistencia previsto en el inciso segundo del artículo  184  de  la  Ley  906  de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal es el  señalado  por  la  Sala  en  el  auto  de  diciembre  12  de  2005, radicación  25006.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Inadmitir    la    demanda   de    casación  de  origen  y  procedencia  anotada  presentada  por   el    defensor   contractual   de  DIANA  MARCELA  GÓMEZ  USME.   

Contra   esta  determinación  procede el  mecanismo  de  insistencia contemplado en el  inciso  segundo  del artículo 184 de  la ley 906 de 2004.   

Cópiese,  notifíquese  y devuélvase  al       Tribunal       de      origen.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Tribunal   Superior   de   Bogotá,   25  feb.  2014;  fl  8,  cdno  de  segunda  instancia.     

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