AP1500-2015(43246)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado Ponente  

AP1500-2015  

Radicación Nº 43246  

(Aprobado acta No. 110)  

Bogotá,  D.  C.,  veinticinco (25)  de  marzo de dos mil quince (2015).   

Se   pronuncia   la   Corte   sobre   la  admisibilidad   de  la  demanda de revisión presentada por el apoderado de  DLB  contra  las sentencias  dictadas  en  primera  instancia  por  el  Juzgado  2  Penal  del  Circuito para  adolescentes  con función de conocimiento de Soacha el 15 de noviembre de 2012,  y   en  segundo  grado  por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cundinamarca  el 6 de febrero de 2013, en el proceso adelantado en su contra por  los  delitos  de homicidio agravado y fabricación, tráfico o porte de armas de  fuego o munición.   

HECHOS  

De    conformidad    con    los   hechos  consignados   en  los  fallos  de  primera y segunda instancia la cuestión  fáctica queda reseñada de la  siguiente manera:   

‹‹La  actuación  procesal  se inicia por denuncia elevada por Tito Sigifredo Celorio,  quien  relata  “que  para  el  día  once de enero de 2011, en la localidad de  Soacha,  que  su  hermano  Emilio  Celorio andaba trabajando, iba subiendo a las  ocho,  o  de  las  ocho  a  las diez de la noche, ya que él reside en el barrio  Altos  de la Florida, quien iba para su casa se encontró con un muchacho que no  sabe  su  nombre,  se pusieron a conversar, detrás de ellos venían tres ñeros  quienes  lo  amenazaron  y  él  salió  para  su  casa y le dijo que lo estaban  amenazando,  que  él  le  dijo  que  dejaran  eso  así,  que su hermano salió  adelante  y  el  detrás  de  la  víctima,  dos  de  los sujetos que lo venían  persiguiendo  se  encontraban  parados  adelante  uno  y el otro detrás, el que  estaba  parado  detrás cuando su hermano se acercó le hizo dos disparos, luego  los  tres  sujetos  cogieron  y  se  fueron para Altos de la Florida ya que esos  sujetos  son de ese sector, que manera inmediata llamaron a la policía y cuando  esta  llegó  su  hermano  ya  estaba muerto que no sabe los nombres de los tres  sujetos  que  cometieron  el  homicidio,  que su hermano no tenía problemas con  ellos,  que  como  testigo  de  los  hechos  se encuentra el señor Edgar segura  delgado  (sic)  y el señor  Eddy   Esteban   Cortés  Bolaños  (sic),   quienes   vieron   cuando  dispararon  a  su  hermano”››.   

           

ACTUACION PROCESAL RELEVANTE  

1.  El  27  de  enero  de  2012, el Juzgado  Primero  Penal  Municipal con función de control de garantías, en razón de la  denuncia  y  a  solicitud  de  la fiscalía de infancia y adolescencia, expidió  orden de aprehensión contra el menor DLB.   

2. El 30 de enero de 2012, DL es capturado y  una  vez  legalizada la detención se le formuló imputación por los delitos de  homicidio  agravado en concurso heterogéneo con fabricación, tráfico, porte o  tenencia  de  armas  de  fuego, accesorios partes o municiones y, como medida de  aseguramiento, se le impuso internamiento preventivo.   

4.  El  27  de marzo del 2012, la fiscalía  acusó  formalmente  a  DLB  como  responsable  a título de dolo de los delitos  anteriormente mencionados.   

5.  El  24  de  abril  del  mismo  año, en  audiencia  preparatoria,  la  defensa  del  acusado  solicitó la exclusión del  reconocimiento    fotográfico,    se    presentaron   las   estipulaciones  probatorias1  y  se  decretaron  las  siguientes  pruebas:  (i)  a  cargo de la  fiscalía,  las declaraciones de Lisbeth Pineda Téllez, Tito Sigifredo Celorio,  Adalberto  Castillo  Angulo y Edier Esteban Cortés Bolaños; (ii) a cargo de la  defensa,  las  declaraciones  de  Yenny  Alejandra Leal, Wilmer Lozano Briñez y  Hover   Cartagena  y;  (iii)  como  prueba  del  Ministerio  Público,   la  declaración de Edgar Segura Delgado.   

6. En la audiencia de juicio oral celebrada  el  día  24 de Mayo de 2012, se incorporaron las estipulaciones probatorias, se  practicaron  las  pruebas  testimoniales  y  finalmente  se leyó el sentido del  fallo declarando la responsabilidad penal de DLB.   

7. Apelado el fallo de primera instancia, El  Tribunal  Superior de Distrito Judicial de Bucaramanga  el día 13 de junio  de  la  misma  anualidad,  declaró la nulidad de la audiencia del juicio oral y  dispuso  convocar  nueva  audiencia de juzgamiento a cargo del Juzgado 2º Penal  del Circuito para adolescentes con función de conocimiento.   

8.  El  11 de octubre posterior, durante la  nueva  audiencia  de  juicio  oral, la fiscalía presentó su teoría del caso y  las  estipulaciones  probatorias,  se  procedió a practicar los testimonios de:  Lizbeth  Pineda  Téllez,  Tito  Sigifredo  Celroio,  Adalberto Castillo Angulo,  EDIER  ESTEBAN  CORTÉS  BOLAÑOS,  Yenny  Alejandra  Leal Lozano, Wilmer Lozano  Briñez,   Hoover  Cartagena y Edgar Segundo Segura Delgado. Se escuchó la  alegación  conclusiva de los intervinientes y se realizó la lectura del fallo,  el  cual  declaró  penalmente responsable a DLB como coautor del delito de  homicidio  agravado  imponiéndole  la  sanción pedagógica de privación de la  libertad  en  centro  de  atención  especializado  por  el termino de 48 meses.   

9.  La Fiscalía de infancia y adolescencia  interpuso  recurso  de  apelación  contra  la  sentencia del 15 de noviembre de  2012,  proferida  por  el  Juzgado Segundo Penal del circuito para adolescentes,  con  el fin de modificarla parcialmente al estimar que la conducta del procesado  se  adecuaba  al  tipo  penal  del  artículo  365 del Código Penal2 y no solo al  delito de homicidio agravado al que fue condenado.    

10.  En sentencia del 6 de febrero de 2013,  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cundinamarca  modificó  la  decisión  apelada  para  declarar  al  menor  penalmente  responsable  del  delito  de  homicidio  agravado  en  concurso  heterogéneo  con  el  delito  de  fabricación,  tráfico,  porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes  o municiones, en la modalidad de porte.   

LA DEMANDA  

El  accionante solicita la revisión de las  sentencias  de  primera  y segunda instancia que condenaron a su defendido   por  los  delitos  de  homicidio  agravado  consagrado  en  el artículo 103 del  Código  Penal y Porte ilegal de armas previsto en el artículo 365 ibídem,   soportándose  en  la  causal  tercera3  de revisión; a su vez, el actor incluye en el libelo un acápite  denominado  ‹‹Criterio  Jurisprudencial sobre los  requisitos        de       la       demanda       de       revisión››.   

En  su  escrito,  el  demandante realiza un  breve  relato  de  los hechos, remitiéndose a las denuncias interpuestas por el  hermano  y  el  primo  de  la  víctima,  Tito Sigifredo Celorio y EDIER ESTEBAN  CORTES  BOLAÑOS  respectivamente. Anota que éste último, al rendir testimonio  en  la  audiencia  de fallo, señaló la inocencia de D LOZAÑO BRIÑEZ toda vez  que  no  fue  el autor de los disparos que causaron la muerte de EMILIO CELORIO.   

Así   mismo,   resume   las  actuaciones  procesales  relevantes,  resaltando la solicitud del testimonio de EDIER ESTEBAN  CORTES   y la nulidad de la audiencia de juicio oral  decretada por el  Tribunal  Superior  de Cundinamarca, que conllevó a realizar una vista pública  de  juzgamiento a cargo del Juzgado Segundo Penal del Circuito para adolescentes  con funciones de conocimiento de Soacha.   

En  criterio  del libelista, los derechos y  garantías  del  menor  fueron  violados  en  ambas  instancias  ya que desde un  comienzo   fue  considerado  como  el  autor  material  del  homicidio  sin  que  previamente  se  hayan  practicado  las pruebas testimoniales solicitadas por la  defensa,   y   aunque   posteriormente   el   Juzgador   de   segunda  instancia  ‹‹ordena  la  recepción  de los testimonios pero  con  reparos  y  no  con  la  profunda  imparcialidad  que se merece4››,  al  presentarse    la    nueva    audiencia   de   juzgamiento,   ‹‹cuando  se  propuso  a  decir,  seguramente  la verdad [EDIER  ESTEBAN CORTES], es decir que DL,  no  fue  el  autor  material  de  los  disparos,  fue  sacado  de la audiencia y  amenazado    de    que    se    le   formularía   proceso   penal   por   falso  testimonio5››   

Finalmente,  solicita a la Corte decretar y  tener  como  medios  de  prueba  las  declaraciones extra juicio de DERLY MILENA  ARBOLEDA  HERNÁNDEZ,  MCBC, RAMIRO ROBAYO MOLANO, EDIER ESTEBAN CORTES BOLAÑOS  y  WILLIAM  DE  JESUS  VANEGAS GARZÓN, que aporta con la demanda y que a juicio  del actor establecerán claramente la inocencia del menor.   

CONSIDERACIONES  

La acción de revisión fue concebida por el  legislador  como  un  instrumento  a través del cual los sujetos procesales una  vez  cumplidos los requisitos de admisibilidad establecidos por el artículo 194  de  la  Ley  906  de  2004,  propicien  la  invalidación de una sentencia   considerada   materialmente   injusta   al  incurrir  en  una  de  las  causales  establecidas    en   el   artículo   192   ejusdem.   

Dentro  de  los requisitos exigidos para la  admisión  de  la  demanda,  el  accionante debe acreditar su legitimación para  actuar  y  aportar  la  copia  o  fotocopia  de  las  constancias de ejecutorias  proferidas   en   la   actuación  cuya  revisión  se  demanda;  además,  debe  seleccionar  cuidadosamente  la  causal  que  pretenda  aducir  como apoyo de la  pretensión,  al  igual  que  las  pruebas  en  que  se  funde, y la exposición  racional  tendiente  a la demostración del motivo escogido, de modo tal que los  fundamentos  de  hecho  y  de  derecho  en  que  la  solicitud  se  apoya queden  exteriorizados              nítidamente6.   

         En  el  caso que nos ocupa, se evidencia que el demandante cumplió  parcialmente  con   los  requisitos  formales  contemplados en el artículo  194,  ya  que si bien  allegó a la Sala copia de las decisiones de primera  y  segunda  instancia,  omitió  incorporar  certificado  de la ejecutoria de la  sentencia segunda instancia.   

         Dado   al   carácter   rogado  que  reviste   la  acción  de  revisión,   la   jurisprudencia   de   la   Corte7   ha   sido  reiterativa  en  señalar  que  no  es obligación de ella solicitar el aporte de las constancias  de  ejecutoria; por lo tanto, la Sala no tiene más alternativa que inadmitir la  demanda   de   revisión   presentada  por  el  defensor  del  sentenciado  DLB.   

         Pese  a  ello,  esta  Colegiatura  se  pronunciará  respecto de la  causal   invocada  por  el accionante, con el propósito de advertir que la  forma  en  que ha sido planteada de igual modo conllevaría a la inadmisión del  libelo.   

La  causal  tercera,  permite  acudir  a la  acción  de  revisión  cuando  después  de la sentencia condenatoria aparezcan  hechos  nuevos  o  surjan  pruebas  no  conocidas  al tiempo de los debates, que  establezcan la inocencia del condenado, o su inimputabilidad.   

La   Sala   de   Casación  Penal  de  la  Corte8  ha  sostenido  que para el ejercicio de la acción con fundamento  en  esta  causal, es requisito insoslayable acreditar: (i) surtimiento de hechos  nuevos  o  pruebas  no conocidas al tiempo de los debates; (ii) que la cuestión  fáctica  esté  relacionada con la conducta punible materia de investigación y  juzgamiento  y;  (iii)  que  las pruebas sean aptas para establecer la inocencia  del  procesado  o  desvirtuar  las  conclusiones  de  las  sentencias  sobre  la  responsabilidad o la  imputabilidad del sentenciado.   

Ahora  bien,  es  menester  precisar  que  jurisprudencialmente9 el concepto de hecho nuevo se  ha   definido    como    ‹‹todo  suceso  factico  vinculado  al  delito  materia  de  investigación  del cual no se tuvo  conocimiento  en  juicio  por  lo  tanto  no  pudo ser controvertido››,  y  por  prueba  nueva  se  ha entendido ‹‹todo  medio  probatorio que da cuenta de un evento desconocido, que  no   se   ha  vinculado  al  juicio  oral  y  por  lo  tanto  no  se  ha  podido  debatir››.   

Así  mismo,  la  Corporación10    ha  considerado   que  en  orden  demostrar  el  acaecimiento  de  esta  causal,  el  demandante  debe  indicar  los  soportes  probatorios  de  la decisión atacada,  posteriormente   precisar   los  contenidos  de  las  pruebas  ex   novo,   y,   finalmente,  realizar  una   confrontación analítica de estos dos pilares probatorios,  con  el  fin  de  demostrar,  a  partir de un estudio objetivo de los mismos, que las  conclusiones  de  los  fallos  sobre  la  responsabilidad o la imputabilidad del  sentenciado  decaen  frente  a  las  nuevas  pruebas,  perdiendo la consistencia  requerida para mantenerse.    

De  acuerdo con esta definición, para esta  Colegiatura   es  indiscutible  que  el  testimonio  de  EDIER  ESTEBAN  CORTÉS  BOLAÑOS,  prueba  señalada por el demandante como nueva en el presente asunto,  no  satisface  el  concepto  ni  las  exigencias  de  la  causal, ya que como se  evidencia  en  las  sentencias  proferidas  y  hasta  en  la  misma  demanda  de  revisión,  dicha  declaración   fue decretada, practicada y controvertida  en los debates probatorios que se surtieron en el proceso.   

De  esta manera, se advierte que los jueces  de  instancia  valoraron  el  contenido  de  su  declaración en los respectivos  fallos  así:  ‹‹Sobre  el testimonio rendido por  EDIER  ESTEBAN  CORTÉS BOLAÑOS, el Despacho encuentra serias inconsistencias y  contradicciones    que    dejan    entrever    su    mendacidad,    […]  En  segundo  lugar  tampoco es de  recibo  para  el  Despacho  la retractación que hiciere en audiencia el testigo  frente  a  su negativa de haber reconocido al adolescente acusado como autor del  homicidio,  por  cuanto  si  bien  afirmó haber sido la persona que realizó el  retrato  hablado  del homicida y haberlo identificado como alias “el gemelo”  en  las  fotografías  que  en  su  momento  se  le  pusieron de presente, ya en  audiencia  negare sin explicación válida tal hecho11 […]››.   

         Para  esta Sala, no existe ningún motivo objetivo para deducir que  EDIER  CORTÉS  pudiera  haberse  equivocado  en  el  señalamiento que hizo del  procesado  como  actor de los hechos, y si el objetivo del accionante era probar  que  la  víctima  faltó  a  la  verdad lo más pertinente para este asunto era  invocar la causal sexta de revisión alegando prueba falsa.   

De   las   nuevas   declaraciones   extra  juicio   que  el  actor incorpora en la demanda de revisión, sólo señala  que  a través de ellos se  establecerá claramente la inocencia del menor,  ya  que  según  las  afirmaciones  de  RAMIRO  ROBAYO MOLANO y WILLIAM DE JESUS  VANEGAS  GARZON,  el  homicida  no  pudo  haber  sido  DLB toda vez que ellos se  encontraban  dialogando  con  él alrededor de las 8:00 de la noche el día y la  hora  de  la  ocurrencia  de  los  hechos.  Así  mismo,  DERLY  MILENA ARBOLEDA  HERNÁNDEZ,  en  su  relato,  señala  que fue testigo directo del delito por lo  tanto  pudo  observar   que el autor de los disparos fue SEBASTIAN CABANZO.   

MCBC, madre del enjuiciado, declaró que los  testigos  que  sindicaron a su hijo eran falsos, toda vez que D no se encontraba  en  el  lugar  de  los  hechos   y portaba un atuendo distinto  al que  según   los  denunciantes  portaba  el  homicida  de  EMILIO  CELORIO,  y  como  consecuencia  de  esa  falsedad  EDIER ESTEBAN CORTES BOLAÑOS el 1 de junio del  2012,  se  retractó  de  su  testimonio  declarando  extrajudicialmente  que el  homicida fue SEBASTIAN CAVANZO.   

Se  advierte  que  el libelista prescindió  realizar  el análisis y posterior confrontación entre los soportes probatorios  de  las  sentencias  atacadas  y  los  que  él propone, labor a la cual se haya  obligado  para  soportar  con suficiencia el ataque a una decisión que ha hecho  tránsito a cosa juzgada.   

En  el presente asunto, la Corte estima que  si  bien desde una perspectiva formal y material estos testimonios son nuevos en  el  entendido  que  no  fueron  conocidos durante el proceso, en lo referente al  tercer   requisito,  es  decir,  a  que  estas  pruebas  logren  desvirtuar  las  conclusiones   de   las   sentencias   sobre   la   responsabilidad  o  la   imputabilidad  del  sentenciado,  es  necesario  señalar  que  los  testimonios  resultan  intrascendentes  en  sede de revisión debido a que las sentencias con  carácter  de  cosa  juzgada  resultan  inmodificables  frente  a  declaraciones  subjetivas    por    lo    que   siempre   se   hace   necesario   aportar   ‹‹Datos   objetivos  verificables  que  den  consistencia  a  las  nuevos  relatos  de  lo  que  pueda  establecerse ab initio, que la verdad histórica es  realmente  distinta de la verdad que los juzgadores declaran probada12››.   

No  está de más precisar que la sentencia  condenatoria  no  solo  se fundamentó en prueba testimonial, pues los jueces de  instancia  también valoraron otros fundamentos probatorios al momento de fallar  el  referido  proceso,  tales como: el registro de audios, la evidencia física,  diversos   testimonios,  entre  ellos  el  de  TITO  SIGIFREDO  CELORIO  testigo  presencial  de  los  hechos  y  el de la patrullera LISBETH PINZON TÉLLEZ,  quien   efectuó  la  identificación  e  individualización  del  indiciado,  y  posteriormente realizó el reconocimiento.   

Finalmente,  debido  a  que  la  acción de  revisión  no   trata  de  revivir  el  debate jurídico- probatorio que se  llevó  a  cabo  en  el  fenecido  proceso,  sino de realizar un cuestionamiento  objetivo  de  la  declaración  de  justicia,  esta  Sala encuentra infundada la  demanda     de     revisión    interpuesta.         

En mérito de lo expuesto, La Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

INADMITIR   la  demanda  de  revisión  presentada  por el defensor del sentenciado DLB.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Cfr.  Folio 40 del cuaderno   

2  Artículo 365 de la Ley 599 de 2000: “Fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas  de  fuego  o  municiones.  El  que sin permiso de  autoridad   competente   importe,   trafique,  fabrique,  transporte,  almacene,  distribuya,  venda,  suministre,  repare  o  porte  armas  de  fuego  de defensa  personal,  municiones  o  explosivos, incurrirá en prisión de uno (1) a cuatro  (4) años”.   

3  Ley  906  de  2004,  numeral  3º  del artículo 192:  “Cuando  después  de  la  sentencia  condenatoria  aparezcan  hechos nuevos o  surjan  pruebas  no  conocidas  al  tiempo  de  los  debates, que establezcan la  inocencia del condenado, o su inimputabilidad”   

4 Cfr.  Folio 10 del cuaderno.   

5 Cfr.  Ídem.   

6 Cfr.  CSJ. Acta 168 de 8 de mayo de 2012, Rad. 34671.   

7 Cfr.  CSJ.  Acta  139  de  18  de abril de 2012, Rad. 38027.   

8 Cfr.  CSJ. Ibídem   

9 Cfr.  CSJ. Acta 139 de 18 de abril de 2012, Rad. 36974.   

10 Cfr.  CSJ. AP. 5899 de 24 de septiembre de 2014, Rad. 43314.   

11  Cfr. Folio 26 del cuaderno.   

12  Cfr. CSJ. AP. de 15 de octubre de 2008, Rad. 29626     

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