AP6610-2014(44893)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado  Ponente   

AP6610-2014  

Radicación n° 44893  

Aprobado acta nº 360  

Bogotá, D.C., veintiocho (28) de octubre de  dos mil catorce (2014).   

VISTOS:  

Decide  la  Sala  acerca  del  impedimento  expresado  por los integrantes de la Sala de    Decisión    Penal   del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Neiva —            Drs.  Álvaro  Arce  Tovar,  Javier  Iván  Chávarro     Rojas,     y     Hernando     Quintero     Delgado    —,  para  conocer  de  la  apelación  formulada  por  el Fiscal 54 Delegado ante el Tribunal Superior de Bogotá y los  abogados   de   la   defensa,  contra  la  sentencia  emitida  por  el  Juzgado  Primero Penal del Circuito  Especializado  con  funciones  de  conocimiento  del  mismo  Distrito  de  Neiva  en  la que condenó a MELBA  LORENA   RONCANCIO   VILLALBA  y  HARAK  FARID  POLANIA  CASTILLO,  tras   hallarlos   responsables   de   los  delitos  de concierto para delinquir y concusión.   

ANTECEDENTES  

Del escrito de acusación se extrae que como  resultado  de  diversas labores investigativas, se logró establecer que TATIANA  OLIVEROS  GUTIÉRREZ,  Fiscal  53   Especializada   adscrita   a  la  Unidad  de  Derechos  Humanos  y  Derecho  Internacional  Humanitario  con  sede  en  Neiva  -Huila,  tuvo  nexos con JAIRO  DURANGO  RESTREPO,  alias  “La  Guagua”,  jefe  de  la banda criminal “Los  Urabeños”,  a quien le brindó información acerca de las gestiones estatales  encaminadas  a  materializar  las  órdenes  de  captura libradas en su contra y  asesorarlo  para  la postulación ante Justicia y Paz de varias personas que con  él actúan en la clandestinidad.   

Igualmente   se  precisa  en  el  referido  documento  que  el 12 de julio de 2012, la aludida funcionaria, en compañía de  la  abogada  MELBA  LORENA  RONCANCIO  VILLALBA,  viajó  a Turbo- Antioquia por  invitación  que  le  hiciera  alias  “La  Guagua”,  para  acordar adelantar  operaciones  mancomunadas  de narcotráfico, encargando de tal negocio a BREINER  MOSQUERA y ANDRÉS MOLINA LLANOS.   

Adicionalmente, se indica que la funcionaria  profirió  providencias  contrarias  a  derecho  que  favorecieron a miembros de  organizaciones  al  margen  de  la  ley,  se  abstuvo  de emitir determinaciones  respecto   de  personas  privadas  de  la  libertad  en  aras  de  propiciar  el  vencimiento  de  términos,  destruyó  y  alteró diferentes piezas procesales;  sumado  a  que   agotó  contactos  con  autoridades  públicas  y personas  particulares  para  anunciarles  que serían objeto de señalamientos de apoyo a  grupos  paramilitares en procesos penales con el fin de presionarlos, bien fuera  en  la  toma  de  decisiones o para la entrega de dinero. En el caso específico  del  Gerente  de  Coomotor,  tales  exigencias las hizo a través de HARAK FARID  POLANÍA CASTILLO y MELBA LORENA RONCANCIO VILLALBA.   

De acuerdo con las constancias dejadas en la  actuación,  atendiendo  la  calidad  foral  de  TATIANA OLIVEROS GUTIÉRREZ, la  Fiscalía  54 Delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá presentó escrito de  acusación  contra  ésta  ante  el  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de  Neiva,   Corporación   ante  la  cual  se  han  adelantado  las  audiencias  de  formulación  de acusación, preparatoria y se está desarrollando la del juicio  oral;  encontrándose  hasta  la  fecha  evacuada  la  práctica  de las pruebas  solicitadas   por   la  Fiscalía  y  en  trámite  lo  atinente  a  las  de  la  defensa.   

De otra parte, ante el Juzgado Primero Penal  del  Circuito Especializado con funciones de conocimiento fue presentado escrito  de  acusación  por  los delitos de concierto para delinquir y concusión contra  HARAK  FARID  POLANÍA  CASTILLO  y  MELBA  LORENA RONCANCIO VILLALBA, y tras el  agotamiento  de  los  ritos inherentes al procedimiento oral, se profirió el 15  de  agosto  de 2014 fallo de condena contra aquellos por los referidos punibles,  absolviendo  a  la  citada  RONCANCIO  VILLALBA  del  punible  de concierto para  delinquir agravado.   

Decisión   contra   la  cual  las  partes  procesales,  esto es tanto la Fiscalía 54 Delegada ante el Tribunal Superior de  Bogotá   como   los  defensores  de  confianza  de  los  referidos  procesados,  presentaron  los  respectivos  recursos  de apelación en el término legalmente  dispuesto para ello.   

Remitido el proceso al Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Neiva  para  definir  el  recurso  vertical,  la Sala de  Decisión  Penal  integrada por los Magistrados Álvaro Arce Tovar, Javier Iván  Chávarro  Rojas y Hernando Quintero Delgado, el 6 de octubre del año en curso,  invocando  el  artículo  56,  numeral  6°,  de la Ley 906 de 2004, se declaró  impedida  para  resolver  la  alzada  por  haber  participado del proceso que se  adelanta contra TATIANA OLIVEROS GUTIÉRREZ.   

Sostienen los jueces colegiados, en esencia,  que  «el  compromiso del criterio de cada uno de los  miembros  de  la  Sala está dado con el hecho de haber evacuado la totalidad de  las  pruebas  de  cargo presentadas contra la Dra. OLIVEROS GUTIÉRREZ, como las  recibidas  en  gran  parte  a  pedido de la defensa, las cuales tendrán que ser  valoradas  nuevamente al resolver el recurso de apelación interpuesto contra la  sentencia  condenatoria  impartida  en  contra  de RONCANCIO VILLALBA y POLANÍA  CASTILLO»1   

Puntualizan     que     «se  trata  de  una circunstancia que permea a futuro el criterio de  la   Sala   de   Decisión   que   conoce   del   proceso   abierto   contra  la  aforada»,  de  manera  que en aras de salvaguardar la  imparcialidad  del juez, tanto en primera como en segunda instancia, solicita se  les acepte el impedimento.   

Enviada  la  presente actuación al Despacho  del  Magistrado  que  le seguía en turno a aquellos, el Dr. Héctor Hugo Torres  Vargas,  de  entrada  anunció  no  aceptar  la  manifestación invocada por sus  homólogos  bajo  consideraciones  tales  como que «a  pesar  que  las dos actuaciones tuvieron origen en los mismos hechos y comparten  idéntica  acusación,  se  trata  de  dos procesos independientes, con acusados  diferentes,  tramitados  en  primera  instancia por funcionarios distintos y las  pruebas  que  se  practiquen  en  cada uno de ellos deben apreciarse y valorarse  respecto   de   la   actuación   en   la   que   fueron   recibidas».   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

De  conformidad  con los artículos 57, 59 y  341  de  la  Ley 906 de 2004, la Sala es competente para resolver el impedimento  propuesto,  por  versar  en  un  proceso  adelantado  bajo  los lineamientos del  sistema  penal  acusatorio  y tratarse de la manifestación para la sustracción  del  conocimiento  del  asunto  que  hacen de manera conjunta tres de los cuatro  integrantes   de   la   Sala   de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Neiva.   

En el caso sometido a estudio, la causal de  impedimento  planteada  por los integrantes de la Sala Penal del Tribunal, es la  prevista  en  la  parte  final del numeral 6° del artículo 56 de la Ley 906 de  2004, cuyo tenor es el siguiente:   

«Que  el  funcionario  haya  dictado  la  providencia  de  cuya  revisión  se  trata, o hubiere  participado  dentro  del  proceso,  o  sea cónyuge o  compañero  o  compañera  permanente  o  pariente  dentro  del  cuarto grado de  consanguinidad  o  civil,  o  segundo de afinidad, del funcionario que dictó la  providencia  a  revisar.»  (Subrayas fuera del texto  original).   

Respecto  del  alcance  de  ese  motivo  de  inhibición, la Corte tradicionalmente ha sostenido:   

«la  comprensión  de  este  concepto  no  debe  asumirse en sentido  literal  sino  que es preciso que esa intervención, para que adquiera un efecto  trascendente  acorde con los fines de la norma, tenga la aptitud suficiente para  comprometer  la  ecuanimidad  y la rectitud del funcionario. Su actividad dentro  del  proceso,  debe  haber  sido  esencial  y  no simplemente formal2,  de  fondo,  sustancial,  trascendente,  que  lo  vincule  con  la  actuación  puesta  a  su  consideración  de  tal  manera  que  le impida actuar con la imparcialidad y la  ponderación  que  de  él  esperan  no solamente los sujetos procesales sino la  comunidad   en  general.»  3   

Corolario   de   todo   lo   anteriormente  puntualizado  es  que  confrontadas las exigencias de la causal consagrada en el  numeral  6 del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, con el asunto que se halla en  consideración  de  la  Sala,  hay  que concluir que la inhibición expresada es  improcedente,   porque   la   participación  en  el  proceso  que  se  aduce como motivo de la misma por el  juez  plural  en  el  marco  propio  de sus deberes funcionales como fallador de  primera  instancia,  se refiere a haber “conocido de  la  acusación  formulada por la Fiscalía en contra de la Dra. TATIANA OLIVEROS  GUTIÉRREZ;  dirigido  la audiencia de juicio oral en donde ya se practicaron la  totalidad  de  las  pruebas  solicitadas por el ente acusador, que esencialmente  son  las  mismas  que  se  recaudaron  dentro  del  proceso seguido en contra de  RONCANCIO   VILLALBA   y   de   POLANÍA  CASTILLO”,  actuaciones  que  en manera alguna pueden constituir prejuzgamiento del fallador  en  la  medida  que lo actuado hasta este momento por los Magistrados no implica  valoración  alguna  del  material  probatorio  que  apenas  se está recaudando  dentro del juicio seguido contra la Fiscal acusada.   

Conforme  con  lo  anterior, al margen de la  relación  que  pudiera  existir  entre  los hechos de uno y otro proceso, es lo  cierto   que  los  Magistrados  que  se  declaran  impedidos  realmente  no  han  comprometido  criterio  alguno  que  les  impida  asumir  con plena garantía de  imparcialidad  el  conocimiento  de  la  segunda instancia en el proceso seguido  contra  HARAK  FARID  POLANIA CASTILLO y MELBA LORENA RONCANCIO VILLALBA, razón  suficiente  para  concluir  que  en  ellos  no concurre la causal de impedimento  invocada.   

En  mérito  de lo expuesto, la SALA   PENAL   DE   LA   CORTE   SUPREMA   DE   JUSTICIA,   

RESUELVE:  

1.                DECLARAR       INFUNDADO  el  impedimento  expresado  por  los  integrantes  de Sala  Penal  de  Decisión  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de Neiva  —     Magistrados  Álvaro  Arce Tovar, Javier  Iván    Chávarro    Rojas,    y   Hernando   Quintero   Delgado   —,   para   decidir   la   apelación  formulada  por  el Fiscal 54 Delegado ante el Tribunal Superior de Bogotá y los  abogados  de  la  defensa,  contra   la  sentencia  emitida  por  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado   con   funciones   de   conocimiento   del   mismo   Distrito  de  Neiva,    en  relación  con  los  procesados MELBA  LORENA RONCANCIO VILLALBA y HARAK FARID POLANIA CASTILLO.   

2.            Devolver  la  actuación al Tribunal del  Distrito    Judicial   de   Neiva   para   que   continúe   el   trámite   del  proceso.   

3.            Contra esta decisión no procede ningún  recurso.   

CÚMPLASE.  

Fernando Alberto Castro Caballero  

José Luis Barceló Camacho  

José Leonidas Bustos Martínez  

Eugenio Fernández Carlier  

María     Del    Rosario    González  Muñoz   

Gustavo Enrique Malo Fernández  

Eyder Patiño Cabrera  

Patricia Salazar Cuéllar  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1   «al  haber  conocido  de  la acusación [contra  TATIANA  OLIVEROS  GUTIÉRREZ],  dirigido  la audiencia de juicio oral en donde ya se practicaron la totalidad de  las  pruebas  solicitadas por el ente acusador, que esencialmente son las mismas  que  se  recaudaron dentro del proceso seguido en contra de RONCANCIO VILLALBA y  de  POLANÍA CASTILLO… e igualmente se recibieron gran parte de las pruebas de  la   defensa,  quedando  tan  solo  por  culminar  la  del  señor  JUAN  CARLOS  RODRÍGUEZ,  presentándose  en  esa labor un claro discernimiento en la Sala de  lo  sucedido,  y  que  deberá valorar los elementos materiales probatorios y la  evidencia  física  en  su  oportunidad,  como  ahora tendría que hacerlo en el  evento de resolver el recurso de alzada»   

2 Sentencia del 7 de mayo de 2002, rad. 19300.   

3 Auto  del 6 de junio de 2007, rad. 27385.     

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