AP4317-2014(44185)EDITADA

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado ponente  

AP4317-2014  

Radicación n° 44185  

(Aprobado  Acta No.  243)   

Bogotá  D.C.,  treinta  de  julio de dos mil  catorce (2014).   

La   Corte  se  pronuncia  respecto  de  la  incompetencia  declarada  por  la  Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Medellín,  para  resolver  el  recurso  de apelación interpuesto  contra  la  sentencia  proferida  por  el  Juez Penal del Circuito de (…), por  medio  de  la  cual  fue  condenado  LDV.   El  asunto  fue allegado por el  Tribunal  Superior  de Antioquia con solicitud de definición de competencia, la  cual la Sala se abstendrá de determinar.   

ANTECEDENTES  

Mediante sentencia proferida el 31 de marzo de  2014     por     el    Juzgado    Penal    del    Circuito    de    (…),LDV   fue  condenado a la pena  principal   de  156  meses  de  prisión  como  autor  responsable  “de  las  conductas  concursales  de  actos sexuales con menor de  catorce  años y acceso carnal abusivo” ídem;  decisión contra la cual el defensor del procesado interpuso  y  sustentó  el  recurso de apelación, por lo que la carpeta fue remitida a la  Sala Penal del Tribunal Superior de Antioquia.   

El Magistrado de la corporación precitada, al  que  le  fue  repartido el asunto, con base en el Acuerdo PSAA14-10145 del 28 de  abril  de  2014  emitido  por  la Sala Administrativa del Consejo Superior de la  Judicatura,   por   el   cual   se   dispuso   el   traslado   de   “260  procesos  en  estado  de fallo de Ley 906, de la Sala Penal  del  Tribunal  Superior  de  Antioquia,  (…)  para  ser  distribuidos entre 13  despachos   de   magistrados   de   la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Medellín”,  ordenó  remitir  la  actuación a esta  última colegiatura.   

No obstante, el Tribunal Superior de Medellín  el  11  de  julio  de  2014,  por  auto de ponente: (i) declaró la “excepción  de  inconstitucionalidad”  del   Acuerdo   atrás   señalado,   por   ser   violatorio   del  debido  proceso  en relación con el juez  natural,  en tanto consideró que la Sala Administrativa del Consejo Superior de  la    Judicatura,   no   respetó   la   competencia  territorial; y (ii) ordenó la devolución del proceso  al Tribunal Superior de Antioquia.   

Este  último dispuso el 15 de julio de 2014,  la  remisión  del  diligenciamiento  a la Sala de Casación Penal con el fin de  que   la   misma  defina  la  competencia,  tras  indicar  que  la  excepción  de  inconstitucionalidad  fue  mal  aplicada  por  el Tribunal Superior de Medellín, toda vez que realmente la  basó  en  una  discutible  interpretación  de  orden  legal,  sin  que hubiese  demostrado  que  la  norma a la cual acudió, realmente sirva de parámetro para  hacer control de constitucionalidad.   

CONSIDERACIONES  

La  Sala  advierte  que,  de  una  parte, los  Tribunales  Superiores de Antioquia y Medellín deben aplicar lo dispuesto en el  Acuerdo  PSAA14-10145 del 28 de abril de 2014 emitido por la Sala Administrativa  del  Consejo  Superior  de la Judicatura y, de otra, no hay lugar a pronunciarse  respecto  del  incidente  de  definición de competencia, por las razones que se  pasan a ver:   

Impera  recordar  en  primer  lugar  que  el  concepto  de  bloque de constitucionalidad,    fue    sistematizado    en    la   sentencia   C   –   225   de   1995,   pronunciamiento  reiterado  en  la  jurisprudencia  constitucional posterior sobre la materia, en  los siguientes términos:   

El   bloque  de  constitucionalidad  está  compuesto  por  aquellas normas y principios que, sin aparecer formalmente en el  articulado  del  texto  constitucional,  son  utilizados  como  parámetros  del  control  de  constitucionalidad de las leyes, por cuanto han sido normativamente  integrados  a  la  Constitución,  por diversas vías y por mandato de la propia  Constitución.  Son pues verdaderos principios y reglas de valor constitucional,  esto  es,  son normas situadas en el nivel constitucional, a pesar de que puedan  a  veces contener mecanismos de reforma diversos al de las normas del articulado  constitucional stricto sensu.   

La  evolución  del  instituto  jurídico  en  comento   implicó,   entre   otras,   la   distinción   entre   el  bloque  de  constitucionalidad   en   sentido  estricto  y  en  sentido  lato.  El  primero,  «se  encuentra  conformado por aquellos principios y  normas de   valor   constitucional,   los   que  se  reducen  al  texto  de  la  Constitución  propiamente  dicha y a los tratados internacionales que consagren  derechos  humanos cuya limitación se encuentre prohibida durante los estados de  excepción»;  en  tanto  el  segundo  «estaría  conformado no sólo por el articulado de la Constitución  sino,  entre  otros,  por los tratados internacionales de que trata el artículo  93  de  la  Carta,  por  las  leyes  orgánicas  y, en  algunas      ocasiones,     por     las     leyes  estatutarias».     (Sentencia    C    –     191    de    1998.    Énfasis  propio).   

La  integración de las leyes estatutarias al  bloque  de  constitucionalidad  no es una regla general sino una excepción, que  opera  exclusivamente cuando  una  disposición  de  rango  superior  así  lo  indica.  El  máximo  Tribunal  Constitucional lo ha precisado de la siguiente manera:   

De   los   criterios   jurisprudenciales  expuestos,  se  destaca  el  hecho  de  que  algunas  leyes  pueden  integrar el  mencionado  bloque de constitucionalidad en sentido lato, siempre que la propia  Carta  lo  haya  ordenado,  en  forma  directa  y específica, de manera que sus  mandatos  sean  respetados  por  las  leyes ordinarias y logren instituirse como  parámetros de un control de constitucionalidad sobre las mismas.   

[…]  

De manera pues que, el apoyo del demandante  en  el  fallo de constitucionalidad C-191 de 1998, para afirmar categóricamente  que   la   Ley   270   de   1996 “Estatutaria   de   la   Administración  de  Justicia” -en  los  artículos que el actor menciona y en forma determinante-  integra  el  bloque  de constitucionalidad, fue equivocado por no haber existido  en  la  misma  referencia  ni  análisis  pertinente que permitiera llegar a esa  conclusión.   

[…]  

Con base en los criterios jurisprudenciales  mencionados  y  el  contenido  normativo  de  esas  preceptivas legales, la Sala  concluye   que  las  mismas  no  pueden  invocarse  como  transgredidas  por  la  disposición sub  examine,  en  cuanto no integran el  bloque  de constitucionalidad lato sensu , pues debe insistirse en que no todo  el  contenido de una ley estatutaria es apto para ostentar esa condición, sólo  es  viable  a través de un mandato expreso del Constituyente de 1991 que apunte  hacia  esa dirección y en la Carta Política no se observa canon alguno que las  reconozca   como   reglas  de  valor  constitucional.  (Sentencia C – 708 de 1999. Subrayas propias).   

El   mismo   error   detectado  en  aquella  oportunidad  por la alta corporación se presenta en la interpretación ofrecida  por  la  Sala  Penal del Tribunal de Medellín, pues su planteamiento se basa en  que  el  Acuerdo  PSAA14-10145 del Consejo Superior de  la  Judicatura es inconstitucional, en tanto desconoce el artículo 63 de la Ley  270  de  1996,  que en virtud de la modificación introducida por el canon 15 de  la  Ley  1285  de  2009,  establece:  «el    Consejo    Superior    de    la    Judicatura,    respetando  la  especialidad funcional y  la  competencia territorial  podrá  redistribuir los asuntos que los Tribunales y Juzgados tengan para fallo  asignándolos  a  despachos  de la misma jerarquía que tengan una carga laboral  que,  a juicio de la misma Sala, lo permita» (resalto  fuera del texto original).   

La conclusión obtenida es errónea, dado que  parte  de  la equivocada premisa, según la cual la disposición en comento hace  parte  del  bloque de constitucionalidad. Como se expuso, aunque esté contenida  en  la  Ley  Estatutaria  de  Administración de Justicia, para que fuera tomada  como  criterio  de constitucionalidad tendría que existir autorización expresa  en  la  Carta  Política,  pero  ésta no fue consagrada en ningún apartado del  texto superior.   

Por lo tanto, cuando el Tribunal de Medellín  optó  por  inaplicar  el  acuerdo mencionado haciendo uso del control difuso de  constitucionalidad,  también  denominado excepción de inconstitucionalidad; en  realidad   no  lo  confrontó  con  una  norma  de  rango  constitucional,  sino  legal.   

Si  ello  es  así,  como en efecto lo es, la  consecuencia  lógica  es que no le estaba dado a aquella colegiatura desconocer  el  contenido  del  acto  administrativo  emanado  del  Consejo  Superior  de la  Judicatura,  pues  no  le  correspondía  decidir  si  se  ajustaba  o  no a las  previsiones  de  la  Ley  270  de  1996,  ya  que la facultad para tal efecto es  exclusivamente      de      la      jurisdicción      de     lo     contencioso  administrativo.   

En   el  mismo  sentido,  el  incidente  de  definición  de  competencia  no  es  el  escenario  pertinente para efectuar el  juicio  de  legalidad  de  los  acuerdos  emitidos por el Consejo Superior de la  Judicatura,  dado  que  ello desbordaría el ámbito de injerencia de la Sala de  Casación  Penal,  e  invadiría  indebidamente  el  de  la justicia contenciosa  administrativa.   

En  desarrollo de lo anterior, en pretéritas  oportunidades  se  ha  reconocido  que  «el  Consejo  Superior  de  la  Judicatura  ostenta  la  expresa  facultad  para reasignar los  procesos   cuando   la  congestión  de  determinados  despachos  judiciales  lo  ameritan»,  por  lo que los acuerdos a través de los  cuales  se  materializa  dicha función, ostentan el rango de normas atributivas  de competencia (Cfr. CSJ SP, 22 Ene 2014, Rad. 38725).   

En  el  presente asunto, el artículo 1º del  Acuerdo  PSAA14-10145  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,        ordenó       «trasladar  260  procesos  en  estado de fallo de Ley 906, de la Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Antioquia, a excepción del despacho de la Dra.  Nancy  Ávila,  del más reciente al menos reciente, para ser distribuidos entre  13  despachos  de  magistrados  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Medellín».   

Dicho acto administrativo se encuentra vigente  y  es  de  obligatorio  acatamiento, pues su legalidad se presume hasta tanto el  juez  natural  no  resuelva  lo  contrario. En cumplimiento de dicho mandato, es  posible  e  incluso  imperativo,  exceptuar  la  regla  general  de  competencia  territorial  para  la resolución de aquellas 260 actuaciones, una de las cuales  es precisamente la que motiva el presente pronunciamiento.   

En  tales  condiciones,  resulta claro que no  están  dados  los  presupuestos  para  resolver  el incidente de definición de  competencia  propuesto  por  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Medellín,   a   donde  se  remitirán  de  inmediato,  para  que  dé  estricto  cumplimiento  al  Acuerdo  tantas  veces  mencionado.  Esta determinación será  comunicada   a   su   homóloga   con   jurisdicción   en  el  departamento  de  Antioquia.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.-         Abstenerse   de  pronunciarse  sobre  el incidente de definición de competencia propuesto por el  Tribunal Superior de Antioquia.   

Segundo.- Remitir la  actuación  a  la  Sala  de  Decisión Penal del Tribunal Superior de Medellín,  para   que   dé  estricto  cumplimiento  a  lo  ordenado  en  el  Acuerdo   PSAA14-10145   de  la  Sala  Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura.   

Tercero.-  Comunicar  la  presente  determinación  a la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior  de Antioquia.   

Contra   este   auto  no  procede  recurso  alguno.   

Cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

    

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