AP2996-2014(43854)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Magistrado  Ponente   

AP2996-2014  

Radicación     n°     43854   

(Aprobado Acta No.  169)   

Bogotá,  D.C.,  cuatro (04) de junio de dos  mil catorce (2014).   

V   I   S   T   O  S   

La  Sala  resuelve  de  plano  acerca  del  impedimento  manifestado  por  los doctores Carlos Milton Fonseca Lidueña, Juan  Bautista  Baena  Meza y José Alberto Dietes Luna, Magistrados de la Sala Única  de  Decisión  Penal del Tribunal Superior de Santa Marta, el cual fue rechazado  por  los  integrantes  de  una  Sala  de  Conjueces, para conocer del escrito de  acusación  presentado  por  el  Fiscal 11 Delegado ante el Tribunal Superior de  Bogotá  contra  el doctor Napoleón de Jesús Barraza Lozano por los delitos de  prevaricato  por  acción,  prevaricato por omisión, destrucción, supresión u  ocultamiento  de documento público agravado y falsedad ideológica en documento  público.            

ANTECEDENTES PROCESALES  

         1.  A  través de denuncia formulada por  los  doctores  Carlos  Milton Fonseca Lidueña, Juan Bautista Baena Meza y José  Alberto  Dietes  Luna,  en  su  condición  de  Magistrados de la Sala Única de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Santa  Marta,  contra  el  doctor  Napoleón  de  Jesús  Barraza  Lozano,  Juez  Primero  de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  esa  capital, así como de otros funcionarios de ese  despacho  judicial,  del Centro de Servicios Administrativos y de la Secretaría  de  la Sala Penal de dicha Corporación, se puso en conocimiento de la Fiscalía  General  de  la  Nación  la  desaparición  del  cuaderno  de segunda instancia  contentivo  de la decisión de dicha Corporación, adiada 12 de octubre de 2011,  que  resolvió  el  recurso  de  apelación interpuesto por el representante del  Ministerio  Público  contra  el  fallo  condenatorio  proferido  por el Juzgado  Primero  Penal del Circuito de Santa Marta contra Hugo Quintero Cervantes por el  delito   de  peculado  por  apropiación,  revocando  la  prisión  domiciliaria  reconocida  al mencionado e imponiéndole pena de multa.       

2. Con fundamento  en  los anteriores hechos y en otros que determinó la investigación adelantada  por  el ente acusador, y cumplido el trámite de las audiencias preliminares, el  3  de  abril  de  2014  la  Fiscalía presentó ante la Sala Única de Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Santa  Marta escrito de acusación contra el  doctor  Napoleón  de  Jesús  Barraza Lozano por los delitos de prevaricato por  acción,  prevaricato  por  omisión, destrucción, supresión u ocultamiento de  documento    público    agravado    y   falsedad   ideológica   en   documento  público.            

         3.  Previo  a  la  realización  de  la  audiencia  de  formulación de acusación, los Magistrados Carlos Milton Fonseca  Lidueña,  Juan  Bautista Baena Meza y José Alberto Dietes Luna, integrantes de  la  Sala  Única  de  Decisión  Penal del referido Tribunal, de manera conjunta  manifestaron  su  impedimento  para conocer del juicio, según lo preceptuado en  el  artículo  56-1 de la Ley 906 de 2004, debido a que la acusación presentada  por  la  Fiscalía  contra  el  doctor  Barraza  Lozano,  tiene  como fundamento  fáctico  la  desaparición del expediente contentivo de la decisión de segunda  instancia  emitida  por  esa Sala, «situación por la  cual  los  miembros  de  esta  Corporación  elevaron denuncia ante la Fiscalía  General  de  la  Nación», surgiendo para quienes la  conforman  un interés que «se materializa claramente  (…)  respecto  de  todo lo ocurrido con la pérdida del expediente».       

Por   tanto,   estimaron   que  en  ellos  sobrevenía la causal impeditiva alegada.   

4.  La  Sala  de  Conjueces  integrada  para  definir  el  impedimento manifestado, lo rechazó al  considerar  que  los  Magistrados  que  lo  expresaron  no  indicaron  de manera  concreta  y  precisa  las  razones  que  los  llevaron  a  encontrar afectada su  imparcialidad,  pues  «lo  que  motiva la excusa del  juez   competente   es   el   interés  en  la  actuación  procesal»,  por  lo tanto, como nada más se dijo en orden a evidenciar el  interés  patrimonial,  moral  o  intelectual  que  pudiera  tener  la  Sala, no  encontró  criterios  suficientes para declarar fundada la causal de impedimento  invocada.   

         En  esa  medida,  ordena  remitir la actuación a esta Corporación  para que lo dirima de plano.    

CONSIDERACIONES  

                    

         1.  De conformidad con el artículo 58 A  de  la  Ley  906 de 2004, adicionado por el artículo 83 de la Ley 1395 de 2010,  la  Corte  es competente para resolver el impedimento expresado por los doctores  Carlos  Milton Fonseca Lidueña, Juan Bautista Baena Meza y José Alberto Dietes  Luna,  por tratarse de Magistrados que integran la Sala de Decisión Penal de un  Tribunal Superior de Distrito Judicial.   

         2.  La  consagración de las causales de  impedimento  y recusación se fundamenta en una misma razón jurídica que no es  otra  distinta  a la de garantizar, dentro de un Estado social y democrático de  derecho,  que el funcionario judicial llamado a resolver un conflicto jurídico,  sea  indiferente  a  cualquier  interés,  distinto  al de administrar una recta  justicia,  y  que  por lo tanto su imparcialidad y ponderación para conocer del  caso no se encuentran perturbadas.   

         A  fin  de  cumplir  tal  propósito, como lo ha sostenido en forma  pacífica  y  reiterada  la jurisprudencia de esta Corporación, el ejercicio de  la  declaración  de impedimento constituye un mecanismo diseñado para proteger  la  imparcialidad  de quienes administran justicia; y por tanto, su proposición  no  puede estar sujeta al capricho de los funcionarios judiciales, sino que ella  se   encuentra  atada  a  la  taxatividad  de  sus causales, lo que significa que en su aplicación no es de  recibo  acudir  a  la  analogía  ni a la extensión de los motivos expresamente  señalados  por  la  ley,  en  aras  de sustentar su procedencia (CSJ AP, 29 Feb  2008, Rad. 29189, entre otros).    

         Sobre  el  tema  en cuestión, esta Sala se ha referido en no pocas  ocasiones,  como  por  ejemplo  en  CSJ  AP,  19  Oct.  2006,  Rad. 26246, donde  expresó:   

En    desarrollo    del    principio   de  imparcialidad  que  debe  presidir  las  actuaciones  judiciales, la legislación procesal ha previsto una  serie  de  causales  de  orden  objetivo  y subjetivo en las cuales el juez debe  declararse  impedido  para decidir, garantizando a las partes, terceros y demás  intervinientes las formas propias de cada juicio.   

Pero  dado  que  a  los jueces no les está  permitido  separarse  por  su  propia voluntad de las funciones que les han sido  asignadas,  y  a  las partes no les está dado escoger libremente la persona del  juzgador,  las  causas  que  dan  lugar  a  separar  del conocimiento de un caso  determinado  a  un  juez o magistrado, no pueden deducirse por analogía, ni ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  dado  su carácter de reglas de orden  público,  fundadas  en  el convencimiento del legislador de que son éstas y no  otras  las circunstancias fácticas que impiden que un funcionario judicial siga  conociendo   de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la  decisión  compromete  la  independencia  de  la administración de justicia y quebranta el  derecho  fundamental  de  los  asociados  a  obtener  un  fallo proferido por un  tribunal imparcial.   

         3.  La causal de impedimento invocada por  los  Magistrados  que  integran  la  Sala Única de Decisión Penal del Tribunal  Superior  de  Santa  Marta, está prevista en el numeral 1º del artículo 56 de  la Ley 906 de 2004, en los siguientes términos:   

         «Que  el  funcionario  judicial… tenga interés en la actuación  procesal»   

         Frente a la citada causal, la Corte ha dicho:   

2.2.  Por interés, la jurisprudencia de la  Corporación  ha  entendido toda expectativa manifiesta de contenido patrimonial  o  moral, derivada del eventual provecho o menoscabo que la solución del asunto  pueda  reportar  para  el   funcionario judicial, o sus parientes cercanos,  siempre  que  sea  actual,  cierta y concreta, y referida a los resultados de la  actuación de la cual el funcionario debe conocer.    

2.3.  Sobre  la  forma  de alegación de la  causal,  la  Corte  ha  dicho que quien la manifiesta, debe indicar con claridad  quién  es  la persona interesada, qué clase de interés tiene en el sentido de  la  decisión  o  en  los  resultados  del juicio, y por qué el interés que se  plantea  para  justificar  la  causal  de  inhibición  podría poner en duda la  imparcialidad del funcionario encargado de resolver el asunto.   

(….)  

2.6.  El interés que impone la separación  del  proceso,  debe provenir de una expectativa concreta, cierta y actual, no de  situaciones  indefinidas,  dudosas  o  ya  superadas.  Para la hipótesis que se  plantea,  el  que  deriva  de posturas asumidas por la parte en el proceso donde  actúa,  sobre la forma como debe resolverse el asunto, o como debe definirse un  determinado  aspecto  del mismo. (CSJ AP, 7 Mar. 2012,  Rad. 36311).   

De  acuerdo  con  las  anteriores  reglas  interpretativas,  surge inevitable concluir que la manifestación de impedimento  hecha  por  los Magistrados integrantes de la Sala Única de Decisión Penal del  Tribunal  Superior  de  Santa  Marta,  a  pesar  de lo escueto de sus argumentos  resulta  fundada,  en  la medida en que el motivo presentado goza de la eficacia  demostrativa  del  supuesto normativo reglado en el numeral 1° del artículo 56  de   la   Ley   906   de   2004,   para   apartarse   del   conocimiento  de  la  actuación.   

         En  efecto,  el  aspecto  fáctico  referido  por  los funcionarios  judiciales  patentiza un particular y concreto interés en el asunto puesto a su  conocimiento,  esto  es,  en  las  resultas del juicio que la Fiscalía adelanta  contra  el  doctor  Napoleón  de  Jesús  Barraza Lozano, en su calidad de Juez  Primero  de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Santa Marta, pues fue  la  denuncia  formulada  por  los Magistrados que se declararon impedidos la que  motivó  la investigación que ahora, en la fase de juzgamiento, se tramita ante  la  Sala  Única de Decisión Penal que integran, lo cual objetivamente tiene la  potencialidad  de  afectar  su  imparcialidad  al  momento  de resolver sobre la  responsabilidad penal del acusado.   

         Cabe  destacar, además, que el interés a que hacen referencia los  Magistrados,  no  se  limita  al  que  corresponde  al  cabal  ejercicio  de las  funciones  de  los servidores públicos encargados de la función de administrar  justicia,  pues  debe  tenerse en cuenta que aquellos fueron quienes denunciaron  penalmente  al  funcionario  judicial  que  ahora  se  somete  a su juzgamiento,  denuncia  en la que incluso adelantaron un análisis sobre la tipicidad objetiva  de  algunas  de  las  conductas  presuntamente  realizadas por el doctor Barraza  Lozano,  de  donde  surge  patente que tienen una expectativa concreta, cierta y  actual    que    permite    colegir    que   su   imparcialidad   se   encuentra  comprometida.   

En esa medida, no le asiste razón a la Sala  de  Conjueces del Tribunal Superior de Santa Marta que negó el impedimento, por  cuanto  pasa  por  alto  los  aspectos  develados  en  precedencia por la Corte,  relevantes en orden a resolver el impedimento propuesto.   

4. Así las cosas,  se  aceptará  el  impedimento  manifestado  por  los  Magistrados  del Tribunal  Superior  de Santa Marta, doctores Carlos Milton Fonseca Lidueña, Juan Bautista  Baena  Meza  y  José  Alberto Dietes Luna, a quienes se autoriza para separarse  del  conocimiento  del  juicio  seguido  contra  el  doctor  Napoleón de Jesús  Barraza Lozano.   

         En  mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE  

         1.   DECLARAR fundado el impedimento  manifestado  por  los  doctores  Carlos  Milton  Fonseca Lidueña, Juan Bautista  Baena  Meza  y  José  Alberto Dietes Luna, a quienes se autoriza para separarse  del  conocimiento  del  juicio  seguido  contra  el  doctor  Napoleón de Jesús  Barraza Lozano.   

         2.    DEVOLVER    INMEDIATAMENTE   las  diligencias al Tribunal de origen.   

         

         Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

         Cúmplase.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTINEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *