AP2167-2014(43462)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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                            República de Colombia   

                                          

                                        Corte Suprema de Justicia   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MAGISTRADO PONENTE  

AP2167-2014  

Radicación n° 43462  

Aprobado Acta No. 119  

Bogotá  D.C., treinta (30) de abril de dos  mil catorce (2014)   

     

I. ASUNTO    

La Sala resuelve acerca de la admisibilidad  de  la demanda de revisión presentada en contra de la sentencia condenatoria de  segunda  instancia  fechada  treinta  (30)  de octubre de dos mil trece (2013) y  proferida  por  la  Sala Penal del Tribunal Superior de Valledupar, por medio de  la  cual  confirmó  la  condena  impuesta  en  el  fallo  de  primera instancia  proferido  el  diecisiete  (17)  de junio de dos mil trece (2013) por el Juzgado  Promiscuo  del  Circuito con Funciones de Conocimiento de Aguachica –       Cesar       –  en  el  proceso  adelantado  contra  JAIVER  RUEDA  MANOSALVA, a  quien    se   le   responsabilizó  por el delito de homicidio.   

     

I. ANTECEDENTES    

1.  Los hechos a  los  cuales  se  contrae  la  demanda  de  revisión, fueron sintetizados por el  Juzgado, del siguiente modo:   

El  día 14 de mayo de 2012, siendo la 1:16  horas  la  policía  de vigilancia reciben información que en el lugar conocido  como  cerro  de  los  Chivos  había  una  riña  entre  varias  personas  y  al  trasladarse  al  sitio  varias personas tenían capturado al señor JAIVER RUEDA  MANOSALVA,  a quien señalaban como la persona que momentos antes había causado  lesiones  con arma blanca al señor ALBEIRO PINO que le produjeron la muerte. El  motivo  de la riña se contrae a que el señor JAIVER RUEDA MANOSALVA agredió a  la  señora  NATALY  KATERINE LONDOÑO cónyuge del señor ALBEIRO PINO, el cual  reaccionó  y  se  produjo  la confrontación que terminó con la muerte de PINO  HERNÁNDEZ.    

2. Con fundamento  en  estos  hechos,   la  Fiscalía  21  Seccional  de  Aguachica le imputó  cargos   por  el  delito  de  homicidio,  a RUEDA  MANOSALVA,  quien fue convocado a audiencia de lectura  de  sentencia,  siendo  condenado  en primera instancia por el Juzgado Promiscuo  con  Funciones  de  Conocimiento  de  Aguachica-Cesar a la pena principal de 208  meses  de prisión como autor responsable de homicidio cometido en la persona de  ALBEIRO  PINO  HERNÁNDEZ,  decisión  que  fue  confirmada  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de  Valledupar, al momento de resolver el recurso de apelación.    

El a quo aceptó como creíble el testimonio  de  NATALY  KATERINE  LONDOÑO,  por  haber  presenciado  los  hechos, encontrar  coherentes  sus  respuestas,  además de ser corroborada parcialmente por lo que  pudieron  percibir  los testigos LUDIS MIRANDA CHOGO y DIOSIMER RUEDA MANOSALVA.  Subraya  el  juzgador  que  NATALY  KATERINE  fue categórica en acusar a JAIVER  RUEDA  MANOSALVA  como  la persona  que << blandió el arma blanca en  la  integridad  de su marido >>, agregándose que concurren como prueba de  cargo prueba indiciaria.   

El fallo de primera instancia sobre la tesis  que  se  esgrimió  en  relación  con que otra persona diferente a JAIVER RUEDA  MANOSALVA fue la autora del crimen, señaló el juez de Aguachica:   

Por   su   parte  en  relación  con  los  testimonios  allegados  por  la  defensa  estos solo concluyen la existencia del  hecho  y  se pretende endilgar la responsabilidad en un tercero desconocido para  todos  y  al que dicen ser una persona morena con una mochila sin más detalles,  versión  esta  que  no  presta  credibilidad  y  riñe  con  las  reglas  de la  experiencia  ya  que  no  existe  ni siquiera un indicio que determine quién es  esta  persona  y  el  motivo  o  móvil  que pudo haber tenido para agredir a la  víctima,  ya  que  no es verosímil que un tercero desconocido que no ha tenido  injerencia  en  la  riña  ni  ha  participado  en  ella   y  que  no se ha  demostrado  que  tenga  interés  alguno  en  participar  de  la  misma  vaya  a  apuñalear  a  ALVEIRO  PINO  y salir corriendo sin que los intervinientes en la  riña  hayan  reaccionado  para  agredirlo  y capturarlo como si lo hicieron con  JAIVER RUEDA.   

Otro de los aspectos que abordó el juzgado  alude  al argumento con el que la defensa quiso descalificar la prueba de cargo,  precisando el sentenciador:   

De  igual  manera  se  ha  querido  traer a  colación  el estado de percepción de la testigo, por haber ingerido licor, sin  embargo  no  encuentra el despacho prueba que demuestre que su percepción no se  acompasa con la forma como sucedieron los hechos…   

La  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de  Valledupar,  al  resolver  la  apelación  interpuesta  por la defensa contra la  sentencia referida en párrafos anteriores, puntualizó:   

En   la  audiencia  del  juicio  oral  se  escucharon  en  declaración  jurada  como  testigos  de  la  Fiscalía a NATALY  KATERINE  LONDOÑO  MERCADO,  a  los investigadores del C.T.I., HENRY HINESTROSA  RODRÍGUEZ,  SAMIR  DAZA  BENDEK,  al  patrullero  de  la  policía  JAIME OJEDA  BELEÑO;  como  testigos  de  la  defensa  declararon  en el juicio oral, DEIMER  QUINTANA  REAL,  JOSÉ  ANÍBAL  TRILLOS  CHOGO, LUDÍS MIRANDA CHOGO y DIOSIMEL  RUEDAS (sic) MANOSALVA.   

De los testigos de la Fiscalía únicamente  NATALY  KATERINE  LONDOÑO  MERCADO,  es  testigo presencial de los hechos, pues  precisamente  ella tuvo inicialmente un enfrentamiento con el acusado, lo que la  ubica  en  posición privilegiada para percibir lo que ocurrió; esta declarante  es  enfática  en  señalar a JAIVER RUEDAS (sic) MANOSALVA, como la persona que  con  un  arma  corto  punzante lesionó a su marido ALBEIRO PINO, causándole la  muerte.   

(…)  …de  haber  sido  el  autor  del  homicidio  una persona diferente al acusado, los presentes hubieran procurado su  captura  y  no  la del procesado, a quien además de señalarlo como el homicida  procedieron  a golpearlo y realizar su aprehensión, para luego entregarlo a las  autoridades respectivas.   

     

I. DEMANDA DE REVISIÓN    

Con fundamento en la causal 3ª  de revisión  prevista   en   el   artículo  192  de  la   Ley   906   de   2004,  la  defensa  de    RUEDA    MANOSALVA    presentó    demanda    contra   las   sentencias  de     primera     y  segunda instancia.   

Argumentó  el  accionante   que  pruebas  dejadas  de  considerar al momento del debate probatorio y que los investigadores          omitieron  llevar   al   caso  como  evidencia,  constituyen hoy  por  hoy  prueba nueva que modifica sustancialmente el juicio de responsabilidad  hecho  contra  JAIVER RUEDA MANOSALVA, al demostrarse  que él no fue el autor del  crimen.   

Las evidencias que aporta corresponden a las  entrevistas   de  ANÍBAL  GALVIS  URIBE,  OSNEIDER  MANOSALVA SÁNCHEZ, DIOSEIDA  CHOGO   VARGAS  y  JAIVER  ANTONIO  RUEDA  MANOSALVA,  además  de  inspección y  video  que  registra  el  lugar  de  los hechos en el  establecimiento  comercial  bar  el  “Amanecer”,  ubicado  en  el  Kilómetro  2  de la vía al mar, cerro de los  chivos  en  Aguachica  –  Cesar.   

Los  susodichos  elementos   de   prueba,  sostiene  el  apoderado  del  demandante,     fueron     obtenidas  por  investigadora  privada  que  para  tales   efectos   contrató,   quien   efectivamente  en  formato  y  con  apartes  manuscritos   trae  narraciones  de  las  citadas  personas,   los   que   suscriben   las   actas   y   colocan   huella  dactilar  como  cierre del documento.  Se  allegó  además un CD  contentivo    de    la  inspección     que    se    practicó en el lugar de los hechos.   

     

I. CONSDIERACIONES    

1.  Con  fundamento  en  el artículo 32.2 de  la  Ley  906  de  2004,  la  Sala  de  Casación Penal  de     la   Corte   Suprema  de  Justicia  es  competente    para    decidir    sobre  la  demanda  de revisión    presentada   por   JAIVER   RUEDA  MANOSALVA,  a  través de apoderado,   en   cuanto  se  dirige  contra  la  sentencia  de  segunda  instancia  proferida  por  la  Sala  Penal  del Tribunal  Superior  de  Valledupar,  que  confirmó la condena  impuesta  por  homicidio  proferida  por  el Juzgado  Promiscuo  del  Circuito con funciones de conocimiento de Aguachica – Cesar.   

2. La   acción  de  revisión  es un mecanismo procesal de control que se concreta mediante un  proceso  judicial  independiente,  a través del cual  se  busca derruir los efectos de la cosa juzgada y la  presunción de legalidad de una decisión   judicial  ejecutoriada,  acusada  de  ser  injusta,  para  que  conforme  con  el  motivo  alegado, se dicte la providencia que corresponda o se  rehaga   la   actuación  a  partir  del    momento    procesal    que    se  indique.   

Así,  la  acción  de  revisión no es una  instancia  adicional  a las ordinarias orientada a reabrir los debates jurídico  probatorios  agotados  con  la  sentencia que puso fin al proceso, su naturaleza  excepcional  hace  que sólo proceda por las causales taxativamente previstas en  la  ley, previo cumplimiento de las exigencias requeridas para su admisión, las  cuales  por  razón de las características de inmutabilidad e intangibilidad de  la   res  iudicata,  debe  acreditar el actor.   

No     es     un     mecanismo  que se pueda utilizar para revisar la constitucionalidad  y  legalidad  de  la  sentencia,  como  ocurre  con el recurso extraordinario de  casación,  su  razón de  ser,   entre   otros   motivos,   descansa   en  la  materialización  de  la  justicia  en  su  dimensión  positiva, para evitar se  mantenga   un   fallo   de   condena   dictado  a  un  inocente  o  la   absolución  de  un  responsable,  según  sea  el  motivo  que estructure la causal de  revisión.   

3. Para dar curso  a  la  acción  de  revisión,  el artículo 194 de la Ley 906 de 2004 establece  unos  requisitos  de  carácter  general,  comunes  a todas las causales y otros  específicos,  que  se  corresponden  con  la  naturaleza de la causal invocada.   

Conforme  con  los  primeros, el actor debe  demostrar  la  titularidad  y  el  interés  para actuar, el poder para hacerlo,  acompañar  copias  de  las sentencias de primera y segunda instancia proferidas  en  la  actuación  cuya  revisión  demanda,  y la constancia de ejecutoria del  fallo.1   

En   relación  con  los  segundos,  debe  documentar    los   hechos   básicos   del   motivo   de   revisión   alegado,  aportando                elementos    de    prueba    serios,  procedentes,  idóneos  y  con  suficiente  grado de  credibilidad  y  trascendencia  para  demostrar la existencia del error judicial  contenido   en   la   providencia   demandada  y,  por  ende,  su  indispensable  rectificación   para  superar la injusticia transmitida por el actor.   

De este modo, se  advierte  que  el  accionante  fundamenta      su      petición   en   la  causal  3ª  del  artículo  192  de  la Ley 906 de  2004,    esto    es,  la aparición de hechos o  pruebas    nuevas,    no    conocidas    al    tiempo   de   los   debates  y  que  establezca  la  inocencia  del  condenado  o su  inimputabilidad.   

4.          Así    las    cosas,   para   su  estructuración     se    requiere    de   los   siguientes   presupuestos:  1)  la  ocurrencia  de  una  situación  fáctica  o  probatoria  ex novo que no  se   conoció   en   el   curso  del  proceso;   y   2)   que   la   nueva  evidencia  tenga  la  virtualidad  de  establecer  con  categoría  de certeza la inocencia del condenado o,  al  menos,  concebir  como  discutible  la  verdad  declarada en el fallo, cuyos  fundamentos  probatorios  no  son  suficientes  para  mantenerlo,  o  permita acreditar la inimputabilidad  del sentenciado.   

La  Sala de tiempo atrás viene entendiendo  por  hecho nuevo el acontecimiento o suceso fáctico relacionado con la conducta  punible  investigada,  que  por  ser  desconocido  en el trámite procesal se ha  quedado sin controvertir ni valorar.   

Y,  por  prueba  nueva  la aparición de un  medio  no practicado o incorporado al proceso que comprueba un hecho desconocido  o  una  variante  sustancial  de  uno conocido en las instancias, cuya presencia  tenga   el   poder   necesario   para  transmitir  al  funcionario  judicial  la  información  que  se  condenó a un inocente o declaró imputable a quien no lo  era.  Es  decir,  que  además  de  acreditarse  su  ausencia en el proceso debe  probarse  que  de  haber  sido  conocida  en  su momento por el juez, lo habría  llevado  a  declarar inocente al incriminado o inimputable (CSJ SP, 9 Ago. 2011,  Rad. 36717).   

En consecuencia, no bastará que la prueba o  el  hecho  sean  novedosos  para  que la revisión tenga vocación de prosperar,  sino  que  además  debe cuestionar con eficacia el carácter de cosa juzgada de  la sentencia objeto de la acción de marras.   

Adicionalmente, la evidencia nueva tiene que  adecuarse  al  régimen  probatorio previsto en el Estatuto Procesal Penal de la  Ley  906  de 2004 y atender los principios que la orientan, es decir, que busque  la  obtención  de  la verdad material, dirigirse a demostrar las circunstancias  que  comprueben  la  inocencia  o falta de responsabilidad o que el condenado es  inimputable;  por  consiguiente,  no  podrán  invocarse aquellas ya conocidas y  debatidas   en   el   trámite,   las  obtenidas  ilegalmente,  las  ineficaces,  impertinentes,  inconducentes,  prohibidas,  superfluas  e inútiles, ni las que  habiéndose  conocido  de  su  existencia  la parte no las haya solicitado en el  trámite  del  proceso  penal  en  la  audiencia  de  formulación de acusación  (fiscal)  o  en  la  preparatoria  (defensa),  por  razones  estratégicas  o de  cualquier  otro  tipo  que  los  llevaron  a decidir por su no descubrimiento ni  petición de decreto y práctica.   

Así lo ha precisado la Sala:  

“No  se  trata  entonces,  de  esgrimir  cualquier  clase  de  medio probatorio sin repercusión alguna. Por esta razón,  para  la  admisibilidad  de  la demanda de revisión, se exige que aquella tenga  novedad  y  trascendencia.  De  no cumplirse estas condiciones, ha de entenderse  que  lo  pretendido  es  continuar  un  debate  estéril  de  hechos,  pruebas y  argumentos  ya  considerados  y definidos procesalmente, lo cual está proscrito  del objeto de revisión. CSJ SP, 4 Jul.2002, Rad16831.   

5. Los  elementos de prueba allegados con la demanda dan cuenta   que  JAIVER  RUEDA  MANOSALVA  no   atentó   contra   la   vida   de   PINO  HERNÁNDEZ,  señalan     como     responsable    de   ese   delito  a  un  hermano  de  éste,  llamado  JAVIER  ANTONIO  RUEDA MANOSALVA.   

El    apoderado    del    accionante  allegó  a  estas  diligencias  acta  de  entrevista  –    cuando  debió  ser  interrogatorio  a  indiciado-  que  la  investigadora  privada  hizo  a  JAVIER   ANTONIO   RUEDA   MANOSALVA,   identificado   con   la  cédula  de  ciudadanía  número   18.924.980   de   Aguachica,   documento   que   carece  de  autenticación   de   firmas,  las  manifestaciones  fueron  hechas  sin  la  presencia  de  un  abogado  ni  bajo  la  advertencia  de los derechos a guardar  silencio    respecto    de   los   hechos   que   lo   incriminen   y  ante  una  persona  que  no  ejerce  funciones  de  alcalde o notario y en estas   condiciones   se   dice   por   el   supuesto   JAVIER ANTONIO:   

saque  una  cuchilla que tenía  en  mi  bolso  y  para  defender  a  mi  hermano le propine una  puñalada    al    que    mas    golpeaba   a   mi  hermano…   

La supuesta  verificación  del  lugar  de  los  hechos  que  se  trae  con  la  demanda de  revisión   no  aporta  elemento  de  juicio  novedoso,  máxime  que  en  el  proceso    los    aspectos    relacionados    con   la   composición    de    lugar   fueron   materia   de   debate   probatorio   y  estimación    en    los    fallos    de        instancia,  como  se  constata en el acápite de  los   hechos   y   los   datos   que   entregaron   al   juez  de  primer  grado  por quienes declararon en el juicio oral, el informe  de   investigador  de  campo  FPJ-11,  la  fijación  fotográfica   de   la   escena   y   el   acta  de  inspección  a  lugares  (fl.  20  sentencia  del  a  quo).   

Se    invoca    como    testimonios  nuevos,    que    no    fueron    oídos  en  el  juicio oral, a      OSNEIDER      MANOSALVA    SÁNCHEZ,   DYOSEIDA  CHAGO VARGAS y ANÍBAL GALVIS  RAMÍREZ, afirmación que  es   cierta,   pero   su   idoneidad   para  efectos  de  la  acción  de revisión debe examinarse de cara  a   lo   ocurrido  en  el  momento  de  petición  y  práctica  de las pruebas  en  el  proceso  penal, la discrecionalidad de la parte en esa materia en la Ley  906  de  2004  y  la  disponibilidad  del  órgano de  prueba, según el caso.   

El accionante no oculta en la demanda que  se  tuvo  conocimiento  que  los  hechos  ocurrieron  <<en  el  amanecedero  ubicado  en el Cerro de los Chivos del municipio de  Aguachica               –Cesar>>,   que   en   la   riña  intervinieron  los <<hermanos RUEDA MANOSALVA>> (FL. 1) y que en ese  lugar se encontraban <<muchos testigos>> (fl.2).   

Para   la  ubicación    de    los    declarantes,   según  las   actas   de   entrevista,   la   investigadora  localizó           a          ANÍBAL   GALVIS  URIBE  y  OSNEIDER  MANOSALVA SÁNCHEZ, porque  viven  en  el  casco urbano de Aguachica, el  primero  de  profesión  agricultor  y  el otro moto  taxista.   A   DYOSEIDA   CHOGO   VARGAS,   se   le  ubicó  porque reside en  la   casa   donde   funciona   el   establecimiento  comercial   sitio   de  ocurrencia    de    los   hechos   y   JAVIER  ANTONIO  RUEDA  MANOSALVA  es  el  hermano  del  procesado  condenado JAIVER RUEDA MANOSALVA y reside en Aguachica.   

La      investigación      se     adelantó   con   la   captura  de  JAIVER RUEDA MANOSALVA, la que fue realizada por varias personas  que  se encontraban en el lugar de los hechos. Las fases del proceso por ende se  adelantaron       conforme      a      derecho      y      por      tanto    con    la    asistencia   e  intervención    del    defensor   técnico  y  las  oportunidades  para  el  ejercicio  de  la defensa material, especialmente en la audiencia preparatoria y  el juicio oral.   

No se demostró  la  imposibilidad  de la defensa para no haber descubierto las pruebas que ahora  se   echan   de   menos   en  la  acción   de  revisión,   ni  se ofrecieron razones válidas para  justificar  por qué   no  se  surgieron  en la fase de petición de pruebas  los       testimonios       de      ANÍBAL   GALVIS   URIBE,   OSNEIDER  MANOSALVA  SÁNCHEZ,  DYOSEIDA CHOGO VARGAS y JAVIER  ANTONIO  RUEDA  MANOSALVA,  máxime  cuando  una  de  ellas  vivía en el mismo  sitio   de   los   hechos,   los   demás  eran  de  fácil ubicación por ser  personas  de  la  localidad  y  el  otro  el  hermano del procesado.  En  esta  materia  ha  señalado esta  Corporación    (CSJ.,    SP,   15-10-2008,   Rdo.  29.626):   

Si  la parte ha conocido la prueba,         pero         por        razones        estratégicas  o  de  cualquier otro tipo decide voluntariamente renunciar a su  descubrimiento  y  debate  en la audiencia del juicio  oral,   no   tendrá   la   connotación  de  nueva,  porque  lo nuevo para la estructuración      de      la      causal     tercera     de     revisión       será  únicamente aquello de lo cual no se  ha  tenido  conocimiento  que  existe,  o que se sabe que existe pero que no fue  posible aducir al proceso.   

La razón de la  exigencia  a  que  se hace alusión no es otra que el  juicio  de  revisión no puede constituir  una  prolongación de las instancias  del   proceso,   pues   la   discusión  probatoria  está  superada,  si no asume las condiciones de ser  nueva,  trascendente  y cumplir los demás supuestos de marras.   

En  cuanto  a  las exigencias    de    los   elementos   de   prueba   o   evidencia  que debe  aportarse   con  la  demanda  de  revisión  en  los  procesos     adelantados     por     la     Ley     906    de    2004,   el  interrogatorio   al   indicado   se   debe   generar   de   conformidad  con  el  artículo  282 del C de P.P. en concordancia con los  artículos  267,  268, 271 y 272 ejusdem.  Y  en  tratándose  de  entrevistas  deben  ratificarse  bajo  juramento  ante  las  autoridades  que  refiere la Ley  Procesal  Penal  para  que  los  órganos  de prueba  adquieran  vinculación legal y compromiso de verdad  y  lealtad  procesal y así la pretensión    cuente    con    fundamento   sumario   serio,  tal  y  como  lo  refirió  la Sala en oportunidad anterior (CSJ, SP, 15 de octubre de 2008,  Rdo., 29.626).   

Los    supuestos    señalados  en  el  párrafo anterior no se  satisfacen  en  este  caso,  como  tampoco  se cumple lo relativo a la idoneidad  de  los  elementos  aducidos  como prueba nueva para  efectos   de   la   revisión,   a   tenor   de  la  línea       jurisprudencial       referida.   

En  estas  condiciones,  al advertirse que  sólo  existe  un  ánimo  de  revivir etapas superadas en el proceso y formular  reparos  a  los  juicios  expresados en las decisiones judiciales, la demanda de  revisión  se  torna  insuficiente  para derruir los efectos de la cosa juzgada,  por lo que se inadmitirá.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

INADMITIR  la  demanda  de  revisión  presentada  por  JAIVER RUEDA  MANISALVA,  a  través de apoderado judicial, a quien  se  le reconoce personería para actuar, por las razones anotadas en la anterior  motivación.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO   

PRESIDENTE  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Corte  Suprema  de  Justicia,  auto de 6 de julio de 2005, radicado 23838, entre  otros.     

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