AP1493-2014(43374)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado ponente  

AP1493-2014  

Radicación n° 43374  

(Aprobado Acta No. 89)  

Bogotá,  D.C., veintisiete (27) marzo de dos  mil catorce (2014)   

ASUNTO  

Define  la Sala la competencia para adelantar  la  audiencia  de  imposición  de  medida  de  aseguramiento  solicitada por la  Fiscalía,  dentro  de la actuación adelantada contra Jaime Enor Agamez Pineda,  Eliodoro  Agamez  Pineda  y  Alfredo  Agamez Venegas por los delitos de falsedad  ideológica  en  documento  público,  prevaricato  por  acción  y peculado por  apropiación.   

ANTECEDENTES   

          1.   Diversas   labores   investigativas   permitieron  conocer   que   en  el  departamento  de  Córdoba     venía     operando     una    red    de   abogados,  que  con  documentación  irregular  y en contubernio con algunos  servidores    públicos,   inició   acciones   judiciales   para   obtener   el  reconocimiento  fraudulento  de  cuantiosas  acreencias laborales con detrimento  del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio.   

          2.    Iniciada    la   correspondiente  investigación,     se    presentaron    múltiples  rupturas  procesales  en  atención  a  la  variedad de  conductas  delictivas  endilgadas,  la  pluralidad  de implicados y las diversas  estrategias  procesales  asumidas,  una de ellas, la seguida contra Jaime  Enor  Agamez  Pineda, Eliodoro Agamez Pineda y Alfredo Agamez  Venegas,   diligencias  que  correspondieron  por  reparto  al  Juzgado Cuarto  Penal   del   Circuito   de   Montería.   

          3.  Solicitado por el representante de la  Fiscalía   General  de  la  Nación  el  cambio  de  radicación  del  proceso,  esta    Corporación  dispuso   que  la  actuación  pasara  del  Distrito  Judicial de Montería al de Bogotá.   

          4.                      De  otra  parte,  se venía adelantando ante el  Juzgado   Segundo  Penal  Municipal  con  Funciones  de  Control  de  Garantías  audiencia  de  imposición  de medida de aseguramiento  solicitada  por  la  Fiscalía,  y luego de múltiples intentos fallidos para su  realización,  en  sesión  verificada  el  26  de febrero del año en curso, el  defensor  de  uno  de los procesados impugnó la competencia del Juzgado Segundo  de  Montería  para  adelantar la diligencia, esencialmente, por cuanto la Corte  Suprema  de  Justicia  había  dispuesto el cambio de radicación del proceso en  orden  a  que  la  etapa del juicio fuera adelantada por un Juzgado del Distrito  Judicial de Bogotá.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.  La  Sala  es competente para definir la controversia planteada en el  presente  asunto  de  acuerdo con los artículos 32, numeral 4°, 54 y 341 de la  Ley  906  de  2004,  por  cuanto  en  el debate acerca del funcionario llamado a  conocer  de las diligencias se involucran juzgadores que pertenecen a diferentes  distritos judiciales.   

2.             Inicialmente,   procede  señalar  que  tratándose  del trámite de definición de competencia, existe un procedimiento  especial  regulado  en las disposiciones ya citadas, de modo que no había lugar  a  que  la  juez  ante  la  cual  se  postuló  emitiera  una decisión sobre el  particular,  como  tampoco  tenía  cabida  que  habilitara  la  posibilidad  de  interponer  recursos  respecto  de  la  misma,  ya  que  lo  procedente  en  esa  hipótesis  era “remitir el asunto inmediatamente al  funcionario  que deba definirla”, para que resolviera  la cuestión “de plano”.   

Las  mencionadas  circunstancias  ponen  de  manifiesto  que  la  dinámica  con  la  cual  se  adelantó  la  definición de  competencia  fue  errada,  pese a lo cual tales dislates no tienen la entidad de  desquiciar  la  estructura  del  proceso  ni  de  conculcar  las  garantías del  implicado,  en  cuanto  finalmente  dicha  falencia se suplió con el envío del  expediente a la Corte.   

          3.        El  asunto  que  ocupa  la atención de la Corporación, consiste en  establecer  cuál  es  el  funcionario  competente  para  cumplir la función de  control  de garantías en relación con la solicitud de imposición de medida de  aseguramiento  solicitada  por la Fiscalía, puesto que el  defensor estima  que  por  haberse  dispuesto  el  cambio  de  radicación  de  la actuación del  Distrito  Judicial  de  Montería  al  de Bogotá, es a un Juez con funciones de  Control  de  Garantías  de esta última ciudad a quien corresponde asumir dicha  función.   

          En  relación con dicho tema, el artículo 39 de la Ley 906 de 2004,  modificado  por  el  artículo 48 de la Ley 1453 de 2011, regula que la función  de  control  de  garantías  será  ejercida por cualquier juez penal municipal,  quien quedará impedido para ejercer la función de juzgamiento.   

          De  igual manera, la mencionada preceptiva contempla que si sobre el  servidor  público  al  que  le  competa  ejecutar  la citada función, concurre  causal   de   impedimento   “y   sólo  exista  un  funcionario  de  dicha  especialidad  en el respectivo municipio, la función de  control  de garantías deberá ejercerla otro juez municipal del mismo lugar sin  importar   su   especialidad  o,  a  falta  de  éste,  el  del  municipio  más  próximo”.   

          Por  último,  el  parágrafo 2° de esa  norma,  es  claro  en  ordenar  que cuando “el lugar  donde  se  cometió  el  hecho  pertenezca a un circuito en el que haya cuatro o  más  jueces  municipales,  un  número  determinado  y  proporcional ejercerán  exclusivamente  la  función  de  control  de  garantías,  de  acuerdo  con  la  distribución  y  organización dispuesta por la Sala Administrativa del Consejo  Superior  de  la  Judicatura  o  de  los  Consejos Seccionales de la Judicatura,  previo   estudio  de  los  factores  que  para  el  asunto  se  deban  tener  en  cuenta”.   

          En  consecuencia,  resulta  fácil  advertir  que  la regla general,  consiste  en  que  la  función  de  control  de  garantías  será ejercida por  cualquier  juez  penal  municipal,  tal  como  se  extrae  del primer inciso del  artículo 39.   

          Sin  embargo,  el  anterior  supuesto  no  opera  con  relación  al  funcionario  judicial  a  quien le corresponda actuar como juez de conocimiento,  puesto que en este caso se activa el factor territorial.   

          Ahora,  examinada la evolución normativa del artículo 39 de la Ley  906  de 2004, se advierte que el legislador en la Ley 1453 de 2011, fue claro en  sentar  que  la función de control de garantías la ejerce cualquier juez penal  municipal,  sin  importar  el  lugar en el que ocurrió el acontecer fáctico, y  respecto  de  los asuntos que conoce la Corte Suprema de Justicia, el control de  garantías  estará  a  cargo  de  un  magistrado  de la Sala Penal del Tribunal  Superior de Bogotá.   

          Es  cierto que el artículo 39 de la Ley 906 de 2004, modificado por  el  artículo  3° de la Ley 1142 de 2007, reglaba que la función de garantías  debía  ser  ejercida por un juez penal municipal del lugar donde se cometió el  delito,  pero  tal  condicionamiento  desapareció con la modificación incluida  por el Artículo     48 de la Ley 1453 de 2011.  

          Dicha  norma  fue interpretada por la Sala en auto del 26 de octubre  de  2011,  dentro  del radicado 37674, en el sentido de que tal modificación no  implica  que  la escogencia del juez de control de garantías se convierta en un  acto  arbitrario  o  caprichoso  de  las partes e intervinientes, en cuanto debe  estar precedido de criterios razonables.   

          Lo  contrario  llevaría a autorizar la libre elección del juez, lo  cual  comprometería  la  objetividad  de  la  Fiscalía y podría generar   también  afectación  del  derecho  a  la defensa, cuando se acuda a un juez de  garantías muy alejado o de difícil acceso para el implicado.   

          En  tales  condiciones,  es  claro  que  la  función  de control de  garantías  se  ejerce  preferentemente  y  como  regla general, por el juez del  lugar  donde  se  cometió  la  conducta,  sin  que  ello  implique que no pueda  cumplirla  un  funcionario  de territorio diferente en aquellas ocasiones en que  se  presenten circunstancias especiales que aconsejen no acudir ante el juez del  sitio donde ocurrió el hecho.   

          Es  decir que la intervención de cualquier funcionario judicial con  funciones  de  control  de garantías, en cada caso concreto, debe obedecer a la  necesidad  de proteger las garantías fundamentales de las personas que pudieran  verse  comprometidas,  merced a la ocurrencia de conductas delictuales sucedidas  en  su territorio, o que habiendo ocurrido fuera de él, han de ser investigadas  dentro  del ámbito de su jurisdicción, lo que implica en una u otra forma, que  exista  una  conexión  del hecho delictual o de la situación del indiciado con  su sede funcional.   

          Así  las  cosas,  no  es  factible  que  se presenten conflictos de  competencia  entre  jueces  de  control de garantías por el factor territorial,  cuando  quiera que esté acreditada alguna circunstancia especial que amerite la  intervención  de  un funcionario con sede en lugar distinto al de la ocurrencia  del  punible,  pese a lo cual, en el evento que un funcionario conozca como juez  de  garantías  de  asunto  que  no  esté  vinculado  al  ámbito  de  su  sede  territorial  y  las  partes  no muestren inconformidad frente a ese aspecto, tal  situación  no  comporta  una  irregularidad  que  determine  la  nulidad  de la  actuación.   

          En   esta   oportunidad,   es   claro   que  los  hechos  objeto  de  investigación  tuvieron ocurrencia en diferentes municipios del departamento de  Córdoba,   entre  ellos  Montería,  donde  se  produjeron  igualmente  algunas  capturas,   al  punto  que  la  investigación  se  inició  en  esta  ciudad  e  inicialmente   las  diligencias  correspondieron  por  reparto al Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Montería.   

          4.        De  conformidad  con  lo  anterior,  atendiendo  a  la regla general  mencionada  en  anteriores  apartes  respecto  a  que  la función de control de  garantías  se ejerce preferentemente por el juez del lugar donde se cometió la  conducta,  ninguna  incertidumbre  existe  en  torno  a  que, atendiendo a dicho  factor  territorial,  no  es  factible  cuestionar  la  competencia  del Juzgado  Segundo   Penal   Municipal   con   Funciones   de   Control  de  Garantías  de  Montería.   

          En  orden  a  determinar  la  competencia  del  Juez  de  Control de  Garantías,  ninguna  incidencia  tiene  el  que  posteriormente al inicio de la  diligencia  que  determinó  su intervención en este asunto se hubiere ordenado  el  cambio  de  radicación  de  la  actuación  para que la etapa del juicio se  adelante en el Distrito Judicial de Bogotá.   

          De  igual  manera,  se debe tener en cuenta que no obstante tratarse  del   mismo  proceso  adelantado  contra  idénticos  procesados,  se  trata  de  actuaciones   independientes,  y  por  consiguiente  el  cambio  de  radicación  ordenado  no impone que las diligencias de control de garantías inexorablemente  deban   adelantarse   en   el   Distrito   Judicial   al  cual  se  remitió  el  expediente.   

En  este  orden  de  ideas,  corresponde  al  Juzgado  Segundo  Penal  Municipal  con  Función  de  Control  de Garantías de  Montería  desarrollar  la  audiencia  de imposición de medida de aseguramiento  solicitada por la Fiscalía.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

                                                             

RESUELVE  

1. Declarar que el  competente   para   conocer   de  la  solicitud  de  imposición  de  medida  de  aseguramiento  dentro  de la actuación seguida contra Jaime Enor Agamez Pineda,  Eliodoro  Agamez  Pineda  y  Alfredo  Agamez Venegas por los delitos de falsedad  ideológica  en  documento  público,  prevaricato  por  acción  y peculado por  apropiación,  es  el   Juzgado  Segundo  Penal  Municipal  con Función de  Control  de  Garantías  de  Montería.  En  consecuencia,  remítase  allí  el  expediente.   

2.  Contra  esta  decisión no procede recurso alguno.   

Comuníquese y Cúmplase  

FERNANDO A. CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

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