41283(02-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

   

   

Aprobado  Acta N°  202.   

Bogotá,  D.C.,    dos (2) de Julio de dos mil trece (2013)   

VISTOS   

Se    pronuncia    la    Sala  sobre la admisibilidad formal de la demanda  de  revisión  presentada  por  el “apoderado”      de  JOSÉ HELÍ NARANJO BOGOTÁ,  en  contra  de la sentencia proferida  por     la    Sala    Penal    del    Tribunal    Superior    de    Ibagué           (Tolima),   el   5   de   mayo  de  2010,  confirmatoria   del   fallo  emitido  por  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Purificación (Tolima),    el   24   de   agosto   de  2007,  a través de la cual se condenó al mencionado  procesado       por      la      conducta      punible      de      homicidio      agravado.   

H E C H O S  

En   anterior   oportunidad1, la Sala los  sintetizó de esta manera:  

“Los  hechos  de  este  proceso  tuvieron  ocurrencia  en  la  vereda  Palmalosa del Municipio de Dolores -Tolima- a eso de  las  dos  de  la  mañana  del  día  28  de  junio  de 2004, cuando después de  celebrarse  un  bazar  en  homenaje  a  los  padres de familia y de departir con  diversas  personas, José Livanel Agudelo fue atacado a machete por los hermanos  José  Helí y Ciro Saúl Naranjo Bogotá, produciéndole múltiples heridas que  determinaron  su  inmediato  deceso.  Estos  hechos  fueron  presenciados por la  compañera  de la víctima Nancy Mayorga Ricaurte, quien el día 29 de junio los  narró ante la Fiscalía 47 Local de Dolores”.  

ANTECEDENTES  

Adelantada  la respectiva investigación, a  la  que  fueron  vinculados  en  ausencia  los hermanos Ciro Saúl y JOSÉ HELÍ  NARANJO  BOGOTÁ,  la  Fiscalía  29  Seccional  de  Purificación  calificó el  mérito  sumarial  el 16 de enero de 2007, profiriendo resolución de acusación  en   su   contra   por   el   delito   de   homicidio  agravado.  

   

La   etapa   de   la  causa  fue  asumida  por   el   Juzgado   Penal   del  Circuito     de    esa    municipalidad,  despacho  que luego de llevar a  cabo el rito propio  del    juicio,   dictó  sentencia  el  24 de agosto de ese año, declarando la  responsabilidad     penal    de    ambos  sindicados  en  el ilícito contenido  en  el  pliego  acusatorio.  Les  impuso,  por  consiguiente,  las  penas principal de 25 años de prisión y  accesoria  de  20  años  de  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y  funciones   públicas,   y  les  negó  el  subrogado  penal  de la suspensión condicional de la ejecución  de la pena, disponiendo, por tanto, su captura.  

Apelado  el  fallo  por  el defensor de los  incriminados,  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de Ibagué lo confirmó  mediante  providencia  del 5 de mayo de 2010, la cual fue recurrida en casación  por  el mismo sujeto procesal, cuya demanda fue inadmitida por la Corte el 21 de  septiembre de 2011.  

Como  el  12 de  febrero  de  2012  fue  capturado JOSÉ HELÍ NARANJO  BOGOTÁ,  el 12 de mayo siguiente le confirió poder  al   abogado   Abelardo  Barrera  Cubillos  para  que  lo  representara  en  las  diligencias  adelantadas  ante el Juzgado Sexto de Ejecución de Penas y Medidas  de Seguridad de esta ciudad.  

Posteriormente,   el  mismo  profesional  presentó  en  su  nombre  demanda  de revisión ante la Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Ibagué,  pero  al  advertir  esa  Corporación  su incompetencia,  emitió  proveído  el  25  de  abril  de 2013, ordenando remitir el libelo a la  Corte Suprema de Justicia.  

Ahora,  se  procede  a estudiar el aspecto  formal  del mismo, una vez definido el impedimento manifestado por varios de los  integrantes  de  la Sala que suscribieron el proveído inadmisorio de la demanda  de casación   

RESUMEN   DE   LA           DEMANDA  

Luego  de  repasar  el  decurso procesal y  consignar  algunas  consideraciones  generales sobre la acción de revisión, el  memorialista  invoca el numeral 3° del artículo 220 de la Ley 600 de 2000 para  sustentar  la  procedencia  de  la  misma,  asegurando el surgimiento de pruebas  nuevas,  consistentes  en los testimonios de Luis Arturo López Galeano y Sandra  Yadira  Lozano  Pacheco,  cuya recepción solicita, pues, tuvo la oportunidad de  entrevistarlos,  permitiéndole  concluir  que “son  de  gran importancia como quiera que pueden indicar la ajenidad del señor JOSÉ  HELÍ  NARANJO  BOGOTÁ  en los hechos por los cuales  fue  condenado,  puesto  que  tienen conocimiento      de      la  real  ocurrencia de los hechos y del  verdadero responsable”.  

Así,  tras  explicar  quiénes  son  los  mencionados  y lo que eventualmente depondrían, pide que se ordene la revisión  del  asunto  y  se  proceda  en  la  forma indicada por el artículo 227 Ibidem,  dejando  sin  valor  la  sentencia  demandada  y  disponiendo  la  libertad  del  condenado.  

En  soporte  de su pedimento, el libelista  anexa        copia       de       la              siguiente  documentación:    

* Poder  que  le otorgó JOSÉ HELÍ NARANJO BOGOTÁ, el 12 de marzo  de  2012, para que lo representara en las diligencias adelantadas por el Juzgado  Sexto de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá.   

* Documentos  de  identificación  de  Luis  Arturo López Galeano y  Sandra  Yadira Lozano Pacheco, y constancia de la condición de desmovilizada de  la última.   

* Auto  (incompleto)  de la Fiscalía instructora ordenando pruebas,  del 7 de noviembre de 2005.   

* Resolución de acusación del 16 de enero de 2007.   

* Sentencias  de  primera  y segunda instancias, del 24 de agosto de  2007 y 5 de mayo de 2010, respectivamente.   

* Auto  inadmisorio de la demanda de casación dictado por esta Sala  el 21 de septiembre de 2011.   

* Constancia  de  aprehensión  y acta de  derechos  de  capturado, concernientes a JOSÉ HELÍ  NARANJO BOGOTÁ, del 12 de febrero de 2012.     

CONSIDERACIONES  

La   Corte   rechazará  la  demanda  de  revisión   presentada  por  el  abogado  que  dice  representar      al      sentenciado      JOSÉ      HELÍ     NARANJO  BOGOTÁ,    siendo    claro    que    no  satisface  las  exigencias  formales que se reclaman, pues, no  solo  carece de legitimidad para el efecto, sino que además no aporta de manera  completa la documentación legalmente requerida.  

Con relación al primer tópico, de manera  pacífica  y  reiterada  la  jurisprudencia  de  la  Sala ha sostenido que quien  promueve  la  acción de revisión en nombre del condenado, debe estar apoderado  especialmente  por  el  mismo,  con  el objeto de determinar su legitimidad para  actuar, es decir, ha considerado que el otorgamiento  de    poder    para   tan   concreto   mandato,   se   torna   en   requisito  de  procedibilidad  de la acción de revisión, la cual  no  puede  iniciarse  sin la presentación de la demanda por un abogado que haya  recibido   poder  para  ese  efecto,  asi  el  mismo  profesional del    derecho    haya   sido  el representante en el curso del  proceso  o  incluso  en  la  fase de vigilancia de la ejecución de la sentencia  condenatoria.  

En  este  orden  de  ideas,  si bien no se  discute   que   el   sentenciado   tiene   interés  legítimo  para  invocar la acción de revisión, es  imperativo  que  acuda  mediante  abogado titulado que tenga poder especial para  ello,  quien  deberá  formular una demanda ajustada a los requisitos legalmente  establecidos  para  su  admisión,  dado que, se trata de un proceso distinto al  que  culminó  en  las  instancias,  cuyo  carácter  excepcional se encamina a remover la entidad de cosa juzgada.  

Sobre    el    tópico,   constantes  han  sido  los  pronunciamientos  de la Corte, en este  sentido:  

“Desde  ese punto de vista, la revisión  es  una  acción judicial autónoma, dirigida contra un proceso penal concluido,  y  por  ello  la  demanda  debe ser presentada por un abogado titulado que tenga  poder  especial  para hacerlo, así se trate del mismo profesional que intervino  en el trámite ordinario, o de un defensor distinto.  

La necesidad de acreditar poder especial no  obedece  a  una  exigencia  meramente  formal, sino que la legitimidad por parte  activa  es un requisito de procedibilidad de la acción de revisión, la cual no  puede  iniciarse  sin  la  presentación  de  la demanda por un abogado que haya  recibido  poder  para  ese  efecto,  puesto que no es la continuidad del proceso  penal,  sino  el  ejercicio  de  un  mecanismo jurídico excepcional y distinto,  orientado a remover la entidad de cosa juzgada.  

El  poder  es el instrumento a través del  cual  la Corte verifica la legitimidad del abogado para actuar, en el sentido de  demostrar  la  existencia  del  vínculo  entre  el profesional y el titular del  derecho  para  ejercer  la  acción de revisión”2.  

   

   

Descendiendo al caso concreto, se tiene que  el   abogado   que  dice  representar  los  intereses  del  sentenciado  NARANJO  BOGOTÁ, no fue apoderado  de   manera   especial   por  éste  para  incoar  la  acción  de  revisión,  pues,  aunque  allega  un  poder   que   le   otorgó   hace  más  de  un  año,  éste  se  emitió por la época en que  fue  capturado  y con la   exclusiva  finalidad  de  que  lo  representara   en  las  diligencias adelantadas por el Juzgado Sexto  de  Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad de Bogotá, concernientes a la fase de  ejecución          del          fallo         condenatorio         proferido en su contra.  

   

Lo  anterior  significa, ni más ni menos,  que  carece  de  legitimidad para instaurar la acción de revisión, siendo ello  razón suficiente para rechazar su libelo.  

En  segundo  término,  el  memorialista  también  desatiende  la  carga documental que le exige aportar el artículo 222  de  la  Ley  600  de  2000,  norma  que  indica  las  formalidades  de  la  demanda de revisión y los documentos que debe adjuntar el  demandante, entre ellos,  señala  su inciso final, copia o fotocopia de la decisión de primera y segunda  instancias, y constancia de su ejecutoria.  

En  este  evento,  el  memorialista cumple  parcialmente  con  dicha  carga,  habida  cuenta que  aunque  allega  copia de las providencias proferidas  en  contra  de  NARANJO  BOGOTÁ  por el Juzgado Penal del Circuito de  Purificación  y la Sala Penal del  Tribunal     Superior    de    Ibagué,   omitió   aportar   la  constancia  de  ejecutoria  del  fallo  demandado.  

Frente a dicha omisión, para la Sala basta  reiterar  que “como esta  acción  procede  únicamente  contra  providencias que hayan cobrado ejecutoria  (fallos,  resoluciones  de preclusión de la investigación o autos de cesación  de  procedimiento),  tal  y  como  ya se puntualizó, constituye carga del actor  anexar  a la demanda copia de las decisiones cuya rescisión pretende, junto con  la      respectiva      constancia     de     su  ejecutoria”, la cual se  torna      en      “requisito     sine   quanon   para   acreditar   la  presencia     de    res    iudicata”3.  

Así las cosas,  se    tiene    que    además    de   carecer   de  legitimidad   para   interponer   la   acción   de  revisión,  el accionante  no  cumplió  con  los  requisitos  formales, lo cual  conduce  indefectiblemente  a  la  inadmisión de su  libelo.  

En mérito de lo expuesto, la Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal,  

   

RESUELVE  

   

INADMITIR la  demanda     de     revisión     presentada     en  nombre del   procesado   JOSÉ  HELÍ  NARANJO  BOGOTÁ.   

Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

Magistrado  

   

ABEL  DARÍO GONZÁLEZ SALAZAR                           RAMIRO   ALONSO   MARÍN  VÁSQUEZ   

Conjuez                                                                                 Conjuez  

HUGO    QUINTERO   BERNATE                                        LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

         Conjuez                                                                                          Magistrado  

JULIO ANDRÉS SAMPEDRO ARRUBLA                           CARLOS   R.   SOLÓRZANO  GARAVITO   

        Conjuez                                                                                   Conjuez  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

       

1 En el  auto  inadmisorio  de  la demanda de casación presentada por la defensa, del 21  de septiembre de 2011, Radicado N° 34.860.      

2    Autos  del  8 de agosto de 2002, 18 de abril y 12 de  diciembre  de 2012, y 20 de marzo de 2013, Radicados Nos. 18.693, 37.252, 40.363  y 40.943, respectivamente.      

3   Autos  del  5 de julio y 14 de noviembre de 2007, 17  de  noviembre de 2010, 24 de agosto de 2011 y 10 de diciembre de 2012, Radicados  24.421, 28.466, 35.246, 37.063 y 40.130, respectivamente.     

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