40543(27-02-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                     Magistrado Ponente:   

                                     JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                     Aprobado Acta No. 60   

Bogotá, D.C., veintisiete (27) de febrero de  dos mil trece (2013).   

VISTOS  

Vencido  el  término  de traslado dentro del  presente  trámite  de  extradición  de  los ciudadanos venezolanos JUAN CARLOS  GONZÁLEZ  CONTRERAS  y BENJAMÍN SALDOVAL MALDONADO, requeridos por el Gobierno  de   la   República  Bolivariana  de  Venezuela,  le  corresponde  a  la  Corte  pronunciarse  acerca  de  la  solicitud  de  pruebas  elevada por el defensor de  oficio del primero de los mencionados.   

Respecto  de  SANDOVAL  MALDONADO, la defensa  guardó  silencio y el Ministerio Público consideró que no se hacía necesario  solicitar práctica de pruebas en este trámite.   

ANTECEDENTES  

1.   Mediante  oficio  No.  DVC  – 3000 del  18   de  mayo  de  2012,  el  Viceministro  de  Política  Criminal  y  Justicia  Restaurativa  (e)  comunicó  que  el  Gobierno  de la República Bolivariana de  Venezuela,  a través de su embajada en Colombia, mediante Notas Verbales 000457  000458  del  24  de  febrero  de  2012  y “24 de agosto de 2011” (sic)   aclaradas   con   las Notas Verbales 000500 y 000502 del 29 de febrero  y   1º  de   marzo  de  2012,  respectivamente,  solicitó  la  detención  preventiva  con  fines  de  extradición  de  los  ciudadanos  venezolanos ANGEL  ANTONIO           SANABRIA           JAIMES1, BENJAMIN SANDOVAL MALDONADO Y  JUAN CARLOS GONZÁLEZ CONTRERAS.   

2.  Indicó que esa  petición  se  fundamentó  en que éstos son requeridos por el Juzgado Sexto de  Primera  Instancia en funciones de control del Circuito Judicial Penal del Área  Metropolitana   de  Caracas,  por  la  presunta  comisión  de  los  delitos  de  “legitimación  de  capitales  y  asociación  para  delinquir”.   

3. El Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  mediante  oficio No.DIAJI/GCE No.0685 del 6 de marzo de  2012,  remitió  la  Nota  Verbal  Protocolo/II.2.C6.E3 No.00505 del 1º de  marzo  de 2012, por medio de la cual la Embajada de la República Bolivariana de  Venezuela  formalizó  el  pedido  de  extradición  de “…BENJAMÍN SANDOVAL  MALDONADO   y  JUAN  CARLOS  GONZÁLEZ  CONTRERAS”,  adjuntando  copia  de  la  documentación que lo sustenta.   

Así mismo señaló que de conformidad con lo  dispuesto  en  el  Código  de  Procedimiento Penal, los instrumentos aplicables  para   el  presente  caso  son  el  “Acuerdo  sobre  extradición”,  suscrito el 18 de julio de 1911 y la  “Convención  de  las  Naciones  Unidas  contra  el  tráfico    ilícito   de   Estupefacientes   y   Sustancias   Sicotrópicas”,  suscrita el 20 de diciembre de 1988.   

5.  El Director  de  Asuntos  Internacionales  de  la Fiscalía General de la Nación, con oficio  DAI  20121700024311  del  9  de  abril  de 2012, informó al Director de Asuntos  Jurídicos  Internacionales  del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, que los  documentos  que  sustentan  el  pedido  de  extradición  no llegaron completos,  razón por la cual se requirió el envío de los folios faltantes.   

6.   Allegados  los  referidos  documentos,  envió  a la Corte las diligencias remitidas por la  representación    diplomática    del    Gobierno    requirente,   “teniendo  en cuenta que se encuentran  reunidos  los  documentos  que  exige  el Convenio aplicable al caso”.   

7.  Recibida la  actuación  en la Corporación, por auto de 26 de junio de 2012, se solicitó al  Ministerio   de  Justicia  y  del  Derecho  y  a  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,   informara al despacho acerca de la solicitud de aprehensión con  fines   de   extradición  de  los  ciudadanos  venezolanos  BENJAMÍN  SANDOVAL  MALDONADO  y  JUAN  CARLOS  GONZÁLEZ  CONTRERAS,  para  lo  cual  allegaron  la  Resolución  de  fecha  19  de  julio  siguiente  a través de la cual el Fiscal  General  de  la Nación decretó la captura de los mencionados requeridos,   con  fundamento  en  una  Circular Roja de INTERPOL, sin que obre en el trámite  información acerca de dicho cometido.   

8. Mediante auto de  30  de  octubre siguiente, y en garantía del debido proceso, se ordenó oficiar  a  la  Defensoría  de  Pueblo  para  que  designara  defensores  de  oficio que  representaran a SANDOVAL MALDONADO y GONZÁLEZ CONTRERAS.   

9.  Posesionados  los  profesionales  del  derecho  se ordenó correr traslado a las partes por el  término  de diez (10) días, para que los intervinientes se pronunciaran acerca  de las pruebas que estimaran conducentes.   

10.  El defensor de  oficio   de  JUAN  CARLOS  GONZÁLEZ  CONTRERAS,  solicitó  de  la  Sala:   “Se  sirva  oficiar  a  la  Dirección  de  Asuntos  Internacionales  de  la  Fiscalía  General  de la Nación para que:”   

10.1.  Informe  si  contra  JUAN CARLOS GONZÁLEZ CONTRERAS, se adelantó, o actualmente se adelanta  o  cursa  en  Colombia  proceso penal por los  mismos hechos por los cuales  viene    siendo    requerido    en    extradición    por    el    Gobierno   de  Venezuela.   

10.2.   En  el  evento  de  que  exista  o haya existido proceso penal en Colombia por estos  mismos  hechos,  se  sirva  informar  cuál  es  el estado actual del mismo y si  dentro de éste se ha dictado fallo condenatorio o absolutorio.   

CONSIDERACIONES  

Con el propósito de determinar la procedencia  de  la  práctica  de  un medio de persuasión dentro de la fase del trámite de  extradición,  se  debe tener presente que el mismo esté relacionado con alguno  de  los  aspectos  que  debe  revisar  esta Corporación al momento de emitir el  respectivo concepto.   

En este caso, se aplican las disposiciones del  Código   de   Procedimiento   Penal   (Ley  906  de  2004)  que  no  se  opongan  al Acuerdo Bolivariano de  Extradición,  según  se  desprende  de  lo  dispuesto  en  el  inciso  3º del  artículo    VIII    del    referido    convenio,   que   prevé:   “La   extradición   de   los   prófugos,   en   virtud  de  las  estipulaciones  del  presente  Tratado,  se  verificará  de conformidad con las  leyes  de  extradición  del  Estado  al  cual se haga la demanda”.   

Las   pretensiones  probatorias,  entonces,  deberán  estar  vinculadas  con los elementos a que se refiere el artículo 502  de  la  Ley 906 de 2004 y, en razón de ello, las pruebas que pueden solicitarse  y  practicarse  serán  las  que conduzcan y resulten necesarias para establecer  esos  aspectos, es decir, (i) la validez formal de la documentación presentada,  (ii)  la  demostración plena de la identidad del solicitado, (iii) el principio  de  la  doble  incriminación, la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero  y  (iv)  el  cumplimiento  de lo previsto en los tratados públicos,  cuando fuere el caso.   

En esa medida, de conformidad con las normas  anotadas,  en la fase judicial del trámite de extradición sólo se decretarán  las  pruebas pertinentes, es  decir,  las  que  demuestren los supuestos derivados de las exigencias previstas  en    el    artículo    502   citado   y los requisitos contenidos en el Tratado aplicable.   

En  armonía  con  lo  anterior,  las pruebas  solicitadas  por  el  defensor  de  oficio  del ciudadano venezolano JUAN CARLOS  GONZÁLEZ  CONTRERAS resultan  inadmisibles,  atendiendo  a que no guardan relación con el tema probatorio que  se  debe  surtir  dentro  del  trámite  de extradición, razón por la cual, se  negarán así:   

1.    En  cuanto   al primer pedimento, considera la Sala que su extrema generalidad,  al  no  concretar qué autoridad judicial y qué clase de diligenciamiento puede  estar  relacionado  en  el  territorio  colombiano contra el aquí solicitado en  extradición, hacen improcedente la misma.   

Ello, por cuanto, si bien la doctrina en vigor  de  la  Corte  admite tener como circunstancia impediente de la extradición que  en  Colombia  la  persona  solicitada  por  un  Gobierno  extranjero  haya  sido  condenada  por  los  mismos  hechos  por  los  cuales está siendo reclamada con  anterioridad    a    la    petición   de   entrega2,  como se extrae del contenido  del  artículo  29 de la Constitución Política, aspecto éste al que apunta el  primero  de  sus  requerimientos,  también  lo  es  que  esta  Corporación  ha  precisado            al           respecto:3   

“…   el  imperativo  de  verificar  esta  circunstancia se presenta en situaciones en las  que  existe  evidencia  que  apunte  a demostrar la eventual lesión del derecho  fundamental  al  debido  proceso  por  desconocimiento  del  principio  de  cosa  juzgada,  en  la medida que el afectado o su defensor informen que el asunto fue  investigado  y juzgado en Colombia y suministren la información relacionada con  las  autoridades  judiciales colombianas que hubieren conocido de la actuación;  o  que  por  cualquier  otro  medio  fundadamente  se pueda suponer el ejercicio  previo  de  jurisdicción,  por ejemplo, porque la orden de captura con fines de  extradición  se  cumple  estando  la  persona  privada  de  libertad  y resulte  necesario  establecer  la  razón  por  la cual se dispuso la limitación de ese  derecho al requerido.”   

Lo anterior, por cuanto el defensor de oficio  no  indicó  si  su  objetivo  era demostrar que los mismos actos por los cuales  JUAN  CARLOS  GONZÁLEZ  CONTRERAS  es solicitado en extradición, se dictó con  anterioridad  a  tal  pedido de colaboración entre Estados, decisiones de fondo  por  alguna autoridad judicial colombiana (sentencia, resolución de acusación,  preclusión  de la investigación o cesación de procedimiento), para determinar  por   esa  vía  eventual  infracción  del  principio  del  non  bis  in  ídem  contemplado  en  el  artículo  29  de  la  norma superior y 21 de la Ley 906 de  2004.   

2.   Respecto   al  segundo requerimiento que “en el  evento  de que exista o haya existido proceso penal en Colombia por estos mismos  hechos,  se  informe  cuál es el estado actual de dicho proceso y si dentro del  mismo    se    ha   dictado   fallo   condenatorio   o   absolutorio”,  esta  solicitud  guarda relación con la primera, por tanto se  torna impertinente.   

3. De otro lado, como  quiera  que  la  Corte no observa la necesidad de incorporar elemento probatorio  alguno,  ordenará  que una vez cobre ejecutoria esta decisión, se dé traslado  a  los  intervinientes  por  el  término  de  cinco  (5) días, para alegar, de  conformidad   con   lo  señalado  por  el  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

Primero:                 NO    ACCEDER  a  la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas por el defensor de  oficio  de  JUAN CARLOS GONZÁLEZ CONTRERAS,   en   virtud   de   las   razones  expuestas  en  las  anteriores  consideraciones.   

Segundo:            En firme  esta  providencia,  córrase  en Secretaría de la Sala traslado por el término  de    cinco    (5)    días   a   los   intervinientes,   para   que   presenten  alegatos.   

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ            GUSTAVO     ENRIQUE    MALO  FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                                                JULIO   ENRIQUE  SOCHA     SALAMANCA                                                                                

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

            Secretaria   

ACLARACIÓN DE VOTO  

Al  resolver  la solicitud probatoria de la  defensa   dentro   del  trámite  de  extradición  del  ciudadano  JUAN    CARLOS   GONZÁLEZ   CONTRERAS,  requerido  por  el  Gobierno  de la República Bolivariana de Venezuela, la Sala  citó  como  soporte  de  la  determinación un precedente jurisprudencial de la  Corporación  en punto del ejercicio de la jurisdicción nacional sobre el hecho  que sustenta el requerimiento.   

Con el respeto de siempre por los criterios  y  decisiones  ajenas,  procedo a exponer las razones por las cuales he aclarado  el  voto,  en  cuanto  considero  necesario  precisar  que cuando el trámite de  extradición  se rige por un tratado, como en el evento examinado, los temas del  concepto  y,  por  tanto,  los que deben verificarse en la etapa probatoria, son  los referidos en dicho instrumento internacional.   

En  ese orden, si las pautas trazadas en el  acuerdo  incluyen  la  verificación del ejercicio previo de la jurisdicción en  cualquiera  de los Estados comprometidos, deberá mencionarse el canon normativo  que  así  lo  impone, resultando impertinente traer a colación, en sustento de  la   orden   probatoria,  criterios  jurisprudenciales  surgidos  de  hipótesis  diversas,  verbi gratia, de  los eventos donde no hay tratado aplicable al caso.   

Acorde con lo certificado por el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  la preceptiva llamada a regular el requerimiento de  JUAN   CARLOS   GONZÁLEZ   CONTRERAS,  es      el      “Acuerdo     sobre  Extradición”  suscrito  entre Colombia y Venezuela  en  1911.  Siendo  ello  así,  el  soporte legal por el cual procede el decreto  probatorio  ordenado por la Sala lo constituye la cláusula V, literal c) de ese  convenio  y  no  el criterio jurisprudencial citado, frente al cual, además, la  suscrita Magistrada siempre ha expresado su disenso.   

La anterior precisión tiene relevancia en  punto  de la coherencia y adecuada motivación de las decisiones, postulados que  la  Corporación  está  llamada  a  garantizar  dada  su  condición de máximo  Tribunal  de  la  jurisdicción  permanente,  en  tanto  constituyen pilares del  derecho  fundamental  al  debido  proceso  del  artículo 29 de la Constitución  Nacional.   

En los anteriores términos dejo sentada mi  aclaración de voto.   

Con toda atención,  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Magistrada  

Fecha   ut  supra.   

    

1  Mediante  auto  de 18 de enero de 2013, el despacho ordenó escindir el trámite  respecto  de  SANABRIA  JAIMES,  por  cuanto el mismo, con la coadyuvancia de su  defensora  se  acogió  al  trámite de extradición simplificada previsto en el  artículo  500  de  la  Ley  906  de 2004, modificado por el parágrafo 1º. del  artículo 70 de la Ley 1453 de 2011.   

2   Concepto del 19 de febrero de 2009, radicación 30374.   

3   Auto del 26 de agosto de 2009, radicado 31951.     

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