40345(20-03-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Aprobado Acta No. 089  

Bogotá,  D.C.,  veinte (20) de marzo de dos  mil trece (2013).   

VISTOS  

Procede  la  Corporación  a emitir concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JESÚS       DAVID       ECHEVERRI      TRUJILLO,      presentada   por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos1.   

ANTECEDENTES  

Con  Nota Verbal No. 2560 del 6 de noviembre  de  2012,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  formalizó  la  solicitud  de  extradición     de    JESÚS    DAVID    ECHEVERRI  TRUJILLO,  contra  quien  la Corte del Distrito Sur de  Florida  dictó  el  22 de noviembre de 2011 la acusación No. 11-20812-CR-SCOLA  para que comparezca a juicio por delitos federales de narcóticos.   

         Documentos aportados con la solicitud de extradición   

Para  formalizar  la petición de entrega de  JESÚS   DAVID   ECHEVERRI   TRUJILLO   se  incorporaron al presente trámite, por intermedio del Ministerio  de  Relaciones Exteriores y provenientes de la Embajada de los Estados Unidos de  América, los siguientes documentos, debidamente traducidos:   

(i)  Nota Verbal No. 1814 del 3 de agosto de  2012,  por  cuyo  medio  la  Embajada  de los Estados Unidos solicitó la detención provisional con fines de  extradición     de    JESÚS    DAVID    ECHEVERRI  TRUJILLO.   

ii)  Nota Verbal No. 2560 del 6 de noviembre  de    2012    mediante    la    cual    se    protocoliza    la   petición   de  extradición.   

(iii)   Copia   de   la   acusación   No.  11-20812-CR-SCOLA   dictada  el  22  de  noviembre de 2011 por la Corte del  Distrito Sur de Florida.   

(iv)   Traducción  de  las  disposiciones  aplicables  al  caso,  esto es, Título 18, Sección 3282; Título 21, Secciones  812, 853, 952, 959, 960 y 963 del Código de los Estados Unidos.   

(v) Orden de arresto emitida por la Corte del  Distrito  Sur  de  Florida  en  contra de JESÚS DAVID  ECHEVERRI TRUJILLO.   

(vi)  Declaración  jurada  de  Adam  S.  Fels,  Fiscal  Auxiliar de los Estados Unidos en el Distrito Sur de Florida, en la cual  se  refiere  al  procedimiento  cumplido  por  el Gran  Jurado   para   dictar  la  acusación,  descarta  la  configuración  de  la  prescripción,  concreta los cargos formulados contra de  JESÚS   DAVID   ECHEVERRI   TRUJILLO   e indica los elementos integrantes del delito.   

(vii)  Declaración  jurada  de  Paul K. Cohen,  agente  especial  de  la  Administración para el Control de Drogas (DEA),   por   cuyo  medio  informa  los  pormenores   de   la  investigación  en  virtud  de  la  cual  se  solicita  la  extradición  y  aporta  los  datos  allegados  a  la  investigación  sobre  la  identidad del requerido.   

(viii) Copia de la cédula de ciudadanía No.  15’512.332  a  nombre  de  JESÚS    DAVID    ECHEVERRI   TRUJILLO.   

Trámite   surtido  ante  las  autoridades  colombianas   

Recibida  por  la  Fiscalía  General  de la  Nación  la  Nota  Diplomática  No.  1814  del  3 de agosto de 2012, ordenó la  captura   de   JESÚS   DAVID   ECHEVERRI   TRUJILLO  mediante  Resolución  del  27 de agosto siguiente, la  cual  se  hizo  efectiva  el  15  de  septiembre  en  el municipio de Girardota,  departamento    de    Antioquia,    por    la    Policía   Nacional.   

Protocolizada   la  solicitud  de  entrega  mediante  Nota  Verbal  No.  2560  del  6 de noviembre de 2012, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  envió  la  documentación  reunida  a  su  homólogo de  Justicia  y  del Derecho con oficio DIAJI/GCE No. 2672 del 8 de noviembre, en el  cual conceptuó:   

“Sobre el particular, es preciso señalar  que,  se  encuentra vigente entre la República de Colombia y los Estados Unidos  de  América,  la  “Convención de Naciones Unidas contra el tráfico ilícito  de  estupefacientes  y  sustancias  sicotrópicas”, suscrita en Viena el 20 de  diciembre de 1988. (…)   

De   conformidad  con  loa  expuesto,  en  atención  a  que el tratado aplicable entre las partes no regula el trámite de  extradición,  y  a  la  luz de lo preceptuado en los artículos 491 y 496 de la  Ley  906  de  2004,  la  extradición  estará  gobernada  por lo previsto en el  ordenamientos      jurídico      colombiano”2.   

Revisadas  las  diligencias  con  base en la  citada  normatividad,  en  dicha  Cartera  no  se  evidenció  la falta de pieza  sustancial  alguna  y,  en  consecuencia,  la  Jefe  de  la  Oficina  de Asuntos  Internacionales,          con          oficio          OFI12-0021583-OAI-1100 del 23 de noviembre de 2012, envió  el  expediente a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia para  lo de su competencia.   

Actuación     cumplida     en    esta  Corporación   

El 3 de diciembre de 2012 la Corte inició la  etapa  judicial  del  trámite y, con fundamento en lo dispuesto en el artículo  510  de  la  Ley 906 de 2004, requirió a JESÚS DAVID  ECHEVERRI  TRUJILLO la designación de defensor, siendo  nombrado  abogado  de  confianza con quien se surtió el traslado previsto en el  artículo   500  de  la  Ley  906  de  2004,  sin  que  se  elevaran  peticiones  probatorias. Por último, en  la  oportunidad  pertinente,  la  Sala   corrió  traslado  a  las partes e  intervinientes para que presentaran sus alegatos finales.   

Alegatos de conclusión  

El    Ministerio    Público,  representado por el Procurador Segundo Delegado para la Casación  Penal,  realiza  un  recuento  de  las  exigencias  previstas en el ordenamiento  jurídico  para  la  emisión  de  concepto  por  parte  de  la Corte, resume la  actuación  adelantada  y  los  documentos aportados por el Gobierno requirente.  Así  mismo,  aborda  el  estudio  de  la  validez  formal  de la documentación  allegada,  señalando  los  requisitos  para  su expedición y presentación, de  manera   especial   su   traducción   y   autenticación  por  las  autoridades  correspondientes  en  el  país  requirente,  y  el  cumplimiento  del  trámite  diplomático  para  su  presentación, todo lo cual le permite concluir que esas  exigencias se encuentran satisfechas.   

   

Igual  criterio expresa acerca de las demás  exigencias  previstas  por  el artículo 502 del Código de Procedimiento Penal,  esto  es,  la demostración plena de la identidad del requerido, el principio de  la  doble  incriminación  y  la  equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero.   

En  cuanto a la pena mínima exigida, afirma  estar  acreditada por cuanto el cargo formulado por el país requirente equivale  en  el  ordenamiento  patrio  al delito descrito en el artículo 340 del Código  Penal,  relativo  al  concierto  para  delinquir,  el cual tiene pena superior a  cuatro años de prisión.   

En  consecuencia,  considera satisfechos los  requisitos  exigidos  en el procedimiento penal para emitir concepto favorable a  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano JESÚS  DAVID    ECHEVERRI    TRUJILLO,    razón   por   la  cual    pide   a  la  Corte, si acoge su criterio,  exhortar  al  Gobierno  Nacional  para  que  formule  al  país  reclamante  los  condicionamientos  necesarios  para  garantizar  la  protección de los Derechos  Humanos  del  requerido,  en  atención  a  lo  dispuesto  en  los  instrumentos  internacionales   y   en   la   Constitución  Política  colombiana.   

La defensa guardó silencio.  

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Aspectos Generales  

La competencia de la Corporación, cuando se  trata  de  emitir concepto sobre la procedencia de extraditar o no a una persona  solicitada  por otro país, se circunscribe a la verificación de las exigencias  contenidas  en  los  artículos 490, 493, 495  y 502 de la Ley 906 de 2004,  regulación  a  la  cual  se acude porque los hechos también ocurrieron bajo su  vigencia.   

Conviene  señalar,  como  lo  certificó el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, que al no existir tratado de extradición  vigente  entre los Estados Unidos y la República de Colombia, el trámite de la  solicitud  de  entrega  y  el  concepto a emitir como culminación del mismo, se  surte  con  base  en las exigencias contenidas en el Capítulo II del Libro V de  la Ley 906 de 2004.   

Esos   requisitos   consagrados   en  los  artículos  495  y 502 de la ley en cita se concretan en i) la validez formal de  la  documentación  allegada por el país requirente, ii) la demostración plena  de  la identidad de la persona solicitada, iii) la presencia del principio de la  doble  incriminación  y  iv)  la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero  con  la  resolución  de  acusación  de  nuestro  sistema  procesal  penal.   

La  Corte,  por  consiguiente,  procede  a  estudiar si en el caso bajo examen se cumplen dichos presupuestos.   

    

1. Validez formal de la documentación     

Conforme a lo preceptuado en el artículo 495  de  la  Ley  906  de 2004, la solicitud de extradición debe efectuarse por vía  diplomática  y,  de  manera  excepcional,  por  la  consular  o  de  gobierno a  gobierno,  aportando  copia auténtica del fallo o de la acusación proferida en  el  país  extranjero, con indicación de los actos que determinan la petición,  así  como  del  lugar  y  fecha  de su ejecución; todo ello acompañado de los  datos  por  cuyo  medio  sea  posible  identificar  plenamente  al  reclamado e,  igualmente,   es   necesario   allegar   la   reproducción  auténtica  de  las  disposiciones penales aplicables al asunto.   

Del  mismo  modo, la documentación debe ser  expedida  con  sujeción  a las formalidades establecidas en la legislación del  país reclamante y estar traducida al castellano.   

Tales  requisitos  de carácter legal están  encaminados  a  demandar  del  Estado  requirente la ineludible remisión de los  soportes  en  sustento  de  la  solicitud  de extradición, en todos los casos y  frente  a cada una de las específicas obligaciones que amerite el asunto, no de  manera  simple,  sino  con  el  cumplimiento íntegro de las exigencias formales  expresadas.   

En    el   caso   particular, la Corporación observa que el Gobierno  de   los   Estados   Unidos   de  América,  a  través  de  su  representación  diplomática,  solicitó  la  extradición del ciudadano colombiano JESÚS  DAVID  ECHEVERRI  TRUJILLO  y, al  efecto,  anexó copia de la  acusación  No.  11-20812-CR-SCOLA  dictada  el  22  de noviembre de 2011 por la  Corte  del  Distrito  Sur  de Florida y de la orden de  arresto  expedida  contra  el  reclamado  por  la  referida  autoridad  judicial  extranjera.   

También allegó la  declaración   jurada  de  Adam  S.  Fels,  Fiscal  Auxiliar en el Distrito Sur de  Florida,  en  la  que  se  refiere al procedimiento cumplido por el Gran  Jurado  para  dictar la acusación,  descarta  la  configuración de la prescripción, concreta los cargos formulados  en     contra    de    JESÚS    DAVID    ECHEVERRI  TRUJILLO,   indica   los   elementos  integrantes  del  delito  y  remite  a  la  declaración  de apoyo del agente especial de la Administración para el Control  de Drogas para mayores detalles de los hechos.   

De  igual  manera,  se  observa  que  en los  documentos  aportados  por  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos respecto de la  acusación  se  especifican  los  actos  imputados y los lugares y épocas de su  ocurrencia,  con  lo  cual se satisfacen los requisitos exigidos en el artículo  495 de la Ley 906 de 2004, como se explicará más adelante.   

A su vez, dichos documentos están traducidos  al  castellano,  certificados  y autenticados de conformidad con la legislación  propia  del  Estado  requirente,  al  punto  que  se  encuentran refrendados por  Magdalena   A.   Boynton,  Directora  Asociada  de la Oficina de Asuntos Internacionales de la División de  lo  Penal  del Departamento de Justicia del mismo país, reconocida como tal por  su   Procurador   Eric   H.  Holder,  Jr.   

Igualmente,  se  aportaron  certificaciones  sobre     la     referida     documentación    suscritas    por    Hillary  Rodham  Clinton,  Secretaria del  Departamento  de  Estado  de  los  Estados Unidos de América y por Fernesia    T.    Crawford,  Funcionaria  Auxiliar  de Autenticaciones de la misma dependencia,  cuya  firma,  a  su  turno,  fue  refrendada  por  la  Cónsul  de  Colombia  en  Washington,  D.C.,  Libia Mosquera Viveros,   la  cual  está  legalizada  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia. Por lo tanto, se cumplen a  cabalidad los requisitos para su validez.   

En  ese orden, es claro para la Corporación  que  el  primer requisito exigido por el artículo 495 de la Ley 906 de 2004, se  encuentra acreditado.   

2.           Demostración  plena de la identidad del  solicitado   

Esta exigencia se orienta a establecer si la  persona  procesada  (acusada o condenada)  en  el  país  extranjero,  es  la  misma  sometida al trámite de  extradición,  lo  cual implica conocer su verdadera identidad; por lo tanto, el  requisito  se  cumple  cuando  existe  plena  coincidencia  entre  el  individuo  solicitado y aquél cuya entrega se encuentra en curso de resolver.   

Confrontada la Nota Verbal No. 2560 del 6 de  noviembre  de  2012  por  cuyo  medio se formaliza la petición de extradición,  advierte   la   Corte   que  el  reclamado  responde  al  nombre  de       JESÚS       DAVID       ECHEVERRI      TRUJILLO,  nacido el 28  de  febrero  de  1974,  titular  de la cédula de ciudadanía No. 15’512.332.   

La  persona  solicitada  se identificó con  aquel  nombre  y  documento de identidad al serle notificada la orden de captura  emitida  por  la Fiscalía General de la Nación con fines de extradición. Así  mismo,  el  lugar  y  la  fecha  de  nacimiento  registrados  en  la  tarjeta de  preparación  de su cédula de ciudadanía coinciden con los datos ofrecidos por  el  país  requirente  y  bajo  la identidad advertida, el reclamado actuó y se  notificó  de  las  diversas  decisiones adoptadas en el marco de este trámite,  sin  efectuar reproche alguno al respecto.   

Aún  más,  perito  dactiloscopista  de la  Policía  Nacional  cotejó  las  huellas  de la persona aprehendida con las que  reposan   en   la  tarjeta  de  preparación  de  la  cédula  de  ciudanía  de  JESÚS   DAVID   ECHEVERRI   TRUJILLO,  coligiendo su uniprocedencia.   

De  lo anterior se deduce razonablemente la  plena  identidad  del  ciudadano  colombiano  pedido  en  extradición,  pues su  información   personal,   relacionada   en  la  solicitud  de  las  autoridades  foráneas,  como  se ha visto, es la misma con la cual se presenta y firma y con  la  que  ha  actuado  en  este  trámite.   

    

1. Principio de la doble incriminación     

Frente  a  este  requisito corresponde a la  Corporación  examinar  si  los  comportamientos  atribuidos  al  reclamado como  ilícitos  en  el  país extranjero tienen en Colombia la misma connotación, es  decir,  si  son  considerados  delitos  y,  de  ser  así, si conllevan una pena  mínima no inferior a cuatro años de privación de la libertad.   

Para  abordar  el análisis de este aspecto  debe  partirse del cotejo de los cargos formulados en la acusación aportada por  la  autoridad  extranjera  con  la normatividad interna colombiana, a efectos de  establecer  o  descartar  la equivalencia exigida por el artículo 502 de la Ley  906 de 2004.   

En  este sentido, la Sala encuentra que los  hechos   imputados   por   la   autoridad   foránea   en   la   acusación  No.  11-20812-CR-SCOLA  dictada  el 22 de noviembre de 2011 por la Corte del Distrito  Sur de Florida se concretan en un único cargo, así:   

“El Gran Jurado acusa de que:  

Desde por lo menos o alrededor del 2001, la  fecha  exacta  siendo desconocida por el Gran Jurado, y continuando a través de  o  alrededor  de  la  fecha  en  que  se  emitió esta Acusación Formal, en los  países   de   Colombia,   Honduras,   Guatemala,   México,  Haití,  la  República Dominicana, y en otras  partes,  los  acusados…JESÚS  DAVID ECHEVERRI TRUJILLO, conocido además como  “Alitas”,   intencionalmente   y   a   sabiendas  se  unieron,  conspiraron,  confabularon  y  llegaron  a  un  acuerdo  mutuo  entre  ellos  y entre personas  conocidas  y  desconocidas  por  el  Gran  Jurado, para distribuir una sustancia  controlada  de  la  Lista  II,  sabiendo  que  tal  sustancia  controlada sería  importada  ilícitamente  dentro de los Estados Unidos en violación del Título  21,  Código  de  Estados  Unidos, Sección 959(a)(2)  ;  todo  en  violación  del Título 21, Código de los Estados Unidos, Sección  963”3.            

El cargo imputado por la autoridad foránea  encuentra  equivalencia  en  el artículo 340, inciso segundo del Código Penal,  modificado  por  los artículos 8° de la Ley 733 de 2002 y 19 de la Ley 1121 de  2006,      del     concierto     para     delinquir  agravado,  que  contempla  sanción  privativa  de  la  libertad  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18) años de prisión y multa de dos mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil  (30.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes.   

Así mismo, se actualiza en el artículo 376  del  Código  Penal,  modificado por el artículo 11 de la Ley 1453 de 2011, que  tipifica  el  delito  de Tráfico, fabricación o porte  de   estupefacientes,  sancionado  con  una  pena  de  prisión  de  ciento  veintiocho (128) a trescientos sesenta (360) meses y multa  de  mil  trescientos  treinta y cuatro (1.334) a cincuenta mil (50.000) salarios  mínimos legales mensuales vigentes.   

De  esta manera, confrontados los supuestos  fácticos  referidos en la acusación y en las normas invocadas por la autoridad  extranjera  con  las  disposiciones  internas de Colombia, se advierte cómo las  conductas   de  asociarse  para  cometer  delitos  de  narcotráfico, así como traficar, distribuir o portar  estupefacientes, constituyen  comportamientos  proscritos  y  penalizados en los dos países, de manera que el  cargo  atribuido  por  la  autoridad foránea a JESÚS  DAVID  ECHEVERRI  TRUJILLO  corresponde a tipos penales  nacionales  que  tienen prevista pena superior a los 4 años de prisión, razón  por   la   cual   se   encuentra   satisfecho   el   principio   de   la   doble  incriminación.   

Ahora,  como  la  acusación  No.  11-20812-CR-SCOLA  dictada  el  22 de  noviembre  de  2011  por  la  Corte  del  Distrito  Sur  de  Florida  incluye la  extinción  del  derecho  de dominio, es preciso señalar que tal afirmación no  puede ser entendida en estricto sentido como un cargo.   

En efecto, como lo ha venido expresando esta  Corporación  respecto  de  situaciones  semejantes4,   el   señalamiento  de  la  extinción  del derecho de dominio no comporta imputación alguna, pues se trata  del   anuncio   de   la   consecuencia   patrimonial   que  la  declaratoria  de  responsabilidad  acarrea  respecto  de  los bienes involucrados en el delito, de  cuya   comisión   se   acusa  al  requerido,  tema  ajeno  a  la  solicitud  de  extradición,  razón  por  la  cual  no  se encuentra comprendido dentro de los  aspectos por analizar en el concepto a emitir por la Sala.   

4.           Equivalencia entre la providencia dictada  en el extranjero y la acusación del sistema procesal colombiano   

Esta   última  exigencia  se  orienta  a  verificar  si la pieza procesal ofrecida por el país requirente es equivalente,  por  lo  menos,  a  la  acusación  prevista  en  el ordenamiento procesal penal  interno.   

Conviene  recordar  que  no  se  trata  de  establecer   identidad   entre   ambas  actuaciones5,   pues   lo   relevante   es  determinar  si  la  decisión  entregada  da  paso  al  juicio. Además, se debe  constatar   si  brinda  un  relato  sucinto  del  comportamiento  imputado,  con  especificación  de  las  circunstancias  de  lugar  y  tiempo e, igualmente, si  expresa  con  claridad  la  calificación  jurídica  señalando  los  preceptos  aplicables.   

Así  las cosas, se tiene que la acusación  No.  11-20812-CR-SCOLA  dictada  el  22  de  noviembre  de 2011 por la Corte del  Distrito  Sur  de  Florida, al igual que ocurre con la pieza de la misma índole  en  el  ordenamiento  colombiano, marca el comienzo del juicio, etapa en la cual  el  procesado  tiene  la  oportunidad de controvertir las pruebas y los cargos a  él atribuidos.   

En  estas  condiciones,  es indiscutible la  equivalencia  existente  entre la acusación dictada en el país extranjero y la  pieza  procesal  contemplada  en los artículos 336 y 337 de la Ley 906 de 2004.  Naturalmente,  conviene  advertir,  se  trata  de una identidad material y no de  forma.   

Causales de improcedencia.  

Conforme  lo  prevé  el artículo 35 de la  Constitución  Nacional,  modificado  por  el  Acto  Legislativo  01 de 1997, la  extradición  de  los  colombianos  por  nacimiento  se  concederá  por delitos  cometidos  en el exterior, que no ostenten carácter político, siempre y cuando  se  refieran  a  hechos  realizados  con  posterioridad  al  17  de diciembre de  1997.   

De  acuerdo  a  lo  anterior,  constituyen  causales  de  improcedencia  de la extradición: i) que el delito por el cual se  procede  sea  de  naturaleza política, ii) que se trate de hechos cometidos con  antelación  al  17  de diciembre de 1997, fecha de promulgación de la referida  norma   y,   ii)   que   el   delito   haya   sido   ejecutado   en   territorio  colombiano.   

        En   ese  orden,  revisado  el  cargo  formulado  en  la  acusación  presentada  en  apoyo  del  requerimiento,  la  Sala  encuentra  que  los hechos  imputados  acaecieron  con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997, motivo por  el  cual  no  se  configura  ningún impedimento para conceptuar favorablemente,  más  aún  cuando  los  delitos  de  concierto  para  delinquir  y el tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes son delitos de naturaleza común, no  política, tanto en el país requirente como en Colombia.   

        De    igual    forma,    según    lo    refiere   el   indictment,  los hechos se concretaron en  los  territorios  de Colombia, Honduras, Guatemala, México, Haití y República  Dominicana  con  el  propósito  de  llevar  narcóticos  a los Estado Unidos de  América,  situación que, conforme al artículo 14-3 del Código Penal, permite  colegir   que   el  comportamiento  punible  también  se  concretó  fuera  del  territorio colombiano.   

Por  último,  no sobra señalar que no hay  lugar   a  profundizar  en  los  planteamientos  del  Ministerio  Público,  por  coincidir  con  los  criterios esbozados la Corporación al estudiar cada uno de  los elementos del concepto.   

El concepto de la Corporación  

En razón de las anteriores consideraciones,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL, emite CONCEPTO   FAVORABLE  a  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JESÚS DAVID  ECHEVERRI  TRUJILLO  formulada  por el Gobierno de los  Estados  Unidos  a  través  de su Embajada en Bogotá, para que responda por el  único  cargo  contenido en la acusación No. 11-20812-CR-SCOLA  dictada el  22  de  noviembre  de  2011 por la Corte del Distrito Sur de Florida.   

Además,   es   preciso   consignar   que  corresponde  al  Gobierno  Nacional condicionar la entrega a que el reclamado en  extradición  no  vaya  a  ser condenado a pena de muerte, ni juzgado por hechos  diversos  a  los  que  motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni sometido a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  como  tampoco  a  la  sanción  de  destierro,  cadena  perpetua o  confiscación,  conforme  lo  establecen  los artículos 11, 12 y 34 de la Carta  Política.  Así mismo, que se le ofrezcan las atenciones médicas que su estado  de   salud  demande,  acorde  con  las  afecciones  médicas  referidas  por  el  requerido.   

También  debe  condicionar  la entrega del  solicitado  a  que  se le respeten, como a cualquier otro nacional en las mismas  condiciones,   todas   las  garantías  debidas  en  razón  de  su  calidad  de  justiciable,  en  particular a tener acceso a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  estar asistido por un intérprete,  contar  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle  en  condiciones  dignas  y la pena privativa de la  libertad    tenga    la    finalidad   esencial   de   reforma   y   adaptación  social.   

Lo anterior, de conformidad con lo dispuesto  en  los  artículos 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos,  5,  7  y  8 de la Convención Americana de Derechos Humanos y 9, 10, 14 y 15 del  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

Por igual, la Corte estima oportuno señalar  al  Gobierno  Nacional,  en  orden a salvaguardar los derechos fundamentales del  reclamado,  que  proceda  a  imponer  al  Estado  requirente  la  obligación de  facilitar  los medios necesarios para garantizar su repatriación en condiciones  de  dignidad  y  respeto  por  la  persona  humana,  en  caso  de  llegar  a ser  sobreseído,   absuelto,  declarado  no  culpable,  o  su  situación  jurídica  resuelta  definitivamente  de manera semejante en el país solicitante, incluso,  con  posterioridad  a  su  liberación una vez cumpla la pena allí impuesta por  sentencia   condenatoria   originada   en   las   imputaciones  que  motivan  la  extradición.   

De  otra  parte,  al  Gobierno  Nacional le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  con  sus  políticas  internas  sobre  la  materia, ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para que el requerido pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 reconoce a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional  de    Derechos   Civiles   y   Políticos   en   sus   artículos   17   y   23,  respectivamente.   

La   Sala   se   permite   indicar  que,  en  virtud  de  lo  dispuesto  en el numeral 2º del  artículo  189  de  la Constitución Política, le compete al Gobierno en cabeza  del  señor  Presidente  de  la República como supremo director de la política  exterior   y   de   las   relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  impuestos  al  conceder la extradición,  quien  a  su vez es el encargado de determinar las consecuencias derivadas de su  eventual incumplimiento.   

Comuníquese  por  Secretaría   de   la   Sala   esta   determinación  al  requerido  JESÚS  DAVID  ECHEVERRI  TRUJILLO, a su  defensor,  a  la  Procuraduría  Segunda Delegada para la Casación Penal y a la  Fiscalía General de la Nación, para lo de su cargo.   

Remítase  el  expediente  al Ministerio de  Justicia y de Derecho para lo de su competencia.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                    FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA   DEL  ROSARIO     GONZÁLEZ  MUÑOZ         GUSTAVO  ENRIQUE MALO  FERNÁNDEZ                        

                         

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                                       JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                                                                        

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Se  siguen  las  pautas de la Ley 906 de 2004 por cuanto los hechos que sustentan la  petición  de  extradición  acaecieron,  en  su mayor parte, en vigencia de esa  normatividad.   

2  Folios 22 y 23 de la carpeta anexa.   

3 Cfr.  Folios 87 y 88 de la carpeta anexa.   

4 Cfr.  Conceptos  del  8  de  junio  de  2005, Rad. No. 23293; mayo 3 de 2007, Rad. No.  26756;  octubre  4  de  2009,  Rad. No. 31825; septiembre 30 de 2009, Rads. Nos.  32226 y 32228.   

5 Cfr.  Conceptos  del  11 de febrero de 2004, Rad. No. 20292; 23 de enero de 2008, Rad.  27378;  28  de  octubre  de  2009,  Rad. 31932; noviembre 4 de 2009, Rad. 32085;  noviembre 8 de 2009, Rad. 31818.     

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