40133(11-09-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 302  

Bogotá, D.C., once (11) de septiembre de dos  mil trece (2013)   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de  la  demanda  sustento  del  recurso  de casación interpuesto por el defensor de  ULDARICO   LÓPEZ  MELLIZO,  contra  el  fallo  del  17  de  agosto de 2012  proferido  por  el  Tribunal Superior de Popayán, mediante el cual confirmó la  sentencia  dictada  el  23  de abril del mismo año por el Juzgado Primero Penal  del  Circuito Especializado de esa ciudad, que lo condenó a ciento veinte (120)  meses  de  prisión,  como  autor  del  delito  de  concierto  para delinquir en  concurso  con  fabricación,  tráfico  o  porte de estupefacientes y de armas o  municiones.   

HECHOS  

El  11 de agosto de 2011, el Juzgado Primero  Penal  Municipal  de Popayán con funciones de control  de    garantías,    dispuso    la    captura    de  ULDARICO  LÓPEZ   MELLIZO   alias   “Dary      Yanki”,     porque  algunos  miembros  de  la  banda  criminal      “Los  Rastrojos”       que       colaboraban  con  la  justicia,  lo señalaron de haberse integrado al grupo  armado   ilegal,   al   que  le  pagaba  impuesto  por  cada  kilo  de  base  de  cocaína    que    negociaba   y   prestaba   apoyo  logístico,   como   la  compra  de  víveres,  almacenamiento de armas de fuego  y     préstamos    de  vehículos.   

ANTECEDENTES  

El  26  de  agosto de  2011    en   audiencia  preliminar  ante  el  Juez  Primero  Penal  Municipal  ambulante  con  función de  control     de     garantías    de    Popayán,  la  Fiscalía  pidió   legalizar  la  captura  de  LÓPEZ      MELLIZO,     le     formuló  imputación por los delitos  de  concierto  para  delinquir agravado, fabricación,  tráfico    o    porte    de    estupefacientes   y  fabricación,  tráfico  o  porte  de  armas  o  municiones  de  uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas y  solicitó   medida   de  aseguramiento  de     detención    preventiva,    la  cual    le    fue   impuesta   en   establecimiento  carcelario.   

El  23  de septiembre  del     mismo     año,    la    Fiscalía  presentó    escrito    de    acusación   y   en   audiencia   ante   el   Juez   Primero   Penal  del  Circuito  Especializado de esa  ciudad,  formuló        la        acusación  por los delitos imputados.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En   la   demanda   se   postula   un   (1)  cargo.   

Con  fundamento  en  el  numeral  2  del  artículo  181  de  la  ley  906  de  2004,  aduce el desconocimiento del debido  proceso  por  afectación sustancial de su estructura o de la garantía debida a  cualquiera de las partes.   

Inicialmente advierte que en la sustentación  del  recurso,  demostrará  que  las  instancias  valoraron  la  interceptación  telefónica  del  celular  3177787778  de LÓPEZ MELLIZO, prueba ilícita por no  estar  acreditada  en  la  actuación  que la misma se realizó dentro del marco  legal,  vulnerándose  el  habeas  data protegido en el artículo 15 de la Carta  Política.   

Señala  que  dicha  prueba  ha  debido  ser  excluida  de  manera  oficiosa,  sin que su ilegalidad pueda justificarse con el  argumento  según  el  cual,  correspondía  a  la  defensa pedir su exclusión,  rechazo  o  admisibilidad  en  la  audiencia  preparatoria  en los términos del  artículo 359 de la ley 906 de 2004.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda no cumple con los presupuestos de  técnica  que  permita  disponer  su  admisión,  en  razón  a  que el cargo es  postulado  y desarrollado sin la observancia de los requisitos mínimos formales  y  materiales  previstos en los artículos 183 y 184 inciso 2º de la ley 906 de  2004.   

Aun  cuando  el  recurrente  no desarrolla la  censura  en debida forma, al entender que en la audiencia de sustentación de la  demanda  es  donde  debe hacerlo, olvida que esta se realiza con posterioridad a  su  admisión,  lo cual supone que el libelo ha de cumplir con las exigencias de  técnica propias de la casación.   

Al margen de esta consideración inicial como  de  la  omisión absoluta en la demanda de la exposición del fin perseguido con  la   impugnación  extraordinaria  suficientes  para  disponer  su  inadmisión,  también  en la proposición del yerro se equivoca al escoger una vía que no es  la adecuada.   

En  efecto, el demandante confunde los vicios  de  trámite  o  de  garantía  que invalidan la actuación con la nulidad de la  prueba obtenida con violación del debido proceso.   

El  artículo  29  de  la  Carta  Política,  consagra  que es nula, de pleno derecho, la prueba en sí misma considerada y no  el  proceso, de modo que cualquier cuestionamiento a ella por el desconocimiento  de  las  reglas  en  su  producción  o  aducción,  es  atacable  por la causal  tercera  y no la segunda.   

Todo  por  cuanto  no se trata de un error de  procedimiento  sino  de  juicio  o  de  mérito, en cuanto que el juez procede a  valorar la prueba calificada de ilícita o ilegal.   

Se  admite  la  posibilidad  de  invalidar la  actuación,  cuando  la  prueba  es  obtenida  mediante  tortura,  desaparición  forzada      o      ejecución     extrajudicial1  y  no  solo  su  exclusión,  supuestos  que  desde luego no corresponden al reparo que se hace a la sentencia  del Tribunal.   

En esas circunstancias, ha debido postular el  cargo  por un error de derecho por falso juicio de legalidad positivo, vicio que  se  estructura  cuando se le otorga valor probatorio a la prueba ilegítima bajo  la  creencia  de  haber  sido  aducida  al juicio con el lleno de los requisitos  legales, puesto que en ese sentido es que presenta el quebranto.   

Como ya se dijo, además de equivocarse en la  postulación  del  cargo  no  lo  desarrolla, ya que en vez de individualizar la  prueba  sobre  la cual predica el error, señalar las disposiciones relacionadas  con  los  requisitos  en  su aducción y precisar las formalidades que no fueron  observadas,  se dedica cuestionar al juez por no excluirlas con fundamento en lo  dispuesto en el artículo 360 de la ley 906 de 2004.   

Antes  que demostrar el error, reprocha a las  instancias  no  haber  aplicado  el  procedimiento que considera pertinente para  excluir  la  prueba ilícita, sin hacer esfuerzo alguno por evidenciar que en la  producción  del  medio  probatorio  cuestionado se desconocieron los requisitos  exigidos por la ley.   

Pasa  por  alto  que el Tribunal se ocupa por  explicar  el  origen  y  la  legalidad de las cuestionadas interceptaciones, las  cuales    “fueron   oportunamente   descubiertas,  enunciadas  y  solicitadas  como  pruebas  por la Fiscalía, explicando esta que  habían  sido  tomadas  de  una  estructura  mayor  de  grabaciones  debidamente  legalizadas   en   el   proceso   del   que   fueron   extraídas”2.   

En  esas circunstancias, el libelo no es más  que  un breve alegato de instancia aprovechado por el recurrente para reabrir el  debate  probatorio  agotado  en  las instancias, sin tener en cuenta que en esta  sede  se  juzga  los errores de juicio o de procedimiento y no las controversias  frente a un tema determinado.   

Esa  es  la  razón por la cual en punto a la  trascendencia  del  reparo, cite el resumen que el Tribunal hace de la sentencia  de  primera  instancia  y nada diga respecto de la respuesta dada a la inquietud  de la defensa.   

Así  las  cosas, la Sala inadmite la demanda  porque  no  reúne  los  presupuestos  materiales  para  ordenar  su trámite ni  tampoco  dispone su intervención oficiosa en este asunto, en tanto no vislumbra  la    afectación    de    los   derechos   y   de   las   garantías   de   los  intervinientes.   

Por  último, contra la determinación que se  adopta  procede  el  mecanismo  de insistencia previsto en el inciso segundo del  artículo  184 de la Ley 906 de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal  es  el  señalado  por  la  Sala en el auto de diciembre 12 de 2005, radicación  25006.   

* * * * * *  

En  mérito de lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por      el     apoderado     de     ULDARICO     LÓPEZ     MELLIZO.   

Contra    lo    dispuesto    en    esta  decisión,     procede     el     mecanismo    de  insistencia.   

Notifíquese  y en su oportunidad devuélvase  el expediente al tribunal de origen.   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                 FERNANDO    ALBERTO CASTRO  CABALLERO                

MARIA    DEL   ROSARIO   GONZALEZ   MUÑOZ                                   GUSTAVO         E.         MALO        FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                                                  JAVIER    DE   JESÚS  ZAPATA ORTIZ   

                          

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1 Corte  Constitucional, sentencia C-591 de 2005.   

2  Sentencia de segunda instancia, folio 28.     

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