39376(11-07-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 39.376  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

Dr. JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado: Acta No. 253-  

Bogotá.  D.C., once (11) de julio de dos mil  doce (2012)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Sala  se pronuncia sobre la colisión de  competencias  suscitada  entre  el Juzgado 3 Penal del Circuito del Socorro y el  Juzgado  2  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga, que rehúsan a  conocer    del    juicio   que   se   adelanta   en   contra   de   Franklin  Armando  Téllez  Rodríguez1,  a  quien  la  Fiscalía  3  Delegada  ante el Circuito del Socorro, acusó como autor de la conducta punible  de “Homicidio agravado”.   

ANTECEDENTES  

1.  El 29 de mayo de 2007, en zona rural del  municipio  de Chima, un campesino encontró una fosa común con restos óseos de  dos  cuerpos  correspondientes a un hombre y a una mujer. Por las averiguaciones  realizadas,  se  logró establecer que aquellos correspondían a quienes en vida  respondían  a  los  nombres  de Mario Sarmiento Bohada y Alicia Eliana Campo de  Sarmiento,  quienes  habían  sido  secuestrados  por la guerrilla del ELN en el  año  2003,  y por cuyo homicidio fue acusado Franklin  Armando Téllez Rodríguez.   

2.  El  24  de  noviembre de 2011, luego de  clausurada  la instrucción, la Fiscalía 3 Delegada ante los Jueces Penales del  Circuito  del  Socorro,  profirió  resolución  de acusación en su contra como  presunto  autor de los delitos de homicidio agravado, descrito en los artículos  103 y 104-7 del Código Penal.   

3. El 13 de enero de 2012 el Juzgado 3 Penal  del  Circuito de Socorro avocó el conocimiento del asunto y dispuso el traslado  previsto  en  el  artículo 400 de la Ley 600 de 2000, previo a fijar fecha para  la  realización  de  la audiencia preparatoria, en auto del 22 de marzo de 2012  se  declaró  sin  competencia para seguir conociendo del proceso, al considerar  que  con  fundamento  en  la  solicitud  del  Fiscal2  se encuentra demostrado que:  “la  conducta  en  que incurrió HORACIO o FRANKLIN  ARMANDO  TELLEZ  RODRIGUEZ,  “Alias  Fernando”,  lo  fue  en  el  marco  del  conflicto  armado  protagonizado por el aparato organizado de poder, Ejercito de  Liberación   Nacional,  E.L.N:,  Frente  “Capitán  Parmenio”  –  “Compañía  Comuneros”  y  el  punible  enrostrado  atenta  contra  las  personas  y  bienes  protegidos por el  derecho  internacional  humanitario,  art.  135  C.P:,  “Homicidio  en persona  protegida”,      parágrafo     numeral     1.3”   

Por lo anterior, ordenó enviar el proceso a  los  Juzgados  Penales del Circuito Especializados de Bucaramanga, al no existir  uno  similar  dentro  de  ese  Distrito  Judicial,  proponiendo, desde entonces,  colisión negativa de competencias.   

5.  El  asunto  correspondió por reparto al  Juzgado  2  Penal  del  Circuito  Especializado  de esa ciudad, autoridad que en  proveído  del 14 de junio del año en curso, previo a avocar el conocimiento de  las   diligencias  expresó  que  carecía  de  facultades  para  asumirlo.  Las  razones:   

     

i. La  fiscalía  profirió resolución de acusación por el delito de  homicidio  agravado y pretende la variación de la calificación por fuera de la  audiencia pertinente para ello.   

ii. Aún  en  el  evento  en  que  se  hubiese agotado el procedimiento  dispuesto   en   el  articulo  404  de  la  Ley  600  de  2000  para  variar  la  calificación,  el  delito  de homicidio en persona protegida en las condiciones  anunciadas,   no   es   competencia   de   los  juzgados  penales  del  circuito  especializados,  y  por  tanto,  su conocimiento se asigna conforme a las reglas  generales    de   competencia   previstas   en   el   artículo   774  del Código  de  Procedimiento  Penal, es decir, el asunto es de conocimiento de los Juzgados  Penales del Circuito ordinarios.     

Bajo  tales  circunstancias, no admitió las  razones     expuestas    y    ordenó    enviar    la    actuación    a    esta  Corporación.   

CONSIDERACIONES  

1. La competencia  

Como la pugna se presenta entre los Juzgados  2  Penal  del  Circuito  Especializado  del  Socorro  y  3 Penal del Circuito de  Bucaramanga,  de  conformidad  con el inciso 2° del artículo 18 transitorio de  la  Ley  600  del  2000,  a  la  Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia le corresponde resolver:   

“los  conflictos  de  competencia  que se  presenten  en  asuntos  de  la  jurisdicción penal entre los jueces penales del  circuito    especializados    y   un   juez   penal   del   circuito”.   

2. La colisión de competencias.  

2.1.  El  artículo 93 de la Ley 600 de 2000  establece  que  hay  colisión  de  competencia  cuando  dos o más funcionarios  judiciales  consideran  que  a  cada  uno  de  ellos  corresponde  adelantar  la  actuación,  o cuando se niegan a conocerla por estimar que no es de competencia  de ninguno de ellos.   

A  su turno, el inciso 2° del artículo 95  ibídem  determina  que  el funcionario judicial que la proponga se dirigirá al  otro  exponiendo  los  motivos que tiene para conocer o no del caso concreto. Si  éste  no  los  aceptare,  contestará dando la razón de su renuencia, y en tal  caso,    dará    cuenta    al   funcionario   judicial   competente   para   su  definición.   

De  tales normas se infiere que para que se  entienda  correctamente trabado un conflicto negativo de competencia se requiere  del cumplimiento de los siguientes presupuestos:   

“a)   Que   el  funcionario  que  está  adelantando   el  proceso  al  estimar  que  no  es  competente  para  continuar  conociendo  de  él,  lo remita a aquel que considere competente, explicando los  motivos que fundamentan su posición.   

b) Que el funcionario que lo recibe analice  los  motivos  expuestos  por  quien  se  declaró incompetente; si no los acepta  remite   el  proceso  con  el  auto  explicatorio  al  superior  para  que  este  decida.”5.   

3.    El    caso    concreto.   

3.1.  Esta  Corporación  tiene dicho que la  resolución  de  acusación, es la pieza procesal que señala el marco jurídico  dentro  del  cual  se  debe  desenvolver  el juicio y la sentencia; toda vez que  informa  las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que sucedieron los hechos  y  la  calificación jurídica provisional dada a los mismos, lo que a la postre  determina  la  competencia,  y por ello, tiene fuerza vinculante en el juicio no  pudiendo   desconocerse,   a  menos  que  se  haya  incurrido  en  error  en  la  denominación  jurídica  de la infracción o cuando por prueba sobreviviente se  torne necesario variarla.   

3.2.  En este evento, el Juzgado 3 Penal del  Circuito  del  Socorro  propone  la  colisión  de competencias tras advertir un  error en la denominación jurídica.   

Sobre este puntual aspecto la jurisprudencia  de          la         Sala         señaló6:   

“a. La colisión  de  competencia  puede  proponerse  en cualquier tiempo, a menos que se produzca  por     variación     de    la    calificación.7   

b. Los errores en la calificación jurídica  provisional  contenida  en  la  acusación,  se  pueden corregir a través de la  modificación  que  se  realice  en  la  forma  y  términos  señalados  por el  artículo  404  del estatuto procesal, o a través del incidente de colisión de  competencias.8   

c. En el segundo caso,  

“Si  el  juez,  antes  de  celebrar  la  audiencia  preparatoria,  al  constatar su competencia,  encuentra  que  ha  habido  error en la calificación jurídica de la conducta y  ello  afecta  su  competencia,  la  que corresponde a un funcionario judicial de  igual  jerarquía  (por  ejemplo,  juez penal del circuito común frente al juez  penal  del  circuito  especializado)  o  de  mayor jerarquía (por ejemplo, juez  penal  municipal  frente  al juez penal del circuito) no es procedente modificar  la  calificación,  sino  que  se  debe plantear colisión de competencia, en la  forma  prevista  en  los artículos 401 y 402 del C. de P. Penal”.9   

d.  Si  el  error no afecta la competencia,  sólo   puede   enmendarse   en   la   audiencia   de   juzgamiento.10”   

2.4. De acuerdo con lo expuesto, es claro que  los  errores  en la calificación jurídica no solo se resuelven a través de la  variación  de  la  calificación,  sino  que  se pueden proponer por vía de la  declaratoria   de  incompetencia  prevista  en  el  artículo  402  del  Código  Penal11, como en este evento ocurrió.   

2.5.  En  estas condiciones, el Juez 3 Penal  del  Circuito del Socorro se encontraba habilitado para proponer la colisión de  competencia  por error en la calificación, imponiéndose ahora analizar, si los  motivos   que   exhibe   la   modifican   en   los   términos   anunciados  por  aquel.   

2.6.   La  incompetencia  que  aduce  para  adelantar  la  fase  del  juicio  se  sustenta  en  que  los homicidios de Mario  Sarmiento  Bohada  y  Alicia  Eliana  Campo  de Sarmiento, ocurrieron dentro del  marco  del  conflicto  armado,  esto es, que se atentó contra personas y bienes  protegidos  por  el  Derecho Internacional Humanitario, luego serían los Jueces  Penales del Circuito Especializados los llamados a su conocimiento.   

Y es que la conducta investigada, se ubica en  el     Título     ll     del     Código     Penal,    rotulado    “Delitos    contra  personas  y  bienes  protegidos  por  el  Derecho   Internacional  Humanitario”,  que  en  el  artículo  135  tipifica el delito de homicidio en persona protegida, condición  que  atribuye  a  las  víctimas,  en  tanto,  eran integrantes de la población  civil.   

2.7. En anterior oportunidad, la Corte sentó  su   postura   frente   a   la   cuestión   planteada,   la   que   ha  de  ser  ratificada12:   

“En  efecto,  teniendo  en  cuenta  los  argumentos esgrimidos por los funcionarios judiciales  trabados  en  conflicto,  no  puede  pasarse  por alto que de conformidad con el  numeral  2º  del  artículo  5º transitorio del Código de Procedimiento Penal  (Ley  600  de  2000), los jueces penales del circuito especializados conocen, en  primera  instancia  “Del delito de homicidio agravado según el numeral 8, 9 y  10 del artículo 104 del Código Penal”.   

A su vez, el  artículo 104 del Código  Penal  (Ley 599 de 2000), que contiene las circunstancias de agravación para el  homicidio, en su parte pertinente expresa:   

“Circunstancias  de  agravación.  La pena será de veinticinco (25) a  cuarenta  (40)  años  de  prisión,  si  la  conducta  descrita en el artículo  anterior se cometiere:   

“…”.  

“9.   En   persona   internacionalmente  protegida  diferente a las contempladas en el Título II de este Libro y agentes  diplomáticos,  de  conformidad  con  los  Tratados  y Convenios Internacionales  ratificados por Colombia”.   

Ahora  bien,  al  examinar el contenido del  Capítulo   Único  del  Título  II,  del  Libro  Segundo  del  Código  Penal,  fácilmente   se   observa   que   allí   se   incorporan  los  “DELITOS   CONTRA  PERSONAS  Y  BIENES  PROTEGIDOS  POR  EL  DERECHO  INTERNACIONAL      HUMANITARIO”,     ubicándose  precisamente  en  primer  lugar  el  “Homicidio  en  persona  protegida”,  según  el  artículo 135, el  cual textualmente reza:   

“El que, con ocasión y en desarrollo del  conflicto  armado,  ocasione  la  muerte  de  persona  protegida  conforme a los  convenios  internacionales  sobre  Derecho Humanitario ratificados por Colombia,  incurrirá  en  prisión de treinta (30) a cuarenta (40) años, multa de dos mil  (2000)  a  cinco  mil  (5000)  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes, e  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y funciones públicas de quince  (15) a veinte (20) años”.   

Por    su    parte,   el   parágrafo  de  dicho  artículo precisa  quiénes   son   las  personas  protegidas  conforme  al  derecho  internacional  humanitario,  incorporando  en tal categoría, según los numerales 1° y 2°, a  “los  integrantes  de  la  población  civil”  y  a  “las  personas que no  participan   en   hostilidades   y   los   civiles   en   poder   de   la  parte  adversa”.   

Así,  entonces, al examinar las anteriores  preceptivas  y teniendo en cuenta los cargos imputados a los procesados, quienes  así  los  aceptaron,  la  Sala observa con claridad que la confusión en la que  incurre  el  Juzgado Primero Penal del Circuito de Barrancabermeja se origina al  interpretar  de  manera  errada  el  contenido del numeral 2º del artículo 5º  transitorio  de  la  Ley  600  de  2000, el cual asigna al juez especializado el  conocimiento   del  homicidio  agravado  solo  cuando  concurre  alguna  de  las  circunstancias  previstas en los numerales 8°, 9° y 10° del artículo 104 del  Código Penal (Ley 599 de 2000).    

Y  el  error  es evidente por cuanto que el  mencionado  estrado  judicial pretendió dar el mismo alcance de competencia del  homicidio  agravado por las  causales    previstas    en    los    citados    numerales,    al   homicidio  en  persona protegida, punible  este  que  se  erige  en  un  tipo  penal  distinto  y  autónomo,  con  riqueza  descriptiva  mucho  más  amplia y, por ello, con alcances diferentes, dirigidos  precisamente a regular situaciones no previstas en otras normas.   

Al  respecto, la jurisprudencia de la Sala,  en un caso similar a este, sentó los siguientes lineamientos:   

“El   juzgamiento  del   homicidio  agravado  por  las causales 8, 9 y 10 de la Ley 599 de 2000, está atribuido por  el  numeral 2º del artículo 5º transitorio de la Ley 600 de 2000 a los jueces  penales  del  circuito  especializados.   Entre  tanto,  el juzgamiento del  homicidio  de persona internacionalmente protegida, previsto en el artículo 135  de  la  Ley  599  de 2000, no tiene asignada una competencia específica, por lo  que  el  factor  residual lo coloca en cabeza del juez penal del circuito.    

“Y esto es así, porque el numeral 9º del  artículo  104  de  la  Ley 599 de 2000 solo agrava el homicidio de las personas  internacionalmente  protegidas, que no está regulado en el Título II del Libro  Segundo   del  Código  Penal.   De  suerte  que  si  de  acuerdo  con  las  consideraciones  de  la  Fiscalía,  el  asesinato de Pérez Anave, se cualifica  como  el de un integrante de la población civil, a la luz de lo determinado por  el  artículo 135.1 (que está ubicado en el Título II del Código Penal), esta  situación  escapa a la competencia  asignada al Juzgado Penal del Circuito  Especializado.   

“Ya   la   Corte   así   lo   había  señalado:      13   

‘2.5.   El  artículo  5°  transitorio  del  Código  de  Procedimiento Penal asignó a los  jueces  penales  del  circuito  especializados  el  conocimiento  del  delito de  homicidio    agravado    en    los    términos   del   artículo   104.9,  siempre que no se relacionara con muertes de personas  protegidas  por  el Derecho Internacional Humanitario, de donde se desprende que  la  competencia en relación con estas está adjudicada a otro funcionario. Y el  artículo  135  define  el  homicidio  que  tiene  como  sujeto pasivo a persona  defendida por el Derecho Humanitario.   

‘2.6.   La  salvedad  señalada  implica  que lo exceptuado frente al servidor especializado  compete  a otro funcionario y como esa facultad no se ha otorgado expresamente a  ninguna    jerarquía,    por    residuo   corresponde   al   juez   penal   del  circuito.   

‘3.   En  síntesis:   

‘3.1.   El  conocimiento  del  delito  de  homicidio  simple  y,  en  general, del homicidio  agravado, compete al juez penal del circuito.   

‘3.2.   El  homicidio  agravado  por  los  numerales 8 (realizado con fines terroristas o en  desarrollo    de    actividades    terroristas),    9   (respecto   de   persona  internacionalmente   protegida)  y  10  (en  relación  con  servidor  público,  periodista,  juez  de paz, dirigente sindical, político o religioso o en razón  de  ello)  del  artículo  104  del  Código  Penal,  compete  al juez penal del  circuito especializado.   

‘3.3.   El  conocimiento  del  delito  de  homicidio  perpetrado  contra  “persona protegida  conforme  a  los  Convenios  Internacionales  sobre  Derecho  Humanitario”,  con  ocasión  y  en  desarrollo  de  conflicto armado (artículo 135 Código Penal),  corresponde  al juez penal del circuito’”.14   

En  esas  condiciones,  no  hay duda que el  juzgamiento   del  delito  de  homicidio  en  persona  protegida,  de  conformidad  con  lo  indicado en los  numerales  1°  y  2°  del  parágrafo  del artículo 135 del Código Penal, le  concierne  al  juzgado penal del circuito, motivo por el cual la Corte asignará  la   competencia   del   proceso  al  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Barrancabermeja (Santander).”   

2.8.  En ese orden de ideas, como los hechos  ocurrieron  en  inmediaciones  del  municipio  de  Chima,  jurisdicción  de los  Juzgados  Penales  del  Circuito  del  Socorro  y  toda  vez  que, como lo tiene  decantado  la  jurisprudencia  de  la  Sala,  el  delito de homicidio en persona  protegida,  cuando  recae  sobre  miembros  de  la  población  civil  no  es de  competencia  de los Jueces Penales del Circuito Especializados, será al Juzgado  3  Penal  del  Circuito  del  Socorro  a  quien se le asigne el conocimiento del  proceso.   

Se  informará  lo  pertinente  al Juzgado 2  Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga.   

En  mérito  a  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1.   Asignar  la  competencia  del  proceso  seguido  en  contra Franklin  Armando  Téllez  Rodríguez  al  Juzgado 3 Penal del  Circuito   del   Socorro.   

2.  Comunicar esta  decisión    al    Juzgado    2    Penal    del    Circuito   Especializado   de  Bucaramanga.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS BARCELÓ CAMACHO   

            

FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ   MUÑOZ   

            

LUIS  GUILLERMO SALAZAR OTERO  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

            

   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA   

Secretaria  

    

1  Antes Horacio Téllez Rodríguez   

2  Al  descorrer el traslado del artículo 400 de la Ley 600 de 2000.   

3 Folio  238 cuaderno 2.   

4  ARTICULO  77.  DE  LOS  JUECES  PENALES  DEL  CIRCUITO.  Los  jueces de circuito  conocen:   

1. En primera instancia:  

(…)  

b)  De  los delitos cuyo juzgamiento no esté atribuido a  otra autoridad.   

5 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala de Casación Penal, Autos  abril  14  de  2004  y 9 de junio de 2004, nov. 17 de  2005,  rads. 22.126, 22.420 y 24.501, entre otros.   

6  Auto   del   3   de   noviembre  de  2004,  radicado  22903.   

7 Auto  del 22 de octubre del 2003, radicado 21.518.   

8 Auto  del 14 de febrero del 2002, radicado 18.457.   

9  Ib.   

10  Ib.   

11  ARTICULO  402.  DECLARACION  DE  INCOMPETENCIA Y TRÁMITE. Si evidenciare que ha  existido  un  error  en  la calificación jurídica provisional de la conducta y  ello  afectare su competencia, el juez procederá a declarar su incompetencia en  auto  de sustanciación motivado y remitirá en forma inmediata el expediente al  juez del circuito, proponiéndole colisión de competencia.   

Si el juez del circuito aceptare lo expuesto  procederá  a  declarar  la  nulidad de la actuación y a ordenar su reposición  por  el  funcionario  competente, en caso contrario se enviará motivadamente la  actuación  a  la  sala  penal  del  respectivo  tribunal  del  distrito,  quien  dirimirá la colisión.   

Fijada  la  competencia,  sólo  se  podrá  discutir por prueba sobreviniente.   

12  Auto  del 165 de septiembre de 2009, radicado 32583, reiterado en auto 33706 del  10 de marzo de 2010.   

13  Colisión   de   competencia   con   radicación   23472,   de   abril   13   de  2005.   

14  Colisión  30743 del 2 de diciembre de 2008. Ver también colisión 29414 del 26  de  marzo  de  2008,  jurisprudencia  citada  por  el  Juzgado Primero Penal del  Circuito Especializado de Bucaramanga.     

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