37976(07-03-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 37976  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

                                     Magistrado Ponente:   

                    JAVIER  ZAPATA  ORTIZ   

                                     Aprobado Acta # 76   

Bogotá D.C., marzo siete (7) de dos mil doce  (2012).   

VISTOS:  

Resuelve la Sala si admite o no la demanda de  casación  presentada  por  el  defensor  del  procesado  CARLOS  EDUARDO  REYES  JIMÉNEZ.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.   NANCY  LÓPEZ   RUSSO   le    vendió   en    1999   al  INCORA  –hoy         INCODER—  la  finca  Palmira,  ubicada  en  el  Corregimiento  de  Valencia,  región  El  Callao,  en Valledupar (Cesar). Allí  fueron  ubicados  15  parceleros  que  le debían cancelar a la mencionada, como  parte  del  negocio,  el  30% del valor de los inmuebles. Como en 2004 varios de  ellos  no  habían  cumplido  el  compromiso, se les reunió para requerirles el  pago  y  decirles  que de no hacerlo se verían expuestos a perder sus lotes. Al  encuentro  asistió CARLOS EDUARDO REYES JIMÉNEZ, Coordinador del GTT  del  INCODER  en  la  citada  ciudad,  y  el  jefe  paramilitar JOHN JAIRO HERNÁNDEZ  SÁNCHEZ       (alias       “Daniel”),  acompañado  de  un  grupo grande de hombres armados. Así se  presionaba  a  los  deudores. De hecho, tres días después de una reunión y de  incumplir  el  plazo  para  saldar  la  obligación,  fue sacado de su parcela y  asesinado  el  señor  LUIS  PÉREZ  por  el  citado  cabecilla del grupo armado  ilegal,  quien  les  dio  a los campesinos dos horas para abandonar sus tierras,  consiguiendo así desplazarlos junto a sus familias.   

2.  Al  proceso,  iniciado  el  30  de  agosto  de 2007, fue vinculado mediante indagatoria CARLOS  EDUARDO  REYES  JIMÉNEZ,  a quien la Fiscalía detuvo preventivamente el 1º de  octubre  siguiente  y, tras el cierre parcial de la investigación, acusó el 21  de  mayo de 2008 por los cargos de concierto para delinquir agravado, extorsión  y  desplazamiento  forzado.  Se  le  precluyó  la instrucción por el delito de  homicidio.   

3.  Tramitado  el  juicio,  el  19  de abril de 2010 el Juzgado Penal del Circuito Especializado de  Descongestión  Adjunto  de Valledupar absolvió al acusado. La Fiscalía apeló  ese  pronunciamiento  y  el Tribunal Superior de la misma ciudad, por intermedio  de  la  sentencia  recurrida  en casación, dictada el 22 de junio de 2011,  decidió  revocarlo.  En  su  lugar,  condenó  a  REYES JIMÉNEZ a 216 meses de  prisión,  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas  durante  10  años y multa de 1100 salarios mínimos legales mensuales. No se le  concedió la condena condicional ni la prisión domiciliaria.   

LA DEMANDA:  

Único  cargo.  La sentencia se dictó en un  juicio viciado de nulidad.   

El Tribunal transgredió el principio de cosa  juzgada  porque  resolvió  un  recurso  interpuesto  extemporáneamente  por el  Fiscal  Especializado  a  cargo  del asunto. En efecto, cuando el funcionario se  notificó  de  la  sentencia  absolutoria  el 23 de abril de 2010 no indicó que  apelaba.     Y     si     escribió     el    28    siguiente    “apelo”  junto al sello de notificación,  como  lo  señaló  la Juez LUISA PINTO OCHOA, “queda  en    evidencia”    que   recurrió   tardíamente  “porque  no  lo  hizo  de  palabra  al  momento  de  notificarse,  escribiendo  la frase apelo en forma  simultánea al estampar  la  firma  en  el  formato de notificación. Y de hacerlo a posteriori, solo era  viable   a  través  del  respectivo  escrito  de  impugnación,  anunciando  la  apelación y tampoco lo hizo así”.   

Así    las    cosas,    “le  asiste la razón no solo al Tribunal, sino a la defensa técnica  cuando  se  opuso  al  recurso  y  así lo reconoció la Sala de Decisión Penal  mediante  auto  fechado  28 de julio de 2010 y que aún sigue vigente al día de  hoy    porque    el    Tribunal   de   instancia   no   lo   revocó”.   

Afectó   el  ad  quem  el debido proceso, en consecuencia, al dictar la  sentencia  condenatoria.  Lo  procedente  es,  pues,  casar  el fallo objeto del  recurso  extraordinario y anular la actuación a partir del auto expedido por el  Juzgado del conocimiento el 13 de mayo de 2010.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1. Las actuaciones  que  tuvieron lugar en el proceso, con sustento en las cuales se establecerá si  en  verdad la irregularidad procesal denunciada tuvo ocurrencia, se sintetizan a  continuación en orden cronológico:   

1.1.  Abril  19  de  de  2010.   El  a quo  dictó absolución a favor del procesado.   

1.2.   Abril   19   de   2010.    El    Fiscal    se   notificó   personalmente   del   anterior  pronunciamiento.   

1.3.   Mayo   3   de   2010.  El  defensor  le  pidió  a la secretaría del despacho de primera  instancia   certificar   que   la   absolución   quedó   en  firme,  dado  que  transcurrieron  tres días después de la última notificación y ningún sujeto  procesal   la   impugnó.   Anexó  el  profesional  fotocopia  de  la  hoja  de  notificaciones  de la decisión, en la cual aparece la firma del Fiscal. No obra  ninguna expresión relativa a que apela.   

El  mismo  día  la  secretaria del despacho  judicial  hace  constar,  “bajo  la gravedad del juramento”, “que  el  día  28  de  abril de la presente anualidad en horas de la  tarde  cuando  la  secretaria  del  Dr.  JUAN CARLOS LINERO MORA (Fiscal) vino a  solicitar  el  préstamo del cuaderno original del proceso seguido contra CARLOS  REYES  JIMÉNEZ por los delitos de concierto para delinquir agravado, extorsión  y  desplazamiento  forzado,  constaté que en la notificación del señor fiscal  decía  APELO  y  que  el  día  de  hoy, esto es, 3 de mayo de 2010 empezaban a  correr  los  términos para los apelantes por lo que dí la orden al notificador  del   juzgado   NELSON   VÁSQUEZ   que   anotara   el  préstamo  del  referido  proceso”.   

Con  igual fecha, la Juez Penal del Circuito  Especializado  LUISA  PINTO  OCHOA  le  comunicó al defensor Germán Piñeres a  través del oficio 919 que   

“…el día 28 de  abril  del  presente  año  antes  de  las 8 de la mañana llegó el doctor JUAN  CARLOS  LINERO  MORA   a solicitarle al señor NELSON VÁSQUEZ, notificador  de  este  Juzgado,  que si en este despacho se encontraba el referido expediente  que  iba  a  interponer  el  recurso  de  apelación,  le solicité a NELSON que  revisara  las  notificaciones  a ver si estaba en términos porque la secretaria  aún   no   había   llegado,  y  efectivamente  me  comunicó  que  la  última  notificación  la  había  hecho  el  día  anterior,  esto  es, 27 de abril fue  entonces  cuando  el  señor  Fiscal  me  preguntó  si  le colocaba APELO en la  notificación  y  no  le  ví  ningún inconveniente porque aún estaba a tiempo  para  hacerlo  pues si la última notificación fue el 27 tenía tres días para  apelar  que  vencían  el  30,  lo  que faltó ahí fue que le colocara abajo la  fecha  en  la  que lo hizo. Así pues como usted lo anotó no apeló en la fecha  de  la notificación sino posterior y en el tiempo que señala la norma esto es,  dentro de los tres días siguientes que vencieron el viernes 30.   

“Solicitada a la secretaria información al  respecto   –finalizó  la  funcionaria— también da fe  que  se  percató  de la apelación el 29 cuando la secretaria del doctor LINERO  vino  a  retirar  el  expediente.  En  consecuencia  mal  puede  doctor PIÑEREZ  entregarle  la  secretaria  nota  de ejecutoria de la sentencia porque aun no se  encuentra ejecutoriada”.   

1.4.  Mayo  6  de  2010. El Fiscal Especializado presentó por escrito la  sustentación  del  recurso  de  apelación  en  contra  del  fallo absolutorio.  Solicitó revocarlo y, en su lugar, condenar al acusado.   

1.5.  Mayo  11 de  2010.   El   defensor   le   pidió  al  a  quo  abstenerse  de  conceder la alzada  porque     la     expresión    “apelo”   escrita   por   el  Fiscal,  fue  extemporánea,  irregular  y  “constitutiva     de    conductas    penales    y  disciplinarias”.   

En  relación con la explicación de la Juez  manifestó   que   no   era   “valedera”   pues  “de  haberse  presentado  el  Fiscal,  lo  indicado hubiera sido que, tomara una hoja en blanco y anunciara la  apelación  por  escrito,  como  lo establece la ley. Ese comportamiento por sí  solo,  deja  en  evidencia un eventual fraude procesal puesto que, si la defensa  no   se   asegura  con  las  fotocopias,  dicho  comportamiento  no  se  habría  descubierto y puesto en evidencia”.   

1.6.   Mayo   13  de  2010.  El   Juzgado   Penal   del  Circuito  Especializado,  en  el  efecto  suspensivo,   concedió   el  recurso  de  apelación  contra  la  sentencia  de  absolución.   

1.7.   Julio   28   de  2010.  El  Tribunal  Superior  de Valledupar declaró la nulidad del auto  anterior.  ¿La  razón?  Lo  otorgó el Juzgado Especializado que originalmente  estaba  a  cargo  del  caso,  en  lugar –como      debió     ser—   del   Adjunto  Especializado  de  Descongestión  que  dictó  la  sentencia.   

1.8.   Agosto   12  de  2010.   El   defensor   le  pidió  al  Juzgado  Adjunto  “rechazar”  la apelación de la Fiscalía  en  razón  a  que  “fue extemporánea por no haberla  hecho por escrito”.   

1.9.   Agosto   18  de  2010.  El  despacho  judicial,  por  auto  de  cúmplase, le concedió la  razón al defensor.   

1.10.   Agosto  25  de  2010.  El  Fiscal  le  solicitó al Juzgado Adjunto corregir la decisión  anterior,    notificarla    debidamente    y    así    garantizar   el   debido  proceso.   

1.11.   Agosto  30  de  2010.  El  Juzgado Especializado, en atención a la petición precedente,  negó  el recurso de apelación interpuesto por el Fiscal a través de decisión  que  ordenó  notificar.  El  estado  respectivo  se fijó el 3 de septiembre de  2010.   

1.12.  Septiembre  6  de 2010. El  Fiscal  interpuso  el  recurso de queja contra la determinación  anterior.   

1.13.  Septiembre  9  de  2010.  La  secretaría  del  Juzgado  Especializado  certificó  en  el 8  anterior  cobró  ejecutoria  formal en auto mediante el cual no se concedió el  recurso de apelación contra la sentencia absolutoria.   

1.14.  Septiembre  15  de 2010.  El  expediente se remitió a la segunda instancia para resolver lo  atinente al recurso de queja.   

1.15.  Octubre  21  de  2010.  El  Juzgado  de  primera  instancia,  apoyado  en  que  el  Tribunal  Superior  de  Valledupar  concedió el recurso de apelación contra la sentencia  absolutoria  (auto  de  octubre  8  de  2010),  ordenó remitir el proceso a esa  Corporación.   

1.16.   Junio   22  de  2011.   El   Tribunal  resolvió  la  apelación.  Revocó  la  sentencia  absolutoria y condenó al acusado.   

2.  Es  muy claro,  luego  de  la constatación material de lo sucedido en el trámite procesal, que  no  son  ciertas las afirmaciones de las cuales parte el casacionista. Es decir,  que  la  sentencia  absolutoria  quedó  ejecutoriada  y  que  el  Fiscal apeló  extemporáneamente.   

Si  dicho  sujeto  procesal se notificó del  fallo  el  23  de abril de 2010 y si escribió el siguiente 28 junto al sello de  notificación   la   expresión   “apelo”,  como lo certificó la Juez del conocimiento, es manifiesto que  recurrió   oportunamente   pues   el   27  de  abril  se  había  enterado  del  pronunciamiento   al  defensor,  quedando  así  todas  las  partes  notificadas  personalmente de la providencia.   

El argumento del censor consistente en que si  no  manifestó  el Fiscal su intención de impugnar en el acto de notificación,  luego  debía  hacerlo  por  escrito,  es  extravagante. Basta que la parte, por  cualquier  medio  idóneo,  haga  saber que impugna para considerar cumplida esa  carga  procesal.  Y  si  lo  hace  en  tiempo  y  sustenta  en  debida  forma su  inconformidad,  que  fue  exactamente  como  se ha constatado que sucedió en el  presente  caso,  no  hay  razón  para  asegurar que existió lesión del debido  proceso.   

En razón del cargo presentado, pues, no hay  lugar  a admitir la demanda. Tampoco es procedente casar de oficio el fallo pues  no  se  advierte  quebrantamiento  alguno  de  los derechos fundamentales de los  sujetos procesales que deba ser remediado por la Sala.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada por el defensor del  procesado  CARLOS  EDUARDO  REYES JIMÉNEZ.   

Contra   esta   decisión   no   proceden  recursos.   

NOTIFÍQUESE    Y  CÚMPLASE.   

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ               

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                 FERNANDO CASTRO  CABALLERO                            

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ              MARÍA                   DEL                  ROSARIO                  GONZÁLEZ  MUÑOZ                 

AUGUSTO       J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                       LUIS                              GUILLERMO                              SALAZAR  OTERO              

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                 JAVIER ZAPATA  ORTIZ                      

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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