37678(15-02-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso nº 37678  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta N° 040  

Bogotá, D. C., quince (15) de febrero de dos  mil doce (2012)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La  Corte  Suprema  de  Justicia de Colombia  emite  concepto  sobre la solicitud de extradición formulada por el Gobierno de  los  Estados  Unidos  de  América,  a  través de su Embajada en nuestro país,  respecto   del   ciudadano   colombiano  Wilson  Lemos  Canga.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante Nota Verbal número 1398 del 15  de  junio  de  2011,  la Embajada de los Estados Unidos de América solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano colombiano  Wilson  Lemos  Canga, quien,  por  orden  de  la Fiscal General de la Nación, fue capturado con ese fin el 11  de agosto siguiente.   

La  embajada  estadounidense  formalizó  la  petición  con  la  Nota  Verbal  número  2545  del  7  de  octubre  del  mismo  año.   

2.  El  Ministerio de Justicia y de Derecho,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores sobre la inexistencia  de  convenio  aplicable  al  caso,  mediante  oficio  del  12 de octubre de 2011  remitió   a  la  Corte  la  documentación  enviada,  debidamente  traducida  y  autenticada.   

3. La Sala requirió a la persona solicitada  para  que  se  pronunciara  sobre  la  designación  de  un  defensor y, ante su  silencio,    la    Defensoría    del    Pueblo    le   nombró   uno   de   esa  dependencia.   

4.  Dentro  del  término  de  traslado para  solicitar  pruebas,  el  delegado del Ministerio Público pidió la práctica de  algunas,  lo  cual  fue  negado  por  la  Corporación,  que  tampoco  encontró  necesario  decretarlas  de  oficio, tras lo cual se dispuso el trámite para que  los intervinientes presentaran sus alegaciones.   

DOCUMENTOS ALLEGADOS  

1.  Nota Verbal número 1398 del 15 de junio  de  2011,  mediante  la  cual  la  Embajada  de  los  Estados Unidos de América  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición del ciudadano  colombiano     Wilson    Lemos    Canga.  La  embajada  estadounidense  formalizó la petición con la Nota  Verbal número 2545 del 7 de octubre siguiente.   

2.  Declaraciones  en  apoyo de la solicitud  rendidas  bajo  juramento  el  27  de  septiembre  de  2011 ante el Tribunal del  Distrito  Medio  de  Florida,  División  Tampa, por María Chapa López, Fiscal  Auxiliar  de los Estados Unidos para el Distrito Medio de Florida, asignada a la  Sección  de  Narcóticos,  y Kelly P. Hite, Agente Especial del Departamento de  Investigaciones de Seguridad Nacional.   

La  Agente  Especial  hizo  saber  que,  de  conformidad  con  la  investigación  y  las  pruebas  recaudadas, los hechos se  contraen  a  que  la  persona  solicitada  era  capitán  de  una  nave  de  una  organización  dedicada  al  tráfico  de  drogas,  con  la cual ha transportado  múltiples   cargamentos   de   cocaína   desde   Colombia,   destinados  a  su  distribución final en los Estados Unidos.   

Agregó  que  el  27  de  julio  de 2009 fue  detectada  la  embarcación  y,  al  ser  seguida,  la persona requerida y otras  echaron  a pique y hundieron la nave, dándose a la fuga en una balsa. Varios de  sus  ocupantes manifestaron que Lemos Canga   les   había  pagado  para  que  ayudaran  en  el  transporte  de  cocaína.   

4.  Acusación  Formal,  dentro del Caso No.  8:09-cr-369-  T24  EAJ,  formulada el 5 de agosto de 2009 por el Gran Jurado del  Tribunal  para  el  Distrito  Medio  de  Florida,  División Tampa, en contra de  Wilson  Lemos  Canga y otros,  por delitos de narcotráfico.   

5.  Orden  de arresto proferida por el mismo  Tribunal el 6 de agosto siguiente.   

6. Trascripción de la legislación aplicable  al caso.   

7.  Certificación de la Cónsul de Colombia  en  Washington,  D.C.,  sobre  la  legitimidad  de  la  firma  del  auxiliar  de  autenticaciones   del  Departamento  de  Estado  de los Estados Unidos, que  validó los documentos soportes del pedido de extradición.   

ESTUDIOS   DE   LAS  PARTES   

El defensor y el Procurador Segundo Delegado  para  la  Casación Penal se pronuncian porque la Corte emita concepto favorable  al  pedido  de  extradición,  en  tanto  encuentran que la autoridad extranjera  cumplió  las  exigencias legales, pero recomiendan se pida al Gobierno Nacional  condicione  la  entrega  en  los  términos  en  que  la  Sala  lo  ha  hecho en  situaciones anteriores.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

La    Sala    emitirá    concepto  favorable  para  la extradición  del     ciudadano     colombiano     Wilson    Lemos  Canga,   en   tanto   se   reúnen   los  requisitos exigidos por el artículo 502  del     Código     de     Procedimiento    Penal,    como    se    detalla    a  continuación.   

1. Validez formal de  la documentación presentada   

El artículo 495 del Código de Procedimiento  Penal  (Ley  906  del  2004)  exige que la solicitud de extradición se haga por  vía  diplomática  (de  manera  excepcional  por  la  consular  o de gobierno a  gobierno),  acompañada de los siguientes documentos, en la forma establecida en  la legislación del Estado requirente:   

    

* copia  o  trascripción  auténtica  de  la  acusación  o del fallo  dictado en el país extranjero, o su equivalente;   

* indicación   de   los   actos   que   determinan  la  solicitud  de  extradición   y   señalamiento   del   lugar   y   la   fecha  en  que  fueron  ejecutados;   

* inclusión  de  los datos que sirven para establecer la identidad de  la persona reclamada;   

* la  reproducción   certificada   de   las   disposiciones   penales  aplicables  al  caso.     

El artículo 259 del Código de Procedimiento  Civil,  modificado  por  el  1°, numeral 118, del Decreto 2282 de 1989 (que, en  aplicación  del  principio  de integración, resulta de buen recibo), establece  que   los   documentos   públicos   otorgados   en  país  extranjero  por  sus  funcionarios,   o   con   su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el  cónsul  o  agente diplomático de la República y que la  firma  de  esos  funcionarios  debe  ser avalada por el Ministerio de Relaciones  Exteriores de Colombia.   

Estas  exigencias  de  carácter  formal  se  satisfacen  en  el  caso  analizado,  en  tanto  Magdalena A. Boynton, Directora  Asociada  de  la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia  de  los  Estados  Unidos,  División  en  lo Penal, avaló las firmas de quienes  suministraron  las  declaraciones  de  apoyo  a la solicitud de extradición. El  Procurador  de  los  Estados  Unidos,  Eric  H.  Holder, Jr., hizo lo propio con  aquella,  todo lo cual fue certificado por Hillary Rodham Clinton, Secretaria de  Estado.   

Por  su  parte,  la  Cónsul  de Colombia en  Washington,  D.  C.,  cuya  firma  es refrendada por el Ministerio de Relaciones  Exteriores  de  Colombia,  dio  fe  de  que  quien  suscribe  el documento es el  funcionario auxiliar de autenticaciones del Departamento de Estado.   

En  esas  condiciones,  se  tiene  que  los  requerimientos  formales  de  legalización  de  la  documentación que sirve de  sustento  a  la  solicitud  de  extradición, exigidos por las normas del Estado  requirente  y  el  Estado  colombiano,  se cumplieron a cabalidad en el presente  caso,  esto  es,  se tornan aptos para ser considerados  por la Corte en el  estudio que debe preceder al concepto.    

2. La identidad de  la   persona  reclamada  en  extradición   

El  Gobierno  de los Estados Unidos informó  que  el  requerido  responde  al nombre de Wilson Lemos  Canga, ciudadano de nacionalidad colombiana, nacido el  10  de  febrero  de  1971,  identificado  con  la cédula de ciudadanía número  16.498.702.   

El  11 de agosto de 2011 fue capturado quien  se  identificó  como  Wilson  Lemos Canga  con  ese  nombre  y  documento  de  identidad y con tales datos ha  suscrito  las  actas  en  donde  se  le  impusieron sus derechos, además de las  actuaciones surtidas por la Sala de Casación Penal.   

Un  dictamen  pericial  de  un  experto  en  dactiloscopia  del  Cuerpo  Técnico de Investigaciones, luego de confrontar las  impresiones  tomadas  al  capturado  con  las  existentes  en  la Registraduría  Nacional   del   Estado   Civil,   concluyó   que   corresponden   a  la  misma  persona.   

No  queda  duda,  en  consecuencia, sobre la  plena  coincidencia  de  la  persona  reclamada  con  aquella que fue capturada,  máxime que el tema no ha sido cuestionado.   

Por lo tanto, se satisface el segundo de los  presupuestos   del   artículo   502   de   la   Ley   906  de  2004.   

3. Principio de la  doble incriminación   

La  exigencia hace referencia a la necesidad  de  que  los  comportamientos  delictivos  imputados  a  la persona reclamada en  extradición  estén  previstos  como  conductas  punibles  en  la  legislación  colombiana,  y  que  tengan  señalada  sanción  privativa  de la libertad cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.    

La  acusación del Gran Jurado del Tribunal  para  el  Distrito  Medio  de  Florida,  División  Tampa, imputa a Wilson   Lemos   Canga   y   otros   lo  siguiente:   

Cargo  uno.  En  fecha  indeterminada,  alrededor  y  hasta  el  27 de julio de 2009, mientras se  encontraban  a  bordo  de  una  nave  sujeta  a  la jurisdicción de los Estados  Unidos, los acusados,   

“a   sabiendas  e  intencionalmente  se  combinaron,  conspiraron  y acordaron entre sí y con otras personas… a fin de  operar  y embarcarse de cualquier manera en una nave semi-sumergible sin bandera  y  con  la intención de evadir su detección en, a través, o desde aguas fuera  del  límite  exterior  de las aguas territoriales de un país específico o del  límite  lateral colindante de las aguas territoriales de ese país con un país  colindante”.   

Cargo  dos.  En  fecha  indeterminada,  alrededor  y  hasta  el  27 de julio de 2009, mientras se  encontraban  a  bordo  de  una  nave  sujeta  a  la jurisdicción de los Estados  Unidos, los acusados,   

“a sabiendas e intencionalmente, mientras  se  ayudaban e instigaban mutuamente y ayudaban e instigaban a otras personas…  a  fin  de  operar  y embarcarse de cualquier manera en una nave semi-sumergible  sin  bandera  y con la intención de evadir su detección en, a través, o desde  aguas  fuera  del  límite  exterior  de  las  aguas  territoriales  de un país  específico  o  del límite lateral colindante de las aguas territoriales de ese  país con un país colindante”.   

La acusación señala las normas del Código  de los Estados Unidos aplicables a tales cargos, las que rezan:   

“Sección  2,  Título  18.  (Principales,  Auxiliar e Incitar).   

a)  El que cometa un delito en contra de los  Estados  Unidos  o  ayuda, es cómplice de, aconseja, manda, induce u obtiene su  comisión, es sancionado como principal.   

b) El que adrede causa la realización de un  acto,  que,  si fuera realizado directamente por él o por otro sería delito en  contra de los Estados Unidos, es sancionado como principal”.   

“Sección  2285, Título 18. Operación de  una embarcación sumergible o semi-sumergible sin nacionalidad.   

(a) Delito. Quienquiera que a sabiendas opere  o  intente  operar o actúe en concierto para operar, por cualquier medio, o que  aborde  una  embarcación  sumergible  o  semi-sumergible  sin  nacionalidad que  navegue  o  haya  navegado  en aguas, a través de aguas, o desde aguas situadas  más  allá  del  límite  exterior del mar territorial de un solo país o de un  límite  lateral  del  mar territorial de ese país con un país limítrofe, con  la  intención de evadir la detección, estará sujeto a una multa dentro de las  disposiciones  del  presente título, encarcelamiento por un período máximo de  15 años, o ambas cosas”.   

En   el   caso  analizado,  las  conductas  delictivas  imputadas al señor Lemos Canga  tienen  sus  equivalentes en los artículos 340, 377-A y 377-B del  Código  Penal colombiano (Ley 599 de 2000), que rezan:   

“Artículo  340,  modificado  por los artículos 8° de la Ley 733  de  2002,  14  de  la  Ley 890 de 2004 y 19 de la Ley 1121 de 2006. Concierto   para  delinquir.Cuando  varias personas se concierten con el fin de cometer delitos,  cada  una  de  ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de cuatro  (4) a nueve (9) años.   

Cuando el concierto sea para cometer delitos  de…    tráfico    de    drogas   tóxicas,   estupefacientes   o   sustancias  psicotrópicas…  la  pena será de prisión de ocho (8) a dieciocho (18) años  y  multa  de  dos  mil  setecientos  (2.700) hasta treinta mil (30.000) salarios  mínimos legales mensuales.   

La   pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir”.   

“Artículo  377-A,  adicionado por el artículo 2º de la Ley 1311  del  2009.  Uso, construcción, comercialización y/o  tenencia  de  semi-sumergibles  o  sumergibles. El que  sin   permiso   de   la  autoridad  competente  financie,  construya,  almacene,  comercialice,  transporte,  adquiera  o  utilice  semi-sumergible  o sumergible,  incurrirá  en  prisión  de  seis (6) a doce (12) años y multa de mil (1000) a  cincuenta  mil (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Parágrafo. Para la  aplicación  de la presente ley, se entenderá por semi-sumergible o sumergible,  la  nave  susceptible  de  moverse  en  el  agua  con  o sin propulsión propia,  inclusive  las  plataformas, cuyas características permiten la inmersión total  o  parcial.  Se  exceptúan  los  elementos y herramientas destinados a la pesca  artesanal”.   

“Artículo  377-B,  adicionado por el artículo 2º de la Ley 1311  del    2009.    Circunstancias    de    agravación  punitiva.  Si la nave semi-sumergible o sumergible es  utilizada   para  almacenar,  transportar  o  vender  sustancia  estupefaciente,  insumos  necesarios para su fabricación o es usada como medio para la comisión  de  actos  delictivos la pena será de ocho (8) a catorce (14) años de prisión  y   multa   de   setenta   mil  (70.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes”.   

Confrontadas  las  normas  invocadas  por el  país  requirente  con  las  disposiciones  internas de Colombia, fácilmente se  advierte  que  las  conductas  de  concierto  para  delinquir (en este caso para  traficar  con  estupefacientes)  y  el  uso  de  semi-sumergibles  con  la misma  finalidad se encuentran penalizadas en los dos Estados.   

4. Equivalencia de  las decisiones   

La  ley  procesal  penal  colombiana  exige  establecer  que  la decisión judicial extranjera que contiene los cargos contra  la  persona  reclamada  corresponda  en sus aspectos formal y sustancial al acto  conocido  en aquella como resolución de acusación y/o  escrito de acusación.   

Entonces, la decisión del país reclamante,  como  sucede  con  la colombiana, debe ser aquella que marca el inicio a la fase  del  juicio, esto es, aquella a través de la cual el Estado acusa a una persona  determinada  de  violar  la  ley  penal,  discrimina  los  cargos que le imputa,  consigna  los  hechos  que  le  sirven  de fundamento y determina la época y el  lugar  de  comisión  del  ilícito  o  ilícitos,  para que el acusado tenga la  posibilidad de conocerlos y enfrentarlos.    

La  acusación  emitida  por  el  Tribunal  estadounidense  cumple  con  unas  exigencias de forma y fondo que coinciden con  las  previstas  en  el  artículo 337 de la Ley 906 de 2004, porque consigna las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar  en  que se realizaron las conductas  punibles,  sus  descripciones típicas, las pruebas en que se apoyan los cargos,  las  normas  sustanciales  aplicables  al caso y con ella se marca el inicio del  debate al interior del juicio.   

En consecuencia, se tiene que la   providencia   dictada  en  el  exterior  y  la  regulada  en  la  legislación  patria son equivalentes. Por tanto, se cumple este requisito, como  también  el  atinente al factor punitivo, puesto que en los dos países el tope  inferior de las sanciones supera los 4 años de prisión.   

ACLARACIONES FINALES  

1.  El  artículo  35  de  la  Constitución  Política,  modificado  por  el  1º  del acto legislativo 01 de 1997, faculta a  conceder  la  extradición  de  nacionales  colombianos  por  conductas  que  se  consideren  delictivas  en  la  legislación  patria,  cuando  ellas se hubieren  cometido en el exterior.   

El  mandato  constitucional  exceptúa  los  delitos  políticos  y  aquellos  hechos  cometidos  con  antelación  al  17 de  diciembre  de  1997.  Ninguna  de  tales eventualidades se estructura en el caso  analizado,   en  tanto  las  conductas  de  narcotráfico  imputadas  no  tienen  connotación  política,  los  hechos  acaecieron en territorio norteamericano y  fueron ejecutados años después de aquella fecha límite.   

2.  Si  el  Gobierno  Nacional  accede  a la  entrega  de  la  persona  reclamada,  debe condicionarla a que no sea juzgada ni  sancionada  por  hechos  diferentes  a los relacionados en la solicitud. Tampoco  podrá  ser  sometida  a  tratos  o  penas  crueles, inhumanas o degradantes, ni  castigado  con  pena  perpetua. Si la legislación extranjera permite imponer la  pena  de  muerte, debe exigirse que sea conmutada según lo señala el artículo  494 de la Ley 906 de 2004.   

3.   Al   Gobierno  Nacional  también  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo a sus  políticas  internas sobre la materia, ofrezca posibilidades racionales y reales  para  que  el  requerido  pueda  tener  contacto regular con sus familiares más  cercanos.  Finalmente,  el tiempo en que el ciudadano estuvo detenido por cuenta  del  trámite  debe  serle reconocido como parte cumplida de la posible sanción  que se le imponga.   

4.  De  la  misma  manera,  se  exhorta  al  Gobierno,  encabezado  por  señor  Presidente  de  la  República, como supremo  director  de  la  política  exterior y las relaciones internacionales, para que  efectúe  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de  la extradición y determine las consecuencias que se derivarían  de  su  eventual  incumplimiento, al tenor de lo señalado en el numeral 2° del  artículo 189 de la Constitución Política.   

5.   En   caso   de   que   Wilson   Lemos   Canga   sea  absuelto  o  declarado  no  culpable  de  los  cargos  que  dieron origen a su extradición y  dejado   en  libertad,  el  Estado  requirente  deberá  asumir  los  gastos  de  transporte   y   manutención   del   extraditado,   con   destino  a  su  país  natal.   

En   mérito   de  lo  expuesto,   la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   

EMITE   CONCEPTO   FAVORABLE  sobre  la  petición  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Wilson Lemos Canga, hecha por  el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

Por  la Secretaría de la Sala comuníquese  esta     determinación    al    requerido    Lemos  Canga,       a      su      defensor,    al    Agente    del    Ministerio  Público  y  a  la  señora  Fiscal  general  de  la  Nación.   

Devuélvase  el  expediente al Ministerio de  Justicia y de Derecho para los trámites subsiguientes de ley.   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                         FERNANDO  ALBERTO  CASTRO CABALLERO                            

         

         

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                           MARÍA  DEL ROSARIO GONZÁLEZ  MUÑOZ   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                               LUIS  GUILLERMO   SALAZAR   OTERO                

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                                          JAVIER   ZAPATA  ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *