37020(23-05-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.º 37020  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Aprobado acta Nº  198  

Bogotá D.C., veintitrés (23) de mayo de dos  mil doce (2012)   

V    I   S   T   O  S   

Procede la Sala a verificar los requisitos de  admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  presentada  en  el  asunto  de la  referencia  por  la  defensora  de  OSCAR EFRÉN DÍAZ  LÓPEZ,  contra la sentencia emitida el 29 de abril de  2011  por  la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá,  a  través  de  la  cual  confirmó  el fallo de primer grado proferido el 18 de  febrero  del  mismo  año  por  el  Juzgado  Veinticinco  Penal del Circuito con  función  de  conocimiento  de  esta  ciudad,  que  condenó al citado a la pena  principal   de   veintiséis  (26)  meses  de  prisión  y  a  la  accesoria  de  inhabilitación  y  derechos  y  funciones  públicas  por el mismo término, al  hallársele  responsable  de  la  conducta  punible  de fabricación, tráfico o  porte de armas de fuego de uso personal.   

H E C H O S  

El  Tribunal  los  condensa  de la siguiente  manera:   

“A eso de las 9:05 p.m. del 7 de noviembre  de  2010  el  señor  JOSÉ ISMAEL FORERO GÓMEZ conducía su taxi por el barrio  Carvajal  de  esta  ciudad,  cuando  dos  sujetos le hicieron la señal de pare,  luego  uno  de  ellos  abordó  el  vehículo  y  pidió  ser conducido hacia la  localidad  de Bosa, como en efecto ocurrió. Al llegar a su destino y recibir la  instrucción  de  continuar  la  marcha  hacia  otra dirección, el conductor le  manifestó  que no podía hacerlo, puesto que era jurisdicción del municipio de  Soacha,   lo   cual  implicaba  una  restricción  en  su  circulación  que  le  acarrearía  dificultades  con las autoridades, obteniendo como respuesta que el  pasajero  (sic)  lanzó  improperios y amenazas e igualmente desenfundó un arma  de  fuego que llevaba consigo y le apuntó hacia la cabeza. Ante esta situación  el  señor  FORERO  GÓMEZ  decidió  estrellar  su  vehículo contra un andén,  salió  rápidamente  y  solicitó  auxilio a los contertulios de una tienda y a  otro taxista, quienes procuraron la presencia policial.   

Rápidamente  arribó  una  patrulla  que  inició  la  persecución  del  agresor  y  logró  su  captura dos cuadras más  adelante,  en  la  carrera  77  H  con calle 65 sur, quien fue reconocido por la  víctima.  Se  trata  de  OSCAR  EFRÉN DÍAZ LÓPEZ, al cual se le halló en la  pretina  de  su  pantalón  un  revólver  calibre  32  largo, marca Smith &  Wesson,   modelo   31-1,   con  6  cartuchos  compatibles  para  la  misma,  sin  salvoconducto.”   

ANTECEDENTES PROCESALES  

1. El 8 de noviembre  de  2010  ante  el Juzgado Sesenta y Cuatro Municipal con Función de Control de  Garantías  de  esta  ciudad,  se  llevó  a  cabo audiencia de legalización de  captura,  así  mismo  formulación  de  imputación  en  contra de DÍAZ   LÓPEZ  por  la  conducta  punible  prevista  en el artículo 365 del Código Penal, esto es, fabricación, tráfico  y  porte  de armas de fuego de uso personal o municiones, allanándose el citado  a  los  cargos,  y  se  solicitó  la  imposición  de  medida  de aseguramiento  privativa  de  la  libertad  en  el  lugar  de residencia, a lo cual accedió el  Estrado                   Judicial.1   

2.  El  escrito de  acusación   fue   presentado   el   10   de   noviembre   de   20102,  correspondiendo  al  Juzgado  Veinticinco  Penal  del  Circuito  con función de  conocimiento  de  Bogotá que, el 10 de febrero de 2011, llevó a cabo audiencia  de  verificación  y  aprobación  de allanamiento, individualización de pena y  sentencia3.  Luego,  el  18  de  febrero  del  mismo  año, dictó sentencia a  través  de  la  cual  condenó  a  OSCAR EFRÉN DÍAZ  LÓPEZ  a  la pena principal de veintiséis (26) meses  de  prisión  y  a  la  accesoria  de  inhabilitación  de  derechos y funciones  públicas  por  el mismo término, como autor responsable del delito previsto en  el  artículo  365 del Estatuto Punitivo, negándole los mecanismos sustitutivos  de  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de  la  pena y la prisión  domiciliaria  como  sustitutiva  de  la  prisión,  por  la  ausencia del factor  subjetivo   demandado   en   las   normas   correspondientes,   disponiendo   su  confinamiento      en     centro     carcelario.4   

3.  Apelada  esta  determinación  por  el  entonces  defensor  del  sentenciado, la Sala Penal del  Tribunal   Superior  de  Bogotá  en  proveído  de  29  de  abril  de  2011  la  confirmó5, providencia frente a la cual la nueva apoderada de   

DÍAZ   LÓPEZ  interpuso  recurso  extraordinario  de casación, sustentado en forma oportuna a  través del correspondiente libelo.   

LA DEMANDA DE CASACIÓN  

La   impugnante  postula  un  cargo   único  al  amparo  de  la  causal  prevista  en  el  artículo  181,  numeral  2,  de  la  ley  906 de 2004, por el  desconocimiento  del  debido proceso por afectación sustancial de su estructura  o de la garantía debida a cualquiera de las partes.   

Indica que en la audiencia celebrada el 8 de  noviembre  de  2010,  se  pasó  por  alto, como lo reportó uno de los informes  investigativos  de  la Fiscalía, que su prohijado al momento de los hechos y de  su  captura  se  encontraba  en  avanzado  estado  de  embriaguez,  “grado  de  consumo  de  alcohol  que  lo tornó inconsciente y le  generó  lagunas,  por  ello,  una  vez el señor DÍAZ  LÓPEZ   reacciona  en  el  lugar  que  se  encuentra  (detenido)  y  al  no  recordar  nada  que  sirva a su defensa decide aceptar la  imputación  que  la  fiscalía  le  hace  en  su momento, pero intenta en dicha  audiencia  hacer  aclaraciones a lo que es (sic) cayado por la Juez, quien no se  lo  permite,  atenta  de  esta  manera con el debido proceso, en especial con lo  atinente al derecho de defensa.”   

Cuestiona  el  tiempo  transcurrido entre la  aprehensión  del  citado y la legalización de su captura, a la vez que pone en  entredicho    la    configuración     de     la    conducta     punible     por    la   no   realización  de  la   

legalización de la presunta arma incautada,  de  acuerdo con el artículo 84 de la ley 906 de 2004, y por la no presentación  del  supuesto  taxista  ofendido  para  reclamar  los  hipotéticos  perjuicios,  generados con el accidente de su vehículo.   

Así  las  cosas,  pregona  que  existe duda  probatoria  respecto  de  la  responsabilidad  del sentenciado. Si la Judicatura  hubiese  reparado en las circunstancias que rodearon el hecho, habría concluido  en   la   existencia   de  un  error  de  tipo  en  el  actuar  de  DÍAZ    LÓPEZ,    pues    “obraba  bajo el temor insuperable de terminar con una condena que  lo  (sic)  conllevará  a  apartarlo  de  su  familia  y  bajo el error de haber  cometido  un  error  que  en  verdad  no  lo  hizo y que todo fue producto de la  inconsciencia  que  le  generó  el alcohol y que por ende su consentimiento sí  estaba viciado”.   

En  consecuencia  solicita  se  declare  la  nulidad  de  todo  lo  actuado  a  partir  de  la  audiencia  de formulación de  imputación,  por  vicios  en  el  consentimiento  de  su  acudido, “sin  perjuicio  de  las  medidas que se adopten a fin de corregir  tal situación anómala”.   

Subsidiariamente   presenta   un  cargo amparado en la causal primera del  artículo   181   de   la  ley  906  de  2004,  por  la  falta  de  aplicación,  interpretación  errónea  o  aplicación  indebida  de  una norma del bloque de  constitucionalidad,  constitucional  o  legal  llamada  a  regular el caso, como  quiera  que no se tuvo en cuenta que en cabeza de DÍAZ  LÓPEZ   concurrían   los   aspectos   objetivo   y   subjetivo  contemplados  tanto  en  el  artículo   63   del   Código  Penal,  para   que    se    hiciera    acreedor  a   la suspensión  condicional  de  la ejecución de la pena, como en el artículo 38 ibídem, para  acceder  a  la  prisión  domiciliaria.  Inclusive  era viable darle vigencia al  artículo  314 numeral 5 de la ley 906 de 2004, consagratorio de la sustitución  de  la detención preventiva por la domiciliaria, al tratarse de padre cabeza de  familia.   

Por   ello,   considera  evidente  que  se  transgredieron  las garantías de su asistido por no permitirle controvertir las  circunstancias  en que se dio su captura al momento de allanarse a los cargos. Y  es  que,  dice, de haber acaecido los hechos en los términos explicitados en la  sentencia,  necesariamente  se le hubieran imputado otros delitos, como daño en  bien  ajeno  e  incluso  tentativa  de homicidio. En consecuencia, estima que su  derecho  de defensa se vulneró, ya que tal situación fue tenida en cuenta para  deducir    peligrosidad,    aunado    a   que   DÍAZ  LÓPEZ  es  padre  de  dos  menores  de  edad  bajo su  cuidado,  debiéndosele  otorgar  la  prisión  domiciliaria  por  ser cabeza de  familia.   

Por  tanto,  solicita  se  case la sentencia  impugnada  y  se  declare  la  nulidad de lo actuado a partir de la audiencia de  formulación  de  imputación  y, subsidiariamente,  se  conceda   el     subrogado     penal     consagrado     en     el  artículo    63   del   Código   Penal,   “o   en  caso extremo permitirle continuar pagando su pena en  el lugar de su residencia.”   

  CONSIDERACIONES DE   LA  CORTE   

1.   Son varios  reparos  los  que,  conforme  al  artículo  184  de  la  ley 906 de 2004, pueden hacerse a la  demanda   que  ocupa  la  atención  de  la  Corte  y  ellos  conducirán  a  su  inadmisión,  entre  otros,  por carecer de los parámetros lógico-conceptuales  requeridos para el estudio del recurso extraordinario.   

2. En primer lugar, el artículo 184 en cita  prevé  circunstancias  que  necesariamente  conducen  a  la no selección de la  demanda,  y  uno  de  los  supuestos  relacionados  en  esta norma, es cuando el  demandante     carece    de    interés.   

Interés   que   significa  que  solo  hay  viabilidad  de  cuestionar  las decisiones emitidas durante el transcurso de una  actuación  judicial,  a través de los recursos, cuando estas afectan a quienes  se  ven  involucrados  en  ellas.  En  ese  orden,  una de las finalidades de la  casación  además  de  la  efectividad  del derecho material, el respeto de las  garantías  de  los intervinientes y la unificación de la jurisprudencia, es la  de reparar los agravios inferidos.   

Tratándose    de    los   mecanismos   de  terminación  anticipada  del  proceso, es evidente que el  interés  para  recurrir  es  restringido  en  atención  a  que a través de un  reconocimiento   expreso   de   responsabilidad,  se  prescinde  de  las  etapas  ordinarias     del    procedimiento,    a    cambio    de    una    disminución  punitiva.   

Así las cosas, cuestionar con posterioridad  esa  aceptación  no  tiene  cabida,  ya  que  se  asimila  tal  postura  a  una  retractación,  que  de  llegarse a admitir desquiciaría la lógica que orienta  esta  forma  de  culminación de la actuación. El replantear ese reconocimiento  desnaturalizaría  el  instituto con el que se pretende racionalizar la labor de  la  administración  de  justicia a la hora de su despliegue, siendo este uno de  los  pilares en que se sustenta el sistema penal de tendencia acusatoria vigente  en nuestro país en forma gradual desde 2005.    

Ahora,  tratándose  de  la  modalidad  de  terminación  anticipada  de la actuación, consistente en el allanamiento a los  cargos  efectuados  en la diligencia de formulación de imputación, el trámite  sobreviniente  es  enviar  las diligencias al juez de conocimiento, el cual, una  vez   verifique   que   la  aceptación  es  libre,  voluntaria  y  espontánea,  “procederá     a     aceptarlo     sin  que  a  partir  de  entonces  sea  posible la retractación de  alguno  de los intervinientes, y convocará a audiencia  para   la   individualización   de   la   pena   y   sentencia”  (artículo    293    ley   906   de   2004,   subrayas   fuera   del  texto).   

En   estas   condiciones,   ha   dicho  la  jurisprudencia  de  la Sala que “el allanamiento a la  imputación,  en tanto medie la plena preservación de las garantías procesales  en  los  términos indicados, no admite posibilidad alguna de su retractación y  por  tanto  una  proposición semejante en orden a la incoación de recursos que  impliquen  dicho efecto, han de reputarse carentes de interés jurídico para su  postulación”.6   

En el presente asunto, el control respecto de  la  legalidad  de  la aceptación de cargos fue realizado por el Juez de Control  de  Garantías  ante  el cual se manifestó el reconocimiento, quien no efectuó  tacha   alguna7,  luego  fue corroborado por el Juez de Conocimiento, que verificó  la  ausencia de vulneración a las garantías fundamentales, y así se procedió  a emitirse la sentencia respectiva.   

Circunstancias, entonces, que develan cómo a  través  del  recurso  extraordinario  se  pretende  una  retractación de dicho  allanamiento;  en  consecuencia no tiene interés la demandante para formular el  cargo  único  que  por  nulidad  invoca  y  ello conduce a la inadmisión de la  demanda  por  tal  motivo,  según  lo  ha  indicado  la  jurisprudencia de esta  Sala.8   

No sobra anotar que la presunta inconsciencia  del  sentenciado  al  momento  de  aceptar  la  imputación,  por  una  supuesta  intoxicación  alcohólica, fue un aspecto que durante el transcurso ulterior de  las  instancias  no  fue  aludido,  ni  en  la  audiencia  de  verificación  de  allanamiento  ante  el  Juez  de  conocimiento,  ni  en el recurso de apelación  contra  la  sentencia  de primer grado, ya que con la alzada sólo pretendía se  concedieran  los  subrogados  penales  negados por el a  quo.  Por  lo  tanto, no tiene validez que por vía de  nulidad,  en  casación,  se postule una situación cuyo escenario de discusión  fue  superado,  y no se vislumbra la afectación sustancial del debido proceso o  la  vulneración de garantías fundamentales que lleve a considerar la necesidad  de retrotraer las diligencias, para corregir un vicio inexistente.   

3.  Se  reitera,  entonces,  que se inadmitirá la demanda puesto que el  cargo   planteado   apareja   una   velada  retractación  de  lo  aceptado,  al  cuestionarse  no  sólo el acto voluntario, libre de toda presión y debidamente  asesorado  de  OSCAR  EFRÉN  DÍAZ LÓPEZ  al  allanarse  a  la  imputación,  como  tuvieron  oportunidad de  verificarlo  los  jueces  que  así lo constataron; sino que, además, de manera  deliberada   se  pretende  revivir  el  debate  propio  de  las  instancias,  al  cuestionarse  la tipicidad del delito, plantearse un error en el tipo y hasta la  duda  probatoria,  escenario  ajeno  a  la dinámica de la causal invocada, a la  propia  naturaleza  del recurso de casación y, en todo caso, inane a la hora de  pretender    acreditar    un    error    trascendente    en    la    providencia  atacada.   

4.  En  lo  que  tiene  que  ver  con  el cargo  subsidiario,   genéricamente  se  invoca  la  causal  primera   de   casación   contemplada  en  el  artículo  181  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  sin  especificarse  si  el presunto error del juzgador se  generó  por  falta  de  aplicación,  interpretación  errónea  o  aplicación  indebida de la ley sustancial.   

El discurso de la censora en este sentido se  limita  a  anteponer  su  criterio  al  del Tribunal para colegir en perspectiva  diversa  la  del  juez  colegiado,  que  sí concurría el factor subjetivo para  otorgar  el subrogado de la suspensión condicional de la ejecución de la pena,  o  la  prisión  domiciliaria,  siendo  incompleta la proposición jurídica del  cargo,   ya  que  tratándose  de  esta  modalidad  de  infracción  de  la  ley  sustancial, se requiere su postulación en estos términos:   

“2.  Para recurrir en casación a través  de  la  causal  primera,  cuerpo primero (art.207-1 del C. de P.P.), tal como lo  viene  exigiendo  la  Corte,  se  exige  que  el actor cumpla con los siguientes  requisitos:   

“2.1.  Afirmar  y probar que el  juzgador  de  2a.  instancia  ha  incurrido  en  error  por falta de aplicación  (exclusión  evidente  o  infracción  directa),  por aplicación indebida   (falso   juicio   de  selección)  o  por  interpretación  errónea  (sobre  la  existencia  material,  sobre  la validez o sobre el sentido o alcance) de la ley  sustancial.   

“2.2.  Abstenerse de reprochar la prueba,  es  decir, le compete aceptar la apreciación que de ella ha hecho el fallador y  conformarse  de  manera  absoluta  con la declaración de los hechos vertida por  éste.   

“2.3.  Realizar  un  estudio  puramente  jurídico de la sentencia.   

“2.4. Si como consecuencia de la errónea  interpretación  de la ley, ésta se deja de aplicar, o se aplica indebidamente,  debe  dirigir  su  acusación  hacia  una  de estas dos hipótesis y no hacia la  interpretación  equivocada  de  la  ley  pues lo importante, en últimas, es la  decisión   tomada   por   el   Juez:   no   aplicar   la   norma   o  aplicarla  indebidamente.   

“2.5.   Si   predica   aplicación  indebida   de   una   norma,   tiene   que  precisar  la  norma  inadecuadamente  utilizada  y aquella que en su lugar debe ser atribuida.   

“2.6.  Respecto de una misma disposición  legal  no  puede  predicar  simultáneamente  falta de aplicación y aplicación  indebida.   

“2.7. Indicar en forma clara y precisa los  fundamentos de la causal.   

“2.8.  Citar  las  normas  que se estiman  infringidas.    

“2.9.  Si  por  esta  vía  el proponente  reprocha  al  Juzgador  el tratamiento impartido al principio de duda, tiene que  demostrar  que  en  la  sentencia  el  fallador  ha  reconocido  formalmente  la  presencia  de  la incertidumbre y que, sin embargo, ha condenado, con lo cual ha  incurrido  en  falta  de  aplicación del artículo 445 del C. de. P. P. (art. 7  del     C.     de     P.P.     de     2.000)”.9   

Nada  de  esto  se  abordó,  ni siquiera se  insinuó,  sin  que  sea necesario auscultar lo referente a la presunta falta de  aplicación  del  artículo  314, numeral 5, del Código de Procedimiento Penal,  relativa   a   la  sustitución  de  la  detención  preventiva  por  detención  domiciliaria,  ya  que  la demandante se limitó a plantear el tema como si ello  fuera  suficiente  para  la prosperidad de la petición, cuando la condición de  padre   cabeza   de   familia   prevista   en   dicha   norma  debe  acreditarse  probatoriamente,   sin   observarse  un  esfuerzo  siquiera  argumentativo  para  establecer el particular.   

Razones que llevan también a la inadmisión  del  cargo  subsidiario,  al  no  desarrollarse  el  mismo  conforme  la lógica  casacional, en acatamiento del artículo 184 de la ley 906 de 2004.   

5. En conclusión,  la  casacionista  carece  de  interés  para formular y plantear el cargo  único  principal  invocado  en  la  demanda,  y  respecto del cargo subsidiario,  este  carece  de  la  debida fundamentación, motivo por el cual,  como  se  anunció,  la  Corte  dispondrá  la inadmisión del recurso. Aunado a  ello,  tampoco se avizora la necesidad de superar los defectos del libelo con el  fin   de  corregir  de  manera  oficiosa  alguna  violación  a  las  garantías  fundamentales   

5.   Cuestión  adicional   

Toda vez que contra la decisión de inadmitir  la  demanda de casación procede el mecanismo de insistencia según lo establece  el  artículo  186  de  la Ley 906 de 2004, es necesario precisar que como dicha  legislación  no  regula  el trámite que ha de regir ese instituto procesal, la  jurisprudencia  de  la  Sala  ha  fijado los siguientes lineamientos10:   

a) La insistencia  es  un  mecanismo  especial  que  sólo  puede  ser promovido por el demandante,  dentro  de  los cinco días siguientes a la notificación del auto pro medio del  cual  la  inadmite  la  demanda  de  casación, con el fin de provocar que ésta  reconsidere  lo decidido. También podrá ser promovido oficiosamente dentro del  mismo  término  por  alguno  de  los  Delegados del Ministerio Público para la  Casación      Penal      –siempre      que     el     recurso     no   hubiera      sido      interpuesto      por    el              Procurador              Judicial–,          el    Magistrado    

disidente  o  el  Magistrado  que  no  haya  participado en los debates y suscrito la providencia inadmisoria.   

b)    La  solicitud  de  insistencia puede elevarse ante el Ministerio Público, a través  de  sus  Delegados  para  la  Casación Penal, o ante uno de los Magistrados que  hayan  salvado  voto  en  cuanto  a  la  decisión  mayoritaria  de inadmitir la  demanda,  o  bien  ante  uno  de  los  Magistrados que no haya intervenido en la  discusión.   

c)    Es  potestativo  del Magistrado disidente, del que no intervino en los debates o del  Delegado  del  Ministerio Público ante quien se formula la insistencia, someter  el  asunto  a consideración de la Sala o no hacerlo, evento este último que se  informará al peticionario en un plazo de quince días.   

d)  El auto a  través   del   cual  no  se  selecciona  la  demanda  de  casación  trae  como  consecuencia  la  firmeza de la sentencia de segunda instancia contra la cual se  formuló  el  recurso de casación, salvo que la insistencia prospere y conlleve  a la admisión de la demanda.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

PRIMERO:  INADMITIR     la   demanda   de   casación   presentada   por   la          defensora     de  OSCAR     EFRÉN     DÍAZ     GÓMEZ.   

SEGUNDO:  De conformidad con lo dispuesto en el artículo 184 de  la  Ley 906 de 2004, contra la determinación adoptada en el numeral anterior es  viable la interposición del mecanismo de insistencia.   

Cópiese,        comuníquese y cúmplase.   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO             FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                                                   MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ GUZMÁN                                                         LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                                                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

               Secretaria   

    

1  Folio    14    y    siguientes   carpeta   original  actuación   

2  Fl. 33 y s.s C.O   

3  Fl. 85 C.O   

4  Fl. 88 y s.s C.O   

5  Fl 11 y s.s Cuaderno Tribunal   

6  Corte  Suprema  de Justicia, Sala Penal, auto de 6 de  abril de 2006, Rad. 24667   

7  Diligencia    en   la   cual   conforme   al   acta  correspondiente,  aparece  que  fungió  como  defensora  del  imputado la aquí  demandante,  quien  no  realizó ninguna observación al respecto (Cfr. Fl. 12 y  s.s c.o)   

8  Cfr.  Corte  Suprema de Justicia, auto 24 de julio de  2007,  Rad.  28433;  auto  del  30  de  enero  de 2008, Rad. 28772; auto de 9 de  diciembre de 2010, Rad. 35369; entre otras   

9  Corte Suprema de Justicia, auto de 30 de noviembre de  1999,   Rad.   14535;   auto   de   2  de  marzo  de  2005,  Rad.  19627;  entre  otras   

10  Providencia del 12 de diciembre de 2005. Rad. 24322.     

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