35121(25-01-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     nº  35121   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 013.  

          Bogotá   D.C.,   enero   veinticinco   (25)   de   dos   mil   doce  (2012).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala sobre la solicitud de adición y aclaración  del  fallo  de  casación  proferido  por  esta  Colegiatura  el  pasado  14  de  diciembre,   elevada   por   el   defensor   de   la   sentenciada  ISABEL OSORIO DE MOSQUERA.   

ANTECEDENTES   

A través de fallo del 21 de octubre de 2009,  confirmatorio  del  dictado  el  13 de mayo de la misma anualidad por el Juzgado  Séptimo  Penal  del  Circuito  de  Bucaramanga,  el  Tribunal Superior de dicha  ciudad  condenó, entre otras personas, a ISABEL OSORIO  DE  MOSQUERA,  como  autora del delito de contrato sin  cumplimiento  de  requisitos  legales,  decisión  impugnada en casación por la  defensa.   

Admitido  el  libelo  se surtió traslado al  Ministerio  Público,  el  cual  rindió  concepto  desfavorable en punto de las  pretensiones  del defensor de ISABEL OSORIO.   

Mediante  sentencia  del  14 de diciembre de  2011,   la   Sala   decidió  no  casar  el  fallo  respecto  de  la  mencionada  ciudadana.   

Encontrándose  la actuación en el trámite  de  notificación del referido proveído casacional, el defensor de ISABEL  OSORIO  DE  MOSQUERA  solicita  la  aclaración  y adición del mismo con fundamento en los artículos 309 y 311 del  Código  de  Procedimiento  Civil,  de  conformidad  con  lo  establecido  en el  artículo 23 de la Ley 600 de 2000.   

Para tal efecto, luego de transcribir apartes  de  la sentencia de casación, advera que el artículo 170 de la Ley 600 de 2000  ordena  al  juez  fundamentar  sus  decisiones,  el  artículo  230  de la Carta  Política  dispone  que los jueces están sometidos a la ley, y el artículo 187  del  citado  estatuto  procesal  señala que las decisiones quedan ejecutoriadas  tres  días  después  de  notificadas  si  no  se  han interpuesto los recursos  legalmente  procedentes,  sin que el legislador haya dispuesto que la ejecutoria  ocurre  una  vez  notificado  el auto que declara desierto un recurso, de manera  que  se  impone  adicionar la sentencia en el sentido de indicar “de  manera  clara  y  expresa  la norma legal y/o constitucional que  dice  que  la  EJECUTORIA  DE  LAS PROVIDENCIAS solo opera UNA VEZ NOTIFICADA LA  PROVIDENCIA  QUE  DECLARA  DESIERTO  EL  RECURSO  y que le obliga a apartarse de  aplicar    el    artículo    187    de   la   Ley   600   de   2000”.   

De  otra  parte  afirma  que  es  necesario  adicionar  “de  dónde se concluye que los contratos  41,  55,  62  y  63 fueron celebrados entre la sociedad HEALTH CARE PREVENCION y  no,   como  aparece  probado,  que  fueron  con  otros  contratistas”.   

         También  solicita  a  la Sala aclarar por qué decidió en conjunto  los  cargos  tercero, séptimo y octavo de la demanda de casación presentada en  nombre   de  ISABEL  OSORIO,  cuando  el  legislador ordena presentarlos de manera separada y subsidiaria cada  uno  de  ellos,  y  se adicione “la sentencia en cada  cargo  de  manera independiente”, con mayor razón si  se  demostró  que  el  Tribunal  no  conoció  de la totalidad de documentos al  momento  de proferir el fallo de segundo grado. Es necesario aclarar por qué la  Sala  exige  requisitos  que  el legislador no ha establecido, amén de señalar  las  normas con fundamento en los cuales la Colegiatura decidió en la forma que  lo hizo.   

Finalmente  depreca,  la Corporación aclare  por  qué  consideró que no se violó el principio de favorabilidad, pese a que  se  aplicó  una norma posterior a los hechos, en la cual se elimina el elemento  subjetivo  y  la  carga  de  probar  “el  propósito  ilícito   para   sí,   para  el  contratista  o  para  un  tercero”  que  se  exigía  para  cuando  se  cometió  el comportamiento  investigado;  además  depreca  se señalan las normas con base en las cuales se  procedió de tal manera.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

          Impera  puntualizar  inicialmente  que  como  ya  lo ha precisado la  jurisprudencia,    “a  diferencia  de  lo  establecido en el Decreto 050 de 1987, el cual disponía que  las  referidas  modificaciones  al  fallo  sólo  podían  surtirse  dentro  del  término  de  ejecutoria,  tanto en el Decreto 2700 de 1991, como en el estatuto  procesal  penal  actualmente  vigente  no  se  establece tal exigencia temporal,  razón  por  la cual ha estimado la Sala que la modificación de la sentencia es  viable  en  cualquier  tiempo,  siempre  que la misma sea procedente”1.   

Ahora,  dado  que  el defensor fundamenta su  solicitud  de  aclaración y adición del fallo de casación en lo dispuesto por  los  artículos 309 y 311 del Código de Procedimiento Civil, de conformidad con  lo  establecido  en el artículo 23 de la Ley 600 de 2000, encuentra la Sala que  si  ésta  última  disposición corresponde a una norma rectora, según la cual  “en  aquellas materias que  no  se  hallen  expresamente  reguladas en este código  son  aplicables  las disposiciones del Código de Procedimiento Civil y de otros  ordenamientos,   siempre   que  no  se  opongan  a  la  naturaleza  del  proceso  penal”  (subrayas fuera de texto), sin dificultad se  advierte  que  el  citado  precepto  del  estatuto  procesal  civil  no  resulta  aplicable al diligenciamiento penal.   

En efecto, si el artículo 412 de la Ley 600  de  2000 consagra la irreformabilidad de las sentencias por el mismo funcionario  que  las  profirió  y  sólo  establece  de manera excepcional su aclaración o  adición  “en caso de error aritmético, en el nombre  del  procesado  o  de  omisión  sustancial  en  la parte resolutiva”,  circunstancias  en las cuales deberá proferir de inmediato el  correspondiente  pronunciamiento  corrigiendo  el yerro, es evidente que el tema  de  la  aclaración  y adición de los fallos se encuentra expresamente regulado  en  la  normativa  procesal  penal, sin que, por tanto, se presenten vacíos que  correspondan   a   los   supuestos  establecidos  en  la  norma  rectora  de  la  “remisión” y, en virtud  de    ello,    fuera    menester    acudir    a    otros    ordenamientos   para  superarlos2.   

          Adicional  a  lo expuesto se tiene, que tampoco el defensor señala,  ni  la  Sala advierte, alguno de los motivos dispuestos en la ley para aclarar o  adicionar  el  fallo,  pues  no  refiere  la  presencia de un error aritmético,  equívoco  en  el  nombre  de  su  procurada  u  omisión sustancial en la parte  resolutiva,  como  para que fuera procedente la aclaración o adición dispuesta  en el artículo 412 del estatuto procesal penal.   

Así las cosas, a la Sala no le queda camino  diverso  a  seguir  que  el de negar por improcedente la solicitud de la defensa  orientada  a  conseguir  la  aclaración  y  adición  del  fallo  de  casación  proferido el pasado 14 de diciembre.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          NEGAR  por  improcedente  la  solicitud de  aclaración  y adición del fallo de casación proferido por esta Colegiatura 14  de  diciembre de 2011, de conformidad con las razones consignadas en la anterior  motivación.   

Comuníquese y cúmplase.  

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                            JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS  MARTÍNEZ   

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                        SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

MARÍA  DEL  ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ                                 AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                                    JULIO        ENRIQUE        SOCHA  SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Auto  del 12 de mayo de 2004. Rad. 18498.   

2  En  este  sentido  providencia del 17 de junio de 2003. Rad. 15100, y auto del 18 de  mayo de 2006. Rad. 23183, entre otros.     

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