33254(18-04-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 33254  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado acta Nº 139  

Bogotá  D.C.,  dieciocho de abril de dos mil  once   

V   I   S   T   O   S   

La  Sala  resuelve la solicitud de selección  del   recurso  extraordinario  de  casación  interpuesto  por  el  defensor  de  confianza  del  señor  GABRIEL  FERNANDO  ANGULO  GÓMEZ contra la sentencia de  28   de  Agosto  de  2009  por  medio  de  la cual el Tribunal Superior del  Distrito  Judicial de Popayán confirmó el fallo condenatorio proferido el 3 de  julio  del  mismo  año  por el Juzgado Segundo Penal Municipal con Funciones de  Conocimiento de la misma ciudad, por tentativa de extorsión.   

H E C H O S  

Así  fue resumido el episodio fáctico en la  sentencia de primera instancia:   

“Como precedente a la conducta ilícita que  hoy  se  investiga,  se  conoce  que en horas de la tarde del día 2 de junio de  2009,  cuando  a  la  señora  ADRIANA  LUCIA  VALDEZ  FERNANDEZ  transitaba por  inmediaciones  del  Barrio  Santa  Clara  de  esta ciudad, le fueron hurtados un  celular  y  un  bolso  que  contenía  en  su  interior una tarjeta débito, una  tarjeta  de  crédito, la cédula de ciudadanía, un carné de salud, una agenda  y  otros  elementos  personales  de  su  propiedad. En virtud del acontecimiento  narrado,  varias horas después la ofendida fue contactada vía telefónica a su  lugar  de residencia, por un sujeto que dijo llamarse OSCAR, quien le exigía la  suma  de  setecientos  mil  pesos  por la devolución del bolso, pactando con el  esposo  de  la  víctima luego de varias llamadas, la recuperación del bien por  el  valor de $300.000, señalando inicialmente como sitio para el intercambio el  puente  del  humilladero,  luego  el  barrio Bolívar y por último la silla del  paradero  de buses ubicada sobre la vía Panamericana, contiguo a la Nueva EPS..  Ya  en  horas  de  la  noche  de  esa  fecha, la víctima acudió al Gaula de la  Policía  e  informó  lo  acontecido  y en desarrollo del operativo previamente  dispuesto,  el  señor  ALEJANDRO  VALENCIA  esposo  de la víctima se trasladó  hasta  el  sitio  de  encuentro,  donde  hizo  presencia  un sujeto de tez negra  solicitando  la  entrega  del  dinero  y  en preciso instante en que recibía el  paquete  simulado,  actuó el Gaula de la policía dándole captura, lográndose  recuperar  ahí  el  bolso  hurtado  con  todos  los elementos, a excepción del  celular.”   

ANTECEDENTES  

Al señor DANIEL FERNANDO ANGULO GÓMEZ se le  realizó  el  día  3 de Junio de 2009, audiencia preliminar de legalización de  captura,  ante el Juez Tercero Penal Municipal  con funciones de Control de  Garantías   de   Popayán.   Seguidamente,   la   Fiscalía,  en  audiencia  de  imputación,  le  formuló  cargos  por  el  delito  de  extorsión  en grado de  tentativa,  los  cuales  fueron  aceptados  por el imputado. De igual manera, el  ente  acusador  solicitó  la  medida de aseguramiento consistente en detención  preventiva  en  establecimiento  carcelario,  la  cual  fue  avalada por el Juez  mediante decisión contra la cual no se interpuso recurso alguno.   

Posteriormente,   el   Juez  Segundo  Penal  Municipal  de  Popayán,  con  funciones de conocimiento, en audiencia llevada a  cabo   el   día  3  de  Julio  de  2009,  previa  decisión  de  legalidad  del  allanamiento,  profirió  fallo  condenatorio  por  el delito imputado al señor  ANGULO  GÓMEZ,  consistente  en  pena  privativa de la libertad de 8 años y la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  término,  negando  la  suspensión condicional de la  ejecución de la pena.   

    

La   anterior   decisión,  fue  objeto  de  apelación  por  parte de la defensa del procesado ante el Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Popayán,  el  cual  confirmó  el fallo condenatorio de  primera  instancia,  providencia  contra  la  cual  fue  interpuesto  el recurso  extraordinario de casación   

LA SENTENCIA IMPUGNADA  

El   Juzgado  Segundo  Penal  Municipal  de  Popayán,  con funciones de conocimiento, impuso una pena de 8 años de prisión  y  la  accesoria  de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones  públicas  por  el  mismo término  al señor DANIEL FERNANDO ANGULO GÓMEZ  por  el  delito  de  extorsión  (artículo  244 del C.P.) en grado de tentativa  (artículo  27  del C.P.), toda vez que en audiencia de imputación de cargos el  procesado se allanó a la formulación hecha por la Fiscalía.   

De    igual   manera,   el   a  quo  negó  el beneficio de ejecución  condicional  de  la  pena  (artículo  63 del C.P.), puesto que no concurren los  elementos   objetivos   y   subjetivos   del  tipo  previstas  en  la  norma  en  mención.     

LA DEMANDA  

El  defensor de confianza de DANIEL FERNANDO  ANGULO  GÓMEZ  formuló  un ataque contra la sentencia:   

Cargo único. Aduce  el  libelista  que la sentencia fue producto de una violación directa de la ley  por  aplicación  indebida  del  artículo  26  de  la  Ley  1121  de  2006 y la  correlativa  falta  de  aplicación del artículo 351 inciso primero de la   Ley 906 de 2004.   

Fundamenta el cargo en que la Sala Penal del  Tribunal  de  Popayán  decidió  confirmar la aplicación al artículo 26 de la  Ley  1121  de  2006,  lo cual ineludiblemente conlleva a no aplicar el beneficio  previsto  en el inciso primero del artículo 351 de la Ley 906 de 2004, toda vez  que  la  aplicación del artículo 26 excluye beneficios y subrogados penales al  procesado,  por  haber  incurrido en los delitos de terrorismo, financiación de  terrorismo,    secuestro    extorsivo,    extorsión  y conexos.   

Por otra parte, arguye el  casacionista  que  la sentencia objeto de impugnación desconoce las reglas de interpretación  previstas  en  la  legislación,  en  cuanto  interpreta  de manera extensiva lo  previsto  en  el  artículo  26  de  la Ley 1121 de 2006 y no se sujeta al tenor  literal  de la norma, tal y como lo prevé el artículo 27 del Código Civil. Lo  anterior,  en relación a que lo preceptuado en la norma acusada hace referencia  a   la  no  procedencia  de  rebajas  de  pena  ni  de  subrogados  penales  por  sentencia   anticipada   y   confesión,  figuras  típicas de la Ley 600 del año 2000, lo cual, según el  libelista,  no  puede  ser  aplicable  a la aceptación de imputación, por vía  extensiva  del  operador  jurídico,  toda  vez  que  el accionar penal del caso  concreto  está sometido al procedimiento previsto en la Ley 906 de 2004 el cual  no  prevé  las  figuras  de  sentencia  anticipada y  confesión   y  por el contrario tiene previstas,  el  allanamiento  o  aceptación de cargos y los preacuerdos o negociaciones con  la  Fiscalía  como  normas  que  permiten  beneficiar  con  rebaja  de  pena al  procesado.   De igual manera, se ataca  la  sentencia  condenatoria en el sentido de que la interpretación hecha por el  Juzgado  y  ratificada  por  el  Tribunal, no puede esgrimirse en tratándose de  disposiciones  que limitan derechos o establecen sanciones que resultan haciendo  más  gravosa  la situación del procesado, puesto que de ser así, argumenta el  accionante,   se   estaría   contrariando   el   principio  pro homine y  consecuentemente  ampliando  el  espectro  del poder punitivo del  Estado.   Finalmente enuncia que el  Tribunal,  como  consecuencia  de  la  aplicación indebida al art. 26 de la Ley  1121  de  2006, erró en la falta de aplicación del inciso primero del art. 351  de  la  Ley 906 de 2004, por cuanto debió aplicarse una rebaja punitiva del 50%  toda  vez  que  el  procesado  acepto  cargos en la audiencia de imputación, lo  cual,  a  juicio  del casacionista, lo hace beneficiario de lo preceptuado en la  norma inaplicada.      CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

La   Sala   no  seleccionará  la demanda formulada por el defensor de  DANIEL  FERNANDO  ANGULO  GÓMEZ  contra  la  sentencia de 28 de agosto de 2009,  mediante  la  cual  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de Popayán  confirmó  la emitida por el Juzgado Segundo Penal Municipal de la misma ciudad,  el 3 de julio del mismo año.   

De  acuerdo  con  lo  previsto  por el inciso  segundo del artículo 184 de la Ley 906 de 2004,   

“No   será   seleccionada,   por  auto  debidamente  motivado que admite recurso de insistencia presentado por alguno de  los  magistrados  de  la  Sala  o  por el Ministerio Público, la demanda que se  encuentre  en cualquiera de los siguientes supuestos: si el demandante carece de  interés,  prescinde  de  señalar  la  causal,  no  desarrolla  los  cargos  de  sustentación  o  cuando  de  su  contexto  se  advierta  fundadamente que no se  precisa    del   fallo   para   cumplir   algunas   de   las   finalidades   del  recurso.”   

Se observa evidente que el legislador patrio,  consciente  de  la  condición  extraordinaria  del recurso, facultó a la Corte  para  que  realizando  un  control  formal  de  la demanda, sólo admitiera para  estudio de fondo, o seleccionara, aquellas en las que:   

    

1. El  demandante  tenga  interés,  en tanto sea lesionado con el acto  ilegal o inconstitucional denunciado,     

    

1. El   casacionista  señale  con  precisión  la  causal  invocada  y  desarrolle de manera correcta los cargos; y,     

    

1. Además  de  lo  anterior,  la  Sala  advierta  fundadamente  que se  precisa    del    fallo   para   cumplir   alguna   de   las   finalidades   del  recurso.     

De  suerte que en ausencia de alguno de estos  elementos  la única opción que le queda al Tribunal de Casación es abstenerse  de  seleccionar  la  demanda, por medio de decisión contra la que el legislador  creó  el  mecanismo de insistencia, el que por su misma identidad está llamado  a  cuestionar  la  argumentación  por  medio  de  la  cual  la  Sala consideró  insatisfecha   la   exigencia   normativa  prevista  para  la  admisión  de  la  demanda.   

Pues  bien, el   cargo  único,  identificado  por el casacionista como  una  violación  directa  de la Ley por aplicación indebida del artículo 26 de  la  Ley  1121  de 2006 y a la vez por la falta de aplicación del inciso primero  del  artículo  351 de la Ley 906 de 2004 no puede ser admitido, toda vez que la  Sala  advierte  que  no  se  precisa de un fallo sobre la materia, puesto que la  aceptación  de  cargos  en  audiencia  de  imputación,  frente  al  delito  de  extorsión,  no puede ser susceptible de la reclamada rebaja de pena prevista en  el  inciso  primero  del  artículo  351  de la Ley 906 debido a la prohibición  expresa  que  hace  el  artículo  26  de  la  Ley  1121  de  2006, aplicable al  procedimiento   adversarial,   según   jurisprudencia   de  esta  Corporación.   

Mediante Auto de 29 de julio de 2008, radicado  29788,  la  Sala  tomó  la determinación de acudir al espíritu de la Ley para  establecer  los  alcances del artículo 26 de la norma en estudio. Fue entonces,  como  la  Corte  dejó  por  sentado  la  aplicación  del mencionado artículo,  entendiendo  así  que  la  exclusión  de beneficios y subrogados penales a que  hace  referencia la Ley 1121 de 2006 debe ser respecto de los dos procedimientos  penales  que  conviven en nuestro ordenamiento jurídico (Ley 600 del 2000 y Ley  906  de  2004)  y  no como pretende hacerlo entender el libelista, pregonando su  aplicación  únicamente  respecto  de la Ley 600; siendo necesario recordar que  el   precedente   judicial   referido   antecede   la   demanda   de   casación  presentada.   

Así, bien ser observa que lo que se pretende  por  la  vía  de  la  demanda es estimular un cambio de jurisprudencia en dicho  sentido,  sin  indicarle a la Sala las razones por medio de las cuales el censor  considera  equivocados  aquellos  planteamientos  vigentes en la actualidad; sin  que  la  Sala  tampoco  advierta  error alguno en dicho criterio interpretativo;  motivo suficiente para inadmitir la demanda.   

Como  quiera  que  según lo dispuesto por el  inciso  segundo  del artículo 184 del Código de Procedimiento Penal, contra la  decisión  de  no  seleccionar  la  demanda procede el mecanismo de insistencia,  conviene  reiterar  el  precedente  jurisprudencial1   que   delinea  sus  ribetes  procedimentales,   ante   la  omisión  legislativa  en  la  definición  de  su  trámite:   

1.  El  mecanismo de  insistencia sólo  puede  ser  promovido por el demandante dentro de los cinco (5) días siguientes  a  la  notificación de la providencia mediante la cual se decide no seleccionar  la  demanda  de  casación  u oficiosamente provocada dentro del mismo lapso por  alguno  de  los  Delegados  del  Ministerio  Público  para  la  Casación Penal  –en   tanto   no   sean  recurrentes– el Magistrado  disidente  o  el Magistrado que no haya participado en los debates o suscrito la  inadmisión.   

2.   La   petición  correspondiente  debe  formularse  por  escrito  ante el Ministerio Público a través de sus Delegados  para  la  Casación  Penal,  ante  uno  de los Magistrados que haya salvado voto  respecto  a  la decisión de inadmitir o ante uno de los Magistrados que no haya  intervenido en la discusión.   

3.  Al  funcionario ante quien se formula la  insistencia  le  corresponde  decidir si somete  el asunto a consideración  de  la  Sala  para  su  revisión o no, evento este en que así lo informará al  peticionario en un término de quince (15) días.   

4. La providencia mediante la cual se inadmite  la  demanda  trae  como  consecuencia  la  ejecutoria de la sentencia de segunda  instancia  contra  la  cual  se  formuló  el recurso de casación, salvo que la  insistencia  prospere  y  determine la prosecución del trámite casacional para  un pronunciamiento de fondo.   

Acotación final.  

Según la facultad que le otorga el artículo  184,  inciso  3º,  de la Ley 906 de 2004, la Corte ha precisado que, atendiendo  los  fines  de  la casación, le surge el deber de actuar oficiosamente, sin que  medie  la  realización  de  audiencia  de  sustentación  o la convocatoria del  Ministerio    Público,    cuando    –no  obstante  haber  inadmitido la demanda de casación- advierta la  necesidad  de  hacer  efectivo  el  derecho  material, preservar o restaurar las  garantías  de  los  intervinientes,  reparar  los agravios inferidos a éstos o  unificar  la  jurisprudencia  por  razones  distintas  a  las  planteadas  en el  libelo.   

En  efecto,  la  Corte  advierte  que  al  procesado  DANIEL  FERNANDO ANGULO GÓMEZ  se  le  pudo  vulnerar  una  garantía  fundamental,  en  particular el ejercicio de tasación  de    las   penas;    lo  cual   eventualmente  ameritaría  la  casación  oficiosa   y   parcial   del   fallo,   a   fin   de  restablecer  la  garantía  trasgredida.   

De  manera  que  una  vez  proferida  esta  decisión  y cumplido con el rito de la insistencia, el expediente regresará al  despacho  del  Magistrado  Ponente con el propósito de  pronunciarse  oficiosamente  acerca  de  la  posible  vulneración de garantías  fundamentales, conforme quedó expuesto en el acápite precedente.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.  NO  SELECCIONAR  la  demanda   de   casación   presentada   en  nombre  de  DANIEL  FERNANDO  ANGULO  GÓMEZ.   

2.  Contra  esta  decisión   procede   el  mecanismo  de  insistencia  a  la  luz  de  lo previsto  en  el  inciso segundo  del   artículo  184  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

3. En firme la anterior decisión y cumplido  con  el  trámite  de  la  insistencia,  regresar  la actuación al Despacho del  Magistrado  Ponente  con el propósito de pronunciarse  oficiosamente    acerca    de    la    posible    vulneración   de   garantías  fundamentales.   

Notifíquese, cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO           FERNANDO  ALBERTO  CASTRO CABALLERO      

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ                               MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ   

    

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                                LUIS               GUILLERMO              SALAZAR              OTERO                     

JAVIER  DE  JESÚS ZAPATA ORTIZ                    JULIO    ENRIQUE    SOCHA    SALAMANCA           

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Auto  de diciembre 12 de 2005, dentro del radicado 24.322.     

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