37664(24-10-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 37664  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Luis  Guillermo  Salazar  Otero   

Aprobado Acta No. 380  

Bogotá, D.C., veinticuatro (24) de octubre de  dos mil diez (2011)   

ASUNTO:  

Se  pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  casación  presentada por el defensor del procesado  Gilberto  Gaitán  González  contra  la  sentencia  proferida  por  el Tribunal  Superior  de  Bogotá  el  13  de  junio  de  2011,  que al revocar la decisión  absolutoria  de  primer grado emitida por el Juzgado Tercero Penal del Circuito,  condenó  al procesado a la pena principal de 40 meses de prisión y multa en el  equivalente  a 25.000 s.m.l.m. e inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones   públicas   por  el  mismo  término  de  la  pena  principal,  como  responsable del delito de peculado por apropiación.   

HECHOS:  

Aparecen  certeramente  sintetizados  en  la  sentencia impugnada, así:   

“Se  tiene  conocimiento que a raíz de la  celebración  de los contratos inter administrativos 318 de diciembre 23 de 1994  y  217  de  noviembre  7  de  1996,  entre  el  Ministerio  de  Transporte  y la  Gobernación   de   los   Departamentos   del  Valle  del  Cauca  y  Atlántico,  respectivamente,    así    como    de    los    conocidos   como   ‘contratos    de    Río’ números 234 de octubre 20 de 1994 y  098  de  mayo  11 de 1995, entre el mismo Ministerio y la Sociedad de Dragados y  Construcciones      de      Colombia      y      del     Caribe     –Dragacol    S.A.-    (en   adelante  Dragacol),  hubo  discrepancias  de  orden  financiero por reclamaciones de este  último,  quien  aspiraba  obtener  intereses por pago tardío de actas de obra,  reconocimiento  de  días  de espera o ‘stand  by’,  obras  adicionales  y complementarias, así como el reconocimiento de perjuicios  por  la  demora  en  los  pagos,  acudiendo  para  ello  a la estructuración de  presuntos  silencios  administrativos por falta de respuesta del Ministerio, que  dieron   origen   a   dos  demandas  ejecutivas  ante  el  Tribunal  Contencioso  Administrativo  y  también a la Convocatoria de un Tribunal de Arbitramento que  determinaría  si  eran justas las pretensiones de Dragacol S.A.; algunos hechos  en   los   cuales   participó   Gilberto   Gaitán   González   en   favor  de  Dragacol”.   

DEMANDA:  

Un  único cargo es propuesto por el defensor  de  Gaitán  González  con  afirmado respaldo en la causal primera de casación  por violación directa de la ley sustancial.   

Sostiene el actor haber errado el Tribunal en  el  alcance  dado  al  tipo  penal  de  peculado objeto de imputación y si bien  afirma  no  entrar  a controvertir los hechos y las pruebas, previa enunciación  de  los  elementos  del  delito en referencia, procede mediante una cronológica  síntesis  de  la participación que el incriminado tuvo en el devenir fáctico,  a  discriminar dicha intervención paso a paso, lo que le conduce a concluir que  las  conductas  desplegadas  por  el  procesado no dan lugar al delito que se le  atribuye,  toda vez que no tendría responsabilidad penal o, en últimas podría  admitirse “otro tipo de adecuación típica”.   

Realza  entonces que Gaitán González actuó  siempre  como  particular  y  no tuvo disposición de recursos públicos, por lo  que no le era imputable el delito de peculado por apropiación.   

Aduce,  de  otra  parte,  que  la  decisión  controvertida  no tuvo en cuenta la participación de otros agentes que debieron  ser  juzgados  por  el delito de peculado y en quienes si radica responsabilidad  por  haber avalado la conciliación y sin cuya presencia termina validándose el  error de apreciación del Tribunal.   

Solicita, así, se case el fallo.  

CONSIDERACIONES:  

1.  De manera copiosa y reiterada la doctrina  de  la  Sala  que  se  ha  decantado  a través de varios lustros a partir de la  naturaleza  predicable  de  la  casación  como  recurso  extraordinario, que en  términos  de  la  normativa  que  lo regenta, como sucede en este caso bajo las  previsiones  contenidas en el Capítulo IX del Título V de la Ley 600 de 2.000,  ha  señalado que el mismo se consolida mediante la aportación de un escrito de  demanda  cuya  elaboración  exige  el  lleno  de unas especiales exigencias por  tratarse   de   un   instrumento  de  impugnación  eminentemente  rogado,  cuya  viabilidad   además   de  estar  delimitada  por  específicas  condiciones  de  punibilidad  atendiendo  a su concreta modalidad, supone al propio tiempo que la  expresión  de los motivos por los cuales resulta procedente se haga con apego a  las  causales  previstas en la Ley dentro de los derroteros de orden técnico en  que  cada  una tiene fundamento y origen, sin que sea dable mezclarlas entre si,  ni  compatible  fusionar argumentos de una con los de las demás, dado que es su  carácter   independiente   y   enteramente   autónomo  el  que  con  rigor  la  orienta.   

2. Por eso se ha enfatizado en que la demanda  de  casación no puede ser un escrito de libre presentación, formal y material,  pues  ni  la  enunciación  de las causales que se aducen, ni los cargos que con  sustento  en  las  mismas  se  exponen,  pueden  estar  desprovistos del rigor y  requisitos  que  le  son  inherentes  acorde  con  la  ley, en forma tal que las  censuras   expuestas  deben  contener  la  inequívoca  mención  de  la  causal  escogida,  debiendo  además  expresar,  de  manera  consiguientemente  clara  y  precisa, sus fundamentos.   

3.  En el caso presente se ha hecho imperioso  evocar  estas  básicas  nociones,  pues  el  demandante  sin detenerse en forma  mínima   en  su  cumplimiento,  ha  postulado  un  cargo  contra  la  sentencia  impugnada,  bajo  una  confusa y sintética expresión de argumentaciones apenas  aparentemente  sujetas a los parámetros señalados, pero en realidad sin acatar  las  pautas  de  técnica  que  constituyen supuesto elemental para reconocer la  idoneidad  de  una  demanda  en  forma  cuando  de  acudir  a la vía directa de  quebranto se trata.   

4.  Es  así  que el único reproche esbozado  dice  edificarse  sobre  un  ataque al fallo por la primera causal de casación,  particularizado   en  la  vía  directa  de  violación  a  la  ley  sustancial.   

Siendo   ello   así,   le   resultaba  por  consiguiente  forzoso  al  demandante  hacer  un  debate  al fallo sin atenencia  alguna  a  juicios de valor probatorios, como que la temática en el orden de la  vía  directa  impone  una  estricta sujeción al contenido de los hechos que se  declaran  probados  y  a  la  estimación  de  aquellos elementos de convicción  considerados  y  que  han servido de fundamento para arribar a sus conclusiones.   

5.  El  actor  estructuró  los  que  asume  configuran  elementos  típicos  del  delito  objeto  de  imputación y condena,  anticipando  que acorde con la intervención en los hechos que tuvo el procesado  no  podría estar incurso en el mismo, pero sin entrar a demostrar los supuestos  de  una  afirmación  semejante,  llegando  simplemente  a  afirmar  su falta de  responsabilidad.   

Hace, así, algunas referencias genéricas en  torno  al  hecho de haber intervenido Gaitán González como particular, pero se  ignora  si  esta  circunstancia  impedía teóricamente la imputación que en el  delito  de  peculado  a título de cómplice le fue atribuida; e igualmente deja  como  aseveración  sin  detenimiento  en  el campo de lo jurídico, que no tuvo  manejo  o  disposición  de  recursos  públicos,  otra  afirmación más que en  ningún  momento  dinamiza  en  el  ámbito  de  la  discusión  que entonces le  correspondía   habida   cuenta   de   la   vía   escogida   para  impugnar  la  sentencia.   

6.  Anotado  lo anterior y en las condiciones  indicadas,  realzada  la  falta  de  idoneidad  de  la  demanda  que amerite una  decisión  de  fondo, consecuentemente será desestimada, sin que impere para la  Corte  una  impulsión  oficiosa  del  trámite  con  miras  a la salvaguarda de  garantías  fundamentales,  en  el entendido de que no se advierte conculcación  alguna de las mismas.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

INADMITIR  la demanda de casación presentada  por el defensor del procesado Gilberto Gaitán González.   

Contra esta decisión no procede  recurso  alguno.   

Cópiese,   cúmplase   y   devuélvase  el  expediente al Tribunal de origen.   

JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                                   JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

FERNANDO        A.        CASTRO  CABALLERO                                                     SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                                                                                                                                                                   

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                         AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

(IMPEDIDO)                                                                                                                                        (IMPEDIDO)   

   

                                                                                                                                                                       

LUIS       GUILLERMO       SALAZAR  OTERO                             JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

Nubia Yolanda Nova  García   

Secretaria     

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