37615(10-10-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     n.º  37615   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada:  

MARÍA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ MUÑOZ   

Bogotá  D.C.,  diez (10) de octubre de  dos mil once (2011).   

VISTOS  

Se   procede  a  decidir  la  impugnación  interpuesta  por  un  profesional  del  derecho  contra la providencia del 30 de  septiembre  de  2011,  mediante  la  cual  un  Magistrado  de  la Sala Penal del  Tribunal  Superior  de  Neiva declaró improcedente la acción constitucional de  habeas   corpus  invocada  por  el  propio  impugnante  a  favor  del  ciudadano  LUIS    EDUARDO   CARVAJAL   GUZMÁN   al  considerar  que  se encuentra ilegalmente privado de la libertad  en   el   Establecimiento   Penitenciario   y   Carcelario   de   la   precitada  ciudad.   

ANTECEDENTES  

          1.-  El  4  de  abril  de 2011 se produjo la captura de LUIS  EDUARDO  CARVAJAL  GUZMÁN. Al día  siguiente,  a  solicitud  de la Fiscalía, el Juzgado Tercero Penal Municipal de  Florencia  (Caquetá),  con  funciones  de  control  de garantías, legalizó la  aprehensión.  Ese  mismo  día el ente investigador le formuló imputación por  el  delito  de  extorsión en la modalidad tentada y luego el juzgado de control  de  garantías  en  mención  profirió  en su contra medida de aseguramiento de  detención intramural.   

          2.-  Presentado  el escrito de acusación, el 8 de agosto siguiente,  luego  de varios aplazamientos, el Juzgado Sexto Penal Municipal de Neiva llevó  a  cabo la respectiva audiencia. La preparatoria la realizó el 29 de los mismos  mes  y  año,  a  cuyo  término  fijó  el 7 de octubre para la iniciación del  juicio oral, fecha después anticipada para el 3 de idéntico mes.   

          3.-  En  su  oportunidad, la defensa acudió a un juez de control de  garantías  también  de  Neiva,  solicitando  la  libertad  del  procesado  con  fundamento  en  el numeral 5º del artículo 317 de la Ley 906 de 2004. Como esa  petición  fue negada, el mismo sujeto procesal interpuso recurso de apelación,  pero luego desistió de la impugnación.   

4.- El 29 de septiembre pasado un profesional  del  derecho  instauró  acción  de  habeas  corpus,  señalando  que  desde la  presentación  del  escrito de acusación han  transcurrido  más  de  90  días,  sin que se haya iniciado el  juicio  oral,  lo  cual  le da derecho al procesado al beneficio de la libertad.  Precisó  que  desistió  del recurso de apelación, porque el Juez Cuarto Penal  del  Circuito  de Neiva, a quien le correspondió desatar la impugnación, fijó  fecha  para  resolverla el 27 de octubre de 2011, es decir, cuando ya se hubiese  iniciado  el  juicio  oral,  conforme  a  la  fecha  programada  por  el juez de  conocimiento.   

          5.-  Correspondió  tramitar  la  acción a un Magistrado de la Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Neiva, quien mediante auto del 30 de septiembre  avocó  el  conocimiento  de  la  misma,  ordenando requerir al Juez Sexto Penal  Municipal  y  a  la  Fiscalía  delegada para el caso información acerca de los  hechos del habeas corpus.   

          6.-  Obtenida  la  información requerida, el mismo 30 de septiembre  el     funcionario     judicial     resolvió    la    acción,    declarándola  improcedente.   

LA PROVIDENCIA IMPUGNADA  

          El    Magistrado    a   quo  sustentó  su  decisión  sobre  la base de señalar, con apoyo en  jurisprudencia  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, que la acción de tutela no  procede cuando existe una medida de aseguramiento vigente.   

          En  tal  caso,  añadió,  le corresponde acudir al juez de la causa  para  reclamar  su libertad a través de algunas de las causales contempladas en  la  ley,  sin  que  en  esa  eventualidad,  por  tanto, resulte viable el habeas  corpus,    pues   eso   sería   pretermitir   las   instancias   y   mecanismos  ordinarios.   

          Adicionalmente,  sostuvo  que  el aplazamiento de las audiencias por  acción  del  defensor  de  los  otros  acusados  dentro  de la misma actuación  justifica la demora en la iniciación del juicio oral.   

LA IMPUGNACIÓN  

          Para  el  recurrente,  el  retraso  causado  por  las solicitudes de  aplazamiento  de los defensores de los otros procesados apenas se extendió a 18  días,  los cuales, según deja entrever, resultan irrelevantes frente a los 145  días  que  hasta el momento de la interposición de la acción de habeas corpus  habían  transcurrido  desde la presentación del escrito de acusación, máxime  cuando   dicha   demora   no   fue   propiciada   por   el  defensor  del  aquí  accionante.   

          De  otro  lado,  precisa  que  su  intención  no  es  saltarse  los  procedimientos  normales  sino  acudir a un mecanismo efectivo de protección de  los  derechos  fundamentales  ante  la  ineficacia de los primeros y teniendo en  cuenta  además  que  el juzgado de conocimiento ya adelantó la fecha de inicio  del  juicio  oral “y en este momento ya es imposible  adelantar la nueva fecha”.   

          En  tal virtud, solicitó revocar la decisión de primera instancia,  conceder  al  habeas  corpus  y  decretar  la libertad inmediata de CARVAJAL GUZMÁN.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Corresponde a la Magistrada que aquí provee  desatar  la  impugnación interpuesta contra la providencia del 30 de septiembre  de  2011, conforme lo dispone el artículo 7º de la Ley 1095 de 2006, en cuanto  esa  norma  establece  que  cuando  el  superior  jerárquico  del  a  quo  es  un  juez plural el recurso lo  debe  sustanciar  y  decidir  uno  de los magistrados  integrantes  de la respectiva Corporación, quien para tales efectos actúa como  juez individual.   

El   habeas   corpus  procede,  según  lo  establecido  en  el  artículo  1º  de  la precitada disposición legal, en dos  situaciones;  en  primer  lugar,  cuando la privación de la libertad se produce  con  violación  de  las  garantías  constitucionales  o  legales y, en segundo  término, cuando ésta se prolonga ilegalmente.   

Ciertamente,  como  lo  pone  de presente el  a  quo,  constituye criterio  consolidado  de  la  Corte  que la acción constitucional en mención no procede  cuando  la  petición  tiene  como sustento la privación ilegal de la libertad,  pero  para  entonces  se  ha  emitido  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  u  otra decisión con efectos equivalentes, por cuanto en esos casos  la  privación  de  la  libertad  no  tiene  como  soporte  la  captura sino una  providencia  judicial,  en  la  cual  se  encontraron  satisfechos los elementos  formales y sustanciales exigidos por la ley para ese propósito.   

Sobre  el particular, en sentencia del 27 de  octubre de 2005, señaló la Sala:   

         “Contrario a lo alegado por la acusada  y  por  su  defensor,  surge  manifiesta  la  contradicción  de  la providencia  mediante  la  cual  se concedió el habeas corpus a los sindicados… y el texto  legal  que  sirvió a la ex Juez procesada de aparente fundamento, pues conforme  a   la   documentación   que   obraba   en  el  diligenciamiento,  tales  ciudadanos  se hallaban judicial y legalmente privados de la  libertad,  toda  vez  que  contra  ellos  recaía  medida  de  aseguramiento  de  detención   preventiva,  además  de  que  mediante  resolución  del  1°  de  junio  de  2000 la Fiscalía Novena Especializada les  había  negado  la solicitada libertad provisional, decisión contra la cual, el  8  de junio siguiente, se había interpuesto recurso de apelación, impugnación  que,  cuando  se  presentó  la  conocida petición de amparo constitucional, se  encontraba          en          trámite”1.   

Más  recientemente,  se expuso lo siguiente  acerca de la misma temática:   

“… a partir del momento en que se impone  la  medida  de  aseguramiento,  todas las peticiones que tengan relación con la  libertad  del  procesado, deben elevarse  al interior del proceso penal, no  a  través  del  mecanismo  constitucional  de  Habeas  corpus,   pues esta  acción  no  está  llamada  a  sustituir  el  trámite  del proceso penal   ordinario2.   

          En  el  caso  sometido  a  estudio,  el  impugnante  sostiene que al  ciudadano     CARVAJAL     GUZMÁN    se  le está prolongando ilícitamente la privación de la libertad,  porque  han  transcurrido más de 90 días desde la presentación del escrito de  acusación, sin que se haya iniciado el juicio oral.   

          Sin  embargo,  es  claro  que  en  cuanto  dicha situación fáctica  constituye   causal   de  libertad  establecida  en  la  Ley  906  de  2004,  su  reconocimiento  debe  propenderla  al  interior  del  proceso  penal, sin que la  acción  de  habeas  corpus  se erija en mecanismo adecuado para el efecto, pues  ello  implicaría invadir órbitas de competencia que no le corresponden al juez  constitucional.   

          Ciertamente,  la defensa en su momento solicitó la libertad ante un  juez  de control de garantías, pero no se comprende por qué, ante la decisión  desfavorable  de  primera  instancia, decidió desistir al recurso de apelación  que  interpuso  contra esa decisión, si precisamente, ese era y es el escenario  propicio  para  reclamar  la libertad del procesado con fundamento en el numeral  5º del artículo 317 del Código de Procedimiento Penal.   

          Lo  anterior  tanto más cuando la referida causal de libertad no se  estructura  por  el  objetivo  vencimiento de un término sino que es necesario,  adicionalmente,  analizar  si  la  demora  obedeció  a maniobras dilatorias o a  causa  justa  o  razonable, según así lo tiene dispuesto el artículo 30 de la  Ley  1142  de  2007,  que  modificó  el precitado artículo 317, aspectos estos  últimos  cuyo  examen  son  de  competencia  exclusiva  del  juez  de la causa.   

         Baste  lo  dicho  para  impartir, como se hará, confirmación a la  providencia   mediante   la   cual   el   Tribunal   Superior   de  Neiva,  en  Sala  Unitaria, declaró    improcedente   la   acción  constitucional objeto de examen.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  suscrita  Magistrada  de  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

CONFIRMAR   la  decisión impugnada, por las razones expuestas en la parte motiva.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  notifíquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

Magistrada  

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria  

    

1  Radicación 18788.   

2  Providencia  del  25  de  enero de 2007, radicación 26810. En el mismo sentido,  providencia del 26 de marzo de 2007, radicación 27162.     

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