36179(06-07-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 36179  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                     

Magistrado Ponente:  

                                                            ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

                                                       Aprobado Acta No. 225   

Bogotá,  D.C.,  seis (6) de julio de dos mil  once (2011)   

VISTOS  

La Sala se pronuncia sobre la viabilidad de la  demanda  sustento  del  recurso  de  casación,  instaurado  por el apoderado de  EDGAR  FABIAN  CHAVEZ  ERAZO  contra  el  fallo del 16 de diciembre de 2010 proferido por el Tribunal Superior  de  Cali,  mediante el cual confirmó la sentencia condenatoria emitida el 23 de  agosto  del  mismo  año  por  el Juzgado Décimo Penal Municipal de esa ciudad,  modificándola  al  imponerle  prisión de ocho (8) años, multa de 400 salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  inhabilitación  para  el  ejercicio de  derechos  y funciones públicas por el término fijado para la pena privativa de  la  libertad, manteniendo la prohibición legal de la suspensión condicional de  la  ejecución  de  la  pena  y  el sustituto de la prisión domiciliaria, quien  aceptó    su    autoría   en   un   delito   de   extorsión   en   grado   de  tentativa.   

HECHOS Y ANTECEDENTES  

Fueron   resumidos  en  la  sentencia  de  segunda    instancia,  así:   

“El  28  de  septiembre  de  2009,  a  eso  de  las  4:10 de la tarde, el aquí procesado fue  capturado  por  agentes del Gaula de la Policía Nacional en el Centro Comercial  Palmeto  Plaza  de  esta  ciudad,  luego  de  que  la joven Natalia Martínez le  entregó  (sic)  un  paquete  que  simulaba  contener  $3.000.000, los cuales le  fueron  exigidos  por  el  aquí  procesado,  junto con el carro de su propiedad  avaluado  en  $27.000.000,  el día 22 de septiembre del mismo año para impedir  que  la  banda  “Los  Rastrojos”  atentaran  contra  su vida.”1.   

El   29   de  septiembre  de  2009,  en la audiencia de formulación de la imputación ante el  Juez  18  Penal  Municipal  de  Control  de  Garantías  de  la  ciudad de Cali,  EDGAR FABIÁN CHÁVEZ ERAZO  por   iniciativa  propia,  aceptó  la  imputación  del delito de extorsión en  grado  de tentativa formulada por la Fiscalía General de la Nación2.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

En la demanda se proponen dos (2) cargos, uno  principal y otro subsidiario.   

Cargo  único.  Con fundamento en el numeral 1º del artículo 181 de  la   ley   906   de  2004,  se  postula  la  violación  directa  de  la  ley por  aplicación  indebida  del  artículo 269 del Código  Penal.   

A  juicio  del  impugnante,  la  realidad  procesal   evidencia   que   EDGAR  FABIÁN  CHÁVEZ  ERAZO  en  su  primera  versión ante las autoridades  judiciales   confesó   y  se  allanó  a  los  hechos,  como  también  reparó  integralmente el daño y los perjuicios causados a la víctima.   

Sin embargo, el Tribunal hizo caso omiso de  la  reparación  y  de  la personalidad del acusado para negar la rebaja de pena  prevista  en  el  artículo  269  del  Código Penal, sin tener en cuenta que la  misma  es  un  derecho  y  no  un  beneficio como lo dijera el a quo,  que debe ser garantizado con independencia de la concepción que  se tenga sobre la justicia.   

Cargo subsidiario.  Con  sustento  también  en  el  numeral  1º del artículo 181 de la ley 906 de  2004,  denuncia  la  violación  indirecta de la ley por exclusión evidente del  artículo 32 numerales 10, 11 y 12 del Código Penal.   

El  análisis desprevenido y objetivo de la  condición  personal  y  las  circunstancias  en  las  que  actuó el procesado,  permite  concluir  que  obró en insuperable error de  interpretación  de  la  situación fáctica y jurídica, esto es, sin dolo y en  el  peor de los casos faltó al deber de cuidado, quedando exenta su conducta de  responsabilidad  penal  al estructurarse en su favor la causal de inculpabilidad  invocada.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  no  reúne  los presupuestos de  técnica  que  permitan disponer su selección, ya que el cargo único propuesto  no  cumple  con los requisitos formales y materiales previstos en los artículos  183  y  184 inciso 2º de la ley 906 de 2004, mientras que carece de interés en  la proposición del cargo subsidiario.   

Es  pertinente  recordar que el hecho que la  casación  proceda  como control constitucional y legal contra las sentencias de  segunda  instancia,  no  significa que los requisitos propios de la impugnación  extraordinaria  hayan  desaparecido  y  que  la  demanda  mediante  la  cual  se  interponga  el recurso, no requiera la enunciación de la causal y el sentido de  la  violación de la ley sustancial, o de ningún requisito en la proposición y  fundamentación del cargo formulado.   

En  este sentido, la casación no ha perdido  su  entidad de juicio lógico jurídico, lo cual obliga al recurrente a observar  las  reglas  que  la  diferencian  de los alegatos de las instancias ordinarias,  mediante  la  proposición  de  cargos  claros y precisos en los que los errores  sean   formulados  objetiva,  coherentemente  y  sin  contradicciones,  bajo  el  entendido   que   la   interpretación   de   las   alegaciones   hechas  en  la  demanda3,  la  modificación y la readecuación de los reparos, son ajenas a  la impugnación extraordinaria.   

El    cargo  único propuesto en la demanda, bajo el supuesto de la  violación  directa  de  la  ley  por aplicación indebida del artículo 269 del  Código   Penal,   además   de   contradictorio   resulta   deficiente   en  su  fundamentación y argumentación jurídica.   

En  efecto,  si  bien  alega  la  violación  directa  de  la norma sustancial por aplicación indebida, enseguida señala que  aquella  obedece  a la exclusión evidente de la norma que contiene la rebaja de  pena,  dejando entrever la contradicción latente en la proposición del reparo,  puesto   que   no   puede   aplicarse   indebidamente   lo   que   no   ha  sido  aplicado.   

Sin  embargo,  ni  lo  uno  ni lo otro tiene  fundamento.  En este caso, lo indicado era denunciar la interpretación errónea  del  artículo  26  de  la  ley  1121  de  2006,  contentivo de la exclusión de  beneficios  y  subrogados  para  los delitos relacionados en él, entre ellos la  extorsión,   fundamento   legal   del   Tribunal  para  dejar  de  aplicar  las  consecuencias  previstas  en el artículo 269 del Código Penal, en los casos de  reparación.   

El  casacionista,  soslaya su obligación de  mostrar  por qué a este caso no le era aplicable la prohibición prevista en la  citada  disposición,  desconociendo o ignorando que mediante sentencia C-073 de  febrero  10  de  2010  la  Corte Constitucional declaró su exequibilidad, entre  otras  razones,  por  considerar  que  el legislador en virtud de la libertad de  configuración  normativa  al  diseñar  el  proceso  penal,  puede  limitar  el  reconocimiento  de  beneficios  legales  atendiendo la gravedad de las conductas  punibles que busca combatir.   

De tal modo que las manifestaciones relativas  a  la  supuesta  afectación  de  los  derechos  de  la  víctima  debida  a  su  aplicación,  además  de  insulares  son contrarias a la línea jurisprudencial  trazada  por  la  Sala acerca de la vigencia de la prohibición y su procedencia  en  los  asuntos adelantados por los delitos enlistados en el artículo 26 de la  ley 1121 de 2006, sin ninguna restricción.   

Al  margen  de que para apoyar el cargo haya  acudido  a  citar y reproducir una decisión de la Corte que no guarda relación  con  el  reparo propuesto, el recurrente omite señalar cuál de las finalidades  previstas  en  el  artículo  180  de  la  ley  906  de  2004  hace necesaria la  casación,  esto  es,  la  efectividad  del  derecho material, el respeto de las  garantías  de  los  intervinientes,  la reparación de los agravios inferidos a  éstos   o la unificación de la jurisprudencia, pues en particular no hace  alusión expresa a ninguna de ellas.   

En  las  anteriores  condiciones,  el  cargo  carece de debida fundamentación y de argumentación lógica.   

Cargo  subsidiario.  Violación  directa  de  la  ley, por exclusión de los numerales 10, 11, 12 del  artículo 32 del Código Penal.   

El inciso segundo del artículo 184 de la ley  906  de  2004,  señala  que  no  será  seleccionada  mediante auto debidamente  motivado  la  demanda,  entre  otras  razones,  cuando  el demandante carezca de  interés.   

De  igual  manera,  el  inciso  segundo  del  artículo  293  del  mismo estatuto procesal penal, prevé que una vez examinado  por  el juez de conocimiento el acuerdo para determinar que es libre, voluntario  y  espontáneo,  procederá  a  aceptarlo,  sin  que a partir de ese momento sea  posible  la  retractación,  puesto que se tiene dicho que si el imputado estuvo  acompañado  de  su  defensor  y  la  seriedad  y  credibilidad del allanamiento  resulta  visible,  no  sería razonable su retractación, sin una justificación  válida  y  con detrimento tanto de la eficacia del procedimiento aplicable como  de la administración de justicia.   

Cumplidos  los  presupuestos  legales  del  allanamiento,  cuya  verificación  corresponde  al  juez  del  conocimiento, su  aceptación  conducirá  a  la  audiencia  de individualización de la pena y de  imposición  de  la  sentencia,  de  manera  que  en  esa  eventualidad tanto el  imputado  como  su  defensor  únicamente podrán discutir lo relacionado con el  proceso  de  determinación  de  la pena, los mecanismos sustitutivos de la pena  privativa  de  la libertad, la falta de congruencia entre los cargos aceptados y  la   sentencia  o  la  violación  de  las  garantías  fundamentales,  pues  la  proposición  de  alguna  situación vinculada con la responsabilidad equivale a  una   retractación   que   la   ley   no   permite4.   

Conforme  con  ella, el impugnante carece de  interés  para  aducir  la  violación  directa de la ley bajo el supuesto de la  falta  de  reconocimiento  de  una  causal  excluyente  de  la  culpabilidad del  imputado,  desconociendo  que la sentencia fue dictada de acuerdo con los cargos  que  por  iniciativa propia aceptó el indiciado en la audiencia de formulación  de    la   imputación,   respecto   de   la   cual   resulta   inadmisible   su  retractación.   

Por último, como la sentencia atacada no se  manifiesta  injusta,  ninguno  de  los  motivos  previstos  en el inciso 3º del  artículo  184  de la ley 906 de 2004 permitirá superar los defectos anotados a  la demanda para decidir de fondo.   

En consecuencia, la Sala no la seleccionará  ni  tampoco  dispondrá  su intervención oficiosa en este asunto, puesto que no  se  vislumbra  la  afectación  de  los  derechos  ni  la  vulneración  de  las  garantías fundamentales de los intervinientes.   

Finalmente,  contra la determinación que se  adoptará  procede el mecanismo de insistencia previsto en el inciso segundo del  artículo  184 de la Ley 906 de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal  es el siguiente:   

“a-  …  sólo  puede  ser  promovida por el demandante dentro de los cinco (5) días siguientes  a  la  notificación  de  la  providencia que inadmite la demanda de casación u  oficiosamente  provocada  dentro del mismo lapso por alguno de los Delegados del  Ministerio  Público  para  la Casación Penal -en tanto no sean recurrentes- el  Magistrado  disidente  o  el Magistrado que no haya participado en los debates o  suscrito la inadmisión.   

b- La respectiva solicitud puede formularse  ante  el Ministerio Público a través de sus Delegados para la Casación Penal,  ante  uno  de  los  Magistrados que haya salvado voto respecto a la decisión de  inadmitir  o  ante  uno  de  los  Magistrados  que  no  haya  intervenido  en la  discusión.   

c- Es potestad del funcionario ante quien se  formula  la  insistencia  someter  el  asunto  a  consideración de la Sala o no  presentarlo  para su revisión y en este caso así lo informará al peticionario  en   un   término   de   quince   (15)   días”5   

.  

En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.-   NO   SELECCIONAR  la   demanda  de  casación   presentada  por  el  defensor  de  EDGAR     FABIÁN     CHÁVEZ     ERAZO.   

Segundo.  Contra   esta  decisión  procede  el  mecanismo  de  insistencia.   

Notifíquese  y devuélvase el expediente al  tribunal de origen.   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ        LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                              JOSÉ                               LEONIDAS                              BUSTOS  MARTÍNEZ                    

FERNANDO       ALBERTO      CASTRO  CABALLERO              SIGIFREDO ESPINOSA  PEREZ                                                       

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                      MARIA              DEL              ROSARIO              GONZALEZ             DE  LEMOS                  

AUGUSTO           IBÁÑEZ  GUZMÁN                                              JULIO                                  E.                                  SOCHA  SALAMANCA                               

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Sentencia  de  diciembre  16  de 2010, Tribunal Superior de Cali; folio 96 de la  carpeta.   

2  Record 01:05:44 cd audiencia preliminar.   

3 Corte  Suprema de Justicia: radicado: 25.565 del 8 de junio de 2006.   

4  Autos,  julio  22  y  septiembre  10  de 2010; radicaciones 33817, 34067 y 32391  respectivamente, entre otros.   

5Auto,  diciembre  12  de 2.005, radicación 24322; en el mismo sentido, auto, de mayo 4  de 2006, radicación 25006.     

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