36001(03-08-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso nº 36001  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 273.  

          Bogotá D.C., agosto tres (3) de dos mil once (2011).   

ASUNTO  

          Se  pronuncia  la Sala en relación con el escrito presentado por el  apoderado     especial    de    GEMAY    PIEDRAHITA  GRANOBLES por cuyo medio manifiesta impugnar, mediante  el  recurso  de  reposición, la providencia del pasado 18 de mayo, a través de  la  cual  se  inadmitió  la  demanda  de  revisión por él mismo presentada en  contra  del  auto  de preclusión de investigación de segunda instancia dictado  el  16  de  julio  de 2008 por la Fiscalía Tercera Delegada ante los Tribunales  Superiores  de  Risaralda  y  Quindío en favor de Luz  Mery  Walteros  Quintero  por  el  delito  de abuso de  confianza.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

          Mediante  el  mencionado  auto  del  pasado  18  de  mayo, esta Sala  inadmitió   la   demanda  de  revisión  presentada  por el apoderado especial de  GEMAY PIEDRAHITA GRANOBLES.   

Se  llegó  a  tal  conclusión  después de  establecer  que el libelo no cumplía con los requisitos legales establecidos en  los numerales 3º y 4° de la Ley 600 de 2009.   

          En  tal  dirección,  se  comenzó  por  precisar  que no se invocó  ninguna   de   las   causales   previstas   en  el  artículo  220  ibídem  para  sustentar  su pretensión,  desatendiendo  con  ello  el  presupuesto previsto en el numeral 3° de la norma  transcrita.   

Además,  se  dejó en claro que la anterior  circunstancia  no  era  exclusivamente nominal, pues no se superaba al consultar  el  texto  del  libelo,  en  donde,  por  el  contrario, resultaba manifiesto el  desconocimiento  de  la  naturaleza  y  fines  de  la  acción  de  revisión al  pretender  revivir  una  discusión probatoria propia del proceso que se siguió  en  contra  de  Luz Mery Walteros Quintero,    dentro    del    cual    el   aquí   accionante   obró   como  denunciante.   

Menos  aún,  también se indicó, cuando la  acción  se  intenta,  como en este caso, contra una decisión de preclusión de  investigación  que ha alcanzado el mérito de cosa juzgada absolutoria, en cuyo  caso,  por  restricción  legal,  es  improcedente acudir a la causal tercera de  revisión,  según  lo  señala el último inciso del artículo 220 del estatuto  procesal  penal,  salvo  que  se  trate  de  violaciones  de  derechos humanos o  infracciones  graves  al  derecho internacional humanitario, cuando a través de  un   pronunciamiento   judicial  interno,  o  una  decisión  de  una  instancia  internacional   de   supervisión   y  control  de  derechos  humanos,  aceptada  formalmente  por nuestro país, haya constatado su existencia, de conformidad al  entendimiento  que  de  esta  causal  efectuó  la  Corte  Constitucional  en la  sentencia  C-004  de  2003,  al condicionar su exequibilidad en estos términos,  luego  incorporada como motivo de revisión en el numeral 4 del artículo 192 de  la Ley 906 de 2004.   

Como  entonces  la  propuesta  del  actor no  compaginaba  con  la  única  forma  en  que  resultaría procedente abordar una  discusión  probatoria respecto de una preclusión de investigación y, de otra,  dado  que tampoco esta causal posibilita el reexamen de la prueba agotado en las  instancias  de  la  actuación  procesal cuando lo pretendido, evidentemente, es  debatir  abiertamente  sobre  el  mérito  de  las  pruebas  sustento  de  dicha  determinación,  se  reforzó  la  decisión  anunciada  de inadmitir el libelo.   

Igualmente  se  adujo,  para  sustentar  la  conclusión,  que  el  actor  nada  dijo  en  torno a la naturaleza ex  novo  de  los  elementos  probatorios  aportados  en  la  demanda,  por  resultar  palmario que, tras analizarlos en su  totalidad,  ninguno de ellos tiene tal connotación, amén de que ni siquiera se  anexó  a  la  demanda  constancia  de ejecutoria de la decisión contra la cual  promueve  el  incidente,  desatendiendo  así  el  requisito  establecido  en el  último  numeral  del  citado  artículo  222  de  la  Ley  600  de  2000.    

FUNDAMENTOS   DE   LA  IMPUGNACIÓN   

El recurrente se limita a  transcribir  el extenso texto de la demanda, variando el orden de algunos de los  acápites.   Esto  último  ocurre  con  los apartes de petitum,  en  el  cual  simplemente  sustituye  las  alusiones  al  recurso  extraordinario    de    revisión   (sic)   por   las   de   “recurso   extraordinario   de  reposición”  (sic)  y  con  el  de  fundamentos   de   derecho,   e   incluyendo   un   nuevo  capítulo  denominado  “consideraciones frente a  los  requisitos  establecidos en el artículo 222 de la Ley 600 de 2000, para la  solicitud  de  la  acción  de revisión”1, en el cual literalmente señala:   

“Ahora bien, con base  en  las consideraciones expuestas por la Honorable Corte Suprema de Justicia y a  través  de  las  cuales  se inadmitió el recurso de revisión del caso que nos  ocupa,  se  entra  a subsanar todos y cada una de las relevantes falencias a fin  de     cumplir    con    lo    determinado    por    la    norma,    en    estos  casos”.   

          No  obstante  tal  afirmación, acto seguido recuerda las decisiones  contra  las  cuales  instaura  la  acción  de  revisión,  sobre  lo  cual  fue  insistente en el libelo.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

De  manera reiterada ha expuesto la Sala que  el  recurso de reposición constituye un medio otorgado por la ley a los sujetos  procesales  para  que  conciten  a un nuevo examen de la providencia a partir de  los  argumentos expuestos en la sustentación, a fin de que el funcionario tenga  la  oportunidad  de  corregir los errores en que haya podido incurrir. Por ello,  el  impugnante  está  obligado  a expresar los motivos de disentimiento, que le  conducen  a  estimar qué se debe revocar, modificar o aclarar de la providencia  recurrida,  lo  cual  le impone abordar los fundamentos de la decisión atacada,  con  el  propósito  de  conseguir que ésta varíe en alguno de los sentidos ya  indicados,  como  así  lo  señala  el artículo 194 de la Ley 600 de 2000, que  regula este asunto.   

También se ha puntualizado que por virtud de  ese  deber  del  impugnante le corresponde señalar de manera clara y precisa en  donde  radica  exactamente  su  desacuerdo con la decisión recurrida exponiendo  las  razones  de  hecho  y de derecho en las cuales soporta su inconformidad, si  bien   no   a  través  de  fórmulas  específicas  que  legalmente  no  están  establecidas,  sí  por  medio  de una adecuada argumentación que sobre ello no  deje duda.   

Apartándose  totalmente  de  esa inevitable  carga  argumentativa,  el aquí recurrente opta por trascribir, en los términos  indicados  en  el  anterior  apartado  de  esta decisión, la de por sí extensa  demanda  inadmitida  mediante  el  proveído  confutado,  variando  el  orden de  algunos  de  sus  capítulos,  sustituyendo  la  antitécnica expresión recurso  extraordinario   de   revisión   (sic)  por  la  todavía  peor  de  “recurso  extraordinario  de  reposición”  (sic) y, como se dejó reseñado en el mismo  capítulo,  insertando  uno  nuevo,  en  donde  termina  por  reiterar  un punto  abordado  de  forma  insistente  en  la  demanda  relacionado con las decisiones  contra la cuales instaura el recurso.   

Empero,  nada  precisa  en  derredor  de las  razones  que  llevaron a la Sala a tomar la decisión de inadmitir la demanda de  revisión  de  su  misma  autoría y menos aún, frente al desatinado propósito  expresado de subsanar las falencias advertidas.     

La anterior actitud del defensor impide a la  Sala  conocer  los  motivos  de  su  inconformidad,  lo  cual  constituye razón  suficiente  para  que  la  Sala  proceda  a  declarar  desierto  el  recurso  de  reposición    interpuesto   por   el   defensor   del   sentenciado  GEMAY PIEDRAHITA GRANOBLES, por falta de  sustentación.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          DECLARAR    DESIERTO    el   recurso   de  reposición    interpuesto   por   el   defensor   del   sentenciado  GEMAY  PIEDRAHITA  GRANOBLES, en contra  del    auto   de   la   Sala   del   pasado   18   de   mayo,   por   falta   de  sustentación.   

            

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese,  notifíquese y cúmplase.   

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                                    JOSÉ     LEONIDAS     BUSTOS     MARTÍNEZ                  

FERNANDO ALBERTO CASTRO  CABALLERO            SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                      

                        Permiso   

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO                    MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS            

                                                                                    

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                     JULIO      E.      SOCHA     SALAMANCA          

      

NUBIA  YOLANDA  NOVA  GARCÍA   

Secretaria    

1  A  partir del folio 13 del escrito.     

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