34279(29-06-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 34279  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

                                     Magistrado Ponente:   

                    JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

                                     Aprobado Acta # 217   

Bogotá  D.C., junio veintinueve (29) de dos  mil once (2011).   

VISTOS:  

De  oficio,  se  pronuncia  la Sala sobre la  posibilidad  de  casar  la sentencia expedida el 15 de febrero de 2010, mediante  la   cual   el   Tribunal   Superior  de  Barranquilla  confirmó  la  sentencia  condenatoria  dictada  contra  JOSIMAR  JOSÉ  TERÁN  PÉREZ por el Juzgado 3º  Penal del Circuito de la misma ciudad.   

ANTECEDENTES:  

1.   El  28  de  septiembre  de  2008,  en las afueras del Estadero Tercera Base, ubicado detrás  del  estadio  Tomás Arrieta de Barranquilla, tuvo lugar una fiesta pública, en  la  cual  se encontraban presentes, entre muchas personas, Carlos Alfonso Acosta  Cabrera,  JOSIMAR  JOSÉ  TERÁN  PÉREZ  y JOSÉ ARLES PIEDRAHITA VEGA. Los dos  últimos,  del grupo conocido como “Los Manrique”, eran enemigos del primero  porque  a  éste  le iba mejor con las mujeres. TERÁN PÉREZ, hacia las 8:30 de  la  noche,  le  entregó  un arma de fuego que llevaba consigo a PIEDRAHITA VEGA  para  que  matara  a  Acosta  Cabrera.  Y  así  lo hizo el último. Después de  efectuar  un  tiro  al piso y de insistir el determinador para que abaleara a la  víctima  le  propinó  un  disparo  a ésta en el corazón, a causa del cual le  produjo la muerte.   

2.   El  25  de  noviembre  de  2008,  respecto de JOSIMAR JOSÉ TERÁN PÉREZ, se realizaron las  audiencias  de  legalización  de  la  captura,  formulación  de  imputación e  imposición  de  medida  de  aseguramiento  ante  un  Juzgado  de  Garantías de  Barranquilla.   

La  formulación  de acusación en su contra  tuvo  lugar el 13 de marzo de 2009  y tras las audiencias preparatoria y de  juzgamiento,  el 21 de octubre del mismo año, el Juzgado 3º Penal del Circuito  de  Barranquilla  lo  condenó  a 432 meses de prisión, inhabilitación para el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas por el mismo término y privación  del  derecho  a  la  tenencia  y  porte  de armas durante 7 años, en calidad de  coautor  responsable  de  homicidio  agravado y porte ilegal de arma de fuego de  defensa  personal  (arts.  103,  104-4  y 365 del Código Penal). Por no existir  petición   en ese sentido, se abstuvo el despacho judicial de imponerle el  pago de perjuicios.   

3. La defensa apeló  ese  pronunciamiento y el Tribunal Superior de Barranquilla, a través del fallo  recurrido  en  casación,  expedido  el  15 de febrero de 2010, concluyó que el  acusado  fue  determinador  de  la  conducta  punible  de homicidio agravado, le  disminuyó  por tal razón la sexta parte de la pena de prisión relacionada con  ese  atentado  y  le fijó en definitiva, por el concurso delictual, 381.4 meses  de sanción privativa de la libertad.   

4. Por auto del 25  de  mayo  de  2011  la Sala inadmitió la demanda presentada por el defensor del  procesado  TERÁN  PÉREZ,  decisión  frente  a  la  cual  no hubo petición de  insistencia.   

Se  ordenó allí mismo que una vez en firme  la  providencia  volviera el asunto al despacho del magistrado sustanciador para  estudiar la viabilidad de la casación oficiosa.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1.    En   la  determinación  antes mencionada, la Sala estimó procedente el examen de oficio  de  la  posibilidad de amparar al procesado los derechos fundamentales de debido  proceso  y  legalidad.  El  primero a causa de imponerle el juzgador al acusado,  sin  motivación, la privación del derecho a la tenencia y porte de armas. Y el  segundo  como  consecuencia  de  fijar  la  pena accesoria de inhabilitación de  derechos  y  funciones  públicas en un lapso superior al autorizado por la ley.   

         

          2.  En  la sentencia de primera instancia,  tras  señalarse  que  al procesado TERÁN PÉREZ se le impondrían 432 meses de  prisión  por  las  conductas  punibles  de homicidio agravado y porte ilegal de  arma de fuego de defensa personal, se expresó:   

“Como   pena  accesoria  se  le  asigna  i) la privación del derecho a la tenencia y porte de  armas  de fuego o municiones, prevista en el artículo 49 del Código Penal, por  el  término  de  7  años.  Así  mismo se le impone como pena accesoria la ii)  inhabilitación  para  el ejercicio de los derechos y funciones públicas por el  mismo  término  de  la  pena  de  prisión  impuesta  art  44  y 52 Inc 3º del  C.P.”.   

          Advirtiéndose  que  el  Tribunal  de segunda instancia no introdujo  ninguna  modificación  en  el  fallo  relacionada  con las penas accesorias, es  manifiesto  que la primera no se motivó y la segunda desbordó el límite de 20  años previsto en el artículo 51 del Código Penal.   

En consecuencia, se casará parcialmente y de  oficio  la sentencia para dejar sin efecto la sanción de privación del derecho  a  la tenencia y porte de arma, de una parte, y fijar en 20 años el término de  duración  de  la  inhabilitación  para  el  ejercicio  de derechos y funciones  públicas, de otra.   

3. Observa la Sala,  para  finalizar,  que  el  Tribunal  se equivocó al rebajarle al condenado, con  fundamento  en  el  artículo  30  del Código Penal, la sexta parte de la pena.   

Esa  Corporación  judicial concluyó que la  imputación   de   homicidio   era  a  título  de  determinación.  Y  precisó  enseguida:   

“Por  lo  tanto,  resulta  cierto  que  a  pesar  del  equiparamiento  legal al merecimiento de la  pena,   que  establece  la  ley  en  forma  igualitaria cuando al tenor del  artículo  30  del  Código Penal, inciso 2º, el establecimiento de pena fijado  por  el  legislador  para  el  determinador se asimila a la de cualquiera de las  formas  de autoría, es decir, se impondrá la pena prevista para la infracción  al  que  determine a otro a realizar la conducta antijurídica, a pesar de ello,  es  claro  también  que tratándose de una forma de participación y siendo que  el  autor  inmediato  que  en  este  caso  se  tiene  conocimiento que lo sería  ‘el  arlecito’,   también   lo  fue  dueño  de  su  voluntad,  esta  Corporación optará por redosificar la pena sobre el entendido  que  una debe ser la sanción para el autor y otra para el partícipe, dentro de  una  interpretación  estricta  de la evolución sistemática del derecho penal,  sin  que  esa diferencia pueda calificarse como virtualmente significativa, sino  simplemente  referencial  en  aras  de adecuar la imposición de las sanciones a  una  realidad  humanística  y  sobre  el  principio pro-homine que modernamente  irradia toda la legislación penal.   

(…)  

“Por  lo  tanto  entonces,  siendo  que no  obstante  el  grado  de  intervención  del  señor  JOSIMAR  TERÁN, la Sala le  concederá  un  descuento  punitivo  consistente  en  una sexta parte de la pena  impuesta  por  el  delito de homicidio agravado en calidad de determinador, y la  pena  que viene impuesta por el delito de porte ilegal de arma de fuego quedará  incólume, inmodificable”.   

Esa particular interpretación, conforme a la  cual  se  terminó  disminuyendo  al  determinador  lo  pertinente al cómplice,  desconoce  la  decisión  legislativa contemplada en el inciso 2º del artículo  30   del  Código  Penal  de  igualar  en  materia  punitiva  al  autor  con  el  determinador.  Por  desgracia  la  Corte  no puede remediar el error (sino sólo  señalarlo  para  que no se vuelva a cometer), pues de hacerlo se vulneraría la  prohibición  fundamental  de reforma peyorativa prescrita en el artículo 30 de  la Constitución Política.   

En  virtud  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la Ley,   

RESUELVE:  

1.   CASAR   PARCIALMENTE   y   de  oficio  la  sentencia  expedida  por  el  Tribunal Superior de  Barranquilla  el  15  de  febrero  de  2010,  para en relación con el condenado  JOSIMAR  JOSÉ  TERÁN  PÉREZ  dejar sin efecto la pena accesoria de privación  del  derecho  a  la tenencia y porte de arma, y fijar en 20 años el término de  duración  de  la  sanción  de  inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones públicas.   

2.   Las  demás  determinaciones adoptadas en el fallo se mantienen.   

          3.  En contra de  esta providencia no proceden recursos.   

NOTIFÍQUESE   Y   CÚMPLASE.   

JAVIER     ZAPATA    ORTIZ   

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                 JOSÉ                               LEONIDAS                              BUSTOS  MARTÍNEZ               

FERNANDO           CASTRO  CABALLERO                           SIGIFREDO                   ESPINOSA  PÉREZ                                    

Permiso                                                                  Comisión de servicio   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO        MARÍA      DEL      ROSARIO     GONZÁLEZ     DE     LEMOS         

AUGUSTO        J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                       JULIO     ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA                                  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

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