34124(26-01-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 34124  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta N° 019  

Bogotá, D. C., enero veintiséis (26) de dos  mil once (2011).   

VISTOS:  

Procede  la  Sala  a rendir el concepto a que  haya  lugar  en relación con el pedido de extradición del ciudadano colombiano  Freiner Rojas Portela, formulado por el Gobierno de España.   

ANTECEDENTES:  

1.  El Gobierno  Español,  invocando  el Convenio suscrito con Colombia el 23 de julio de 1892 y  su  Protocolo modificatorio del 16 de marzo de 1999, con Nota Verbal N° 569 del  20  de  noviembre  de  2009  solicitó  la  detención  preventiva  con fines de  extradición  de  Freiner  Rojas  Portela,  contra  quien  el Juzgado Central de  Instrucción  N°  5  de  la  Audiencia  Nacional  de Madrid dictó “Orden       Internacional       de  Detención” el 29 de julio  de   2005,   dentro   de   las   Diligencias   Previas  271/2003P,  “por  un  presunto delito de tráfico de  drogas”.   

2.   En  esa  determinación  se  puntualizó  que  la  detención  y  puesta  a  disposición  judicial  de  Rojas  Portela,  identificado  con  NIE  N°  02486909 B y DNI N°  5.296.897 C, obedecía a que   

“Los  hechos  relatados  revisten  por  ahora,  y sin perjuicio de ulterior calificación, los  caracteres  de  un  delito  de  Tráfico  de  drogas que causan grave daño a la  salud,   concurriendo   los   subtipos   agravados   de   notoria   importancia,  organización  y  especial  gravedad  de los Arts. 368, 369, 1 – 2º y 6º y 370  del   Código   Penal,   de   los   que  serían  responsables,  en  calidad  de  autores… y Freiner Rojas  Portela.   

Dichos  hechos son imputables, entre otros,  a…   y  Freiner  ROJAS  PORTELA,  los  cuales  se  hallan en paradero desconocido, por lo que de acuerdo  con  lo dispuesto en los artículos 503, 504 y 539.3 de la Ley de Enjuiciamiento  Criminal,   procede   acordar   su   prisión   y  busca  y  captura”.   

3. El Ministerio de  Relaciones  Exteriores  remitió  las  diligencias el 20 de noviembre de 2009 al  Ministerio  del  Interior y de Justicia advirtiendo que el Convenio aplicable al  presente  caso  es  el de Extradición suscrito entre los Gobiernos de España y  Colombia  el  23  de  julio de 1892, aprobado por la Ley 35 del mismo año, y el  Protocolo  modificatorio  del  16  de  marzo de 1999, aprobado por la Ley 876 de  2004.   

4.    En  cumplimiento  de  la  orden  de captura con fines de extradición emitida por el  Fiscal  General  de la Nación mediante Resolución del 14 de diciembre de 2009,  el  20  de  febrero  de  2010  la  Policía Nacional aprehendió a Freiner Rojas  Portela,   identificado   con   cédula   de   ciudadanía   N°  16.692.901  de  Cali.   

5.   El 20 de  abril  de  2010  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió   al   del   Interior   y   de   Justicia   la   Nota   Verbal  N°  192  de  la misma fecha, por cuyo medio se solicitó la  extradición de Rojas Portela.   

6.   El  3 de  mayo   siguiente   el  Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia  remitió  las  diligencias  a  la  Corte  y  el  día  10  de igual mes y año se dio inicio al  trámite,  donde el requerido en extradición designó abogado de confianza y el  11  de  junio  siguiente  se ordenó correr traslado por el término de 10 días  para  solicitar  pruebas,  oportunidad  que aprovechó el procurador judicial de  Freiner   Rojas   Portela   para   presentar  anticipadamente  sus  alegatos  de  conclusión.   

7.  En vista de  la  ausencia de peticiones probatorias y que tampoco fue necesario ordenarlas de  oficio,  se  dejó  el  expediente en Secretaría para los fines indicados en el  inciso  3º del artículo 500 de la Ley 906 de 2004, arribando el alegato previo  al  concepto  de  la  Representante del Ministerio Público, mientras la defensa  allegó escrito donde solicita se emita el mismo.   

MINISTERIO PÚBLICO:  

La  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación  Penal  estimó  acreditados  los  presupuestos necesarios para que la  Corte  emita  concepto  favorable  a la solicitud de extradición elevada por el  Gobierno  requirente,  por  cuanto concurren los contenidos en la Convención de  Extradición  de  Reos  firmada  entre  Colombia  y el Reino de España en 1892,  aplicable  en  el  presente  caso junto con su Protocolo modificatorio del 16 de  marzo  de  1999  y  la  Convención  de  las  Naciones Unidas contra el Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes  y Sustancias Sicotrópicas del 20 de diciembre de  1988,  respecto  de  la cual anota que pese a no ser citada por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  también resulta procedente acudir a ella en virtud del  delito que sirve de sustento a la petición de entrega.   

Afirmó  que  los  documentos aportados como  soporte  de la solicitud (i) fueron remitidos por vía diplomática a través de  las  Notas  Verbales N° 569 y N° 192 del 20 de noviembre de 2009 y 20 de abril  de  2010,  respectivamente;  (ii) en efecto aparece el auto de encausamiento del  13  de  octubre  de 2005 dictado por el Juzgado Central de Instrucción N° 5 de  la  Audiencia  Nacional  de  Madrid  dentro del sumario N° 45/05, en cuyo texto  obra  el  relato  de  los hechos y se identifican las normas aplicables y; (iii)  está acreditada la identidad del requerido en extradición.   

Sobre  el  principio de doble incriminación  sostuvo  que  también  se  encuentra  satisfecho, en particular al evidenciarse  coincidencia  entre el comportamiento delictivo (artículos 368, 369–1  y  370  del  Código Penal Español)  contenido  en  el auto de procesamiento del 13 de octubre de 2005 y el artículo  376 de la Ley 599 de 2000.   

Igualmente precisó el alcance del principio  de  reciprocidad  consagrado  en el artículo II del Convenio de Extradición de  1892,  en  cuanto  que este postulado no prohíbe la extradición de nacionales,  pero  si  el  país  requerido  decide  no  entregar al ciudadano le corresponde  perseguirlo y juzgarlo.   

Para  concluir sostuvo que en este asunto no  ha  concurrido  el  término  prescriptivo  de  la  acción,  en tanto el delito  imputado  a  Freiner  Rojas  Portela  tiene  una  pena máxima de 20 años en la  legislación  colombiana, conforme lo prevé el artículo 376 del Código Penal,  mientras  los  hechos por los cuales el citado es reclamado habrían sucedido en  el  año  de  2005  y  por  ello  reiteró que en este caso la Corte debe emitir  concepto   favorable   a   la   extradición   solicitada  por  el  Gobierno  de  España.   

LA DEFENSA:  

Señaló  que  su  asistido  es  ciudadano  colombo-español  y luego de hacer el recuento del trámite agotado y de referir  la  documentación  aportada  al  diligenciamiento,  encuentra  satisfechos  los  requisitos  para predicar su validez. Además admite la plena identidad de Rojas  Portela.   

Igualmente  reconoció  la  concurrencia del  principio  de doble incriminación y la equivalencia de la providencia proferida  por  las autoridades de España con la acusación de la legislación colombiana,  por  cuanto  en  su  criterio  allí  se  precisan  los  hechos,  la imputación  jurídica y se determina la persona en quien ésta recae.   

Para  terminar  pone de presente que se debe  condicionar  la  entrega  de  su representado a que no sea juzgado por conductas  distintas  a las que sustentan la extradición, ni tampoco  sometido a pena  de  muerte, desaparición forzada, torturas, tratos o penas crueles, inhumanas o  degradantes,  ni  a  destierro,  prisión  perpetua o confiscación, conforme lo  prevén los artículos 11, 12 y 13 de la Constitución Política.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1.   Cuestión Previa   

De  acuerdo  con  el concepto rendido por el  Ministerio  de Relaciones Exteriores mediante oficio DAJI.E 0842 del 20 de abril  de  2010,  en cumplimiento del artículo 496 del Código de Procedimiento Penal,  el    

“Convenio  aplicable  al  presente  caso  es  la  Convención de Extradición de Reos entre  Colombia  y  el  Reino  de  España, suscrito (sic) en Bogotá el 23 de julio de  1892  y  aprobada por ley 35 de 1892 y el Protocolo modificativo del Convenio de  Extradición  hecho en Madrid el 16 de marzo de 1999 y aprobada (sic) por la ley  876   del   2   de   enero   de   2004”.   

2.   De la Documentación Necesaria   

2.1    La  República  de  Colombia  y  el  Reino  de  España  acordaron  sobre este punto  específico  la  cláusula  consagrada  en  el  artículo VIII en los siguientes  términos:   

“La demanda de  extradición  será  presentada  por  la  vía  diplomática  y  apoyada  en los  documentos siguientes:   

1°. Si se trata de un criminal condenado y  evadido, se presentará copia autorizada de la sentencia.   

2°.  Cuando  se  refiera  a  un  individuo  acusado  o  perseguido,  se  requerirá  copia  autorizada  del  mandamiento  de  prisión  o auto de proceder expedido contra él, o de cualquiera otro documento  que  tenga  la  misma  fuerza  que  dicho  auto  y precise igualmente los hechos  denunciados y la disposición que les sea aplicable.   

3°.  Las  señas  personales  del  reo  o  encausado,    hasta   donde   sea   posible,   para   facilitar   su   busca   y  arresto”.   

2.2    El  solicitado  en  extradición  se encuentra vinculado en el país requirente a un  proceso   penal  por  un  delito  contra  la  salud  pública  (artículos  368,  369–1, 2º y 6º y 370 del  Código  Penal  Español)  dentro del cual el 29 de julio de 2005 se le decretó  “Orden  Internacional  de  Detención” (folios 4 y 5,  carpeta  anexa),  por  el  Juzgado Central de Instrucción No. 5 de la Audiencia  Nacional de Madrid.   

Dada la situación procesal del solicitado en  extradición,  resultan  exigibles únicamente los documentos mencionados en los  numerales  2°  y 3° del artículo VIII de la Convención aplicable, los cuales  fueron  remitidos  por vía diplomática a través de las Notas Verbales N° 569  y   N°   192   del   20   de   noviembre  de  2009  y  20  de  abril  de  2010,  respectivamente.   

2.3   Tales  requisitos  –mandamiento de  prisión  o  auto  de  proceder  y  las  señas personales del encausado- están  suficientemente  acreditados  con  la documentación remitida por la Embajada de  España,  por  cuanto la Delegación Diplomática ha enviado copia auténtica de  las  “Diligencias  Previas  Proc.  Abreviado  271/2003P”  adelantadas  ante  el  Juzgado  Central  de  Instrucción  No. 5 de la Audiencia  Nacional  de  Madrid,  donde  se dictó “Orden         Internacional         de        Detención”  (folios  4  y  5, carpeta anexa) y el  auto  de  procesamiento  del  13  de  octubre  de  2005  proferido  por la misma  autoridad    dentro   del   Sumario   Ordinario   41/05P   (folios   41   a   46  ibídem).   

2.4  Se cumple  la  exigencia  de  que  el  mandamiento  de  prisión  o  el  auto  de  proceder  “precise  igualmente  los  hechos  denunciados”, como  quiera   que   las   piezas   procesales   señaladas   contienen  la  siguiente  descripción:   

“En lo que aquí  interesa,   y   directamente   relacionado   con  la  aprehensión  de  cocaína  acreditada,  cabe  indicar  como  en el mes de febrero de 2005 los anteriormente  citados    Freiner    Rojas   Portela…  llegan  al  acuerdo  de  introducir  en  España,  con  origen en  Sudamérica,  la cantidad aproximada de 200 kilogramos de cocaína. A esos fines  se  llega  al  acuerdo  de  cómo la cocaína primeramente será recepcionada en  Chile,  donde  se  introducirá  en  una  máquina, finalmente enviada a España  dentro  de  un  contenedor.  Con  el  objeto  de  recibir  la cocaína en Chile,  participar  en  la  adquisición  de  la  máquina donde introducir la última y  realizar      las      gestiones     de     envío     a     España…     contacta     con…  persona  a  la  que  conocía de su  instancia  pasada  en  dicho  país, aceptando el mismo a cambio de una concreta  cantidad de dinero, que bien podía ser las (sic) de 90.000 euros.   

A  mediados  del  mes  de marzo de 2.005 la  organización  realiza  las  gestiones  precisas  con  el fin de que…  viajen  a  Chile  a  los  fines  de  participar  en  la  compra  de  la máquina en cuyo interior iba a esconderse la  cocaína,   trasladándose   a   dicha   república  donde  mantienen  contactos  con… y otras personas no  determinadas.  Al  no  disponer  en  ese  momento de la cocaína que pretendían  importar, regresan a España.   

A los mismos fines anteriormente expuestos,  con   fecha   6   de   mayo  de  2.005…   viaja   de   nuevo   a   Chile,  haciendo  lo  mismo…  el 9 de mayo siguiente, contactando  ambos  con… adquiriendo la  máquina  retroexcavadora  e  iniciando la manipulación precisa para introducir  la  cocaína,  ocupándose  de  esto  último  de  manera  principal…  y  regresan a España el 17 de mayo  de 2.005.   

Con  fecha  21 de mayo de 2.005…  regresa  a  Chile,  con  el  fin de  concluir  la  introducción  de  la  cocaína en la máquina retroexcavadora que  finalmente sería enviada a España.   

(…)   

En  la  tarde de día 26 de junio de 2.005,  una   vez  practicadas  concretas  detenciones,  se  trasladó  la  máquina  al  Depósito  municipal  de  Mérida,  siendo  inspeccionada  a  presencia  de  los  imputados  sobre  los  que  pesaba  dicha  medida  cautelar,  levantando la Sra.  Secretaria  judicial  la  oportuna  diligencia.  En  el interior del brazo de la  misma  se hallaron una serie de recipientes rectangulares de plomo de color gris  en  cuyo interior se aprehendieron doscientos paquetes rectangulares conteniendo  172.171,5  grs. de sustancia identificada como cocaína con un índice de pureza  en  cocaína  base  del  74,1%;  7.749,2  grs.  de  sustancia  identificada como  cocaína  con  un  índice de pureza en cocaína base del 78,5%; 9.787,8 grs. de  sustancia  identificada  como cocaína con un índice de pureza en cocaína base  del  77,9% y 2.982,9 grs. de sustancia identificada como cocaína con un índice  de  pureza  en cocaína base del 80,5% y un valor en el mercado ilícito de 24,5  millones         de        euros”.   

2.5  También  se  exige  en  el  artículo  VIII  del  Tratado  que  la documentación precise  “la disposición que le sea  aplicable”.   

Ese requisito está plenamente satisfecho por  la  mención que se hace en el auto que ordena la detención provisional (folios  4  y  5,  carpeta  anexa)  en  el  cual  se  dijo que la conducta por la cual se  investiga  a Rojas Portela se encuentra prevista y penada en los artículos 368,  369–1, 2º y 6º y 370 del  Código Penal Español.   

          2.6   Igualmente en la documentación  sumarial   enviada  por  vía  diplomática  se  indicó  que  el  requerido  en  extradición  es el ciudadano colombiano Freiner Rojas Portela, hijo de Argemiro  y  Lucía,  nacido  en Cali el 26 de agosto de 1961, identificado en España con  NIE  N°  02486909  B  y  DNI  N°.  5.296.897 C y en Colombia con la cédula de  ciudadanía  N°  16.692.901  de Cali (Valle), identidad que fue corroborada por  parte  de  la  Policía  Nacional  a  través  del  cotejo dactilar —plena   identidad   de   las   huellas  obtenidas  al  momento  de  su  captura—  con las que reposan en la Registraduría Nacional del Estado Civil  (folios 24 a 30, capeta anexa).   

De  esa  manera  queda  acreditado el tercer  requisito  que contiene el artículo VIII de la Convención aplicable, porque la  exigencia  allí  contenida  se  limita  a  que  el gobierno requirente entregue  “las señas personales del  reo   o   encausado,  hasta  donde  sea  posible,  para  facilitar  su  busca  y  arresto”.   

3.   De   la   Conducta   Punible   que   da  Lugar  a  la  Extradición   

3.1   Como el  trámite  de  las  extradiciones  entre  la República de Colombia y el Reino de  España  debe  ceñirse  según  lo  ha  conceptuado el Ministerio de Relaciones  Exteriores  al  descrito  en la Convención suscrita por dichos Estados el 23 de  julio  de  1892,  aprobada  por  la  Ley  35  del  mismo  año,  se procederá a  determinarlo.   

3.2   En  el  artículo  I  de  la  citada  Convención los Gobiernos de Colombia y España se  “comprometen a entregarse  recíprocamente  los  individuos  condenados  o  acusados  por  los tribunales o  autoridades  competentes  de uno de los dos Estados contratantes, como autores o  cómplices  de  los delitos o crímenes enumerados en el Artículo 3º, y que se  hubieren     refugiado     en     el     territorio     del     otro” (destaca la  Sala).   

3.3  A Freiner  Rojas  Portela  se  le requiere por ser el presunto autor del delito de tráfico  y/o  posesión  con  vocación  ilícita  de transmisión de drogas y sustancias  estupefacientes  que  causan  grave  daño a la salud, conducta que se encuentra  tipificada    en    España    en    los    artículos    368,   369–1, 2º y 6º y 370 del Código Penal de  ese  país,  delito  que  está  penado  con  prisión  de  tres (3) a nueve (9)  años.   

          En  la  República  de  Colombia esa conducta está consagrada en el  artículo  376  del  Código  Penal,  modificado por la Ley 890 de 2004, y tiene  fijada  una pena de ciento veintiocho (128) a trescientos sesenta (360) meses de  prisión.   

3.4   En este  orden  de  ideas  queda demostrado que dentro de los delitos o crímenes que dan  lugar  a  la  extradición  enumerados  en  el  Artículo  III de la Convención  suscrita  entre  el  Reino de España y la República de Colombia, reformado por  el  Protocolo  modificatorio  del 16 de marzo de 1999, se incluyen aquellos cuya  pena  no  privativa  de la libertad no sea inferior a un (1) año como ocurre en  este asunto, por tanto queda acreditado este requisito.   

4.   Del Principio de Reciprocidad   

         Frente  al  inciso  1º  del  artículo  II  de  la  Convención que  establece:   

        “Ninguna  de  las  Partes contratantes  queda  obligada  a  entregar  sus  propios  ciudadanos  o nacionales”,   

            La     Sala     sentó1  en su debida  oportunidad el siguiente antecedente jurisprudencial:   

        “Al  respecto ha de decir la Corte, en  primer  lugar,  que  el  instrumento  internacional  no  prohíbe  a  las Partes  contratantes  la  extradición  de sus propios ciudadanos o nacionales, sino que  prevé  simplemente  la  posibilidad  de  negarse a concederla por esta causa, y  cuando      esto      suceda,      “ambas  partes,  se  comprometen, sin embargo, a perseguir y juzgar,  conforme  a  sus  respectivas  leyes,  los  crímenes  o  delitos  cometidos por  nacionales  de  una  Parte  contra  las  leyes  de la otra, mediante la oportuna  demanda  de  esta  última,  y  con tal que dichos delitos o crímenes se hallen  comprendidos     en    la    enumeración    del    Artículo    3º”.   

5.   De los Condicionamientos   

5.1    El  Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar la entrega de la  persona  solicitada  en  el evento de acceder a su extradición, en particular a  que  el  requerido no pueda ser en ningún caso juzgado por un hecho anterior ni  distinto  a  los  que  motivan  la  extradición,  ni sometido a tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes,  y  a  que  se  tenga como parte de la pena que pueda  llegar  a  imponerse  en  el  país  requirente  el tiempo que ha permanecido en  detención  en virtud del presente trámite, que lo es desde el 20 de febrero de  2010.   

5.2  Del mismo  modo,  corresponde  al Gobierno Nacional condicionar la entrega del solicitado a  que  se  le  respeten todas las garantías debidas en razón de su condición de  acusado,  en  concreto  a:  tener  acceso  a  un proceso público sin dilaciones  injustificadas,  se  presuma  su  inocencia,  esté asistido por un intérprete,  cuente  con  un  defensor  designado  por  él o por el Estado, se le conceda el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda presentar pruebas  y  controvertir las que se alleguen en su contra, su situación de privación de  la  libertad  se  desarrolle en condiciones dignas, la pena que eventualmente se  imponga  no trascienda de su persona, pueda apelar el fallo en cuanto proceda la  segunda  instancia  ante un tribunal superior y la pena privativa de la libertad  tenga la finalidad esencial de reforma y adaptación social.   

5.3    El  Gobierno  Nacional  deberá  en  orden a salvaguardar los derechos fundamentales  del  reclamado,  imponer  al  Estado  requirente la obligación de facilitar los  medios  necesarios para garantizar su repatriación en condiciones de dignidad y  respeto  por  la  persona humana, en caso de llegar a ser sobreseído, absuelto,  declarado  no  culpable,  o  su situación jurídica resuelta definitivamente de  manera  semejante  en  el  país  solicitante,  incluso,  con posterioridad a su  liberación  una  vez  cumpla  la pena allí impuesta por sentencia condenatoria  originada en los cargos que motivaron la extradición.   

5.4   Corresponde  igualmente  al  Gobierno  Nacional  condicionar la entrega a que el  país  requirente,  de  acuerdo con sus políticas internas sobre la materia, le  ofrezca  las posibilidades racionales y reales para que el requerido pueda tener  contacto   regular  con  sus  familiares  más  cercanos,  considerando  que  el  artículo  42  de  la Constitución Política de 1991 reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad, lo cual se refuerza con la protección que a ese núcleo  también  prodigan  la Convención Americana de Derechos Humanos en su artículo  17 y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

5.5    Se  advierte,  además,  que  en  virtud  de  lo  dispuesto  en  el  numeral 2° del  artículo  189 de la Constitución Política, le corresponde al Presidente de la  República  en  su  condición  de  Jefe  de  Estado  y  Supremo  Director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición  y  la  determinación  de  las  consecuencias que se deriven de su  eventual incumplimiento.   

En    mérito    de    lo  expuesto,   la   Sala   de   Casación   Penal de   la  Corte Suprema de Justicia,   

CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a   la   extradición   del   ciudadano   colombiano  Freiner  Rojas  Portela,  en las condiciones  atrás  referidas  y  en  relación  con el delito de tráfico y/o posesión con  vocación  ilícita  de  transmisión de drogas y sustancias estupefacientes que  causan grave daño a la salud.   

Comuníquese al requerido, a su defensor, al  Ministerio  Público  y  a  la  Fiscal  General  de  la  Nación. Devuélvase al  Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia  para  lo  de su competencia y la del  Gobierno Nacional.   

        CÚMPLASE   

JAVIER DE J. ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ             FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO   

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ                  ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS          AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA.    Sala    de    Casación    Penal,    Concepto    del    8   de   abril   de  2003,  radicado N° 20386.     

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