30978(27-07-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 30978  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta N°260  

          Bogotá   D.   C.,   veintisiete   (27)  de julio dos mil once (2011)   

         VISTOS   

Resuelve la Corte la solicitud elevada por la  Fiscalía  General  de la Nación, luego de impartirse control de legalidad a la  aplicación  del  principio  de  oportunidad  a favor del ex Fiscal JOSÉ ALFREDO JARAMILLO MATIZ.   

CONSIDERACIONES  

1.  La  Fiscalía 2ª Delegada ante la Corte  Suprema  de  Justicia,  bajo  el  procedimiento de la Ley 906 de 2004, presentó  escrito  de  acusación  contra  el  ex  Fiscal  José  Alfredo Jaramillo Matiz,  señalándolo  como  posible  responsable de los delitos de concusión, falsedad  ideológica  en  documento  público y fraude procesal, estos dos últimos en el  grado de tentativa.   

          2.  En  sede  de  la  audiencia de formulación de acusación, José  Alfredo  Jaramillo  Matiz,  su  defensor  y la Fiscalía acusadora, revelaron un  preacuerdo  parcial  en lo relacionado con la aceptación de responsabilidad por  el  delito  de concusión, el cual, finalmente y luego de ser aprobado, llevó a  la  Sala  Penal  de la Corte a proferir sentencia condenatoria el 17 de marzo de  2009,  en  la  cual  se le impuso la pena, entre otras, de 64 meses de prisión,  determinación  que ejecutoriada fue enviada a los jueces de ejecución de penas  y medidas de seguridad.   

Frente a los demás delitos, por ser parte de  lo  preacordado,  se  convino  darle  aplicación  a  la figura del principio de  oportunidad  de  conformidad  con el numeral sexto de que trata el artículo 324  de  la Ley 906 de 2004, razón por la cual se procedió a la interrupción de la  acción   penal  autorizada  por  el  Fiscal  General  de  la  Nación  mediante  Resolución  1153  del  31  de  marzo  de  2009 y controlada su legalidad por un  Magistrado   del  Tribunal  Superior  de  Bogotá  el  14  de  abril  siguiente;  posteriormente,  se  dispuso  prórroga  del término mediante Resolución 0-118  del  27 de mayo de 2010; y por último, se produjo la resolución 0-01168 del 29  de  abril  de 2011, en la cual la señora Fiscal General de la Nación autorizó  la renuncia de la acción penal.   

Esta posición de la Fiscalía, fue sometida  al  correspondiente  control  en audiencia llevada a cabo el 17 de mayo de 2011,  presidida  por  un  Magistrado  del  Tribunal  Superior  de  Bogotá, en la cual  declaró  la  “…  legalidad  de  la renuncia a la  persecución  penal…”  en relación con los delitos  de  falsedad ideológica en documento público y fraude procesal en la modalidad  de  tentativa,  por  haberse  cumplido cabalmente con los compromisos pactados y  con  la  anuencia  de  la  víctima.     

Contra  esta  determinación,  adoptada  en  audiencia  preliminar,  tal  como  lo  certifica  por  el  Tribunal  Superior de  Bogotá,   no   se   interpuso   recurso  alguno,  razón  por  la  cual  cobró  ejecutoria.   

3.  La  Fiscalía  Delegada  ante  la Corte,  encargada  del caso, remite a esta Corporación copia de la correspondiente acta  de  legalización  “… para su conocimiento y fines  pertinentes…”.   

4.  En estas condiciones, dada la situación  que   se   ha   presentado   en   este   asunto,   la  Corte  debe  precisar  lo  siguiente:   

Luego de que un juez de control de garantías  imparte  legalidad  a  la  renuncia  de  la persecución penal, por virtud de la  aplicación  el  principio  de  oportunidad,  y  esta determinación adquiere la  firmeza  del  caso,  bien  por  la  no interposición de recursos o la decisión  favorable  de  los mismos en segunda instancia, de conformidad con el parágrafo  del  artículo  326 de la Ley 906 de 2004, modificado por el artículo 4° de la  Ley   1312  de  2009,  el  fiscal  está  en  la  obligación  de  solicitar  el  “archivo  definitivo”1   

.  

Esta  figura,  dentro  del  prurito técnico  utilizado  por la Ley 906 de 2004, solamente aparece citada como motivo para dar  por  terminada  la  actuación  judicial  a  consecuencia  de la aplicación del  principio  de  oportunidad  y  luego  de  que  sea  declarada la legalidad de la  renuncia a la persecución penal.   

Quiere  decir  lo  anterior,  acorde  con la  voluntad  del  legislador  plasmada en el citado artículo 326, que la solicitud  la  debe  hacer el fiscal al propio juez de control de garantías que conoce del  asunto  y  en  la  misma  audiencia  en  la  cual  se discute la legalidad de la  posición  del  ente  acusador,  como consecuencia jurídico procesal lógica al  hecho  de  declararse  la  presencia  de  una causal de extinción de la acción  penal,  pues,  se  sabe  que  la  aplicación  del principio de oportunidad esta  señalada como tal en el artículo 77 del C. de P.P.   

Ahora,  si  se  trata  de  una  causal  de  extinción,  el  artículo 78 de la misma obra, señala que ante la presencia de  la  situación  generadora  de la extinción de la acción penal, es deber de la  Fiscalía   General   de  la  Nación  manifestarla  al  juez  de  conocimiento,  demandando     de     éste     la    preclusión2.   

Sin  embargo,  la legalidad declarada por el  juez  de  control  de garantías en la aplicación del principio de oportunidad,  señalado  en  el artículo 327 del C. de P.P, y su consecuente orden de archivo  definitivo,  se  convierte  en una excepción a la obligación que por virtud de  la  presencia  de  la  causal de extinción de la acción penal deba acudirse al  juez  de  conocimiento  para  solicitar  preclusión de investigación. En otras  palabras,  la aplicación del principio de oportunidad por razón de la renuncia  a  la  persecución penal, es una causal de extinción de la acción penal, pero  su  trámite no sigue el procedimiento de las demás causales, sino que se torna  especial  y sui generis, pues  no  necesita llevarse preclusión ante el juez de conocimiento, en la medida que  para  terminar el trámite, basta que el juez de control de garantías ordene el  “archivo  definitivo”.   

Al  respecto,  la  Corte  Constitucional  en  sentencia  C-591  de  2005, al declarar la constitucionalidad de algunos apartes  de  los  artículos  78  (extinción  de  la  acción  penal), 80 (efectos de la  extinción) y 331 (preclusión de la investigación), precisó:   

“…  la decisión sobre la extinción de  la  acción  penal, con efectos de cosa juzgada, es de competencia exclusiva del  juez  de  conocimiento,  para  lo  cual el correspondiente fiscal solicitará la  preclusión.”   

“En efecto, en los casos de ocurrencia de  una  causal de extinción de la acción, le corresponde a la Fiscalía solicitar  al  juez  de  conocimiento  la  preclusión  de  la investigación, salvo    el    caso    de   la   aplicación   del   principio   de  oportunidad,   que  tiene  una  reglas  particulares  definidas    en   el   artículo   250   de   la   Constitución,   que  asignó  su  control  de  legalidad  al  juez  de  control  de  garantías  y  definió  para  el  efecto unas reglas  especiales  en  el  artículo  327  de  la  Ley  906  de  2004.”  (subraya  la  Sala)   

          Entonces,  quien  debe  ordenar  el archivo definitivo es el juez de  control  de  garantías  a  petición  de  la  fiscalía, o en su defecto, puede  declararse  de  oficio, pues no sólo se ha decidido renunciar a la persecución  penal, sino que se ha declarado la legalidad de tal acto.   

5. En el caso que ahora ocupa la atención de  la  Sala,  la Fiscalía no solicitó al juez de control de garantías el archivo  definitivo,  ni  así  fue  resuelto o decretado en la audiencia correspondiente  por  parte  del  Magistrado del Tribunal Superior de Bogotá, quien fungía como  juez      de      control      de     garantías3.   

A  pesar de ello, la Sala Penal de la Corte,  como  juez  de  conocimiento  y ante una situación procesal que debe definirse,  frente   a   diligencias  que  llegaron  a  su  competencia  por  razón  de  la  presentación  del escrito de acusación,  considera necesario,  dando  prevalencia  al  derecho  sustancial  (art.  228 C.N.), entrar a finiquitar este  proceso  ordenando  el   archivo   definitivo   sin  necesidad de  retrotraer  lo  actuado, pues   razones  de  economía   procesal,      ausencia     de    rompimiento   

estructural del debido proceso o afectación  de garantía alguna, lo permite.   

         Con  base  en  estas consideraciones, la Sala de Casación Penal de  la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

          1.  Declarar  la terminación del presente proceso adelantado contra  el   ex   Fiscal   JOSÉ   ALFREDO  JARAMILLO  MATIZ.  En   consecuencia,   archívese   definitivamente  el  presente proceso.   

2.  Contra  esta  determinación  no procede  recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                   JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ   

            

FERNANDO      ALBERTO      CASTRO  CABALLERO           SIGIFREDO    ESPINOSA    PEREZ             

ALFREDO           GOMEZ  QUINTERO        MARIA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS   

                                                                                                  

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                                 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Expone la norma:   

“Parágrafo. Durante el periodo de prueba  el  imputado  o  acusado  hasta  antes  de  la  audiencia deberá someterse a la  vigilancia  que  el  fiscal  determine  sin menoscabo de su dignidad. Vencido el  período  de  prueba  y verificado el cumplimiento de las condiciones, el fiscal  solicitará  el archivo definitivo de la actuación de acuerdo a lo reglamentado  en el artículo siguiente.”.   

2  “Trámite   de  la  extinción.  La  ocurrencia  del  hecho  generador  de  la  extinción  de la acción penal deberá ser manifestada por la Fiscalía General  de  la  Nación.  “La  Fiscalía  deberá solicitar al juez de conocimiento la  preclusión.”   

3 Eso  se desprende del acta correspondiente folio 99 cuaderno 2     

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