34470(30-06-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 34470  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

Aprobado   Acta   Nº  206.   

Bogotá, D.C., treinta de  junio de dos mil diez.   

VISTOS  

Decide  de  plano  la  Corte  el impedimento  conjunto  manifestado  por  los doctores Edgar Kurmen Gómez, Luz Angela Moncada  Suárez  y  José  Alberto Pabón Ordóñez, Magistrados de la Sala de Decisión  Penal  del  Tribunal Superior de Tunja, quienes invocan la causal 4° consignada  en  el  artículo  56  de la Ley 906 de 2004, para apartarse del conocimiento de  este asunto.   

HECHOS  

En  la sentencia de primera instancia fueron  narrados así:   

“El día 23 de abril de 2009, a eso de las  siete  de  la  noche,  el  señor MARTÍN SOLER CANO utilizando un arma de fuego  hace   un  disparo  cerca  al  lugar  donde  se  encontraba  Hernando  Francisco  Fernández  Moreno. Este le dijo que no le tenía miedo y que había visto armas  más  grandes, entonces el ofensor se devolvió disparándole en el pecho. Estos  hechos   tuvieron  ocurrencia  en  la  vereda  Zanja  Arriba  del  municipio  de  Chinavita, Boyacá”.   

    A consecuencia de las heridas,  agrega  la  Sala,  el señor Fernández Moreno falleció cuando era trasladado a  un centro asistencial.   

   

ACTUACIÓN PROCESAL  

          Capturado  MARTÍN SOLER CANO, se realizaron audiencias preliminares  de  legalización  de  captura,  formulación  de imputación por los delitos de  homicidio  preterintencional y tráfico, fabricación o porte de arma de fuego o  municiones,   e  imposición  de medida de aseguramiento en establecimiento  carcelario.   

El  14  de  mayo  de  2009,  la Fiscalía 27  Seccional  de  Garagoa,  radicó  ante  el  Juez Penal del Circuito de esa misma  ciudad,   petición   de  aprobación  de  preacuerdo  suscrito  entre  el  ente  instructor  y  el  imputado  y  su defensor, que versaba exclusivamente sobre la  pena  a  imponer  por  el  delito  de  homicidio preterintencional por el que se  allanó en la audiencia de formulación de imputación.   

   

El 29 de mayo de 2009 se surtió la audiencia  de  verificación  de  preacuerdo, diligencia en la cual el Juez de conocimiento  le  impartió  aprobación, así como a la aceptación de cargos por los delitos  de  homicidio  preterintencional  y  tráfico,  fabricación  o porte de arma de  fuego  o  municiones,  citando para audiencia de lectura de fallo el 30 de junio  de 2009.   

No obstante, en esa fecha, el Juez Penal del  Circuito  de  Garagoa,  decretó la nulidad de la actuación desde la diligencia  de  formulación  de  imputación,  por  errónea calificación jurídica de los  hechos,  pues  sostuvo  que  se  estaba  frente a un homicidio simple y no a uno  preterintencional.   

Contra   la  anterior  determinación,  la  Fiscalía  y  la  defensa  interpusieron recurso de reposición y subsidiario de  apelación.  Negado  el  primero, se concedió el segundo, motivo por el cual el  asunto  arribó  al Tribunal Superior de Tunja, donde la Sala de Decisión Penal  integrada  por los Magistrados Edgar Kurmen Gómez, Luz Angela Moncada Suárez y  José  Alberto  Pabón  Ordóñez, en audiencia de sustentación y decisión del  30  de  julio  de  2009,  confirmaron  la  providencia impugnada, disponiendo la  devolución de las diligencias al juzgado de origen.   

Nuevamente, el 19 de noviembre de 2009, ante  el  Juez Promiscuo Municipal de Chinavita, Boyacá, a instancias de la Fiscalía  se  realizaron  audiencias preliminares de legalización de captura, imputación  por  los delitos de homicidio agravado –artículo  104-7 del Código Penal- y tráfico, fabricación o porte  de   arma   de  fuego  o  municiones  –artículo  365  ibídem-  e  imposición  de medida de aseguramiento  intramural.   

El  1º  de  diciembre de 2009, la Fiscalía  radicó  ante el Juez Penal del Circuito de Garagoa, acta de preacuerdo suscrito  entre  la  Fiscalía  y  el  imputado  MARTÍN  SOLER CANO, en el que acepta los  cargos  formulados  por el delito de homicidio agravado y porte ilegal de armas,  así  como  la  imposición  de  una  de 416 meses de prisión, sobre la cual se  acordó una rebaja de un 50%, para un total de 208 meses.   

La  audiencia  de verificación se programó  para  el  10  de  febrero de 2010, fecha en la cual el Juez se declaró impedido  para  continuar  con  el  trámite  del  proceso,  apoyado  en  la causal 13 del  artículo   56,   por   haber  fungido  como  Juez  de  Control  de  Garantías.   

Admitido  el  impedimento por el Tribunal de  Tunja,  el  asunto pasó al Juzgado Penal del Circuito de Guateque, despacho que  en  audiencia  de  verificación  de preacuerdo realizada el 15 de marzo de 2010  aprobó  el  realizado  entre la Fiscalía y el acusado, fijándose el 4 de mayo  siguiente  para  proferir  el  fallo,  fecha  en  la cual se dictó la sentencia  condenatoria  en  la  que  impuso  a  MARTÍN SOLER CANO la pena de 208 meses de  prisión   como   autor  de  los  delitos  de  homicidio  agravado  y  tráfico,  fabricación o porte de arma de fuego o municiones.   

La sentencia de primera instancia fue apelada  por  el  defensor  y  concedido  el  recurso,  el  asunto  arribó nuevamente al  Tribunal  de  Tunja,  donde  la Sala de Decisión Penal integrada por los mismos  Magistrados  Edgar  Kurmen  Gómez,  Luz  Angela Moncada Suárez y José Alberto  Pabón  Ordóñez,  se  declara  impedida  para  conocer del caso, acorde con la  causal  que  consagra  el  numeral  4°  del  artículo  56  de  la  Ley  906 de  2004.   

Aducen  los  Magistrados  que respecto a los  hechos  juzgados  ya  emitieron  concepto  de  fondo,  al  desatar el recurso de  apelación  contra  la  providencia  del  30  de  junio de 2009 proferida por el  Juzgado  Penal  del  Circuito de Garagoa, puesto que del análisis de los hechos  imputados  se concluyó, sin duda, que se estaba frente a un delito de homicidio  doloso  simple, “en razón a que el proceso utilizó  un  arma  idónea para causar la muerte y la dirigió contra un lugar anatómico  de  la víctima idóneo, con miras a obtener el mismo resultado”, razón  por  la  cual  consideran que ya emitieron un claro concepto  sobre  la  tipificación  que  ha  debido imponerse al acusado, conforme con los  hechos  ocurridos,  por  lo que estiman afectada su objetividad e imparcialidad,  resultando  necesario,  en  consecuencia, que se les separe del conocimiento del  asunto.   

    

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

De acuerdo a lo establecido en los artículos  57  y  341  de  la  Ley  906  de  2004,  a  la  Sala  le asiste atribución para  pronunciarse  en relación con el impedimento propuesto dentro de una actuación  que  se  rige  por los lineamientos del sistema penal acusatorio, en tratándose  de  la  manifestación  que  hacen  los  integrantes  de  la  respectiva Sala de  Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior de Tunja,  para que se les separe  del conocimiento del asunto.   

Los  Magistrados  invocaron  como  causal de  impedimento  la  prevista  en  el  numeral 4º del artículo 56 de la ley 906 de  2004,   que   contempla  específicamente  el  hecho  de  haber  “manifestado    su    opinión   sobre   el   asunto   materia   del  proceso”.   

Conocida la índole de la participación que  anteriormente  tuvieron  los  Magistrados a quienes ahora corresponde desatar la  alzada  en  la  presente  actuación,  basta recordar que en casos similares, la  Corte  ha  dicho  que  tal  intervención  conlleva una fijación de postura que  compromete  cualquier  nueva  reclamación  sobre  el  mismo  tema del que ya se  ocuparon    con    la    magnitud    suficiente   como   para   comprometer   su  imparcialidad1,               porque:   

“Si  bien  es  cierto  que  en materia de  preacuerdos  y negociaciones la competencia del superior jerárquico es bastante  limitada,  pues  no  atañe  directamente  a  discusiones  probatorias  sobre la  participación  y  responsabilidad  de  los  acusados,  sino  en  general  a  la  legalidad  de los términos del acuerdo, a la dosificación de la pena imponible  y  a  los  mecanismos  sustitutivos  de  su  ejecución,  también lo es que los  funcionarios,  de  acuerdo  con  la  jurisprudencia  de la Sala, también están  llamados  a  controlar  la legalidad de los delitos y de las penas, así como la  tipicidad     de    los    delitos    perpetrados2”.   

En el presente evento, en la decisión del 30  de  julio de 2009, a través de la cual se confirmó la nulidad de la actuación  decretada  por  el  Juzgado  Penal  del Circuito de Garagoa, los Magistrados que  ahora  se  declaran  impedidos,  se  pronunciaron  sobre  la conducta posible de  imputar  al  aquí  procesado  de  acuerdo  con los hechos investigados, la que,  dijeron,  se  adecuaba  estrictamente  a  un  delito de homicidio doloso simple,  punto  que  seguramente  será objeto de análisis al desatar la impugnación de  la  sentencia que condenó a MARTÍN SOLER CANO por un delito más grave, por lo  que  evidentemente  se encuentra afectada la imparcialidad del juez colegiado en  tal aspecto central del juzgamiento.   

Por  tal razón, la Corte declarará fundado  el  impedimento  expresado  por  los  doctores  Edgar  Kurmen Gómez, Luz Angela  Moncada  Suárez  y  José Alberto Pabón Ordóñez, con fundamento en la causal  prevista en el numeral 4º del artículo 56 de la ley 906 de 2004.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

DECLARAR FUNDADO el  impedimento  conjunto  que  en  razón  del  presente asunto han manifestado los  Magistrados  del  Tribunal  Superior de Tunja, doctores Edgar Kurmen Gómez, Luz  Angela   Moncada   Suárez   y  José  Alberto  Pabón  Ordóñez,  dispensándolos   de  resolver  la  apelación  incoada  contra  la  sentencia    fechada    el    4   de  mayo  del  presente año.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen.   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSE       LEONIDAS       BUSTOS  MARTINEZ              SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                          AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN     

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                           YESID RAMIREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                          JAVIER ZAPATA  ORTÍZ                            

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Ver,  entre otros, auto del 30 de abril de 2008, radicado No. 29.530   

2 Cf.  sentencia de 19 de octubre de 2006, radicación 25724.     

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