33504(14-04-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 33504  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                               Dr.    SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ   

                            Aprobado Acta No. 114.   

          Bogotá, D.C., catorce de abril de dos mil diez.   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  la demanda de revisión instaurada a  nombre  del  condenado  VÍCTOR  MANUEL RODRÍGUEZ SANABRIA, contra la sentencia  proferida  por  el  Juzgado  Once  Penal  del  Circuito  de Bucaramanga el 11 de  septiembre  de 1996, confirmada en segunda instancia por el Tribunal Superior de  la  misma ciudad el 19 de diciembre del mismo año, por cuyo medio el demandante  quedó  condenado a la pena principal de cuarenta (40) años y tres (3) meses de  prisión,  y a la accesoria de inhabilitación de derechos y funciones públicas  por  el  término  de 10 años, al hallarlo penalmente responsable, a título de  coautor, del delito de homicidio agravado.   

ANTECEDENTES DEL CASO  

          La  síntesis  que  de  los  hechos  hizo  el  juzgador  de  segunda  instancia, es del siguiente tenor:   

         

“Era la una de la  tarde  del domingo 6 de agosto de 1995 y Pedro Nel Mora Londoño, constructor de  profesión,  se  hallaba  durmiendo  en  el  sofá  de la sala de la casa de sus  progenitores,  distinguida  con  el  número 86 del Barrio José Antonio Galán,  ubicado en zona periférica del municipio de Girón.   

“Hasta  allí  arribaron  e  ingresaron los consanguíneos VÍCTOR MANUEL RODRÍGUEZ SANABRIA Y  JOSÉ  NELSON RODRÍGUEZ SANABRIA, como WILSON VILLAMIZAR MORENO, acometiéndolo  el  primero  a  cuchillo. El perito médico ratificó que con arma cortopunzante  que  penetró  al tórax y afectó el pulmón izquierdo, se produjo la muerte de  Mora  Londoño,  quien  en  la  mañana le había reclamado a Víctor Manuel por  ultrajes  a un sobrino suyo, incidente en el que resultaron lesionados. Después  de  consumir  bebidas  alcohólicas  Víctor Manuel solicitó a su hermano José  Nelson  y  al  amigo  Wilson,  ese  día  que  lo acompañaran al sitio donde se  hallaba  Mora  Londoño,  con  el  resultado conocido. La encuesta identificó a  VÍCTOR  MANUEL RODRÍGUEZ SANABRIA como el autor de la mortal herida y quien es  contumaz      hasta     la     fecha”.         

         Por  tales  hechos,  al ahora demandante en revisión VÍCTOR MANUEL  RODRÍGUEZ  SANABRIA, se le llamó acusó en resolución del 5 de enero de 1996,  como  coautor  del  delito de  homicidio agravado por la causal del numeral  7º  del artículo 324 del decreto 100 de 1980, reformado por el artículo 30 de  la Ley 40 de 1993.   

          Agotado  el  juicio,  mediante fallo del 11 de septiembre de 1996 se  le  declaró  penalmente  responsable  de  dicha conducta, imponiéndole la pena  arriba  especificada,  según  sentencia  proferida  por  el Juez Once Penal del  Circuito  de  Bucaramanga,  fallo que impugnado, fue objeto de confirmación por  la   Sala   de   Decisión   Penal   del   Tribunal   Superior   de   la   misma  ciudad.   

          Contra  el  fallo  de  primera  instancia,  el  defensor especial de  RODRÍGUEZ  SANABRIA presentó demanda de revisión ante el Tribunal Superior de  Bucaramanga,  omitiendo mencionar que esa colegiatura había conocido en segunda  instancia  del  fallo,  omisión  que llevó al Despacho respectivo a admitir la  demanda,  llevando  el  trámite hasta los alegatos finales, razón por la cual,  advertido  el  error, en auto del 6 de octubre de 2009 se declaró la nulidad de  todo  el  trámite  surtido  en  esa  instancia  y se dispuso la remisión de la  demanda  a  esta  Corporación,  por  competencia,  decisión  contra la cual el  demandante  interpuso  recurso  de reposición, que fue resuelto adversamente en  auto  del 23 de noviembre de 2009, arribando las diligencias a esta Corporación  el pasado 3 de febrero del año en curso.   

LA DEMANDA  

         

         La  acción  de revisión se promueve al amparo de la causal 6a. del  “artículo   192   del  Código    de   Procedimiento   Civil”,  a  saber,  bajo  la  consideración  de  que  el  fallo objeto de  pedimento  de  revisión  se  fundamentó,  en todo o en parte, en prueba falsa,  cuyo sustento se resume en las siguientes argumentaciones:   

          Recuerda,  en  primer  lugar,  que  para  atribuir  la circunstancia  agravante  del  homicidio,  el  fallador  se  fundamentó en el testimonio de la  señora         Rosalba         “Chabarro”  Cruz,  quien  afirmó  que  en  la  fecha  de  los acontecimientos se encontraba  sentada      en     su     casa     cuando     observó     que     “un señor gordo metió un cuchillo en  la   tierra,   y  lo  sacó  otra  vez”.   No   obstante,   se   sabe  por  los  testimonios  de  quienes  presenciaron  los  hechos,  que  la mencionada señora  reside  a cuadra y media de donde ocurrieron los hechos, y que además usa gafas  y  “cuando se le irritaban  los    ojos    no   podía   ver   a   dos   metros   de   distancia”.     

         

          Por  ello,  considera  que  la  prueba  de  cargo  en  contra  de su  representado    constituyó    un    “infundió     peligroso”  que  indujo  en  error  al  fallador para imputar la agravante del  homicidio,  cuando  se  trató  de  una  conducta  simple.  Insiste en que a una  distancia  de  150  metros  y  con  problemas  de  visión, era imposible que la  testigo  acertara  en  los  detalles  y  circunstancias de un hecho que desde el  principio   se   tornó   confuso   por  la  muchedumbre  que  se  aproximó  al  lugar.   

              Pide,   en   consecuencia,  que  al  revisar  la  sentencia  demandada,  se  redosifique  la  pena  para  el  delito de homicidio simple y se  conceda   al   condenado   RODRÍGUEZ  SANABRIA  el  subrogado  de  la  libertad  condicional,  por  carecer  de  antecedentes penales y haber observado excelente  conducta  con  posterioridad  al  hecho que se le atribuye. Además, pide que se  considere  que  no sólo es padre cabeza de familia, sino que también ve por su  señora madre mayor de 65 años.   

          Como  anexos,  aporta  declaraciones  extra  juicio rendidas por los  señores  Ciro  Alonso Jurado Ramírez y José Nelson Quintero Anaya, quienes en  términos  generales afirman que la riña en la cual resultó herido mortalmente  el  señor  Pedro  Nel,  tuvo  ocurrencia  en la calle y no dentro de la casa de  habitación, como lo declaró la testigo de cargo.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          De  manera reiterada ha venido sosteniendo esta Sala de la Corte que  por  constituir  la  acción de revisión un ataque contra la solidez de la cosa  juzgada,  no  sólo  debe  someterse  a  las  taxativas  causales  que  para  su  prosperidad  indica el artículo 220 del Código de Procedimiento Penal (Ley 600  de  2000),  sino  que  además  requiere  del aporte de medios de prueba serios,  procedentes,  idóneos  y  con  suficiente grado de credibilidad y trascendencia  para    conducir    a    la    rectifi­ca­ción  del  error  que  se  le  adjudica  a  la  providencia  atacada,  superando en ella la  injusticia  que el actor le adjudica.   

         

          En  el  caso  presente,  el actor invoca, equivocadamente, la causal  del  “numeral  sexto (6)  del  artículo  192  del  Código  de Procedimiento Civil colombiano”, cuyo supuesto fáctico corresponde a  la  causal  5ª  del  artículo  220 de la Ley 600 de 2000 (6ª de la Ley 906 de  2004),  relativa  a  la  demostración  de  que el fallo objeto del pedimento de  revisión se fundamentó en prueba falsa.   

          No  obstante,  pasando  por  alto  el error señalado, al cotejar la  demanda,  de entrada se evidencia que ni siquiera el supuesto fáctico planteado  por  el  accionante  se ajusta a la causal invocada, y menos se aporta la prueba  que  declare  la  existencia  de una prueba falsa en que se haya fundamentado la  condena.   

En  efecto,  frente  a  la  causal  5ª  del  artículo  220,  la  Sala ha dicho que el demandante tiene la carga de presentar  un  discurso  jurídico y coherente tendiente a la demostración de que el fallo  cuya  rescisión  se  pretende  se  finca  en  prueba  falsa,  lo cual se logra,  ineludiblemente,  acompañando con el correspondiente libelo copia auténtica de  la  sentencia  en  firme  donde  se  hubiese  declarado tal circunstancia, valga  decir,  que  la  prueba  que  sirvió  de soporte para la condena pertinente era  falsa,  de  manera  que  se  genere  un grado significativo de persuasión en el  sentido  de que si se prescinde de esa prueba declarada jurídicamente falsa, la  condena no subsistiría.   

Las  alegaciones que el demandante trae para  que  se  descarte credibilidad a la testigo de cargo, resultan inapropiadas para  sustentar  la  causal  que  se  alega,  pues  no  es a expensas de cuestionar el  soporte  probatorio sobre el cual se afinca la sentencia demandada como se puede  quebrar  su  intangibilidad  por  esa  vía, sino con la demostración de que la  misma  se  fundamentó  en  prueba falsa, para lo cual es necesario el aporte de  esa evidencia.   

          Reitera  la  Sala que la razón de ser de la acción de revisión es  la  de  subsanar  los defectos materiales de aquellas providencias que ponen fin  al  proceso  penal  tanto  en  la  instrucción como en el juicio, proferidas en  contravía  de  una  recta  administración  de justicia, atendiendo al interés  general  de  la verdad y de la justicia como forma de garantizar una convivencia  pacífica  y un orden justo para el conglomerado social. Pero no es un mecanismo  para  revisar  la  legalidad  de  la  sentencia  como  sucede  con el recurso de  casación,    sino    la    justicia    en  su dimensión positiva, para evitar que se condene a inocentes o  se absuelva a los responsables.   

          Bastan   las  anteriores  razones,  para  inadmitir  la  demanda  de  revisión   invocada   a   nombre   del   condenado  VÍCTOR  MANUEL  RODRÍGUEZ  SANABRIA.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

Inadmitir   la  demanda   de   revisión  presentada  a  nombre  del  condenado  VÍCTOR  MANUEL  RODRÍGUEZ    SANABRIA,   por   las   razones   consignadas   en   la   anterior  motivación.   

          Contra      esta     decisión     procede     el     recurso     de  reposición.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Comisión de servicio  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                   SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                       AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                 YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA           JAVIER   DE   JESÚS  ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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