33442(10-02-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 33442  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado acta N° 038.  

Bogotá,  D. C., diez (10) de febrero de dos  mil diez (2010).   

VISTOS  

          Decide  la Sala lo relacionado con el impedimento manifestado por el  Juez  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de Santa Marta, doctor Flavio  Alberto  Rojas  Corro,  para  conocer  del  proceso  seguido contra ADRIÁN    RAFAEL    MUÑOZ    MUÑOZ   y  CARLOS     ALFREDO    SANDOVAL    VILLA,  acusados  de  los  delitos de concierto para delinquir agravado y  extorsión agravada.   

ANTECEDENTES   

Tras adelantar la investigación de rigor, la  Fiscalía  Segunda  Especializada  de  Santa  Marta  calificó  el  mérito  del  sumario,    profiriendo    resolución   de   acusación   contra   ADRIÁN    RAFAEL    MUÑOZ    MUÑOZ   y  CARLOS     ALFREDO    SANDOVAL    VILLA,  por los delitos de concierto para delinquir agravado y extorsión  agravada,  según  decisión  del  22 de abril de 2009, que fuera confirmada por  vía  de  apelación  por  la Fiscalía Delegada ante el Tribunal Superior de la  mencionada ciudad con providencia del 17 de julio siguiente.   

El   trámite   de  la  etapa  del  juicio  correspondió  al Juzgado Penal del Circuito Especializado de Santa Marta, quien  luego  de  avocar  el  conocimiento  del  proceso  fijó fecha para la audiencia  preparatoria,  durante  cuya  celebración  optó  por  declararse  impedido con  fundamento  en  la  causal  5º  contemplada en el artículo 99 de la Ley 600 de  2000,  considerando que a raíz de un memorial presentado por el apoderado de la  parte  civil,  doctor  Atenógenes Manuel Pertuz Polo, en donde su signatario se  refiere  a  él  en términos descomedidos y desobligantes, le surgió un fuerte  sentimiento  de  enemistad  grave  hacia  dicho  sujeto procesal, a quien apenas  conoció en forma personal el día de la audiencia preparatoria.   

El  citado  funcionario  ordenó  entonces  remitir  la actuación a su homólogo de Barranquilla, quien en decisión del 21  de  enero de 2010 declaró infundado el impedimento. Apoyó su determinación en  precedentes  jurisprudenciales acorde con los cuales la enemistad debe tener una  dinámica   de   reciprocidad  evidente,  concluyendo  que  las  manifestaciones  esbozadas   por   el  Juez  de  Santa  Marta  son  insuficientes  para  entender  configurada la causal de inhibición invocada.   

Ordenó,  por tanto, remitir la actuación a  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia, a efectos de  decidir lo pertinente.   

          Es  de  anotar  que estando la presente actuación al Despacho de la  Magistrada  Ponente  se recibió memorial presentado por el defensor del acusado  SANDOVAL  VILLA,  en el cual  menciona  la  existencia  en múltiples irregularices cometidas a lo largo de la  instrucción, constitutivas de transgresión al debido proceso.   

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

         

Sea  lo primero destacar el acierto del Juez  Especializado  de Barranquilla cuando remitió la actuación a esta Corporación  con  el  fin  de  zanjar  la  controversia  que  se  ha  presentado  en torno al  impedimento manifestado por el Juez Especializado de Santa Marta.   

Lo anterior, porque aunque el inciso segundo  del  artículo  101  de la Ley 600 de 2000 señala que cuando el juez a quien se  remitió  el  proceso  no  acepta  los  argumentos  de  su homólogo corresponde  decidir  la  discusión  al superior funcional de quien se declaró impedido, la  jurisprudencia  decantada  de  la  Sala  tiene  precisado  que si los dos jueces  pertenecen  a  distinto Circuito o Distrito, la atribución para resolver es del  resorte  del  superior  común de ambos, pues solamente la determinación que se  pronuncie   al   respecto   tiene   la   capacidad   de  vincularlos1   

.  

En el presente evento, el superior funcional  de  los  jueces  especializados  de  Santa  Marta  y  Barranquilla es la Sala de  Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia, luego es a esta Corporación a  la  que  corresponde  decidir  definitivamente lo relacionado con el impedimento  manifestado por el primero de esos funcionarios.   

El  doctor  Flavio  Alberto  Rojas  Corro se  declara  inhibido  para seguir tramitando el proceso seguido contra ADRIÁN   MUÑOZ   MUÑOZ  y  CARLOS   ALFREDO   SANDOVAL   VILLA,  por  considerar  que  profesa  una  enemistad  grave  al apoderado de la parte civil,  surgida  de los términos soeces y desobligantes utilizados contra él en uno de  sus memoriales.   

La causal de impedimento invocada por el Juez  Especializado  de  Santa  Marta  encuentra  aplicabilidad cuando la enemistad es  recíproca  o, al menos, provenga del  juez hacia el sujeto procesal y no a  la  inversa.  Además,  como  característica  se  exige que sea “grave”,   lo  cual  “implica  que  no  es  cualquier  antipatía  o  prevención  la  que  configura  el  motivo,  sino  que  debe  tener  una entidad tal que genere en el  funcionario  judicial  una  obnubilación que lo lleve a perder la imparcialidad  necesaria     para    decidir    correctamente”2.   

          En  el  caso examinado, no advierte la Sala el cumplimiento de tales  condiciones,  porque  la  sola  presentación  de  un  memorial  con expresiones  descomedidas  no  reviste  la  capacidad  de  generar  una enemistad grave en un  funcionario     que     ni     siquiera     conoce     personalmente     a    su  signatario.      

          Como  ya  ha tenido oportunidad de expresarlo la Sala, la difícil y  noble  misión  de  juzgador exige elevadas condiciones humanadas que permiten a  quien  las  posee  mantener  su  imparcialidad,  rectitud  y ánimo sosegado, no  obstante  las múltiples contingencias que suelen presentarse cuando de resolver  conflictos     de     intereses     se     trata3.   

          En  ese  sentido,  es preciso recodar que la ley dota al funcionario  de  herramientas eficaces para salirle al paso a actitudes como la del apoderado  de  la parte civil, a saber: adelantar el procedimiento correccional previsto en  el  artículo  144  de  la  Ley  600  de  2000  por  incurrir  en comportamiento  irrespetuoso  (numeral 5º) o, incluso, compulsar copias a la Sala Disciplinaria  del  Consejo  Seccional de la Judicatura para la investigación disciplinaria de  rigor,  sin que, por ende, el legislador haya erigido como causal de impedimento  la sola manifestación irrespetuosa de un sujeto procesal.   

          Sin  duda,  autorizar  por  esa  única  razón  su  separación del  proceso,  es  conferir patente de corzo a los sujetos procesales para lograr ese  cometido   cada   vez  que  no  están  conformes  con  las  decisiones  de  los  funcionarios  judiciales  o  cuando  simplemente  los consideran “incómodos”  frente a la consecución de  sus pretensiones.   

          En  consecuencia, se declarará infundado el impedimento manifestado  por el Juez Penal del Circuito Especializado de Santa Marta.   

          Al  margen  de  lo  anterior,  encuentra  la  Sala  que  también en  desarrollo  de  la audiencia preparatoria el mencionado funcionario rechazó una  solicitud  del  mismo  apoderado  de la parte civil, en el sentido de declararse  impedido  por  haber  conocido  del control de legalidad promovido en su momento  contra  la medida de aseguramiento impuesta a los procesados. Al respecto, ha de  precisarse  que no se hará pronunciamiento alguno sobre ese tema, por cuanto se  trató  apenas  de  una  “invitación”  a  separarse  del  proceso, figura que, como lo tiene precisado la  Corte,  no  está  contemplada  en  el  ordenamiento  procesal penal4.   

          Finalmente,  se hace saber a la defensa que las irregularidades que,  según  menciona,  se  cometieron  en  la etapa instructiva, constituye tema que  escapa  a la competencia propia del presente trámite, debiendo ser ventilado en  el curso de la audiencia preparatoria.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          1.-   DECLARAR  infundado  el  impedimento  manifestado  por  el  Juez Único Penal del Circuito  Especializado  de  Santa  Marta,  doctor  Flavio Alberto Rojas Corro para seguir  conociendo  del  proceso  seguido contra ADRIÁN RAFAEL  MUÑOZ   MUÑOZ   y  CARLOS  ALFREDO SANDOVAL VILLA.   

          2.-  REMITIR  la  actuación al mencionado despacho judicial, para lo de su cargo.   

          3.  EXPEDIR copia  de   la   presente   decisión   con  destino  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado de Barranquilla, para su conocimiento.   

Contra esta determinación no procede recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ             SIGIFREDO      ESPINOSA  PÉREZ             

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                        AUGUSTO               J.               IBÁÑEZ              GUZMÁN                            

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                       

JULIO  ENRIQUE   SOCHA   SALAMANCA                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

               Secretaria     

1 Cfr.  Auto  del 28 de noviembre de 2007, radicación 28741. En el mismo sentido, autos  del  30  de  noviembre  de  2006,  radicación  26485,  del  9  de mayo de 2006,  radicación   25328   y  del  2  de  junio  de  2004,  radicación  rad.  22406.   

2 Auto  de  12  de  octubre  de 2000,  radicación 17735. En el mismo sentido, auto  del 28 de mayo de 2008, radicación 29738.   

3 Cfr.  Auto del 24 de octubre de 2995. M. P. CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR.   

4 Cfr.  Auto del 6 de noviembre de 1992, radicación 7948.     

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