31881(16-06-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 31881  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:   

       ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO   

                                      Aprobado Acta N° 187.   

Bogotá D.C., junio dieciséis (16) de dos mil  diez (2010).   

VISTOS:  

Procede  la  Sala  a  rendir  concepto  en  relación  con  el  pedido  de  extradición de Jensy Miranda Dávila, ciudadano  colombiano,  Lizardo  Reyes  Maldonado  Calderón,  ciudadano venezolano, Carlos  Enrique  Sarmiento  Suz y Edwin Javier Marval Rodríguez, los  dos últimos  de  quienes se informó que cuentan con identificación venezolana y colombiana,  según solicitud formulada por el Gobierno de España.   

ANTECEDENTES:  

1.  El  Gobierno  Español,  invocando el Convenio de Extradición con Colombia del 23 de julio de  1892,  solicitó con Nota Verbal 86 del 20 de febrero de 2009 la extradición de  las  personas  señaladas, contra quienes el Juzgado Central de Instrucción No.  5  de  la  Audiencia  Nacional  de  Madrid,  adelanta el sumario radicado con el  número  24/2007-PA,  dentro del cual se profirió el 9 de junio de 2008 auto de  prisión  provisional   “por  presunto delito contra la salud publica, en  su modalidad de tráfico ilegal de drogas”.   

2. En esa decisión  judicial,  allegada  con  la  solicitud  de  extradición,  se decretó la orden  internacional  de  búsqueda  y  captura de Jensy Miranda Dávila, Lizardo Reyes  Maldonado  Calderón,  Carlos  Enrique  Sarmiento  Suz  y de Edwin Javier Marval  Rodríguez,   entre   otros,  al  constar  en  la  causa  la  existencia  de  un  delito:   

“Primero.-  En  el  marco  del  presente  procedimiento,  en  fecha  12  de abril de 2007, a las 24:00 horas, se procedió  por  miembros de la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera, al abordaje de un  barco  enviado  por  una organización en las coordenadas 9º 52´N 25º 08´ W,  de  nombre  “Alexandra”  y  bandera  venezolana,  el  cual fue trasladado al  puerto  de  Las  Palmas  de Gran Canaria. En el interior de esta embarcación se  ocupa   e   interviene   un   alijo   de   QUINIENTOS   KILOGRAMOS  DE  COCAÍNA  (500).   

Segundo.-  De las investigaciones llevadas a  cabo  en  las  diligencias  previas 349/2006 del Juzgado Central de Instrucción  número  Uno  de  los  de la Auditoría Nacional, y parte de las cuales han sido  inhibidas  a este órgano judicial, habiéndose aceptado por resolucion del día  de  la  fecha la competencia de las mismas, se ha podido comprobar la existencia  de  indicios  racionales  de  que  Carlos  Enrique  Sarmiento Suz, Gensi Miranda  Dávila  (a)  Ernesto, Edwin Miranda Marjal Rodríguez y Lizardo Reyes Maldonado  Calderón,  forman  parte importante de la organización, presuntamente dedicada  al   tráfico  de  estupefacientes  en  grandes  cantidades,  que  organizó  la  operación  de  entrega mediante el barco  “Alexander” a que se refiere  el antecedente de hecho anterior. ”   

3. El 6 de abril de  2009  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió  las  diligencias  al  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  advirtiendo  que  conforme a nuestra  legislación  procesal  penal  interna el Convenio aplicable al presente caso es  la  Convención  de  Extradición  de  Reos  vigente  entre  los  dos Gobiernos,  suscrita  el  23  de  julio de 1892 y aprobada por Ley 35 de 1892 y el Protocolo  Modificativo  del  Convenio  de  Extradición  hecho en Madrid el 16 de marzo de  1999 y aprobada por la Ley 876 del 2 de enero de 2004.   

4. El 16 de abril de  siguiente,  en  cumplimiento  de  la  orden de captura con fines de extradición  emitida  por el Fiscal General de la Nación a través de la resolución de 8 de  abril  del  mismo  año,  el Departamento Administrativo de Seguridad capturó a  Jensy  Miranda Dávila, identificado con la C. de C. No. 98.498.837 de Tarapacá  (Amazonas).   

En  esta  misma  determinación  el  Fiscal  General  de  la  Nación dispuso la captura de Lizardo Reyes Maldonado Calderón  ciudadano  venezolano,  y  se  abstuvo  de decretar la captura de Carlos Enrique  Sarmiento  Suz  y de Edwin Javier Marval Rodríguez, hasta tanto las autoridades  competentes  de  España informaran los motivos por los cuales se estima que las  mencionadas  personas corresponden a quienes se identifican en Colombia bajo los  nombres  de  Carlos Enrique Sarmiento Díaz y Meyer  Alirio Escobar Orozco.   

         

5. El 12 de mayo de  2009  el  Viceministro  de  Justicia y del Derecho remitió las diligencias a la  Corte  y  el 27 del mismo mes y año se dio inició al trámite. Miranda Dávila  designó  abogado  de confianza y a Marval Rodríguez, Sarmiento Suz y Maldonado  Calderón  les  fue  designado  defensor  de  oficio. El 8 de julio siguiente se  ordenó  correr  traslado por el término de 10 días para solicitar pruebas. La  defensa  de  Miranda  Dávila  solicitó  la  práctica  de  diferentes pruebas,  petición  que  le  fuera  negada  el  4  de noviembre del año en cuestión. El  Ministerio  Público  y  la  defensa  de  oficio  de los otros solicitados no se  pronunciaron.  En  ese  momento la Corte estimó pertinente ordenar la práctica  de  probanzas  tendientes a determinar la plena identidad de Marval Rodríguez y  de  Sarmiento Suz.   

6.  Una  vez  el  expediente  en  secretaría  para  los  fines previstos en el inciso último del  artículo  500 de la Ley 906 de 2004, el Ministerio Público y la defensa de los  solicitados presentaron alegatos previos al concepto.   

MINISTERIO PÚBLICO.  

La  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación  Penal estimó acreditados los requisitos necesarios para que la Corte  emita  concepto favorable a la solicitud de extradición elevada por el Gobierno  de  España,  frente a Jensy Miranda Dávila y Lizardo Reyes Maldonado Calderón  en  consideración  a  que  se  satisfacen  los  presupuestos  contenidos  en la  Convención  de  Extradición  de Reos entre Colombia y el Reino de España, que  es  la  aplicable en el presente caso, y respecto a Carlos Enrique Sarmiento Suz  o  Carlos  Enrique  Sarmiento  Díaz  y  Edwin  Javier Marval Rodríguez o Meyer  Alirio  Escobar Orozco considera desfavorable la solicitud de extradición al no  estar determinada plenamente su identidad.    

Los documentos que se aportaron como soporte  de  la  petición se encuentran debidamente autenticados y fueron remitidos vía  diplomática  a  través  de las Notas Verbales 86 y 161  del 20 de febrero  y   3  de  abril  de 2009 de la Embajada de España con sede en Colombia; y  como  tal  está  plenamente  acreditada  la  identidad  de  Miranda  Dávila  y  Maldonado  Calderón;  el auto de procesamiento del 9 de junio de 2008 satisface  la   segunda   exigencia   de  la  disposición  del  Tratado  antes  mencionado  cumpliéndose  así  con el principio de doble incriminación. En el caso de los  solicitados,  se  refiere  a  personas  perseguidas  en  atención a la orden de  búsqueda  y  detención  internacional,  emitida en el auto de procesamiento en  mención,  por  el  presunto  delito contra la salud pública en la modalidad de  tráfico ilegal de drogas.   

La solicitud de extradición se efectúa por  delitos  contra  la seguridad colectiva, y contra la salud pública, tipificados  en  el  país  ibérico  en  los  artículos 368, 369 y 370 del Título XVII del  Capitulo  III  del  Código  Penal,  aprobado  por  la  Ley  Orgánica del 23 de  noviembre de 1995, en vigencia desde el 25 de mayo de 1996.   

Así,  al hallar tipificados los punibles en  España  y en Colombia encuentra cumplido el principio en estudio establecido en  la Convención.   

Sostiene  que  en el evento de conceptuar de  manera  favorable a la extradición de Miranda Dávila y Lizardo Reyes Maldonado  Calderón,   se  exhorte  al  Gobierno  Nacional  para  que  advierta  al  país  reclamante  sobre  el  reconocimiento  de  los derechos y garantías propias del  ciudadano  colombiano,  a  que  no sea sometido a juicio por delitos diversos de  aquéllos  que  fundaron  el  requerimiento,  ni  a  tratos crueles, inhumanos o  degradantes,  ni  a desaparición forzada, tortura, penas de destierro, prisión  perpetua o confiscación, ni a la pena de muerte.   

LA DEFENSA.  

1. De Miranda Dávila no encuentra objeción  alguna  respecto  a  la  validez  formal  de  la  documentación presentada como  soporte a la solicitud de extradición.   

Considera  que  el  requisito  de  la  plena  identidad  de  su  representado  no  se cumple. En su criterio no se halla   cabalmente  demostrado  que la persona solicitada por las autoridades judiciales  de  España  sea la misma cuya entrega requiere el Gobierno de ese mismo Estado.   

Fundamenta  su  postura  en  la  falta  de  identidad  acerca  de los datos del requerido, quien en las decisiones allegadas  se   nombra  como  “GENSI”,  “HENSI”  o  “YENSI”,  siendo  necesario  despejar  cualquier  duda  y  determinar  la  plena  identidad  del  solicitado,  situación  que  no  se da a la fecha y que le lleva a peticionar la emisión de  concepto  desfavorable  en  lo  que  atañe  a  la  solicitud de extradición de  Miranda Dávila.    

2. La defensa de Marval Rodríguez, Sarmiento  Suz   y   Maldonado   Calderón,   encuentra   objeción   con   respecto  a  la  identificación  de  las  personas  solicitadas,  pues aparecen distinguidos con  nombres  e  identificaciones colombianas y venezolanas, imprecisiones que pueden  llevar  a  que  se  emita  concepto  favorable  de  una persona diferente que no  corresponda a la realmente solicitada.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.   Cuestión Previa   

De  acuerdo  con  el concepto rendido por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores mediante oficio OAJ.E. 662 del 6 de abril  de 2009, el   

“Convenio aplicable al presente caso es la  Convención  de  Extradición  de Reos vigente entre los dos Gobiernos, suscrita  el  23  de  julio  de  1892  y  aprobada  por  la  Ley 35 de 1892 y el Protocolo  Modificativo  del   Convenio de Extradición hecho en Madrid  el 16 de  marzo de 1999 y aprobada por la Ley 876 del 2 de enero de 2004”.   

2.                De  la  Documentación Necesaria:   

2.1    La  República  de  Colombia  y  el  Reino  de  España  acordaron  sobre este punto  específico  la  cláusula  consagrada  en  el  artículo VIII en los siguientes  términos:   

“La   demanda   de   extradición  será  presentada   por   la   vía   diplomática   y   apoyada   en   los  documentos  siguientes:   

“1°. Si se trata de un criminal condenado  y evadido, se presentará copia autorizada de la sentencia.   

2°. Cuando se refiera a un individuo acusado  ó  perseguido,  se  requerirá  copia  autorizada del mandamiento de prisión o  auto  de proceder expedido contra él, ó de cualquiera otro documento que tenga  la  misma fuerza que dicho auto y precise igualmente los hechos denunciados y la  disposición que les sea aplicable.   

“3°.  Las  señas  personales  del  reo o  encausado,    hasta   donde   sea   posible,   para   facilitar   su   busca   y  arresto”.   

2.2    Los  requeridos   en   extradición   se  encuentran  vinculados   en  el  país  requirente   a  un  proceso  penal  por  un  delito  contra  la  salud  pública  (artículos  368, 369 y 370 del Código Penal español) dentro del que se les ha  decretado  el  9  de junio de 2008 “auto de prisión provisional” (folio 44,  carpeta   anexa),   por   el   Juzgado   Central   de   Instrucción  No.  5  de  Madrid.   

Dada   la   situación   procesal  de  los  solicitados  en  extradición,  resultan  exigibles  únicamente  los documentos  mencionados  en  los  numerales  2°  y 3° del artículo VIII de la Convención  aplicable  y  que fueron remitidos por la vía diplomática a través de la Nota  Verbal 3086 del 20 de febrero de 2009.   

2.3    El  requisito  de  auto  de  procesamiento  está  suficientemente acreditado con la  documentación  remitida por la Embajada de España. La Delegación Diplomática  ha  enviado  copia  auténtica del sumario “24/2007-PA ante el Juzgado Central  de  Instrucción No. 5 de Madrid, que dictó orden de búsqueda internacional”  (folios 44 y 51, carpeta anexa).   

2.4  Se  cumple la  exigencia  de  que  el  mandamiento de prisión o el auto de proceder “precise  igualmente  los  hechos  denunciados”  como  quiera  que las piezas procesales  señaladas contienen la siguiente descripción:    

“Primero.-  En  el  marco  del  presente  procedimiento,  en  fecha  12  de abril de 2007, a las 24:00 horas, se procedió  por  miembros de la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera, al abordaje de un  barco  enviado  por una organización en las coordenadas 9º 52´ N 25º 08´ W,  de  nombre  “ALEXANDRA”  y  bandera  venezolana,  el  cual fue trasladado al  puerto  de  Las  Palmas  de Gran Canaria. En el interior de esta embarcación se  ocupa   e   interviene   un   alijo   de   QUINIENTOS   KILOGRAMOS  DE  COCAÍNA  (500).   

Segundo.-  De las investigaciones llevadas a  cabo  en  las  Diligencias  previas 349/2006 del Juzgado Central de Instrucción  número  Uno  de  los  de la Auditoría Nacional, y parte de las cuales han sido  inhibidas  a este órgano judicial, habiéndose aceptado por resolucion del día  de  la  fecha la competencia de las mismas, se ha podido comprobar la existencia  de  indicios  racionales  de  que  Carlos  Enrique  Sarmiento Suz, Gensi Miranda  Dávila  (a)  Ernesto, Edwin Miranda Marval Rodríguez y Lizardo Reyes Maldonado  Calderón,  forman  parte importante de la organización, presuntamente dedicada  al   tráfico  de  estupefacientes  en  grandes  cantidades,  que  organizó  la  operación  de  entrega  mediante  el  barco “Alexander” a que se refiere el  antecedente de hecho anterior. ”   

         

2.5  También  se  exige  en  el artículo VIII del Tratado que la documentación precise “la  disposición que le sea aplicable”:   

Ese requisito está plenamente satisfecho por  la   mención   que   se   hace   en   el   auto   que   ordena   la  detención  provisional1,  donde  se  dijo  que  la  conducta por la cual se investiga a los  requeridos  se  encuentra prevista y penada en los artículos 368, 369 y 370 del  Código Penal.   

2.6  Frente  a  la  identidad     de    las    personas    referidas    se    ha   probado   lo  siguiente:   

Jensy Miranda Dávila, titular de la cédula  de    ciudadanía    Nro.   98.498.837,   nacido   en   Tarapacá   – Amazonas (Colombia) el 6 de noviembre  de  1967,  hijo  de José del Carmen y Luz Dary. Al momento de su captura por el  Departamento  Administrativo  de  Seguridad  DAS,  se identificó con cédula de  ciudadanía  No.  98.498.837,  dato  coincidente  con  el  suministrado  por  la  autoridad extranjera.   

Lizardo  Reyes  Maldonado Calderón, titular  del  pasaporte  venezolano  No. 9342438, nacido en San Juan de Colón, Estado de  Táchira (Venezuela) el 6 de enero de 1972.   

Carlos  Enrique Sarmiento Suz, titular de la  cédula  venezolana  No.  5.669.792. y pasaporte venezolano No. C1424712, nacido  en  San  Cristóbal,  Estado de Táchira (Venezuela) el 1 de mayo de 1963, quien  también  utiliza  la identidad de Carlos Enrique Sarmiento Díaz, titular de la  cédula    colombiana    No.    13.487.102,    nacido   en   Cali   –  Valle  (Colombia)  el   26  de  noviembre de 1967, hijo de Carlos María y de Ramona,   

Edwin  Javier  Marval Rodríguez, titular de  pasaporte  venezolano  No.  D0624810 nacido en Ciudad Bolívar (Venezuela) el 17  de  noviembre  de  1972,  quien  también  utiliza  la identidad de Meyer Alirio  Escobar  Orozco,  titular  de  la  cédula  colombiana No. 93.337.838, nacido en  Bogotá  (Colombia)  el  día 12 de agosto de  1972, hijo de Dagoberto y de  Alicia.   

          De  esa  manera queda acreditado el tercer requisito que contiene el  artículo  VIII  de la Convención aplicable porque la exigencia allí contenida  se  limita  a  que  el Gobierno requirente entregue “las señas personales del  reo  o encausado, hasta donde sea posible, para facilitar su busca y arresto”.  Lo  anterior  en  lo  concerniente a los dos solicitados inicialmente nombrados,  toda  vez  que  en lo que respecta a los dos últimos, vale aclarar, en cuanto a  Carlos  Enrique  Sarmiento  Suz, también conocido como Carlos Enrique Sarmiento  Díaz  y  Edwin  Javier  Marval  Rodríguez,  quien  también   utiliza  la  identidad  de  Meyer  Alirio Escobar Orozco, como bien lo solicita el Ministerio  Público  no  procede  la  solicitud  de  extradición  al  no estar determinada  plenamente su identidad.   

          Impera  destacar  que, mediante auto de 4 de noviembre de 2009, esta  Corporación  solicitó  al  Gobierno  de  España  a  través del Ministerio de  Relaciones   Exteriores   que   suministrara  datos  que  permitieran  la  plena  identificación   de   los  anteriormente  referidos  Sarimiento  Suz  y  Marval  Rodríguez,   requerimiento que permitió el allegar la Nota Verbal No. 133  de  abril  8  de esta anualidad, con el anexo de documentos que ya obraban en la  actuación,  es  decir,  sin  que  se  hubiera  permitido aclarar debidamente la  identidad de los solicitados.   

          Como  quiera  que   Sarmiento  Suz  y  Marval Rodríguez, no se  hallan  detenidos,  toda  vez que el Fiscal General de la Nación, se abstuvo de  dar  cumplimiento  a  la  orden  de  captura con fines de extradición, mediante  resolución   de   8  de  abril  de  2009,  por  no  contar  con  elementos  que  permitieran   establecer  la identidad de los peticionados en extradición,  no  se puede recurrir al cotejo dactilar de los mismos, como forma de establecer  sus rasgos particulares y con ello su identidad.   

Frente  al  planteamiento  de  la defensa de  Miranda  Dávila,  referente  a  la plena identidad y relación que debe existir  entre  la  persona  que solicita la autoridad extranjera y el Gobierno del mismo  país,  encuentra  la Sala que no existe divergencia alguna o duda respecto a la  identidad  de Jensy Miranda Dávila,  porque las diferencias encontradas en  la  forma de escribir su nombre en los autos del procedimiento penal extranjero,  no  configuran  duda  frente a la identidad plena del requerido, toda vez que en  la  demanda de extradición se indicó cupo numérico de identificación, que es  coincidente  con  el  informado  por el requerido al momento de su captura y con  los  registros  obtenidos  por  los  peritos  en  la Registraduría Nacional del  Estado Civil.   

Respecto  a los demás requeridos, Sarmiento  Suz  y Marval Rodríguez, conforme a la consideración del Ministerio Público y  la  defensa,  estima la Corte  que no  procede la emisión de concepto  favorable  respecto  de  los solicitados dado que la  información allegada  con  la Nota Verbal No.182 de 8 de abril de 2010, mediante la cual adicionan las  ya obrantes, no  permite determinar su plena identidad.   

Lo  anterior  como quiera que de manera  oficiosa  la  Corte  en  proveído de 4 de noviembre de 2009 ordenó se allegara  información  que  permitiera  contar  con mejores elementos que determinaran la  identificación  de  los  requeridos,  en  la cual se anexó  fotocopia del  pasaporte  venezolano de Carlos Enrique Sarmiento Suz y datos que  obran en  la  foliatura,  donde  además  se  reiteró  la identificación de  Marval  Rodríguez,  que  coincide  con  la allegada desde la génesis de este trámite,  sin  que  se  aportaran  nuevos datos, de los ya existentes en la foliatura, que  permitieran dilucidar este aspecto.   

3.   De   la   conducta   punible   que   da  lugar  a  la  extradición.              

3.1  Como el  trámite  de  las  extradiciones  entre  la República de Colombia y el Reino de  España  debe  ceñirse  según  lo  ha  conceptuado el Ministerio de Relaciones  Exteriores  al descrito en la Convención de Extradición de Reos entre Colombia  y  el Reino de España del 23 de julio de 1892, aprobada por la Ley 35 del mismo  año, se procederá a determinarlo.    

3.2   En  el  artículo  I  de  la  Convención  citada los Gobiernos de Colombia y España se  “comprometen   a  entregarse  recíprocamente  los  individuos  condenados  o  acusados por los tribunales o autoridades competentes  de  uno  de  los  dos  Estados  contratantes,  como  autores o cómplices de los  delitos  o crímenes enumerados en el Artículo 3 y que se hubieren refugiado en  el    territorio    del    otro”    (destaca    la  Sala).   

         

3.3 A los pedidos  en  extradición  se  les  requiere  por  haber participado en delitos contra la  salud   pública   en   su   modalidad   de   tráfico  ilícito  de  sustancias  estupefacientes,  conducta  que  se  encuentra  tipificada  en  España  en  los  artículos  368,  369  y  370  del  Código  Penal, punible que está penado con  prisión de tres (3) a nueve (9) años (fl 52 carpeta anexa).   

          En  Colombia  esa  conducta  está  consagrada  como  delito  en  el  artículo  376  del Código Penal y tiene fijada una pena de ocho a veinte años  de prisión.   

3.4  En este  orden  de  ideas  queda  demostrado  que  dentro  de  la  lista de los delitos o  crímenes  que  dan  lugar a la extradición, enumerados en el Artículo 3 de la  Convención  suscrita  entre el Reino de España y la República de Colombia, se  incluye  el  que  se  ha  denominado  en  el  país  requerido  como “trafico,  fabricación  o  porte de estupefacientes” y en el requirente, sin nominación  especial.  De esa manera queda acreditado este requisito.   

4.   Del     principio    de    reciprocidad.   

         Frente  al  inciso 1 del artículo II de  la Convención que establece que:   

“Ninguna de las Partes contratantes queda  obligada a entregar sus propios ciudadanos o nacionales”   

            La    Corte    sentó2 en su debida  oportunidad el siguiente antecedente jurisprudencial :   

“Al  respecto  ha  de decir la Corte, en  primer    lugar,    que    el    instrumento   internacional   no   prohíbe  a  las  Partes contratantes la  extradición   de   sus   propios  ciudadanos  o  nacionales,  sino  que  prevé  simplemente  la  posibilidad  de  negarse  a concederla por esta causa, y cuando  esto  suceda,  “ambas  partes,  se  comprometen,  sin  embargo,  a perseguir y  juzgar,  conforme a sus respectivas leyes, los crímenes o delitos cometidos  por  nacionales  de  una  parte  contra  las  leyes  de  la otra, mediante la oportuna demanda de esta última, y  con   tal   que   dichos   delitos  o  crímenes   se  hallen  comprendidos  en   la  enumeración  del  Artículo  3”.   

5.   De   los  Condicionamientos   

5.1.  El Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar la entrega de las personas  solicitadas,  en  el evento de que acceda a la extradición a que los requeridos  no  puedan  ser en ningún caso juzgados por un hecho anterior ni distinto a los  que  motivan  la  extradición,  ni  sometidos  a  tratos  crueles,  inhumanos o  degradantes,  y  a  que  se  tengan  como  parte  de  la pena que pueda llegar a  imponerse  en el país requirente el tiempo que han permanecido en detención en  virtud del presente trámite.   

5.2. Del mismo modo  corresponde  al  Gobierno  Nacional  condicionar la entrega de los solicitados a  que  se  les respeten todas las garantías debidas en razón de su condición de  acusados,  en  concreto  a:  tener  acceso  a un proceso público sin dilaciones  injustificadas,   se   presuman    inocentes,   estén   asistidos  por  un  intérprete,  cuenten  con  un  defensor designado por ellos o por el Estado, se  les  conceda  el  tiempo  y los medios adecuados para preparar la defensa, pueda  presentar  pruebas  y  controvertir  las  que  se  alleguen  en  su  contra,  su  situación  de privación de la libertad se desarrolle en condiciones dignas, la  pena  que  eventualmente se imponga no trascienda de sus personas, puedan apelar  el  fallo  ante  un tribunal superior, la pena privativa de la libertad tenga la  finalidad esencial de reforma y adaptación social.   

5.3.  El Gobierno  Nacional  deberá  en  orden  a  salvaguardar  los derechos fundamentales de los  reclamados,  imponer al Estado requirente la obligación de facilitar los medios  necesarios  para  garantizar  su  repatriación  en  condiciones  de  dignidad y  respeto  por la persona humana, en caso de llegar a ser sobreseídos, absueltos,  declarados  no  culpables, o su situación jurídica resuelta definitivamente de  manera  semejante  en  el  país  solicitante,  incluso, con posterioridad a sus  liberaciones  una  vez cumplan la pena allí impuesta por sentencia condenatoria  originada en los cargos que motivaron la extradición.   

5.4.  Corresponde  igualmente   al  Gobierno  Nacional  condicionar  la  entrega  a  que  el  país  requirente,  de  acuerdo  con  sus  políticas  internas  sobre  la materia, les  ofrezca  las  posibilidades  racionales  y reales para que los requeridos puedan  tener  contacto  regular  con  sus familiares más cercanos, considerando que el  artículo  42  de  la Constitución Política de 1991 reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad, lo cual se refuerza con la protección que a ese núcleo  también  prodigan  la Convención Americana de Derechos Humanos en su artículo  17 y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

5.5. Se advierte,  además,  que  en  virtud de lo dispuesto en el numeral 2° del artículo 189 de  la  Constitución Política, le corresponde al Presidente de la República en su  condición  de  Jefe  de Estado y Supremo Director de la política exterior y de  las  relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la  concesión  de la extradición y la  determinación   de   las   consecuencias   que   se   deriven  de  su  eventual  incumplimiento.   

Cuestión final.  

Reunidos  los requisitos establecidos   en  el  convenido  bilateral  aplicable,  la  Sala  procederá a emitir concepto  favorable  a  la  solicitud  de  extradición  de  los  requeridos Jensy Miranda  Dávila   y  Lizardo  Reyes  Maldonado  Calderón,  por  los  cargos  atribuidos  en el  auto de prisión  provisional,  proferido el 9  de  junio  de  2008 por el Juzgado Central de Instrucción No. 5 de la Audiencia  Nacional  de  Madrid,  España  y  concepto  desfavorable  en  relación  de los  solicitados  Carlos  Enrique  Sarmiento  Suz y Edwin Javier Marval Rodríguez, a  quienes  también  se  les  conoce  como  Carlos Enrique Sarmiento Díaz y Meyer  Alirio    Escobar    Orozco    respectivamente,    por   las   razones  anteriormente expuestas.   

A    mérito    de    lo  expuesto,   la   Sala   de  Casación   Penal  de   la  Corte Suprema de Justicia,   

CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a  la  extradición del ciudadano colombiano Jensy Miranda Dávila y  Lizardo   Reyes   Maldonado   Calderón,   ciudadano  venezolano,  en   las  condiciones   atrás  referidas  y  en  relación  con  el  delito  de  trafico,  fabricación o porte de estupefacientes.   

CONCEPTUA   DESFAVORABLEMENTE  a  la  extradición  Carlos  Enrique  Sarmiento Suz y Edwin Javier  Marval  Rodríguez,  quienes  ostentan  identificación  tanto  venezolana  como  colombiana.   

Comuníquese  a  los  requeridos,  a  sus  respectivos   defensores,  y   al  Ministerio  Público  y  al  Fiscal  General  de la Nación. Devuélvase al Ministerio de Justicia y del Derecho para  lo de su competencia y la del Gobierno Nacional.   

CÚMPLASE  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ  LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO    GÓMEZ   QUINTERO                                          AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                 YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

Permiso  

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria.  

    

1  Fólio 44 ss de la carpeta.   

2  .  CORTE    SUPREMA   DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación  Penal,  Concepto   de   8  de  abril  de  2003,  radicado  20386.     

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