33079(09-12-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso n° 33079  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta Nº  382  

         

Bogotá, D. C.,  nueve (9) de diciembre  de dos mil nueve 2009).   

       

V I S T O S  

Sería  del  caso  que la Corte procediera a  calificar  la  demanda  de  casación presentada por el defensor de María            Yolanda           Montañez           contra    la  sentencia  dictada  por el Tribunal Superior de Cúcuta, si no se advirtiera que  la acción penal se ha extinguido por razón de la prescripción.   

H E C H O S  

El   juzgador  de  segunda  instancia  los  sintetizó de la siguiente manera:   

“Se  conocen  a  consecuencia  de  una  acción de tutela que se instauró a través de apoderado  ante  el  JUZGADO  SÉPTIMO PENAL MUNICIPAL, por LUIS DAVID MENDOZA PÉREZ, para  que  ordenara  a  la  señora  MARÍA  YOLANDA MONTAÑEZ el pago de 147 días de  incapacidad  laboral, en consideración a que como supuesta empleadora lo había  afiliado  en  Cúcuta  a  la  E.P.S.  SALUDCOOP, siendo trabajador de la EMPRESA  CRISTAL    VEN    ubicada    en    el    Municipio    venezolano    ‘Pedro    María   Ureña’  de  propiedad  del  señor  BERNARDO  LEÓN  RAMÍREZ. La afiliación la realiza la señora MONTAÑEZ el 1 de abril de  2002  como  su  empleadora  en  el  cargo  de  parrillero  del  RESTAURANTE  BAR  ALEJANDRÍA  y  lo afilia a Seguridad Social en Salud a SALUDCOOP EPS, documento  radicado bajo el número 2807.   

“El 13 de enero  de  2003  a  través  de apoderado el señor LUIS DAVID MENDOZA PÉREZ instauró  Acción  de  Tutela  en  contra  de  la  señora  MARÍA YOLANDA MONTAÑEZ en su  condición  de  empleadora  de  su  poderdante,  al estimar que dicha señora le  estaba  vulnerando  los  derechos  fundamentales  a  la vida, mínimo vital y al  libre  desarrollo  de  la  personalidad,  la  que  le  correspondió  al Juzgado  Séptimo  Penal  Municipal,  autoridad  que  luego  de  recibir  declaración al  accionante  y  accionado,  falla  dicha  acción  el  29  de noviembre del 2002,  amparándole  los  derechos  al  accionante y entre otras cosas decide compulsar  copias  con  destino  a  la  Fiscalía para que se investigue la conducta en que  hayan   podido   incurrir   los   responsables   de   este  hecho…”.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  Por  los  anteriores  hechos,  El Fiscal  Primero   Seccional   de  Cúcuta,  el  27  de  septiembre  de  2004,  acusó  a  María Yolanda Montañez como  autora  de la conducta punible de falsedad en documento privado, providencia que  cobró ejecutoria el 10 de noviembre del mismo año.   

2.  El  Juzgado  Sexto Penal del Circuito de  Cúcuta,  el  25  de agosto de 2008, dictó sentencia de primera instancia en la  que  condenó  a  María Yolanda Montañez a  la pena principal de 1 año de prisión y a la sanción accesoria  de  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas por el  mismo  lapso de la sanción privativa de la libertad, como autora de la conducta  punible de falsedad en documento privado.   

3.  Apelado  el  fallo por el defensor de la  procesada,  el  Tribunal  Superior  de  Cúcuta,  el  27  de  julio  de 2009, lo  confirmó.   

Contra la anterior decisión, el defensor de  María      Yolanda     Montañez     interpuso recurso de casación.   

Presentada   la   demanda   de  casación,  el  proceso  arribó  a la Corte el 17 de noviembre de  2009 para la calificación de la demanda.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  De  acuerdo  con  el  anterior  recuento  procesal,  resulta  claro  que la acción penal en este asunto se extinguió por  razón  de  la  prescripción  respecto  de  la  conducta punible de falsedad en  documento  privado,  motivo  por  el  cual la Sala se abstendrá de pronunciarse  sobre  la admisibilidad de la  demanda  de  casación y, en  su    lugar,    ordenará    cesar    todo   procedimiento   a   favor   de   la  procesada.   

Ahora  bien,  con  estricto  apego  en  lo  consagrado  en  el  artículo  83  de la Ley 599 de 2000, se sabe que la acción  penal  prescribirá  en  un tiempo igual al máximo de la pena fijada en la ley,  “si  fuere privativa de la  libertad,  pero  en  ningún caso será inferior a cinco (5) años, ni excederá  de          veinte         (20)…”, salvo, entre otros, lo atinente a las  conductas  de  genocidio,  desaparición  forzada,   tortura   y   desplazamiento      forzado,      que     será     de   treinta  (30) años.   

En  los  asuntos  en  que  se haya proferido  resolución  de  acusación, como aquí ocurrió, el término prescriptivo de la  acción     se    interrumpe    y    “comenzará  a  correr  de  nuevo  por un tiempo igual a la mitad del  señalado  en el artículo 83. En este evento el término no podrá ser inferior  a     cinco     (5)    años,    ni    superior    a    diez    (10)”, según así lo contempla el artículo  86 de la misma Ley 599 de 2000.   

Aclarado   lo  anterior,  recuérdese  que  el    delito   de   falsedad  en  documento  privado,  según  lo  previsto  en el artículo 289 de la Ley 599 de 2000, contempla como pena máxima  privativa de la libertad 6 años.   

En  tales  circunstancias,  resulta  nítido  inferir  que  en este evento, por encontrase el diligenciamiento en la etapa del  juicio,  el  término  de  la  extinción  de  la acción penal por razón de la  prescripción  para el mentado delito es de 5 años, plazo que en este evento se  cumplió.   

En  efecto, como quiera que a la acusada, el  27  de  septiembre  de  2004,  se  le profirió resolución de acusación por la  conducta  punible  de  falsedad  en  documento  privado,  providencia que cobró  ejecutoria  el  10  de  noviembre  del  mismo  año, es acertado concluir que el  mentado  término  ya  trascurrió,  lapso  que ocurrió antes de que el proceso  arribara  a  la  Corte  para la calificación formal de la demanda de casación,  esto es, el 17 de noviembre de 2009.   

De  manera que la Sala declarará extinguida  la  acción  penal y, consecuentemente, cesará todo procedimiento a favor de la  acusada por el delito señalado en precedencia.   

2.  Así  mismo,  el  Tribunal  de  origen  procederá  a  cancelar las órdenes de captura, las cauciones que hubieren sido  prestadas  y  las  restricciones  impuestas a la acusada por razón del fallo de  condena.  Además,  de  ser  el  caso, informará lo aquí resuelto a las mismas  autoridades   a  las  que  se  le  comunicó  la  medida  de  aseguramiento,  el  calificatorio    del   sumario   y   la   sentencia   de   primera   y   segunda  instancia.   

3. Por último, la Sala expedirá copias del  proceso  con  destino  al Consejo Superior de la Judicatura, Sala Disciplinaria,  para  que  se  investigue  disciplinariamente  al  juez de primera instancia, en  tanto que la etapa de juicio en ese despacho duró casi 4 años.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

         

R E S U E L V E  

1. Abstenerse de emitir pronunciamiento sobre  la    admisibilidad   de   la   demanda   de   casación   presentada   por   el  defensor.   

2. Declarar que la acción  penal a que  se  contrae  este  trámite  por  la  conducta  punible de falsedad en documento  privado   se   encuentra   extinguida   por   razón  de  la  prescripción.  En  consecuencia,  se  ordena  cesar  todo  procedimiento  a  favor  de María Yolanda Montañez.   

3.  Contra esta decisión procede el recurso  de reposición.   

4. Disponer que el juzgador de segundo grado  realice  las  anotaciones,  devoluciones,  cancelaciones  y  medidas  a que haya  lugar,  como  consecuencia  de  la  extinción  de  la  acción penal, según lo  expuesto en la parte motiva de esta decisión.   

5. Por Secretaría de la Sala, expídanse las  copias  con  destino  a  la  Sala  Disciplinaria  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura para lo de su cargo.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                    SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO            MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO       J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                         JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                               JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *