32239(18-11-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 32239  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  360   

Bogotá,  D. C., dieciocho (18) de noviembre  de dos mil nueve (2009).   

V    I   S   T   O  S   

La  Corte  conceptúa  sobre la solicitud de  extradición  del  ciudadano  colombiano  LUIS EDUARDO  MANJARRÉS  PUMAREJO,  elevada  por el Gobierno de los  Estados Unidos de América.   

L  A     S O L I C I T U D   

El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América,  mediante  Nota  Verbal número 1616 del 7 de julio de 2009, solicitó  la  extradición  del ciudadano colombiano Luis Eduardo  Manjarrés  Pumarejo,  a  quien requiere con el fin de  que  comparezca  en juicio por delitos federales de narcotráfico, conforme a la  acusación  sustitutiva  número 07-223-Collyer proferida el 22 de abril de 2008  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito de Columbia.   

1.    La  acusación dictada en contra del solicitado   

1.1.   El  Gran  Jurado del Distrito de  Columbia,  el  22  de  abril  de  2008, dictó la acusación sustitutiva número  07-223-  Collyer  a  través  de  la  cual  formuló en contra del solicitado en  extradición,   ciudadano   colombiano  Luis  Eduardo  Manjarrés Pumarejo, el siguiente cargo:   

“CARGO    1   

“Aproximadamente  desde  2005,  el  Gran  Jurado  desconoce  la  fecha exacta, y continuando hasta  incluso  la  fecha  de  presentación de esta Acusación Formal, en Colombia, la  República  Dominicana,  Haití,  Honduras,  Jamaica,  México, Estados Unidos y  otros   lugares,   los   acusados…,   LUIS  EDUARDO  MANJARRÉS-PUMAREHO…,     alias     ‘Giga’,   ilícitamente,   a  sabiendas  e  intencionalmente,  se  combinaron  ,  confabularon,  asociaron y acordaron entre  ellos  y  con  otras  personas conocidas y desconocidas por el Gran Jurado, para  cometer  los  siguientes  delitos  contra  las  leyes  de  los  Estados  Unidos:  manufacturar  y  distribuir  cinco  kilogramos  o más de una mezcla y sustancia  conteniendo  una  cantidad  detectable  de cocaína, una sustancia controlada de  Clasificación  II,  y un kilogramo o más de una mezcla y sustancia conteniendo  una  cantidad detectable de heroína, una sustancia controlada de Clasificación  I,  con  la  intención  y  sabiendo  que  serían  ilegalmente importadas a los  Estados  Unidos,  en  violación  al  Título 21, Código Federal de los Estados  Unidos,  secciones  959  y  960.  Todo en violación del Título 21, del Código  Federal      de      los      Estados     Unidos,     Sección     2”.   

1.2.   Los  acontecimientos  fácticos  objeto  de investigación e imputación del citado cargo formulado en su contra,  motivo de la solicitud de extradición, son los siguientes:   

“Los  hechos de  este  caso  se  enfocan  en los negociadores, transportadores, y miembros de las  antiguas  Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) involucrados en el transporte de  un  cargamento  de  1.089  kilogramos  de  cocaína  y 25 kilogramos de heroína  incautado  por la Policía Nacional de Colombia en La Alta Guajira, Colombia, el  7 de febrero de 2007.   

“Álvaro Montero  Monsalvo  fue  el  negociador  del  cargamento  de  1.089 kilogramos de cocaína  incautado.  Con  base  en evidencia suministrada por testigos que cooperan en el  caso  y  en interceptaciones obtenidas mediante orden judicial, Montero Monsalvo  enviaba   aproximadamente  2.600  kilogramos  de  cocaína  por  cargamento.  La  mayoría   de   los   cargamentos   de   Montero  Monsalvo  eran  enviados  vía  lancha-rápida  hasta  Jamaica  y  Honduras  desde  donde  los  narcóticos eran  enviados  finalmente  a los Estados Unidos.   

“Luis  Eduardo  Manjarrés  Pumarejo  era  la mano derecha de Montero  Monsalvo  y  también  negociaba sus propios cargamentos. Manjarrés Pumarejo ha  sido   escuchado  en  conversaciones  interceptadas  legalmente  discutiendo  el  transporte  de cargamentos de narcóticos hasta la República Dominicana, Puerto  Rico       y      Miami,      Florida.     

“Miembros de este  concierto  han  sido  interceptados mediante orden judicial discutiendo destinos  de  cargamentos potenciales de narcóticos hacia Centroamérica y México. Todos  los  destinos  en  Centroamérica  y  México eran puntos de parada o lugares de  reabastecimiento  de  combustible antes de que los narcóticos fueran enviados a  los Estados Unidos.   

“Todas   las  acciones  adelantadas  por  el  acusado  en  este  caso  fueron  realizadas  con  posterioridad      al      17      de      diciembre     de     1997”.   

2.    Los  documentos allegados   

La documentación remitida por el Gobierno de  los  Estados  Unidos  de  América que sustenta la solicitud de extradición del  ciudadano    colombiano   Luis   Eduardo   Manjarrés  Pumarejo, es la siguiente:   

2.1.  Copia de la acusación sustitutiva  número  07-223-Collyer  proferida el 22 de abril de 2008 por la Corte Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  de Columbia, en contra  de Luis Eduardo  Manjarrés Pumarejo.   

2.2.  Las declaraciones juradas de Wanda  J.  Dixon,  Fiscal  Auxiliar de los Estados Unidos, y de Antonio Hubbard, Agente  Especial  de  la  Administración  Federal  de  Control de Drogas (DEA), las que  respaldan  la  acusación  en  contra  de  Luis Eduardo  Manjarrés Pumarejo.   

La Fiscal Auxiliar de los Estados Unidos para  el  Distrito de Columbia, señora Wanda J. Dixon, en su declaración explica los  alcances  jurídicos  de  la  acusación  sustitutiva,  hace  una descripción y  vigencia  de  los tipos penales imputados y realiza una síntesis de los hechos,  de   la   actuación   procesal   y   del   cargo  atribuido  al  solicitado  en  extradición.   

A su vez, el Agente Especial Antonio Hubbard  relata,  de  manera  detallada,   los  hechos  objeto  de  investigación y  juzgamiento  ante  la  citada  Corte y la participación en los mismos por parte  del  requerido  en  extradición,  respecto  de quien suministra la información  necesaria sobre su identidad.   

2.3.    Copia   del   texto   de  las  disposiciones  del  Código de los Estados Unidos que se afirman fueron violadas  por  el  solicitado en extradición y que se encontraban vigentes para la época  de los hechos.   

2.4.   Por último, se allegó copia de  la    orden    de    arresto    dictada    en    contra    del    requerido   en  extradición.   

2.5.   En la Nota Verbal N° 1616 del 7  de  julio  de 2009, mediante la cual se formalizó la solicitud de extradición,  se    informó    que    Luis   Eduardo   Manjarrés  Pumarejo,   “también  conocido  como  ‘Giga’, es ciudadano de Colombia, nacido el  22  de septiembre de 1965, en Colombia. Es portador de la cédula colombiana N°  12.722.157”.   

2.6.  La Embajada de los Estados Unidos  de  América,  mediante  Nota  Verbal  N°  3579  del  20  de  noviembre de 2007  solicitó  la captura con fines de extradición de Luis  Eduardo   Manjarrés   Pumarejo,   documento  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores remitió al Fiscal General de la Nación,  cuyo  Despacho,  mediante  resolución del 19 de diciembre siguiente, ordenó su  aprehensión.   

Según  información  suministrada  por  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  la  resolución  que  dispuso  la  captura  de   Luis   Eduardo  Manjarrés  Pumarejo,  identificado  con la cédula de ciudadanía número 12.722.157 de  Valledupar   (Cesar),   le  fue  notificada  personalmente  el  20  de  mayo  de  2009.   

2.7.   La solicitud de extradición fue  formalizada  mediante  la Nota Verbal  número 1616 del 7 de julio de 2009,  emitida  por  la  Embajada  de  los   Estados   Unidos   de   América     y     dirigida     al     Ministerio   de   Relaciones   Exteriores   de   Colombia,  con  la   que   se   adjuntó   la  documentación que apoya  el   pedido   de  extradición  de  Luis  Eduardo Manjarrés Pumarejo.   

3.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la  contemplada  en  Libro  V,  Capítulo  Segundo  del Código de  Procedimiento  Penal  de  2004,  en  la  medida que no existe en el momento  convenio  aplicable  que regule el  asunto, como así lo conceptuó la Jefe  de  la  Oficina  de  Asesoría  Jurídica   del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  según  oficio  número  OAJ.E.  1415  del 8 de julio de 2009,  quien  además certificó que  la  documentación  del  expediente  procedente  de  la  Embajada de los Estados  Unidos  de  América,  fue  presentada  “debidamente  autenticada”.   

PERÍODO    PROBATORIO   

Los sujetos procesales no solicitaron pruebas  ni  la  Corte  consideró  necesario  decretar  ninguna  de  oficio. Igualmente,  mediante  providencia  del  pasado 17 de septiembre, la Sala aceptó la renuncia  de  términos  para  solicitar  pruebas  hecha  por el defensor del requerido en  extradición,   ciudadano   Luis  Eduardo  Manjarrés  Pumarejo.   

LAS    ALEGACIONES    DE   LAS  PARTES   

1.  Las presentadas  por el Procurador Segundo Delegado para la Casación Penal   

El  representante  del  Ministerio Público,  luego  de  relacionar de manera  detallada los hechos, los antecedentes, el  trámite  adelantado,  los  instrumentos  allegados a este diligenciamiento y de  mencionar  las  normas  aplicables  al  caso, dice que, en lo relacionado con la  validez  formal  de  los  documentos, el Estado solicitante aportó, debidamente  traducidas  y  autenticadas, la providencia acusatoria, en la cual se reseña el  lugar  y  las  fechas  donde  ocurrieron  los  hechos  y el delito imputado, las  distintas  normas  penales,  las  declaraciones de apoyo a la  solicitud de  extradición  y  la  orden de captura, motivo por el cual concluye que se cumple  cabalmente con esta exigencia legal.   

Respecto  a  la  demostración  plena  de la  identidad  del  requerido,  asevera  que  es  otra  exigencia  que  se encuentra  satisfecha,  toda  vez que los datos suministrados por las autoridades del país  requirente  coinciden con los de la persona que fue notificada de la resolución  expedida  por  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  por medio de la cual se  ordenó  su  captura  y  que en este momento se encuentra privada de la libertad  con fines de extradición.   

Agrega que en las Notas Verbales allegadas al  presente  trámite  se  consignaron sus datos personales, es decir, que se trata  de  un  ciudadano  colombiano,  nacido  el  22  de  septiembre  de 1956 y que es  portador  de  la  cédula  de  ciudadanía número 12.722.157, además de que se  incorporó  copia  de  su  tarjeta decadactilar, datos que coinciden con los que  suministró      Luis      Eduardo      Manjarrés  Pumarejo.   

En  lo que tiene que ver con el principio de  la    doble    incriminación,    sostiene   que   el  cargo   imputados   a  Luis  Eduardo   Manjarrés  Pumarejo  encuentra  adecuación  típica  en los artículos 340 y 376 del Código Penal, los cuales consagran los  delitos  de  concierto para delinquir y tráfico de estupefacientes, sancionados  con  pena  superior a cuatro años, aspecto que conlleva a concluir que también  se cumple con este postulado.   

En  lo  que respecta a la equivalencia de la  providencia   dictada   en   el   país    solicitante,  tampoco  encuentra  inconveniente  alguno,  por  cuanto la  acusación dictada en el extranjero  contiene  los  cargos  de  los  cuales  se   debe  defender el acusado, sin  olvidar  que  dicha  pieza  se  constituye en  presupuesto procesal para la  iniciación  de  la  etapa  de  juzgamiento,  que   culmina  con   la   respectiva   sentencia,   además   de   que   contiene      una  relación    detallada   de   los   hechos,   con   especificación   de  las circunstancias de  tiempo, modo y lugar  en  que  ocurrieron  y  la  calificación  jurídica  de  la  conducta, con  indicación  de las disposiciones sustanciales aplicables, lo  cual permite  colegir  que dicha pieza procesal guarda correspondencia con  la acusación  prevista en nuestro sistema procesal penal.   

En  consecuencia,  estima  la  Delegada  del  Ministerio  Público  que en este  caso las formalidades legales se cumplen  cabalmente  para que la Corte  proceda a emitir concepto favorable respecto  de  la  solicitud  de  extradición   del  ciudadano colombiano       Luis       Eduardo       Manjarrés      Pumarejo.   

En   orden   a   garantizar  los  derechos  fundamentales  del ciudadano colombiano requerido en extradición, el Procurador  Delegado  sugiere  a la Corte exhortar al Gobierno Nacional para que, en caso de  que  se  conceda,  se  condicione la misma en el sentido de que el solicitado no  sea   juzgado   por  hechos  anteriores  ni  distintos  a  los  que  motivan  la  extradición,  ni sometido a prisión perpetua, ni a tratos crueles, inhumanos o  degradantes.   

2.    Las  presentadas por la defensa   

El  solicitado en extradición y su defensor  guardaron silencio.   

CONCEPTO    DE   LA   CORTE   

El  artículo  502  de  la  Ley  906 de 2004  estatuye  que  el  concepto  que  emite   la  Sala  debe  estar centrado en  establecer  la  validez  formal  de  la   documentación  presentada, en la  demostración  plena de la identidad del  solicitado, en el principio de la  doble  incriminación,  en  la equivalencia de la  providencia proferida en  el  extranjero  y,  cuando fuere el caso, en el cumplimiento de los previstos en  los tratados públicos.   

En esas condiciones, se procede a emitir el  concepto en los siguientes términos:   

1.   La   validez       formal       de      los      documentos   aportados   

Advierte  la  Sala  que  la  documentación  presentada   como   soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Luis  Eduardo Manjarrés Pumarejo, cumple  con  las  exigencias legales contempladas en los Códigos de Procedimiento Penal  y Civil para tenerla como apta para fundar el respectivo concepto.   

En efecto, no hay duda que los documentos se  allegaron   por  vía  diplomática,  habiendo  sido  debidamente  traducidos  y  autenticados,  dentro  de  los cuales obra la copia de la acusación sustitutiva  número  07-223-Collyer,  proferida  el  22  de  abril  de  2008 por la Corte de  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito de Columbia, la cual fue  firmada  por  el  Presidente  del Gran Jurado y el Fiscal Federal de los Estados  Unidos,  señora Melanie Laflin, documento cuya autenticidad de su contenido fue  certificado  con  la firma y el sello pertenecientes a la Secretaria Auxiliar de  dicho Tribunal, señora Nancy M. Whittingon.   

A su vez, obran las declaraciones juradas de  Wanda  J.  Dixon,  Fiscal  Auxiliar de los Estados Unidos, y de Antonio Hubbard,  Agente  Especial de la D.E.A., rendidas, el 24 y el 25 de junio de 2009, ante un  Juez  Federal  del  Distrito  de  Columbia,  cuyos  contenidos  y traducción al  español,  junto  con  el  resto  de la documentación que las acompaña, fueron  certificados,  el  25  de  junio  de  dicho  año, por Thomas C. Black, Director  Asociado  de  la  Oficina de Asuntos Internacionales, División de lo Penal, del  Departamento de Justicia de los Estados Unidos.   

Así  mismo  aparece  que la documentación  anexa  hace  referencia  a  la  orden de arresto, a la acusación y a las normas  aplicables  al  caso, esto es, Título 18, Sección 3282 y Título 21, Secciones  812  (lista  de sustancias controladas), 841 (actos prohibidos), 959 (posesión,  fabricación  o distribución de sustancias controladas), 960 (actos prohibidos)  y   963   (intento   y   asociación  ilícita),  del  Código  de  los  Estados  Unidos.   

Por  su  parte,  la rúbrica y el cargo del  señor  Thomas  C.  Black  fueron certificados por el señor Eric H. Holder Jr.,  Procurador   de   los  Estados  Unidos  de  América,  quien  según  su  propia  afirmación  escrita,  ordenó  que  se  estampara  el sello del Departamento de  Justicia  de  los  Estados  Unidos,  siendo  atestada  la firma de aquél por el  Director  Adjunto  de  la  Oficina  de  Asuntos Internacionales, División de lo  Penal,  y  el sello del Departamento de Estado fue ordenado por la Secretaria de  Estado,  señora  Hillary  Rodham  Clinton, de cuyo nombre dio fe la Auxiliar de  Autenticaciones de la misma oficina, señora Sonya N. Johnson.   

Por  último,  dichos  documentos  fueron  presentados   para   su  autenticación  ante  el  Vicecónsul  de  Colombia  en  Washington  D.  C.,  señor René Correa Rodríguez, como así lo constató y lo  avaló  la  Oficina  de  Legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores,  cumpliéndose  con  lo  establecido  por  el  artículo  259 del C. de P. Civil,  modificado  por  el  1°,  numeral  118  del  D.  E.  2282  de  1989  que  dice:  “Los   documentos  públicos  otorgados  en  país  extranjero   por  funcionario  de  éste  o  con   su  intervención,   deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente   diplomático  de  la  República,  y  en su defecto por el de una nación amiga,  lo   cual  hace  presumir que se otorgaron conforme a la ley del respectivo  país.  La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia, y si se trata de agentes consulares de un  país     amigo,     se    autenticará    previamente   por   el   funcionario   competente del  mismo  y   los      de      éste     por     el     cónsul   colombiano”,  disposición aplicable al caso en  virtud  del  principio  de  integración  previsto  en  los artículos 25 y 495,  último inciso, del Código de Procedimiento Penal de 2004.   

Además,  la Oficina de Asesoría Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,   mediante   oficio   OAJ.E.   1415   del   8  de  julio  de  2009,  certificó  que  la  documentación  del expediente procedente de la Embajada de  los    Estados    Unidos    de    América    fue   presentado   “debidamente autenticado”.   

Por  lo  tanto,  teniendo  en cuenta que la  solicitud  de  extradición  de Luis Eduardo Manjarrés  Pumarejo  se hizo por la vía diplomática y que en la  expedición   y  trámite  de  los  mencionados  documentos,  así  como  en  su  traducción,  se cumplieron todos los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los tendrá como  aptos  para  servir  de prueba en este asunto, cumpliéndose así con la primera  exigencia legal.   

2.  La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición   

No    hay   duda   que   el   ciudadano  colombiano      Luis      Eduardo      Manjarrés  Pumarejo,  a  quien  se  refiere  este trámite, es la  persona  solicitada  en  extradición  por  el Gobierno de los Estados Unidos de  América.   

En efecto, de la documentación remitida por  vía  diplomática se colige claramente, como lo destaca el Procurador Delegado,  que    se    trata   de   Luis   Eduardo   Manjarrés  Pumarejo,  pues  basta  observar  que  el  número  de  cédula  de  ciudadanía  que  suministró  la Embajada de los Estados Unidos de  América,  a  través  de  las  Notas  Verbales  números  3579 y 1616 del 20 de  noviembre  de  2007  y del 7 de julio de 2009, respectivamente, concuerda con el  que   aparece   en   el   informe  de  captura  rendido  por  la  Dirección  de  Antinarcóticos  de  la  Policía  Nacional,  en  el acta  de notificación  personal  de  la  providencia por medio de la cual se dispuso su captura y en la  diligencia   mediante  la  cual  se  le  comunicó  sus  derechos  de  capturado  (12.722.157),   además  de que dicho aspecto no ha sido cuestionado por el  solicitado ni por su defensor.   

Igualmente,  todos  los datos suministrados  coinciden  con  los  que  obran  en  la  documentación, es decir, que nació en  Valledupar  (Cesar)  el  22 de septiembre de 1956 y se identifica con la cédula  de  ciudadanía  N°  12.722.157  expedida en la citada ciudad, información que  concuerda  integralmente con aquella que aparece registrada en el acta a través  de  la cual se le enteró de sus derechos de capturado, sin dejar pasar por alto  que se aportó una copia de su tarjeta decadactilar.   

En    esas   condiciones,   resulta   evidente   que   la   persona  detenida   es   Luis   Eduardo  Manjarrés  Pumarejo,    de    nacionalidad    colombiana    y   es    el   ciudadano    requerido    en   extradición   por   el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos   de América.   

3.  El   principio  de  la  doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  para  que  la  extradición  se  pueda  conceder  se  requiere que el hecho que la motiva esté  previsto  como  delito  en Colombia y reprimido con una sanción privativa de la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

Teniendo en cuenta la acusación sustitutiva  número  07-223-Collyer, proferida el 22 de abril de 2008 por la Corte Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito de Columbia, se sabe que a Luis  Eduardo  Manjarrés  Pumarejo  se le  acusó  de  “concertarse”  para  “fabricar  y  distribuir con la intención de  importar  a  los  Estados  Unidos  cinco  kilogramos  o  más  de cocaína, y un  kilogramo    o   más   de   heroína   (cargo  1),  según  las normas penales del  país requirente en precedencia citadas.   

Así,  entonces,  advierte la Corte que las  conductas  referidas  en dicho cargo, de acuerdo con los hechos que se imputan y  las  normas  allegadas,  encuentran adecuación típica en nuestro sistema penal  en  lo  reglado  en el artículo 340, inciso segundo, del Código Penal (Ley 599  de  2000),   modificado por el artículo 8° de la Ley 733 de 2002 y por el  artículo  19  de  la Ley 1121 de 2006, en concordancia con el artículo 376 del  mismo   Estatuto   Punitivo,   el   cual  consagra  el  delito  de  concierto  para  delinquir  con el fin de  cometer  delitos  de tráfico de estupefacientes, habida cuenta que, como quedó  visto,  Luis  Eduardo  Manjarrés Pumarejo,   “con   otras  personas”,  con  conocimiento de causa e intencionalmente, se concertó     para     “fabricar”     y     “distribuir”       cocaína       y  heroína.   

Cabe  agregar  que  el mencionado delito de  concierto  para  delinquir  relacionado  con  el  tráfico de estupefacientes en  nuestra  legislación  contempla  una  pena  que  oscila  entre  8 y 18 años de  prisión.   

Por consiguiente, es claro que se cumple con  el principio de la doble incriminación.   

4.     Equivalencia     de   la       providencia       proferida       en       el   extranjero   

Advierte  la Corte que no existe dificultad  alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2° del artículo 493 del Código de Procedimiento  Penal  de  2004,  el cual exige “que por lo menos se  haya    dictado    en    el    exterior   resolución   de   acusación   o   su  equivalente”.   

En efecto, la Corte Distrital de los Estados  Unidos      para      el      Distrito      de     Columbia,     “acusó” a Luis  Eduardo  Manjarrés  Pumarejo  por la conducta punible  señalada  en  precedencia,  mediante  acto procesal que en nuestra legislación  equivale  a  la  acusación,  equivalencia  que  emerge  de las  siguientes  similitudes:   

a)   Es un escrito de acusación en el  cual  se  atribuye un cargo en contra del acusado para que se defienda de él en  el juicio.   

b)  Formulada  la  acusación  se inicia el  juicio oral que finaliza con el respectivo fallo de mérito.   

c)   Se  señalan  los   hechos,      con      especificación      de      las   circunstancias    de    tiempo   modo   y   lugar   en    que    ocurrieron    y   la   calificación   jurídica   de   las   conductas,   con   indicación   de   las   disposiciones  sustanciales  aplicables.   

Por  lo tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante  de  la  acusación  propia  de nuestro sistema judicial, pudiéndose  concluir que esta exigencia legal también se satisface.   

5.  Acotación  final   

Como  lo  destacó  el  señor  Procurador  Delegado,  se pone de presente al Gobierno Nacional que en caso de concederse la  extradición,  debe  condicionar  la  entrega  en  el sentido de que  Luis Eduardo Manjarrés Pumarejo no será  juzgado  por  hechos distintos a los que originaron la reclamación, ni sometido  a  tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le impondrá la pena capital o  perpetua,  al  tenor  del  artículo 494 del Código de Procedimiento Penal (Ley  906 de 2004).   

Así   mismo,  al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo a sus  políticas  internas  sobre  la  materia,  le ofrezca posibilidades racionales y  reales  para  que  el  requerido pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  reconoce  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza  con  la protección que a ese núcleo también prodigan la Convención Americana  de  Derechos  Humanos  en  su  artículo 17 y el Pacto Internacional de Derechos  Civiles y Políticos en su canon 23.   

Además, conforme lo precisó la Corte en el  concepto   fechado   el   15   de   mayo  de  2008,1   como  el  mecanismo  de  la  extradición  entre  Estados  Unidos de América y Colombia se rige, en ausencia  de  un  instrumento internacional que la regule, por las normas contenidas en la  Constitución  Política  (artículo  35) y en el Código de Procedimiento Penal  (artículos  490  a  514 de la Ley 906 de 2004), el Gobierno Nacional debe hacer  las  exigencias  que  estime convenientes en orden a que en el Estado reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a la persona del  solicitado,  en  especial  las  contenidas  en  la  Carta  Fundamental  y  en el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es  decir,  en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos  (artículo  93 de la Carta, Declaración Universal de Derechos Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional de Derechos  Civiles  y  Políticos),  en virtud del deber de protección a esos derechos que  para    todas    las    autoridades    públicas   emana   del   artículo   2°  ibidem.   

De la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  señor  Presidente de la República como supremo director de la  política  exterior  y  las  relaciones  internacionales,  para  que efectúe el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias que se derivarían de su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de  lo  señalado  en  el  numeral 2° del  artículo 189 de la Constitución Política.   

En caso de que Luis  Eduardo  Manjarrés  Pumarejo sea absuelto, sobreseído  o  declarado  no culpable por cualquier otra vía legal de los cargos que dieron  origen  a  su  extradición  y dejado en libertad, al regresar éste al país de  origen,  el  Estado  requirente  deberá  asumir  los  gastos  de  transporte  y  manutención  del  extraditado de acuerdo con su dignidad humana (artículos 1°  y 93 de la Carta Política).   

Por  último,  se  pide  al  ejecutivo  que  recomiende  al  Estado  requirente que, en caso de condena, tenga en cuenta como  parte  de  la  pena el tiempo que el solicitado ha estado privado de la libertad  con motivo del trámite de extradición.   

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el  artículo  502  del  Código  de  Procedimiento   Penal   se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Sala  CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a  la  solicitud  de  extradición  elevada  por  el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América,  respecto  del  ciudadano  colombiano  LUIS  EDUARDO  MANJARRÉS  PUMAREJO,  en  cuanto  tiene que ver con el CARGO  1 que   le   fue   imputado   en  la  acusación  sustitutiva  número  07-223-Collyer,  proferida  el 22 de abril de 2008 por la Corte Distrital de los  Estados Unidos, Distrito de Columbia.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,    ciudadano   Luis   Eduardo   Manjarrés  Pumarejo,   quien   se   encuentra   recluido  en  el  Establecimiento  Penitenciario  y  Carcelario  de  Alta  y  Mediana Seguridad de  Cómbita,  a  su  defensor, al señor Agente del Ministerio Público y al Fiscal  General  de  la  Nación,  para  lo  de  su  cargo. Devuélvase el expediente al  Ministerio del Interior y de Justicia, para lo de ley.   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

       COMISIÓN  DE  SERVICIO                                                                  PERMISO   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                              JAVIER     ZAPATA  ORTIZ   

                                                                                                                                   

       TERESA  RUIZ NÚÑEZ   

       Secretaria   

    

1  Extradición radicada bajo el número 29024.     

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