31824(22-07-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31824  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Aprobado  acta No.  223         

Magistrado Ponente:  

Dr.     JOSÉ    LEONIDAS   BUSTOS  MARTÍNEZ   

Bogotá,   D.   C.,    veintidós   de   julio   de   dos  mil  nueve.   

Se pronuncia la Corte sobre las pretensiones  probatorias   presentadas   por  el  defensor  de  confianza  del  requerido  en  extradición,       ciudadano       GONZALO   ACOSTA  MELO,  y  por el Ministerio Público en el presente asunto.   

         ANTECEDENTES   

1.-  De conformidad con lo dispuesto por la  legislación  procesal  penal, el Ministerio del Interior y de Justicia envió a  esta   Corporación  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano    GONZALO   ACOSTA   MELO,  formalizada por el Gobierno de los Estados Unidos de América, a  través  de  su  Embajada  en  Colombia,  mediante  Nota Verbal No. 0982 del 30 de  abril  de  2009,  acompañada  de  la  documentación  correspondiente   y  del  concepto  emitido  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  en  el  sentido que ante la ausencia de convenio aplicable entre las  partes,  procede  obrar  de  conformidad  con las disposiciones en torno al tema  establecidas en el Código de Procedimiento Penal de Colombia.   

2.-   Una  vez  resuelto  lo  atinente  a  provisión  de  la  defensa  técnica,  en  aplicación  de  lo  previsto por el  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004  se  dispuso, por auto del Magistrado  Sustanciador,  correr  traslado  por  el  término  de 10 días, al requerido en  extradición,  a  su  defensor  de  confianza y al Procurador Delegado, para que  solicitaran las pruebas que consideraran pertinentes y conducentes.   

3.-   Durante  el  término  de  traslado  dispuesto  por  la  Corte,  la  defensa  pide sean practicadas las pruebas que a  continuación se enuncian:   

3.1.-  Oficiar  a  la Fiscalía Segunda de  la  Unidad  Nacional de Interdicción Marítima, para que se sirva certificar la  existencia  de  la investigación No. 75.195, la vinculación de su representado  y  el  estado  en  que  se encuentra. Asimismo, para que remita copia integral y  auténtica   del   citado   expediente,  de  modo  que  incluya,  las resoluciones  de   apertura   de   la   investigación  preliminar y formal, de la orden de captura , el acta de derechos  del  capturado,  la  indagatoria,  el informe de resultados de la investigación  rendido  por  el  SV  Wilmar  León  Castañeda,  de  la  solicitud  de  nulidad  presentada  por  el  defensor, de la resolución mediante la cual se definió la  situación  jurídica,  la  ampliación  de  indagatoria,  de  la formulación y  aceptación  de cargos, de la resolución de ruptura de la unidad procesal, y la  orden  de envío del expediente al juez de conocimiento, la declaración rendida  por  el  SV  Wilmar  León  Castañeda  el  1º  de  junio de 2009, y   del  oficio  mediante  el  cual  se  remitió el expediente al juez de conocimiento.   

3.2.-     Oficiar     al   Departamento   Administrativo   de  Seguridad,   para   que  informe   “si  en  el  registro   que  lleva  ese  Departamento  aparecen  antecedentes  penales  a  mi  defendido y/o salidas del país desde el año 2005”.   

3.3.-  Oficiar al Juzgado Segundo Penal del  Circuito   Especializado con sede en Cúcuta, para que certifique el estado  actual  de la actuación remitida para sentencia anticipada por la Fiscalía 2ª  de la Unaim.     

4.- El   Procurador   Segundo   Delegado     para     la    Casación  Penal,     por   su   parte,   solicita que se alleguen los documentos  relacionados  con  la  notificación al señor Gonzalo  Acosta  Melo  de  la  resolución  por medio de la cual se ordena la captura con  fines  de extradición. Lo anterior en razón a que tales documentos no obran en  la  carpeta  correspondiente a la Embajada, pese a que  ello  fue anunciado en el oficio dirigido al Ministro del Interior y de Justicia  por la Oficina de Asuntos Internacionales.   

Solicita igualmente, oficiar a la autoridad  por  cuenta  de  quien  se  encuentra  privado  de la libertad el señor Gonzalo  Acosta  Melo,  para  que  informe todo lo relacionado con el respectivo proceso,  con  miras  a  determinar  si los hechos investigados por la justicia colombiana  coinciden o no con los que motivan la petición de extradición.   

Lo  anterior,  dice,  para  que  dentro del  proceso  obren  los  documentos relacionados con la notificación de la orden de  captura  del requerido en extradición, y además aportar elementos tendientes a  preservar  el  principio del non bis in idem que le permitan al Gobierno adoptar  la  decisión  en  torno a la solicitud de extradición elevada por la autoridad  extranjera.               

SE  CONSIDERA   

1.- A tenor de las previsiones del artículo  502  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2004, el concepto que le compete  emitir  a  la  Corte  por  solicitud  del  Gobierno  Nacional,  en  torno  a  la  procedencia  de  la  extradición  de  quien  es  requerido para comparecer ante  autoridades  extranjeras,  se  circunscribe  a  la  verificación  de la validez  formal  de la documentación allegada por el ejecutivo; la plena identidad entre  la  persona procesada en el extranjero y la capturada con fines de extradición;  el  principio  de la doble incriminación relacionado con que el hecho motivo de  la  solicitud  no  sea  un  delito  político  o de opinión y además, de estar  también  previsto  en Colombia como delito, se reprima con pena privativa de la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea  inferior  a  cuatro  años; que la providencia  proferida  por  autoridades  extranjeras  en  que se funda la solicitud, sea una  sentencia  o  al  menos  equivalga  a la resolución de acusación en el sistema  colombiano;  y,  cuando  fuere  el caso, el cumplimiento de lo dispuesto por los  tratados públicos.   

La jurisprudencia1   ha   señalado,  asimismo,  que  de conformidad con el  artículo  29 de la Constitución Política la Corte, como órgano límite de la  jurisdicción  ordinaria,  debe  constatar  que  en  nuestro  país  no  se haya  ejercido,  ni  se  esté ejerciendo jurisdicción sobre el hecho que sustenta el  pedido  de  extradición,  pues  este  aspecto,  al  igual  que  los anteriores,  condiciona   la  práctica  de  pruebas  durante  el  trámite.   

Al efecto resulta  imperioso  señalar  que  las  pretensiones  probatorias  deben  corresponder  a  pruebas  eficaces,  pertinentes,  útiles, necesarias y conducentes, referidas a  los  fundamentos  a  considerar en el concepto, pues de lo contrario la Corte no  tiene  más  alternativa  que disponer su rechazo conforme la autorización que,  con  criterio  general,  establece el artículo 359 del Código de Procedimiento  Penal,  ya  que  la  sola  consideración  particular  de  uno  de  los  sujetos  intervinientes  en la actuación sobre la necesidad de la prueba pedida, resulta  insuficiente para que se disponga su recaudo.   

2.-  En  el  caso  analizado  no  todas  las  pretensiones   probatorias   expuestas   por   la   defensa   del  requerido  en  extradición,        señor       GONZALO    ACOSTA   MELO,    cumplen   los   presupuestos   de  conducencia  y  pertinencia,  pues  no  se  dirigen  a acreditar o desvirtuar el  cumplimiento  de  alguno o algunos de los requisitos en el que el concepto de la  Corte  ha  de  fundamentarse,  ameritando  por  tanto  su rechazo, según pasa a  precisarse.   

2.1.-  Las  pruebas cuyo recaudo se pretende  con  el  propósito de demostrar la existencia de una investigación en Colombia  en  contra  del  ciudadano  GONZALO  ACOSTA  MELO   y   si le aparecen  antecedentes  penales  y/o  salidas  del país desde  el año 2006 a que se  alude  en  los numerales 1, 2 y 3 del escrito petitorio, deben ser denegadas por  inconducentes.   

Suficientemente   ha  sido  dicho  que  la  existencia  de  una investigación en Colombia en contra de la persona requerida  en  extradición  no afecta el trámite ni condiciona el sentido en que la Corte  ha de conceptuar.   

De igual modo, resulta improcedente oficiar  al  DAS  a  fin  de  allegar los registros migratorios, las fechas de salida del  país  y  los  lugares  de  destino  del  señor GONZALO ACOSTA MELO, pues si la  pretensión    del    memorialista    es    acreditar    que   su   asistido  no  ha  viajado a territorio del país requirente, y que  por  ello  no ha podido cometer delitos en dicho país, es evidente que debe ser  postulada   al   interior   del   respectivo   proceso   ante   las  autoridades  judiciales   extranjeras  encargadas de adelantar el juzgamiento, y no ante  la  Corte,  como  quiera  que  no  le  corresponde  a  ella en ejercicio de esta  función,  establecer  la  cuestión  fáctica  sobre  la ocurrencia o no de los  hechos  que  se  le  imputan a la persona cuya extradición se solicita, como en  tal  sentido ha sido considerado incluso por la Corte Constitucional2.        

Por  estas  razones,  la Corte denegará las  pruebas  pedidas por el memorialista, a que se alude en los numerales 1, 2   3  del escrito que contiene la solicitud.   

2.2.- Esta misma situación no concurre, sin  embargo,  en  relación con las pruebas que tienen como propósito establecer si  previamente  a  la solicitud de extradición el requerido ya ha sido juzgado por  los  mismos  hechos  en  que  se  sustenta  la  solicitud,  pues se trata de dar  aplicación  al  principio  del  non  bis  in idem que trae como consecuencia la  imposibilidad  de  iniciar  nuevos procesos que  por los mismos hechos y en  contra    de   las   mismas   personas   se   pudiesen   haber   adelantado   en  Colombia.   

Hechas  estas  precisiones,  debe  decirse,  entonces,  que  el  motivo  por el cual se accede a practicar la prueba a que se  alude  en  el  numeral  3.3  de los antecedentes de este proveído, radica en la  posibilidad  de  que  en  contra  del  requerido,  en  Colombia  haya  cursado y  terminado  con  decisión  en  firme  con  carácter  de  cosa juzgada judicial,  proceso   por  los  mismos  hechos  que  sustentan  la  solicitud,  toda  vez  que  en tal hipótesis se debe privilegiar el  ejercicio  de la jurisdicción por las autoridades colombianas  frente  a  la             solicitud  del  gobierno  extranjero.   

Y si bien la otra pretensión del Ministerio  Público,  relacionada  con  la documentación que da cuenta de la notificación  de  la  orden  de  captura  al  requerido  en  extradición, no guarda relación  directa  con  los  fundamentos  del  concepto,  ni  su ausencia determinaría el  sentido  en  que  la  Corte  habría  de  pronunciarse,  es  lo  cierto  que  la  pertinencia  de  su  práctica  deriva  de  la  necesidad  de  verificar  que la  documentación  remitida  por  la  Fiscalía  al  Ministerio  del  Interior y de  Justicia,  se  encuentre completa, como similar exigencia obra en los artículos  497 y 499 del Código de Procedimiento Penal.   

    

Entonces,  por  las  anotadas  razones, se  dispondrá   allegar   las   constancias   a   que  hace  alusión  el Ministerio Público.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

        R E S U E L V E:   

1.-          ACCEDER    parcialmente   a   lo  solicitado   en  el  memorial  presentado  por  el  defensor  del  requerido  en  extradición,  ciudadano  GONZALO ACOSTA MELO y a la  petición del Ministerio Público.   

2.-          ORDENAR,  en  consecuencia, que dentro  del  período  probatorio,  el  cual  corre  por  diez (10) días, más el de la  distancia  (Art.  500  C.  de  P. P.), se oficie, por la Secretaría de la Sala,  al       Juzgado      Segundo      Penal  del  Circuito Especializado con  sede   en   Cúcuta,   a  fin  de  que  remitan  la  información   a  que  se  alude  en  el  numeral  3.3  de los antecedentes de  este     proveído,     debiendo     incluir  copia  de  las  decisiones de  fondo   que  hubieren  sido  proferidas  dentro  del  proceso  seguido  en  contra  de GONZALO ACOSTA MELO,  con constancia de ejecutoria.   

Oficiar,  asimismo,  a  la  Dirección  de  Asuntos  Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, para que remitan  la  documentación  que,  según se afirma, acompaña al oficio que obra a folio  15  de  la  carpeta  anexa,  del  cual  se  le  remitirá  copia, para una mayor  ilustración.   

3.-          NEGAR  por  improcedentes  las  demás  pruebas  solicitadas  por el defensor de confianza del requerido en extradición  señor  GONZALO  ACOSTA  MELO  según se anotó en  la  motivación  de  este proveído. Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

4.-    La  Secretaría  de  la  Sala  proveerá  al  efecto  y  librará las comunicaciones  respectivas.   

Notifíquese y cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ            LEONIDAS           BUSTOS  MARTÍNEZ           SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO            MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

Permiso                                                  Salvamento  parcial de voto   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                         JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                              JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

SALVAMENTO PARCIAL DE VOTO  

Por   cuanto   considero  de  particular  importancia      que      la     interpretación  judicial   se   debe   desarrollar  conservando  su  coherencia    con   el   contenido   del   ordenamiento   jurídico,   procedo   a   expresar  los  motivos  que  me  han llevado a  salvar  parcialmente  el  voto  en  relación  con lo  expuesto    en    este  proveído.   

Mi     salvamento     estriba    en    considerar  que  no  ha  debido  ordenarse   oficiar   al   Juzgado   Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cúcuta  con  el  propósito  de  constatar si el solicitado,  previo  a  la  solicitud  de  extradición,  fue  condenado allí por los mismos  hechos que sustentan la petición de entrega.   

Observo entonces que, en este caso, la Sala  toma   partido   por   la   decisión   del  pasado  19  de  febrero3, la que en  efecto  suscribí  y por cuyo medio se acogió la postura conforme a la cual, si  bien  corresponde al Gobierno Nacional en cabeza del Presidente de la República  extraditar,    la    Corte    es    “la   única  facultada”  para  constatar los requisitos que dan  lugar  a la entrega del solicitado, dentro de los cuales ahora incluye verificar  la  cosa  juzgada  y  el  principio   de   non   bis   in  ídem,  de  manera que si se presenta uno de estos institutos, se impone  emitir concepto desfavorable.   

A pesar de lo anterior, debo mencionar que  un  nuevo examen de tal posición me ha llevado a concluir, como desde el pasado  lo  había venido haciendo, que la temática sobre el adelantamiento en Colombia  de  un  proceso  o la previa existencia de sentencia ejecutoriada por los mismos  hechos  que sustentan la petición de entrega, son asuntos por completo ajenos a  la  fase  judicial  del  tramite  de  extradición  y, por ende, a la órbita de  competencia  funcional  de la Corte, como de tiempo atrás lo venía sosteniendo  la                   Corporación4,  pues los mismos finalmente  deben ser resueltos por el Presidente de la República.   

En  esa  medida, observo que atendiendo al  principio  de legalidad, del cual no está excluido el trámite de extradición,  claramente  los  artículos  520  de  la  Ley 600 de 2000 y 502 de la Ley 906 de  2004,  disponen  que  corresponde  a la Corte Suprema de Justicia fundamentar su  concepto en:   

“La  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  en  la  demostración  plena  de la  identidad  del  solicitado,  en  el  principio de la doble incriminación, en la  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero y, cuando fuere el  caso,  en  el  cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos”.   

A su vez, como los artículos 508 y 490 de  las   Leyes   600   y   906,   respectivamente,   estipulan   que   “La      extradición      no     procederá     por     delitos  políticos”,  esa  situación  también  debe  ser  constatada por la Corte al emitir el concepto.   

Adicionalmente, debido a que los artículos  511  y  493  de  las  Leyes  en  cita,  respectivamente, exigen que “Para  que  pueda  ofrecerse  o  concederse  la  extradición se  requiere…  Que  el  hecho que la motiva también esté previsto como delito en  Colombia  y  reprimido con una sanción privativa de la libertad cuyo mínimo no  sea  inferior  a  cuatro  (4) años” y “Que  por lo menos se haya dictado en el exterior resolución de  acusación  o  su  equivalente”,  a  esos tópicos  conforme  al  principio de legalidad también se extiende la labor de la Sala al  pronunciar el correspondiente concepto.   

Además,  se  observa  que  compete  a  la  Corporación  entrar a examinar, según lo consagran los artículos 513 y 495 de  los  Estatutos  Procesales  Penales  de  2000  y  2004,  respectivamente,  si la  solicitud  de  extradición  se  hizo  “por la vía  diplomática…  por  la  consular,  o  de  gobierno  a  gobierno” y si a ella se acompaña:   

“1.  Copia o  trascripción  auténtica  de la sentencia, de la resolución de acusación o su  equivalente.   

2.  Indicación  exacta  de  los actos que  determinaron  la  solicitud de extradición y del lugar y la fecha en que fueron  ejecutados.   

3.  Todos  los  datos  que se posean y que  sirvan para establecer la plena identidad de la persona reclamada.   

4.  Copia  auténtica de las disposiciones  penales aplicables para el caso”.   

Ahora, la tarea de la Corte, de conformidad  con  lo  dispuesto en el artículo 35 de la Constitución Política, se extiende  a  verificar  que  “los delitos [se hayan] cometido  en  el  exterior” y que respecto de los ciudadanos  colombianos  por nacimiento los hechos se hayan ejecutado con posterioridad a la  promulgación del Acto Legislativo 01 del 16 de diciembre 1997.   

Como   se  puede  observar,  las  normas  reguladoras  del  trámite  de  extradición  en  su fase judicial no prevén la  posibilidad  de  resolver  sobre el principio de la cosa juzgada y, por ende, no  era  posible ordenar oficiar al Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado  de  Cúcuta  para  establecer  si  el requerido fue condenado allí, antes de la  solicitud  de  entrega,  por los mismos hechos que le dan sustento a ésta, pues  de dicho asunto debe ocuparse el Presidente de la República.   

Finalmente,  debo  señalar,  como  lo  he  manifestado       en      otras      ocasiones5,  que  en  los  casos  donde  eventualmente   la   Corporación  observe  configurada  la  cosa  juzgada,  tal  situación  debe ponerla de presente al Presidente de la República al emitir el  concepto  respectivo,  para  que sea éste quien la dilucide en su condición de  supremo  director  de  las  relaciones  internacionales y de conformidad con sus  funciones  políticas,  delimitadas  a  su vez por la normatividad interna y los  pactos internacionales suscritos por Colombia.   

En los anteriores términos dejo sentado mi  salvamento parcial de voto.   

Con toda atención,  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Magistrada  

Fecha   ut  supra.   

    

1 Cfr.  concepto de 19 de febrero de 2009, rad. 30374, entre otros.   

2 Cfr.  Corte Constitucional. Sentencia C-1106. Agosto 24 de 2000.   

3  Radicado No. 30374.   

4  Cfr.  Providencias  del  21 de enero de 2003. Radicado No. 19963, 29 de abril de  2003.  Radicado No. 20297, 28 de julio de 2004. Radicado No. 21989, 3 de octubre  de  2006.  Radicado  No. 24878, 28 de febrero de 2007. Radicado No. 24646, 18 de  abril  de  2007.  Radicado No. 26551, 30 de mayo de 2007. Radicado No. 26545, 27  de junio de 2007. Radicado No. 27376, entre muchas otras.   

5  Radicados    números    30373,    30378,   30618,   31027,   31270,   31285   y  31286.     

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