31448(27-05-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  31448   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado acta N° 153.  

Bogotá D.C., veintisiete (27) de mayo de dos  mil nueve (2009).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el recurso de  reposición   interpuesto   por  el  defensor  de  los  procesados  MERLIN  VERGARA  VEGA,  JORGE  MANUEL CAMARGO GALLARDO,  CARMEN  MARÍA NAME RUBIO, FREDY MIGUEL  GONZÁLEZ  MUÑOZ,  DUBIS ESTHER RAMOS RAMOS, MYRIAM DEL CARMEN RODRÍGUEZ VEGA,                      VÍCTOR  CIPRIANO  MENDOZA  SANTIAGO,  CÉSAR  AUGUSTO  COLPAS HAAC  y     JORGE    VITALY  MONROY,     por     el    procesado    MANUEL  ARTURO  JIMÉNEZ  SÁNCHEZ,  así  como  por  la  representante judicial de este último, contra la providencia del  pasado  1º  de  abril  del  cursante  año,  mediante la cual esta Corporación  declaró  parcialmente la prescripción de las acciones penales y civiles de que  tratan el presente proceso.    

ANTECEDENTES RELEVANTES  

          1.  Mediante  sentencia del 4 de diciembre de 2006, la Sala Penal de  Descongestión  para  FONCOLPUERTOS del Tribunal Superior de Bogotá, al desatar  la  apelación  interpuesta  por  el  procesado MANUEL  ARTURO  JIMÉNEZ  SÁNCHEZ  y por los defensores de los  demás  acusados,  confirmó  las  condenas  proferidas por el Juzgado Penal del  Circuito  Especializado  de  Descongestión  de la citada ciudad, pero modificó  las  penas  determinadas  por  el  a quo en los siguientes términos:   

          –   Impuso   a   MERLÍN   VERGARA  VEGA  las  penas  principales  de  40  meses  y  10 días de  prisión,   multa  equivalente  a  11  salarios  mínimos  legales  mensuales  e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término,  por  el  concurso  homogéneo  de  tentativa  de  peculado por  apropiación, en calidad de determinadora.   

          –    Impuso   a   MELBA   ESTHER   ARAZO  HERNÁNDEZ   las  penas principales de 82 meses y  10  días  de  prisión,  multa  equivalente  a  22  salarios  mínimos  legales  mensuales  e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas  por  el  mismo término, por el concurso homogéneo de peculado por apropiación  en   la   modalidad  de  consumado  y  tentado,  en  calidad  de  determinadora.   

          –  Impuso  a JORGE MANUEL CAMARGO GALLARDO  las  penas principales de 42  meses y 10 días de  prisión,  multa  equivalente  a  11.6  salarios  mínimos  legales  mensuales e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término,  por  el  concurso  homogéneo  de  tentativa  de  peculado por  apropiación, en calidad de determinador.   

          –   Impuso   a   MANUEL  ARTURO  JIMÉNEZ  SÁNCHEZ  las  penas principales de 89  meses y 7  días  de prisión, multa equivalente a 24.7 salarios mínimos legales mensuales  e  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y funciones públicas por el  mismo  término,  por  el concurso homogéneo de peculado por apropiación en la  modalidad de consumado y tentado, en calidad de determinador.   

          –   Impuso   a   JORGE   VITALY   MONROY  las  penas  principales de 96  meses y 8 días de  prisión,  multa  equivalente  a  26.6  salarios  mínimos  legales  mensuales e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término,  por  el concurso homogéneo de peculado por apropiación en la  modalidad de consumado y tentado, en calidad de coautor.   

          –   Impuso  a  VÍCTOR  CIPRIANO  MENDOZA  SANTIAGO  las penas principales de 91 meses y 10 días  de  prisión,  multa  equivalente  a  25.2 salarios mínimos legales mensuales e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término,  por  el concurso homogéneo de peculado por apropiación en la  modalidad de consumado y tentado, en calidad de coautor.   

          –  Impuso  a  CARMEN  MARÍA  NAME  RUBIO  las  penas  principales  de  40  meses  y  10 días de  prisión,   multa  equivalente  a  11  salarios  mínimos  legales  mensuales  e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término,  por  el concurso homogéneo de peculado por apropiación en la  modalidad de tentativa, en calidad de determinadora.   

          –  Impuso  a FREDY MIGUEL GONZÁLEZ MUÑOZ  las  penas  principales  de  89  meses  y  28 días de  prisión,  multa  equivalente  a  24.7  salarios  mínimos  legales  mensuales e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término,  por  el concurso homogéneo de peculado por apropiación en la  modalidad de tentado y consumado, en calidad de coautor.   

          –  Impuso a DUBIS RAMOS RAMOS las  penas  principales  de  42  meses y 20 días de prisión, multa  equivalente  a  11.6  salarios mínimos legales mensuales e inhabilitación para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el mismo término, por el  concurso  homogéneo  de peculado por apropiación en la modalidad de tentativa,  en calidad de determinadora.   

          –   Impuso   a   JOSÉ  ABELLO  MARTÍNEZ  las  penas  principales  de  180  meses  y 15 días de  prisión,   multa  equivalente  a  50  salarios  mínimos  legales  mensuales  e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término,  por  el concurso homogéneo de peculado por apropiación en la  modalidad de consumado y tentado, en calidad de coautor.   

          –  Impuso  a  CÉSAR  AUGUSTO COLPAS HACC  las  penas  principales  de  42  meses  y  10 días de  prisión,  multa  equivalente  a  11.6  salarios  mínimos  legales  mensuales e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término,  por  el concurso homogéneo de peculado por apropiación en la  modalidad de tentativa, en calidad de determinador.   

          –  Impuso  a  MYRIAM DEL CARMEN RODRÍGUEZ  VEGA  las  penas principales de 81 meses y 10 días de  prisión,  multa  equivalente  a  22.5  salarios  mínimos  legales  mensuales e  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término,  por  el concurso homogéneo de peculado por apropiación en la  modalidad de consumado y tentado.   

          2.  Contra la sentencia de segunda instancia los defensores de todos  los  procesados,  así  como  el  Ministerio  Público, interpusieron el recurso  extraordinario  de  casación. La respectiva demanda solamente fue presentada en  relación  con MERLIN VERGARA VEGA, MELBA ESTHER ARAZO  HERNÁNDEZ,    JORGE    MANUEL    CAMARGO   GALLARDO,  MANUEL  ARTURO  JIMÉNEZ SÁNCHEZ, CARMEN MARÍA NAME  RUBIO,  FREDY MIGUEL GONZÁLEZ MUÑOZ, DUBIS RAMOS RAMOS, JOSÉ ABELLO MARTÍNEZ  y   MYRIAM   DEL   CARMEN  RODRÍGUEZ  VEGA  y por el Procurador 55 Judicial II en  lo penal.   

          3.  En auto del 12 de febrero de 2009 el Tribunal declaró desierta,  por  falta  de  sustentación,  la  impugnación  promovida  por  el defensor de  VÍCTOR  CIPRIANO  MENDOZA  SANTIAGO,  CÉSAR AUGUSTO  COLPAS  HAAC  y JORGE VITALY  MONROY.   

4.  Por  auto  del 1º de abril del cursante  año,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia declaró la  prescripción  de  las  acciones  penales  y  civiles  a  favor  de MERLÍN  VERGARA  VEGA, MELBA ESTHER ARAZO HERNÁNDEZ, JORGE MANUEL  CAMARGO   GALLARDO,  MANUEL  ARTURO   JIMÉNEZ  SÁNCHEZ,  CARMEN  MARÍA  NAME  RUBIO,  DUBIS  ESTHER  RAMOS  RAMOS, CÉSAR AUGUSTO COLPAS  HACC     y  MYRIAM  DEL  CARMEN RODRÍGUEZ VEGA, por  razón  del  concurso  homogéneo  de tentativa de peculado por apropiación, en  calidad de determinadores imputados en este proceso.   

En  la  misma  decisión  declaró  también  prescritas   las   acciones   penales   y   civiles   a  favor  de  JORGE   VITALY   MONROY   por  tres  (3)  peculados  tentados  que  están por debajo de los 200 salarios mínimos legales  mensuales;     de     FREDY    MIGUEL    GONZÁLEZ  MUÑOZ  por  tres  (3) peculados tentados inferiores a  200  salarios  mínimos  legales mensuales, y de JOSÉ  ABELLO  MARTÍNEZ  por doscientos cinco (205) tentados  inferiores  a  200 salarios mínimos legales mensuales y 19 peculados consumados  inferiores  a  50  salarios  mínimos mensuales, todos a título de coautores.   

5.  Mediante proveído proferido también el  1º  de  abril, la Sala admitió solamente las demandas de casación presentadas  por  el  defensor  de  JOSÉ  ABELLO MARTÍNEZ, FREDY  MIGUEL  GONZÁLEZ  MUÑOZ  y  MYRIAM  DEL  CARMEN RODRÍGUEZ VEGA y por el Ministerio  Público,  así  como el segundo cargo de la demanda instaurada por la defensora  de   MANUEL   ARTURO  JIMÉNEZ  SÁNCHEZ.   

6. Contra la providencia mediante la cual se  declaró  parcialmente  la prescripción, oportunamente interpusieron recurso de  reposición   los  sujetos procesales mencionados en el acápite inicial de  la  presente  determinación,  impugnación  que corresponde ahora resolver a la  Sala.   

RAZONES      DE      LAS          IMPUGNACIONES   

          1.  El  defensor  de MERLIN VERGARA VEGA,  JORGE  MANUEL CAMARGO GALLARDO, CARMEN MARÍA NAME RUBIO, FREDY MIGUEL GONZÁLEZ  MUÑOZ,  DUBIS  RAMOS  RAMOS,  MYRIAM  DEL  CARMEN RODRÍGUEZ VEGA,              VÍCTOR  CIPRIANO   MENDOZA   SANTIAGO,   CÉSAR  AUGUSTO  COLPAS  HAAC  y  JORGE  VITALY  MONROY.   

Aunque pide revocar la providencia recurrida,  su  inconformidad  la  centra  en dos temas; de una parte, en la decisión de la  Sala  de  diferir  para  el  momento  del  proferimiento del respectivo fallo de  casación  la  determinación  de  la  multa  y  la  interdicción de derechos y  funciones  públicas  que procede imponer a los procesados. En su criterio, esas  sanciones  debieron  correr la misma suerte de la pena privativa de la libertad,  por el carácter accesorio que revisten frente a esta última.   

El  otro  motivo  de  disenso del impugnante  radica  en la omisión, según dice, de la Corte al no pronunciarse en relación  con    el    acusado    VÍCTOR   CIPRIANO   MENDOZA  SANTIAGO,  a  quien, por tanto, se le tiene inmerso en  un limbo jurídico.   

2.  El  procesado  MANUEL ARTURO JIMÉNEZ SÁNCHEZ.   

Pretendiendo  también  la revocatoria de la  decisión  impugnada,  su  desacuerdo lo enfoca en el hecho de haberse calculado  el  término de prescripción con fundamento en la Ley  190 de 1995, pese a  que  los  actos  de ideación, preparación y ejecutivos se realizaron entre los  años  1993,  1994,  1995  y parte de 1996, tornando así imperioso aplicar, por  favorabilidad,  la  punibilidad prevista en el artículo 133 del Decreto Ley 100  de  1980, el cual señalaba para el delito de peculado por apropiación agravado  pena de 4 a 15 años de prisión.   

Lo  anterior  significa,  añadió,  que  el  término  de prescripción a considerar en la etapa del juicio es de 7 años y 6  meses,  lapso que ya transcurrió en el presente evento porque la resolución de  acusación cobró ejecutoria el 19 de septiembre de 2000.   

3. La defensora de  MANUEL ARTURO JIMÉNEZ SÁNCHEZ.   

Impugna la providencia de la Sala con el fin  de  obtener  la  declaratoria  de  prescripción en relación con los delitos de  peculado  por  apropiación  consumados  por  razón de los cuales no se emitió  decisión de esa naturaleza.   

Para  sustentar  la discrepancia reconoce la  vigencia  en  la  Sala de la línea jurisprudencial según la cual el tipo penal  contemplado  en el fallo de las instancias, así no se encuentre en firme, es el  que  con  todas  sus circunstancias señala la pauta para determinar el término  de  la  prescripción  de  la  acción  penal.  En su criterio, sin embargo, esa  línea  exige  como  condición  para  su aplicación que en caso de presentarse  variación  de  la  calificación jurídica, la misma se presente respecto de un  tipo  penal  menos  gravoso, lo cual no acontece en el presente evento, pues con  desconocimiento  del  debido proceso la Fiscalía decidió variar la imputación  jurídica  para  en  vez  de estafa agravada atribuir al procesado el punible de  peculado por apropiación.   

Considera, por tanto, que en el caso materia  de  análisis  resulta de rigor efectuar el cálculo relativo a la prescripción  de  la  acción  penal con fundamento en la pena establecida para el ilícito de  estafa  agravada, lo cual genera el reconocimiento de la pérdida de la potestad  punitiva  del  Estado,  así  sea  que  se  estime la punibilidad prevista en el  Código  Penal  de  1980  o en el estatuto punitivo del año 2000, pues en ambos  eventos ha transcurrido más del tiempo exigido para el efecto.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          Resolverá  la Sala los recursos en el orden resumido en el acápite  precedente.  Previo  a  ello, se considera pertinente destacar la impropiedad en  que  incurren  los  dos  primeros recurrentes cuando insólitamente solicitan la  revocatoria  de  la  providencia impugnada, sin advertir que en esa decisión se  declaró  la  prescripción  de  las acciones penales y civiles en relación con  algunos  comportamientos,  pronunciamiento  que comporta efectos favorables para  los  procesados, luego pretender su también remoción es actuar desprovistos de  legitimación  para  ese propósito, salvo que la intención sea renunciar a los  efectos  de  la  prescripción,  de  lo  cual  no  dan  cuenta en los memoriales  sustentatorios de las impugnaciones.   

          Encuentra  la  Sala,  empero, que dicha impropiedad se supera cuando  se  observa  el  contenido  de los referidos memoriales, pues de ellos se extrae  que,  en  realidad,  las  inconformidades  versan sobre aspectos distintos a las  decisiones  de  prescripción  dispuestas  en  la providencia atacada. Bajo esta  precisión entonces se abordará el estudio de los recursos.   

1. El defensor de  MERLIN  VERGARA  VEGA,  JORGE  MANUEL CAMARGO GALLARDO,  CARMEN  MARÍA  NAME  RUBIO,  FREDY  MIGUEL GONZÁLEZ  MUÑOZ,  DUBIS  RAMOS  RAMOS,  MYRIAM  DEL  CARMEN RODRÍGUEZ VEGA,               VÍCTOR  CIPRIANO   MENDOZA   SANTIAGO,   CÉSAR   AUGUSTO   COLPAS   HAAC   y JORGE VITALY MONROY.   

          Según  la  defensa, la Sala no debió diferir para el momento de la  decisión  de  fondo  lo  relativo  a  la determinación de las penas de multa e  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y funciones públicas, pues por  su  carácter accesorio debieron correr la misma suerte de la pena privativa, es  decir, declararse la prescripción de la acción penal.   

          Es   indudable   que  el  mencionado  defensor,  para  sustentar  la  inconformidad  en esos términos, asigna un alcance equivocado a la decisión de  la  Sala, pues en ella no se difirió, como erróneamente lo cree el impugnante,  lo  relativo  a  la determinación de las penas frente a los delitos respecto de  los  cuales se declaró la prescripción. No es así, porque el aplazamiento del  pronunciamiento  cobija  solamente aquellos punibles en relación con los cuales  no  se  encontró  evidenciado  dicho  fenómeno,  procediéndose de esa forma a  raíz  de los cuestionamientos surgidos en torno al monto fijado por el Tribunal  para  dichas  sanciones, que solamente habrán de ser definidos en el respectivo  fallo.   

          Por  lo  mismo,  frente a los ilícitos en los cuales se decretó la  cesación  de  procedimiento  como  consecuencia  de  la pérdida de la potestad  punitiva  estatal,  la  decisión  enervante  de  las acciones penales y civiles  comprendió  no  solamente  la  pena  privativa  de  la libertad sino las demás  sanciones  previstas para esos comportamientos punibles, pues los efectos de una  tal  determinación  conducen,  precisamente, a la terminación de la actuación  frente   a   los  punibles  en  los  cuales  se  presenta  el  fenómeno  de  la  prescripción.   

          El  segundo  y  último  motivo  de disenso expresado por la defensa  también  resulta  infundado,  pues  no  es  cierto  que  la  Sala  no  se  haya  pronunciado    en   torno   a   la   situación   del   procesado   VÍCTOR  CIPRIANO MENDOZA SANTIAGO. Sí lo  hizo,  como se observa en la página 24 de la providencia impugnada. Distinto es  que,  según  así  se  plasmó  en  ese  apartado de la decisión, no encontró  cumplido  en  su caso el término exigido para declarar la prescripción, porque  al  haber  actuado  en  calidad  de  servidor  público le resultó aplicable el  aumento  de  una  tercera  parte  previsto en el inciso 5º del artículo 82 del  Código Penal de 2000.   

          No  hay  lugar,  por tanto, a reponer la providencia con ocasión de  los motivos analizados en precedencia.   

2.  El  procesado  MANUEL ARTURO JIMÉNEZ SÁNCHEZ.   

Considerando  que  los  actos  de ideación,  preparación  y  ejecutivos  se  realizaron  entre  los años 1993, 1994, 1995 y  parte  de  1996,  pretende  la aplicación, por favorabilidad, de la punibilidad  prevista  en  el  artículo  133  del Decreto Ley 100 de 1980, a cuyo amparo los  cuatro   comportamientos   punibles  de  peculado  por  apropiación  consumados  también se encuentran prescritos.   

          El  delito  de peculado por apropiación, como lo tiene precisado la  jurisprudencia   de   la   Sala,  corresponde  a  un  tipo  penal  de  carácter  instantáneo,  razón  por  la  cual  su  consumación se produce cuando el bien  público  es  objeto  de apropiación, es decir, cuando mediante un acto externo  de  disposición  de  la  cosa  o  de  incorporación  de ella al patrimonio, se  evidencia     el     ánimo     de     detentarla1.   

          De  acuerdo  con lo establecido en el artículo 84 del Código Penal  de    20002,  en  las  conductas  de  ejecución  instantánea  el  término de  prescripción   de   la  acción  comenzará  a  correr  desde  el  día  de  su  consumación.   

          En   el   presente   evento,  se  tiene  que  las  cuatro  actas  de  conciliación  constitutivas  del delito de peculado por apropiación consumado,  frente  a  las  cuales no se declaró la prescripción de la acción penal en el  auto  impugnado,  se  ordenaron  cancelar  mediante resoluciones expedidas en el  año   de   1997,   conforme   lo   puso  de  presente  el  juzgado  de  primera  instancia3.   

Si  se  tiene  en cuenta que el cobro de las  respectivas  sumas  dinerarias, momento en el cual se produjo su apropiación y,  por   ende,  la  consumación  de  los  punibles,  ocurrió  necesariamente  con  posterioridad  a  las  fechas  de  expedición  de  las resoluciones, no resulta  acertada  la  afirmación  del  recurrente,  según  la  cual la norma llamada a  regular  lo  relativo a la prescripción de la acción penal es el Código Penal  de  1980,  pues  para  el  año  de  1997  ya  estaba  vigente  la  Ley  190  de  19954,  siendo esta última la aplicable para tales propósitos, conforme  lo contempló la Sala en la decisión recurrida, .   

          Esta reposición, por tanto, tampoco prospera.   

3. La defensora de  MANUEL ARTURO JIMÉNEZ SÁNCHEZ.   

Contrario a lo expuesto por la recurrente, el  criterio  reiterado  de  la  Sala  es  que  la  figura  de  la  variación de la  calificación  jurídica  se aplica cuando se requiere agravar la situación del  procesado.  Por  lo  mismo, no es necesario acudir a ese instrumento procesal si  se  trata  de  degradar la responsabilidad del mismo. Sobre el particular, se ha  dicho:   

“…la  variación  de  la  calificación  jurídica  sólo  es  procedente  cuando  se  trata  de  hacer  más  gravosa la  situación  del  procesado,  no  sólo  en  cuanto al género del delito sino en  relación  con  la  especie,  forma  de  participación,  imputación subjetiva,  desconocimiento   de   una  circunstancia  atenuante  o  deducción  de  una  de  agravación que modifique los límites punitivos en su contra.   

Empero, en tratándose de la degradación de  la  responsabilidad, como aquí ha acontecido en razón de prueba sobreviniente,  no  es  necesario  variar  la  calificación  provisional.  En un tal evento, le  bastaba   a   la   Fiscalía   alegarlo  así…”5.   

Ahora  bien,  independientemente  de  si con  posterioridad  al  proferimiento  de la resolución de acusación se varía o no  la  calificación  jurídica imputada en esa pieza procesal, constituye también  criterio  consolidado de la Corte aquel según el cual el tipo penal contemplado  en  el  fallo  de  las instancias, así el mismo no se encuentre en firme, es el  llamado   a   servir  de  pauta  para  efectos  de  determinar  el  término  de  prescripción.  Ya esta postura se remembró en otro pronunciamiento emitido por  la Sala en el presente proceso, pero importa nuevamente recordarlo:   

“Frente a tales  eventos,  se  venía  presentando disparidad de criterios en la jurisprudencia y  en  la  doctrina en torno a cuál calificación jurídica escoger para hacer los  cómputos  para  declarar  la prescripción; es decir, si debe tomarse en cuenta  la  originalmente  determinada  en  la  resolución  de acusatoria; o si, por el  contrario,  ha  de estarse a lo decidido en la sentencia, aunque no se encuentre  ejecutoriada.   

“Hace  algún tiempo la Sala de Casación  Penal6   zanjó   aquella   discusión,  estableciendo  que  en  tales  hipótesis  el tipo penal contemplado en el fallo de las  instancias,  así  no se encuentre en firme, con todas  sus  circunstancias,  es  el que señala la pauta para determinar el término de  la     prescripción     de     la     acción”7    (subraya    la    Corte,  ahora).   

No  es  tampoco  exacta  la aseveración del  recurrente  conforme  a la cual dicha línea jurisprudencial exige no agravar la  situación  del  procesado  considerada en la resolución de acusación. Como se  dijo,  nada  interesa  para  tal  efecto  el hecho de modificarse la adecuación  típica  durante  el  trámite  del  juicio,  pues la que debe tenerse en cuenta  será  siempre  la  contemplada  en  el  fallo. En este sentido, recuérdese que  cuando  se  varía  la calificación jurídica provisional el sentenciador está  facultado  para  escoger  la formulada en el pliego acusatorio o la postulada en  la   variación,   según   lo  tiene  también  expresado  la  Sala8   

.   

Por lo anterior, si en el trámite del juicio  la  fiscalía  varió  la  calificación  jurídica  para,  en vez del delito de  estafa   agravada,  imputar  a  los  procesados  el  ilícito  de  peculado  por  apropiación,  y  esta  última  adecuación  típica  fue  la  acogida  por los  sentenciadores,  será  ella  la  que,  hasta  tanto  no  se  emita  el fallo de  casación  respectivo, prevalezca para efectos de la prescripción de la acción  penal.   

Se  impone, por tanto, despachar también en  forma desfavorable la inconformidad examinada en este acápite.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          NO  REPONER,  en  los aspectos pretendidos  por  los  recurrentes,  la providencia mediante la cual se declaró parcialmente  la  prescripción  de  las  acciones  penales  y  civiles  en  el presente caso.   

          Contra    esta    determinación    no  procede          recurso         alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JULIO ENRIQUE         SOCHA          SALAMANCA   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ             

Comisión de servicio  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS                

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                           JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                   

                                     

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                          JAVIER      ZAPATA  ORTÍZ   

            TERESA RUIZ NÚÑEZ   

      Secretaria     

1  Sentencia  de  marzo  27  de 2003, radicación 17889. En el mismo sentido, entre  otras,  sentencia  de  febrero  16  de  2005, radicación 15212 y auto del 25 de  julio de 2007, radicación 27913.   

2  Artículo 83 del estatuto punitivo de 1980.   

3 Pág.  225 del respectivo fallo.   

4  Entró a regir el 6 de junio de 1995.   

5   Auto   del   28  de  febrero  de  2006.  En  el  mismo  sentido,  pronunciamientos  realizados  en febrero 14 de 2002, Rdo. 18.457; 4 de agosto de  2004,  Rdo. 21.287; 18 de noviembre del mismo año, Rdo. 20.521; y 18 de octubre  de 2005, Rdo. 24.275.   

6 Autos  de  casación  de  24 de septiembre de 2002, radicación 12951; de 25 de febrero  de 2004, radicación 18641.   

7 Auto  del 10 de julio de 2008, radicación 29746.   

8  Al  respecto, auto del 14 de febrero de 2002, radicación 18457.   

    

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