31268(17-06-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 31268  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta Nº 180  

Bogotá,  D. C., diecisiete (17) de junio de  dos mil nueve (2009).   

V I S T O S  

Procede  la  Corte  a  conceptuar  sobre  la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   MIGUEL  ÁNGEL PANIAGUA MUÑOZ, elevada por  el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

L  A     S O L I C I T U  D   

1.     Mediante    oficio   número  OFI09-3246-DVJ-0300  del  10 de febrero de 2009, el Ministerio del Interior y de  Justicia  comunicó  a  esta  Sala  de  la  Corte que el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América,  por  conducto  de su Embajada en Colombia y mediante Nota  Verbal  número  202  del   2  de  febrero  del  citado  año, solicitó en  extradición  al  ciudadano  colombiano  Miguel Ángel  Paniagua  Muñoz, capturado el 2 de diciembre de 2008,  en  cumplimiento  de  la resolución del 5 de diciembre del mismo año, expedida  por el Fiscal General de la Nación.   

2.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la contemplada en el   Libro V, Capítulo II del Código  de  Procedimiento  Penal,  en  la   medida  en  que no existe en el momento  convenio  aplicable  que regule el asunto, como así lo conceptuó el Jefe de la  Oficina  de  Asesoría Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores, según  oficio  número  OAJ.E.  198  del 3 de febrero de 2009, quien además certificó  que  la  documentación  del expediente procedente de la Embajada de los Estados  Unidos  de  América,  fue  presentada  “debidamente  autenticada”.   

3.  Los acontecimientos fácticos objeto  de  la  investigación  e  imputación  de  los  cargos formulados en su contra,  motivo  de  la  solicitud de extradición, fueron sintetizados en la Nota Verbal  número 202 del 2° de febrero de 2009 de la siguiente manera:   

“Los hechos del  caso indican que la  organización  de tráfico de drogas (DTO), a la cual pertenecían los acusados,  obtenía  y  embarcaba  heroína  y  cocaína  a los Estados Unidos a través de  embarcaciones  marítimas  y  aviones  de  carga. Julio César Montoya Ramírez,  Juan  Carlos  López  Ortega,  Jorge Iván Herrera Bedoya, Juan Fernando Cardona  Arboleda,  Erika  Paulina  Ocampo Álvarez, Ana Cecilia Tamayo West, Jorge Iván  Arango  Yépez, Gabriel Jaime Echeverri Sánchez, Miguel Ángel Paniagua Muñoz,  Nelson  Salazar  Murillo y Carlos Martín Segura Kapler viven en Colombia. Julio  César  Montoya Ramírez, Juan Carlos López Ortega y Jorge Iván Herrera Bedoya  financian  los cargamentos de heroína al suministrar los dineros para pagar los  gastos  de  exportación  y  frecuentemente  suministraban la heroína como tal.  Carlos  Martín Segura Kapler organizó un cargamento de heroína y cocaína que  fue  incautado  en  el  Aeropuerto  Internacional de Miami. Erika Paulina Ocampo  Álvarez  y  Ana  Cecilia  Tamayo West son las propietarias y administradoras de  una  empresa  de  exportación  en  Colombia  que  es utilizada para embarcar el  cargamento  que  contenía  la  heroína.  Juan Fernando Cardona Arboleda, Jorge  Iván  Arango Yépez, Gabriel Jaime Echeverri Sánchez, Nelson Salazar Murillo y  Miguel  Ángel  Paniagua  Muñoz  se encargan de entregar los cargamentos en los  aviones  en  Colombia y los detalles de entrega en Miami. Los acusados obtenían  múltiples  kilogramos  de   heroína  y  se  encargaban  de  ocultarlos de  diversas  maneras,  ya sea por embarcaciones marítimas y/o avión con destino a  Miami,  La  Florida.  Una vez los narcóticos llegaban a Miami, otros individuos  involucrados  en  la acusación eran los responsables de retirar los narcóticos  del  puerto  de  Miami y/o del Aeropuerto de Miami y distribuirlos dentro de los  Estados Unidos.   

“Todas  las  acciones  adelantadas  por el  acusado  en  este caso fueron realizadas con posterioridad al 17 de diciembre de  1997”.   

4.   La  documentación remitida por el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  que  sustenta  la solicitud de  extradición  del  ciudadano  colombiano   Miguel  Ángel Paniagua Muñoz, es la siguiente:   

4.1.  Copia  de  la  acusación  sustitutiva  número  08-20436-CR-GRAHAM  (s) (s) del 4 de noviembre de 2008, por medio de la  cual  la  Corte  Distrital  de  los  Estados Unidos, Distrito Sur de la Florida,  acusó,   entre   otros,   a  Miguel  Ángel  Paniagua  Muñoz de los siguientes cargos:   

“El  Gran Jurado  acusa:   

“Cargo  Uno”   

“  Concierto  para  importar una sustancia  controlada  (un kilogramo o más de heroína y 500 gramos o más de cocaína), a  los  Estados Unidos, desde un lugar fuera de  los  Estados  Unidos,  lo  cual  es  en  contra  del Título 21,  Sección  952(a)  del  Código  de los Estados Unidos, en violación del Título  21,  Secciones  963,  960(b) (1) (A) y 960(b) (2) (B) del Código de los Estados  Unidos;   

“Cargo        Dos”   

“Concierto  para  distribuir una sustancia  controlada  (un  kilogramo  o más de heroína y 500 gramos o más de cocaína),  con  la  intención de importar ilegalmente a los Estados Unidos dicha sustancia  controlada,  lo cual es en contra del Título 21, Sección 959(a) del Código de  los  Estados Unidos, en violación del Título 21, Secciones 963, 960(b) (1) (A)  y 960(b) (2) (B) del Código de los Estados Unidos;   

“Cargo Tres”  

Concierto  para  poseer con la intención de  distribuir  una  sustancia  controlada  (un  kilogramo  o más de heroína y 500  gramos  o más de cocaína) lo cual es en contra Título 21, Sección 841(a) (1)  del  Código de los Estados Unidos, en violación del Título 21, Secciones 846,  841(b)  (1)  (A)  (i)  y  841(b)  (1)  (B)  (ii)  del  Código  de  los  Estados  Unidos;   

“Cargo Cinco”  

“Importación  a los Estados Unidos, desde  un  lugar fuera de los Estados Unidos, de una sustancia controlada (un kilogramo  o  más de heroína), y ayuda y facilitación de dicho delito, en violación del  Título  21,  Secciones  952(a)  y  960(b)  (1)  (A)  del Código de los Estados  Unidos,  y  del  Título  18,  Sección  2  del  Código  de los Estados Unidos;  y   

“Cargo Seis”  

“Intento  de  posesión  con intención de  distribuir  una  sustancia controlada (un kilogramo o más de heroína), y ayuda  y  facilitación  de dicho delito, lo cual es en contra del Título 21, Sección  841(a)  (1)  del  Código  de  los Estados Unidos, en violación del Título 21,  Secciones  846,  y  841(b)  (1) (A) (i) del Código de los Estados Unidos, y del  Título 18, Sección 2 del Código de los Estados Unidos.   

4.2.   También se allegó copia de las  declaraciones  juradas  de  Andrea  G.  Hoffman,  Fiscal Auxiliar de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  la  Florida,  y de Harold L. Hurley, Agente  Especial  Administración  del Control de Drogas de los Estados Unidos (D.E.A.),  las  que  respaldan  la acusación contra Miguel Ángel  Paniagua Muñoz.   

El  primer  funcionario,  esto es, Andrea G.  Hoffman,  incorpora  en  su declaración la descripción y vigencia de los tipos  penales  imputados  en el pliego acusatorio, explica el alcance de la acusación  y  realiza una síntesis de los hechos, de la actuación  procesal y de los  cargos atribuidos al solicitado en extradición.   

Por  su  parte, el Agente Especial Harold L.  Hurley  relata,  de  manera  pormenorizada,  los   hechos   objeto  de  juzgamiento   ante   el   citado  Tribunal y la participación en  los   mismos  por  parte  del  requerido  en  extradición,  respecto  de  quien  suministra la información necesaria sobre su identidad.   

4.3.   Así  mismo,  se informó que el  solicitado,   Miguel   Ángel  Paniagua  Muñoz   “también  conocido  como  “El  Viejito”,  es  ciudadano  de Colombia, nacido el 27 de mayo de 1949, en  Colombia.  Es  portador  de  la  cédula colombiana No. 8.303.055”.   

4.4.     Se     adjuntó   copia    del    texto    de   las   disposiciones   del   Código   de  los   Estados   Unidos  de América  que    se    afirman   fueron   infringidas   por   el   solicitado  en   extradición   y   que   se   encontraban    vigentes   para   la   época   de   ocurrencia de los hechos.   

4.5.   Por último, se incorporó copia  de  la  orden  de  captura  proferida  en contra del requerido en extradición y  dictada  por  la Corte Distrital de los Estados Unidos de América, Distrito Sur  de la Florida.   

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PERÍODO   PROBATORIO  

Mediante providencias del 22 de abril y 20 de  mayo  de 2009, la Sala no ordenó la práctica de las pruebas solicitadas por la  defensa ni consideró necesario  decretar de oficio.   

ALEGATOS      DEL    DEFENSOR   

La  defensa  del solicitado en extradición,  basa su escrito en las siguientes consideraciones:   

Estima que la extradición de su representado  sería   un  agravio  a la justicia, habida cuenta que en el proceso que se  adelanta  en  el  Estado  solicitante  no  existen  pruebas  que  comprometen su  responsabilidad frente a los hechos atribuidos.   

ALEGATO       DEL    PROCURADOR  TERCERO   

DELEGADO     PARA     LA   CASACIÓN  PENAL   

El  representante  del  Ministerio Público,  después  de  relacionar de manera  detallada los hechos, los antecedentes,  el  trámite  adelantado  y  los instrumentos allegados a este diligenciamiento,  dice  que  en  lo  que respecta a la validez formal de los documentos, el Estado  solicitante   aportó,   debidamente   traducidas  y  autenticadas,  las  piezas  acusatorias,  en  las  que  se   reseñaron  el  lugar  y  las fechas donde  ocurrieron   los   hechos   y   los   delitos   imputados,   las   normas    penales    y   las   declaraciones   de   apoyo   a   la   solicitud de extradición, motivo por el cual se  cumple con esta exigencia legal.   

En  torno  a  la  demostración  plena de la  identidad   del   requerido,   asevera  que  los  datos  suministrados  por  las  autoridades  del  país  requirente  coinciden  con  los  de  la persona que fue  notificada  de  la  resolución expedida por la Fiscalía General de la Nación,  por  medio  de  la cual se ordenó su captura y que en este momento se encuentra  detenida con fines de extradición.   

Agrega  que en la  Nota  Verbal  allegada al presente trámite se consignaron sus datos personales,  es  decir,  se  trata de un ciudadano colombiano, nacido el 27 de mayo de 1949 y  que  es  portador  de  la  cédula  de  ciudadanía número 8.303.055, datos que  confirman  dicha  identidad,  los  cuales  coinciden  con  los  que  suministró  Miguel   Ángel   Paniagua   Muñoz   al  momento  de  su  captura, sin que al respecto se haya mostrado  ninguna objeción.   

En  lo que tiene que ver con el principio de  la  doble  incriminación,  sostiene  que  los  cargos  imputados a Miguel   Ángel   Paniagua   Muñoz   encuentran   adecuación  típica  en  el  artículo  376, modificado por el artículo 14 de la Ley 890 de  2004,  del  Código  Penal,  el cual consagra el delito tráfico, fabricación o  porte  de estupefacientes, cuya pena privativa de la libertad no es inferior a 4  años,  lo  que  le  permite  concluir  que  este  postulado también se cumple.   

En cuanto a la equivalencia de la providencia  dictada  en  el  extranjero,  dice  que  “sin lugar a  equívocos  es  equivalente  a la resolución acusatoria establecida en el orden  jurídico  colombiano…”, con lo cual en este asunto  se  encuentra  satisfecho  este  presupuesto,  por  lo  que estima que las   formalidades    legales    se    cumplen    cabalmente   para    que    la    Corte   proceda   a   emitir   concepto   favorable  de  la  solicitud  de extradición que  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos de América elevó respecto del ciudadano  Miguel Ángel Paniagua Muñoz.   

Por  último,  en  orden  a  garantizar  los  derechos  fundamentales  del  ciudadano colombiano requerido en extradición, el  Procurador  Delegado  sugiere  a la Corte exhorte al Gobierno Nacional para que,  en  caso de que se conceda la extradición, se condicione la misma en el sentido  de  que el solicitado no sea juzgado por hechos anteriores al 17 de diciembre de  1997  ni  condenado  a  cadena  perpetua,  ni  sometido a desaparición forzada,  torturas,  ni a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, ni a la pena de  muerte etc.   

En consecuencia, reitera la Delegada que las  formalidades  legales  se  cumplen  cabalmente  y sugiere que la Corte proceda a  emitir   concepto  favorable  respecto  de  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano    colombiano   Miguel   Ángel   Paniagua  Muñoz.   

CONCEPTO      DE    LA   CORTE   

I.  Acotación  previa   

Antes de emitir el concepto de rigor, procede  la   Sala   a   responder    los   planteamientos  hecho  por  la  defensa,  así:   

Frente  a  la  afirmación  de  la  defensa  técnica  consistente  en que en el  proceso adelantado por las autoridades  foráneas  no  obra la prueba que lo comprometa con los cargos atribuidos, surge  imperioso  reiterar que en la actuación que realiza la Corte en la extradición  no  ésta la de constatar si el Estado requirente cuenta con la prueba necesaria  para  demostrar  la  tipicidad  de las conductas atribuidas al reclamado, si con  ellas  efectivamente  se  puso  en  riesgo  o  se  lesionó  el  bien  jurídico  protegido,   y   si   el   procesado  actuó  con  culpabilidad,  ya  que,  como  insistentemente  lo  ha precisado la jurisprudencia, en este trámite la Sala no  actúa  como instancia de las autoridades extranjeras, por tanto no se pronuncia  sobre  la  responsabilidad  del  solicitado,  ni  en  relación con el acierto o  desacierto   de   sus  decisiones,  temas  que  le  corresponde  definir  a  los  funcionarios  judiciales  del  país  requirente  en  el  proceso  origen  de la  reclamación.   

De  ahí  que  no  le  asista la razón a la  defensa.   

Ahora  bien, el artículo 502 del Código de  Procedimiento  Penal estatuye que el  concepto que emite la Sala debe estar  centrado,  entre  otros,  en  establecer  la validez formal de la documentación  presentada,  en  la demostración plena de la  identidad del solicitado, en  el  principio  de  la  doble  incriminación,  en  la   equivalencia  de la  providencia  proferida  en  el  extranjero  y,  cuando  fuere  el  caso,  en  el  cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos.   

En esas condiciones, se procederá a emitir  concepto, así:   

1.   La   validez       formal       de      los      documentos   aportados   

Advierte  la  Sala  que  la  documentación  presentada   como   soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Miguel Ángel Paniagua Muñoz, cumple con  las  exigencias  legales  contempladas  en los Códigos de Procedimiento Penal y  Civil para tenerla como apta para fundar el respectivo concepto.   

En efecto, no hay duda que los documentos se  allegaron   por  vía  diplomática,  habiendo  sido  debidamente  traducidos  y  autenticados,  dentro  de  los cuales obra la copia de la acusación sustitutiva  número  08-20436-CR-GRAHAM  (s)  (s) del 4 de noviembre de 2008, dictada por la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos, Distrito Sur de la Florida, la cual fue  firmada  por  el  Presidente  del  Gran  Jurado  y  por el Fiscal de los Estados  Unidos,  documentos  cuya  autenticidad  de su contenido fue certificada con las  firmas y el sello pertenecientes al secretario de dicho Tribunal.   

A   su   vez,   obran   las   declaraciones   juradas  de  Andrea G. Hoffman, Fiscal  Auxiliar  de  los Estados Unidos para el Distrito Sur de la Florida, y de Harold  L.  Hurley, Agente Especial de la Administración Antinarcóticos de los Estados  Unidos  (D.E.A.),  cuyos contenidos y traducción al español,  junto   con   el  resto  de  la  documentación  que   las    acompaña,   fueron    certificados,    el    13   de  enero   de   2009,   por   Thomas  C.  Black, Director   Asociado   de   la   Oficina  de  Asuntos  Internacionales,   División  de  lo  Penal,  del Departamento de Justicia  de  los   Estados  Unidos de América.   

Así  mismo,  aparece que la documentación  anexa  hace referencia a la orden de captura, a la resolución de acusación y a  las  normas  aplicables  al caso, esto es, el Título 18, Secciones 2 (autores),  3282  (delitos no conminados con la pena de muerte) y  el  Título  21,  Secciones  812  (listas de sustancias controladas), 841 (actos  prohibidos),  846  (tentativa y concierto), 853 (extinción penal del derecho de  dominio),  952 (importación de sustancias controladas), 959 (penas), 960 (actos  prohibidos)    y    963   (tentativa   y   concierto)   del   Código   de   los  Estados Unidos de América.   

Por  su  parte,  la rúbrica y el cargo del  señor  Thomas  C.  Black  fueron certificados por el señor Michael B. Mukasey,  Procurador  de  los  Estados Unidos, quien según su propia afirmación escrita,  ordenó  que  se  estampara el sello del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos,  siendo  atestada  la  firma  de  aquél  por  el Director Adjunto de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal, y el sello del  Departamento  de   Estado fue ordenado por la Secretaria de Estado, señora  Hillary  R.  Clinton, de cuyo nombre dio fe el funcionario de Autenticaciones de  la misma oficina.   

Por  último,  dichos  documentos  fueron  presentados  para su autenticación ante el Cónsul de Colombia en Washington D.  C.,  señor  Julio  Cesar  Aldana  Bula,  como  así lo constató y lo avaló la  Oficina   de   Legalizaciones   del   Ministerio   de   Relaciones   Exteriores,  cumpliéndose   con   lo  establecido  por  el  artículo  259  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  modificado por el 1°, numeral 118 del D. E. 2282 de 1989  que  dice:  “Los  documentos  públicos otorgados en  país  extranjero  por  funcionario de éste o con  su intervención,   deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente   diplomático  de  la  República,  y  en su defecto por el de una nación amiga,  lo   cual  hace  presumir que se otorgaron conforme a la ley del respectivo  país.  La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia, y si se trata de agentes consulares de un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del  mismo  y  los  de  éste  por el cónsul colombiano”,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de integración previsto  en  los  artículos 25 y 495, último inciso, del Código de Procedimiento Penal  de 2004.   

Además,  el  Jefe  de  la  Oficina Asesora  Jurídica  del  Ministerio  de Relaciones Exteriores, mediante oficio OAJ.E. 198  del  3  de  febrero  de  2009,  certificó  que la documentación del expediente  procedente  de  la  Embajada  de  los  Estados Unidos de América fue presentada  “debidamente         autenticada”.   

Por  lo  tanto,  teniendo  en cuenta que la  solicitud  de  extradición  de  Miguel Ángel Paniagua  Muñoz  se  hizo  por la vía diplomática y que en la  expedición   y  trámite  de  los  mencionados  documentos,  así  como  en  su  traducción,  se cumplieron todos los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los tendrá como  aptos  para  servir  de prueba en este asunto, cumpliéndose así con la primera  exigencia legal.   

2.  La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición   

No  hay  duda que el colombiano  Miguel Ángel Paniagua Muñoz, a quien se  refiere  este trámite, es la persona solicitada en extradición por el Gobierno  de los Estados Unidos de América.   

En efecto, de la documentación remitida por  vía  diplomática se colige claramente, como lo destaca el Procurador Delegado,  que    se    trata    de   Miguel   Ángel   Paniagua  Muñoz,   pues  basta  observar  que  el número de cédula de ciudadanía que  suministró  la Embajada de los Estados Unidos de América, a través de la Nota  Verbal  número  202 del 2° de febrero de 2009, concuerda con el que aparece en  el  acta  de  notificación  personal  de la providencia por medio de la cual se  dispuso  su captura, en  la diligencia mediante la cual se le comunicó sus  derechos  de  capturado  por  razón  de este trámite, en el acta de buen trato  suscrita   por   él    y  en  la  tarjeta  decadactilar  expedida  por  la  Registraduría  Nacional del Estado Civil (8.303.055), además de que ninguno de  los sujetos procesales ha cuestionado dicha identidad.   

De   igual   manera,   todos   los  datos  suministrados  coinciden  con  los que obran en la documentación, es decir, que  nació  el  27 de mayo de 1949 en Colombia y que se identifica con la cédula de  ciudadanía  No. 8.303.055, información que concuerda integralmente con aquella  que  aparece  registrada  en  el  expediente,  sin  dejar  pasar por alto que se  aportó fotocopia de una fotografía de su rostro.   

En esas condiciones, resulta evidente que la  persona    detenida   es   Miguel   Ángel   Paniagua  Muñoz,  de  nacionalidad colombiana y es el ciudadano  requerido   en   extradición   por   el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América.   

3.  El   principio  de  la  doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  para  que  la  extradición  se  pueda  conceder  se  requiere que el hecho que la motiva esté  previsto  como  delito  en Colombia y reprimido con una sanción privativa de la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

Para ello, es de advertir, en primer orden,  que  los  cargos  enunciados  comportan imputaciones por concierto para poseer e  importar  con  el  cometido  de distribuir las sustancias controladas heroína y  cocaína,  así  como  el efectivo tráfico de tales drogas, pudiéndose colegir  fácilmente  la  concurrencia  del requisito en estudio, pues se equiparan en la  normatividad  penal  nuestra  bajo la denominación de concierto para delinquir,  como   aquel  acuerdo  de  voluntades  entre  varios  sujetos  para  poseer  con  intención  de distribuir sustancias estupefacientes preceptuado en el artículo  340  de  la Ley 599 de 2000, modificado  por  el  artículo   8º    de    la    Ley    733    de    2002,    según    el    cual,  se comete el delito de concierto para  delinquir  “cuando varias personas se concierten con  el fin de cometer delitos…”.   

Según   los  preceptos  en  cita,  este  comportamiento  conlleva  una  pena  que  oscila  entre  6  y  12 años (más el  incremento   de   la   Ley  890  de  2004)  y multa de  2.000  a  20.000  salarios mínimos legales mensuales, cuando la finalidad   del   concierto  es   la   de   cometer,   entre  otros  ilícitos,  los de “tráfico de sustancias tóxicas,  estupefacientes  o sicotrópicas…”. -modificado, a  su turno, por el artículo 19 de la Ley 1121 de 2006.   

A  su vez, es evidente la concurrencia del  delito  de  tráfico,  fabricación  o  porte de estupefacientes contenido en el  artículo  376  del  Código Penal, con  el  incremento respectivo del  artículo   14   de    la    Ley  890  de 2004 -modificado, a su turno, por el artículo 19 de la  Ley  1121  de  2006-,  con  una  sanción mínima también superior a los cuatro  años de prisión.   

Los  actos  de  asociación  delictiva  y  tráfico      de      estupefacientes      así      imputados     al  requerido  y    cotejados    con  los  dos  ordenamientos  en relación con el episodio  fáctico  que  constituye los cargos formulados, lleva  a  la  Sala   a  concluir  que se cumple en este caso con el presupuesto de  la    doble    incriminación,   siendo,       por       ello,      imperativo      inferir  que  los  hechos que motivan la  solicitud  de  extradición  por dichos actos se encuentran también tipificados  como delitos en la legislación nacional.   

4.   Equivalencia  de  la  providencia   proferida  en  el  extranjero   

Advierte  la Corte que no existe dificultad  alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2° del artículo 493 del Código de Procedimiento  Penal  de  2004,  el  cual exige “que por lo menos se  haya    dictado    en    el    exterior   resolución   de   acusación   o   su  equivalente”.   

En efecto, la Corte Distrital de los Estados  Unidos,  Distrito  Sur  de  la Florida, acusó a Miguel  Ángel  Paniagua  Muñoz  por la conducta  punible  señalada  anteriormente,  mediante  acto  procesal  que en nuestra legislación  equivale  a  la  acusación,  como emerge de las siguientes similitudes, que las  tornan equivalentes:      

a. Es  un pliego concreto de cargos en contra del acusado para que se  defienda de ellos en el juicio.     

     

a. Formulada  la acusación se inicia el juicio oral que finaliza con  el respectivo fallo de mérito.     

     

a. Se  señalan los hechos, con especificación de las circunstancias  de   tiempo, modo y lugar en que ocurrieron y la calificación jurídica de  las   conductas,   con   indicación  de  las  disposiciones  sustanciales   aplicables.     

Ahora  bien,  para entender la naturaleza y  contenido       de       esa      pieza      acusatoria      o      indictment resulta pertinente señalar que  esta  es  una  forma  de  formular  la  acusación  dentro  del sistema procesal  estadounidense  en el nivel federal. El Gran Jurado, en ese escenario, se reúne  por   convocatoria   que   le   hace   el   tribunal   respectivo   –de   Distrito-   y   su  función  es  determinar  si  en  un  caso  criminal  existe  o  no causa probable para acusar  (probable  cause).  La  causa  probable  es  el  soporte  razonable  que permite  conjeturar que una persona ha cometido un crimen.   

Como  puede observarse, es bien disímil la  forma  de  introducir  la acusación en el sistema federal acusatorio de Estados  Unidos  a  como se hace en Colombia, ya sea según el esquema procesal de la Ley  600  de  2000 o en lo consagrado por la Ley 906 de 2004 y, por tanto, difiere el  contenido  del  indictment con  el  de  la  acusación  patria  en  cualquiera  de  las  modalidades  procesales  actualmente en vigencia.   

Sin  embargo,  como se anotó, eso no obsta  para  sostener que el mencionado indictment  equivale  a nuestra resolución de acusación, pues, básicamente,  marca  el  comienzo  del  juicio en donde el acusado puede ejercer a plenitud la  defensa,  sin  dejar  de mencionar que en todo caso allí, en esa acusación, se  plasma  la  conducta  por  la  cual  es  llamado  a  responder,  la época de su  ejecución y las normas infringidas.   

Por  lo tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante de la acusación propia de nuestro sistema judicial.   

ACOTACIÓN   FINAL  

Como lo resaltó el Ministerio Público, se  pone   de   presente   al  Gobierno  Nacional  que  en  caso  de  concederse  la  extradición,  debe  condicionar  la  entrega  en  el sentido de que  Miguel  Ángel  Paniagua  Muñoz no será  juzgado  por  hechos distintos a los que originaron la reclamación, ni sometido  a  tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le impondrá la pena capital o  perpetua,  al  tenor  del  artículo  494  del Código de Procedimiento Penal de  2004.   

Así   mismo,  al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo a sus  políticas  internas  sobre  la  materia,  le ofrezca posibilidades racionales y  reales  para  que  el  requerido pueda tener contacto regular con sus familiares  más  cercanos,  considerando  que el artículo 42 de la Constitución Política  de  1991  reconoce  a la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza  su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza  con  la protección que a ese núcleo también prodigan la Convención Americana  de  Derechos  Humanos  en  su  artículo 17 y el Pacto Internacional de Derechos  Civiles y Políticos en el 23.   

Además,  conforme  precisó la Corte en el  Concepto  del  15  de  mayo  de  2008  (Rad.  29024),  como  el  mecanismo de la  extradición  entre  Estados  Unidos de América y Colombia se rige, en ausencia  de  un  instrumento internacional que la regule, por las normas contenidas en la  Constitución  Política  (artículo  35) y en el Código de Procedimiento Penal  (artículos  490  a  514 de la Ley 906 de 2004), el Gobierno Nacional debe hacer  las  exigencias  que  estime convenientes en orden a que en el Estado reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a la persona del  solicitado,  en  especial  las  contenidas  en  la  Carta  Fundamental  y  en el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es  decir,  en  aquellos  convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos  (artículo  93  de la Constitución, Declaración Universal de Derechos  Humanos,  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  Pacto Internacional de  Derechos  Civiles  y  Políticos),  en  virtud  del  deber de protección a esos  derechos  que  para  todas  las  autoridades  públicas  emana del artículo 2°  ibídem.   

De la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  señor  Presidente de la República como supremo director de la  política  exterior  y  las  relaciones  internacionales,  para  que efectúe el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias que se derivarían de su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de  lo  señalado  en  el  ordinal 2° del  artículo 189 de la Constitución Política.   

En    caso    de    que    Miguel   Ángel   Paniagua   Muñoz   sea  absuelto,  sobreseído,  declarado  no culpable o por cualquier otra vía legal,  de  los  cargos  que  dieron  origen  a su extradición y dejado en libertad, al  regresar  éste  al  país  de  origen,  el Estado requirente deberá asumir los  gastos  de  transporte y manutención del extraditado de acuerdo con su dignidad  humana (artículos 1° y 93 de la Constitución Política).   

Por  último,  se  pide  al  ejecutivo  que  recomiende  al  Estado  requirente que, en caso de condena, tenga en cuenta como  parte  de  la  pena  el tiempo que el solicitado haya podido estar privado de la  libertad con motivo del trámite de extradición.   

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el  artículo  502  del  Código  de  Procedimiento   Penal  se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Corte  CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a    la    solicitud    de    extradición   elevada   por   el   Gobierno   de   los   Estados  Unidos  de  América, respecto del ciudadano colombiano  MIGUEL  ÁNGEL PANIAGUA MUÑOZ, en cuanto tiene que ver  con  los  cargos  que  le  fueron imputados en la acusación sustitutiva número  08-20436-CR-GRAHAM  (s)  (s)  del  4  de noviembre de 2008, dictada por la Corte  Distrital de los Estados Unidos, Distrito Sur de la Florida.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido    ciudadano    MIGUEL   ÁNGEL   PANIAGUA  MUÑOZ,  a  su  defensor,  al Ministerio Público y al  Fiscal General de la Nación, para lo de  su  cargo.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                        JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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