31153(23-09-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  31153   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 306.  

          Bogotá   D.C.,   septiembre  veintitrés  (23)  de  dos  mil  nueve  (2009).   

ASUNTO  

          Corresponde  a  esta  Sala,  integrada  por Conjueces y Magistrados,  pronunciarse  sobre  la  admisibilidad de la demanda de revisión presentada por  la  abogada Dayci Aidee Díaz Samboni, quien se anuncia como defensora de oficio  de   los   sentenciados   LEONARDO  SALOMÓN  BASTIDAS  PALACIOS  y  JESÚS ELIÉCER  MUÑOZ  CAJAS,  condenados en primera instancia por el  Juzgado  Quinto  Penal  del  Circuito  de  Popayán el 31 de agosto de 2004 como  autores  penalmente  responsables  de  los  delitos  de  falsedad ideológica en  documento   público   y  uso  de  documento  público  falso,  respectivamente.   

En virtud del recurso de apelación promovido  en  contra de la sentencia proferida por el Juzgado Quinto Penal del Circuito de  Popayán,  el  Tribunal  Superior  de Popayán, en determinación de 31 de marzo  siguiente,  la confirmó; interpuesto recurso extraordinario de casación contra  esta  última  decisión, esta Sala, mediante fallo del 30 de noviembre de 2006,  adoptó la decisión de no casarla.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

La  abogada  Dayci  Aidee  Díaz  Samboni,  anunciado  actuar  como  defensora  de  oficio  de los sentenciados LEONARDO   SALOMÓN  BASTIDAS  PALACIOS  y  JESÚS  ELIÉCER MUÑOZ CAJAS  presentó,  ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popayán, demanda  de  revisión  en  contra  de las sentencias reseñadas, emitidas por el Juzgado  Quinto   Penal  del  Circuito de Popayán, el Tribunal Superior de la misma  ciudad y esta Sala, respectivamente.       

Con  la demanda, anexa copias de los fallos,  del  edicto  fijado  con  el objeto de notificar la sentencia de segundo grado y  constancia  de  su  desfijación  “expedida  por  el  Secretario  de  la  Sala  de  Justicia  y  Paz  del Tribunal Superior de Bogotá  D.C.”,  además,  como  lo  reseña  en  el acápite  respectivo   de  la  demanda,  “copia  del  auto  de  sustanciación  No.  33  del  7 de marzo de 2007, expedido por el Juzgado Quinto  Penal  del  Circuito  y  copia  de  esta  solicitud  para archivo”.   

El Tribunal en cita, mediante auto del 18 de  diciembre  de  2008,  ordenó  enviar  las  diligencias  a  la  Corte Suprema de  Justicia, por competencia.   

          En  esta  Corporación  la  demanda  de  revisión correspondió por  reparto   inicialmente   al   H.   Magistrado  ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO  quien,  junto   con   los   demás  Magistrados  que  aprobaron  y suscribieron el fallo de fecha 30 de noviembre de  2006  por  cuyo  medio no se casó la sentencia  condenatoria proferida por  el  Tribunal  Superior  de  Popayán  contra  LEONARDO  SALOMÓN    BASTIDAS    PALACIOS    y   JESÚS    ELIÉCER   MUÑOZ   CAJAS,   se  declararon impedidos para asumir su conocimiento.   

          Mediante  auto del 6 de agosto del año en curso, la Sala, integrada  por   los   presentes   Conjueces   y   Magistrados,  aceptó  los  impedimentos  manifestados,  razón  por  la  cual  procede  a  pronunciarse  en  torno  a  la  admisibilidad de la demanda de revisión.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Como  lo ha señalado de manera reiterada la  Sala,  la  acción  de  revisión  fue concebida como un mecanismo a través del  cual  se  busca la invalidación de una providencia judicial con efectos de cosa  juzgada  condenatoria  (sentencias)  o  absolutoria  (sentencias  y decisiones a  través  de  las  cuales se cesa procedimiento o se precluye investigación), en  cuanto  entraña  un  contenido de injusticia material porque la verdad procesal  declarada  resulta  ser  ostensiblemente  diversa  a  la  verdad  histórica del  acontecer  objeto  de  juzgamiento, para cuya enmienda resulta preciso acudir al  marco  ofrecido  por  las  causales  consagradas  en  la  ley, concretamente las  señaladas     en     el     artículo     222     de     la    Ley    600    de  2000                   -normatividad  que  rige  este asunto- siempre y cuando se cumplan sus taxativas  exigencias.   

Para  ello, como lo señala el artículo 221  ibídem,    la   acción  “podrá  ser promovida por cualquiera de los sujetos  procesales  que  tengan  interés  jurídico y hayan sido legalmente reconocidos  dentro de la actuación procesal”.   

Pues  bien,  aun cuando en este asunto a los  sentenciados     LEONARDO     SALOMÓN     BASTIDAS  PALACIOS  y  JESÚS ELIÉCER  MUÑOZ  CAJAS  les  asiste  interés para instaurar la  acción  de  revisión,  en  tanto  tienen  el  carácter  de  condenados en las  decisiones  contra  las  cuales  se  promueve, la profesional que los representa  carece  de  legitimidad  para  ello,  al  anunciarse  como  su  “defensora  de  oficio”,  sin  advertir  que,  para  ser  reconocida como tal, debe contar con  poder especial expedido por los mencionados.   

En  efecto,  si  bien  el  nombramiento como  defensor  de oficio, en los términos del artículo 131 del estatuto procesal en  cita,  viable  para  aquellos  casos  en  donde  no  existiere o fuere imposible  designar  un  defensor público, se entiende hasta la finalización del proceso,  como  así  lo  estipula  el  inciso  primero  del  artículo  129  ibídem1,   situación  que  comprende  igualmente  la  nominación  como defensor de confianza, no se extiende hasta la  acción de revisión.    

    

Lo último anotado porque el proceso culmina  con  la  ejecutoria  de  la  sentencia o de las providencias con efectos de cosa  juzgada  absolutoria,  precisamente  contra  las  cuales, según ya se explicó,  procede  la  acción de revisión, de suerte que la acción de revisión no hace  parte  del  proceso  originario,  sino  que,  como  lo  tiene  sentado  la Sala,  constituye  un  diligenciamiento nuevo cuyo objeto es el de remover el carácter  de  cosa  juzgada  que han adquirido las antedichas decisiones proferidas dentro  del   inicial2.   

A  partir  de comprender, entonces, que este  trámite  es  independiente  de  aquél  en  donde  se  surtieron las sentencias  condenatorias  dictadas  en contra de LEONARDO SALOMÓN  BASTIDAS  PALACIOS  y  JESÚS  ELIÉCER  MUÑOZ CAJAS, deviene claro que la condición  de  defensor  de  oficio allí ostentada lejos está de legitimar la aspiración  de  representarlos en este nuevo proceso, requiriéndose, por consiguiente, como  atrás  se  subrayó, de un mandato especial para ello, máxime cuando, revisada  la  actuación,  ni siquiera se evidencia que la profesional haya actuado en tal  calidad dentro del proceso original.   

     

Y  si  bien  la Sala es consciente de que el  artículo  229  de  la  Carta  Política prevé que toda persona tiene derecho a  acceder  a  la  administración de justicia, también lo es en el sentido de que  esa  misma  preceptiva superior establece que la ley señalará los casos en los  cuales  el  ciudadano  podrá  hacerlo  sin la representación de abogado.    

Por lo mismo, existen actuaciones judiciales  que  inevitablemente  exigen  de otorgar poder a un profesional del derecho para  su   ejercicio,   como  sucede,  según  lo  ha  precisado  la  Sala3,   con   la  acción  de  revisión,  pues de acuerdo con su reglamentación contenida en los  artículos  220  y  siguientes  de  la  Ley  600  de  2000,  no cualquiera está  habilitado  para su prosecución, en consideración, fundamentalmente, a su alto  grado  de  complejidad  jurídica,  pues tiene por fin, como ya se ha precisado,  levantar  el  carácter  de cosa juzgada de algunas decisiones judiciales, entre  ellas, las sentencias.   

Así las cosas, la ausencia del aludido poder  se  erige en obstáculo para proseguir con el trámite, a voces de lo normado en  el  referido artículo 221 de la legislación procesal, advertido como está que  no  se  trata  de  un  simple error de denominación de parte de la profesional,  pues,  revisada en su totalidad la actuación anexada con la demanda, no obra el  referido mandato.   

Adicionalmente,  cabe precisar que como esta  acción  procede  exclusivamente  contra  decisiones judiciales ejecutoriadas es  deber  ineludible del actor, según lo exige el último inciso del artículo 222  ibídem, allegar copia de las  providencias  de  primera  y  segunda  instancia,  acompañadas de su respectiva  constancia  de  ejecutoria, último presupuesto que tampoco se observa cumplido.   

Las falencias indicadas conducen a esta Sala  a rechazar y devolver la demanda de revisión.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA,  SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

RECHAZAR y devolver  la  demanda  de  revisión  presentada  a nombre de los sentenciados  LEONARDO  SALOMÓN  BASTIDAS  PALACIOS y  JESÚS ELIÉCER MUÑOZ CAJAS,  por las razones expuestas en la anterior motivación.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

LUIS       BERNARDO       ALZATE  GÓMEZ              FERNANDO     E.  ARBOLEDA RIPOLL          

                 Conjuez                                       Conjuez    –   Excusa  justificada   

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                    DIEGO             E.             CORREDOR  BELTRÁN                                                                                                                                                                                                                                                                      Conjuez   

SOLEDAD        CORTÉS       DE  VILLALOBOS                           ALFONSO DAZA GONZÁLEZ   

               Conjuez                                                           Conjuez   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS         AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

YESID REYES ALVARADO  

Conjuez        -Excusa justificada   

            

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria     

1 Sobre  el  particular, ver, entre muchas, sólo por mencionar las más recientes:   sentencia  del   2 de septiembre de 2008, rad. 25153 y autos del 3 de julio  del   mismo   año,   rad.   29063   y   del   18   de   mayo   de   2005,  rad.  23313.      

2 Cfr.  auto del 2 de septiembre de 2008, rad. 30285.   

3 Cfr.  Auto del 10 de octubre de 2007, rad. 28448.     

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