30984(01-07-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30984  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                Magistrado Ponente   

                                      JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

                                Aprobado Acta No. 191   

Bogotá,     D.    C.,    primero (1º) de julio de dos mil nueve (2009).   

VISTOS  

La  Sala   examina  si  se  reúnen los  requisitos  de  orden  legal  y  formal  para  admitir  la  demanda de revisión  presentada  por  quien  dice  actuar  en  nombre  de  LUIS  ALBERTO PAZ BARTOLO,  condenado  como  autor  penalmente  responsable  de  las  conductas  punibles de  homicidio agravado y fabricación tráfico y porte de  armas   de  fuego  o  municiones  mediante  sentencia  proferida   por   el  Juzgado  Catorce  Penal  del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de Cali, Valle del Cauca, y confirmada por el Tribunal Superior de  Cali.   

ANTECEDENTES  

1.   Mediante  sentencia  de 19 de febrero de 2008, la Sala Penal del Tribunal Superior de Cali  confirmó  en  lo  que fue objeto de impugnación el fallo de 20 de noviembre de  2007,  dictado  por  el  Juzgado  Catorce  Penal  del  Circuito con funciones de  conocimiento  de  Cali,  mediante el cual LUIS ALBERTO PAZ BARTOLO fue condenado  como  autor  responsable  de los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de  armas   de   fuego   por   hechos  que  fueron  descritos  por  el  ad     quem     de    la    siguiente  manera:   

         

“El  19 de julio de 2006, fue ultimado por  disparos  de arma de fuego  el señor ESNEIDER MONTES PADILLA, luego de una  discusión  con  el  menor  HAWI PAZ BARTOLO. Realizadas las respectivas labores  investigativas,  se  individualiza  como  autor  de  estos hechos al señor LUIS  ALBERTO  PAZ  BARTOLO,  a  quien  se  logra  capturar  en el mes de noviembre de  2007.”   

2.  El abogado que  suscribe  la  demanda  de  revisión,  quien  manifestó actuar como defensor de  confianza  del sentenciado en dicho proceso, presentó ante el Tribunal Superior  de Cali demanda de revisión en contra de la decisión en comento.   

3.  El  Tribunal  Superior  de  Cali  dispuso  remitir las diligencias a la Corte, tras considerar  que  ésta  es  la  autoridad competente para conocer de la demanda de revisión  interpuesta,  de conformidad con lo establecido en los artículos 75,2 y 76,2 de  la  Ley  600 de 2000 que la Corte Suprema de Justicia conocerá de la acción de  revisión  cuando  la  sentencia,  la  preclusión  de  la  investigación  o la  cesación  de  procedimiento  ejecutoriadas  hayan  sido proferidas, entre otras  hipótesis, por los tribunales superiores de distrito.   

En consecuencia, como la acción de revisión  se  intenta  respecto  de  una  sentencia  proferida en segunda instancia por el  Tribunal  Superior  de  Cali,  Valle  del  Cauca,  la  competencia  para conocer  corresponde  a  la  Corte  Suprema  de  Justicia  a  donde  remitió  la demanda  presentada.   

CONSIDERACIONES  

1.  Tal  como  lo  tiene         precisado        la        Sala1,  la  acción  de  revisión  prevista  en  la  Ley  906  de  2004  conserva identidad en su estructura con la  regulación contemplada en la Ley 600 de 2000.   

En   tal   sentido,    tanto   en  el  ordenamiento  procesal  anterior  (artículo  221 de la ley 600 de 2000) como el  que  regula  lo  concerniente  al  sistema  de  procesamiento  penal  acusatorio  (artículo  193  de la ley 906 de 2004), la revisión podrá ser interpuesta por  cualquiera  de  los  que  intervinieron  en la actuación materia de la acción,  siempre   y   cuando   ostenten  interés  jurídico  y  hayan  sido  legalmente  reconocidos dentro de la misma.   

Adicionalmente, la disposición que se viene  de  citar  de  la  Ley  906 de 2004 establece que la acción puede ser promovida  directamente  si  quien ha intervenido en el proceso fuere abogado en ejercicio,  pero,  “[e]n  los demás casos, se requerirá poder  especial para el efecto”.   

Lo  anterior  obedece  a  la  consagración  normativa  de  una reiterada y pacífica línea jurisprudencial desarrollada por  la  Corte,  según  la cual la acción de revisión es autónoma e independiente  del  proceso por el cual se acude a ella, pues con ella lo que se busca es   remover  la firmeza de cosa juzgada que reviste la decisión ejecutoriada que le  puso  fin  a  la  actuación,  y, por lo tanto, si el condenado que interpone de  manera  directa  la  acción  no  es  un profesional del derecho, o si cualquier  persona  que  actúe  en  su  nombre carece de mandato  especial  y  suficiente  para  tal  fin,  no  tendrá  legitimación para la proposición de dicho trámite. En efecto:   

“De  conformidad  con el artículo 221 del  estatuto  procesal [ley 600 de 2000], el sentenciado se encuentra facultado para  promover  la  acción  de  revisión contra un fallo adverso a sus intereses, lo  cual  no  significa  que, si carece de la calidad de abogado titulado legalmente  autorizado  para  ejercer  la  profesión, se halle legitimado para presentar la  demanda,   pues  de  conformidad  con  el  artículo  127  ejusdem  ‘para  los  fines  de  su  defensa  el  sindicado  deberá  contar con la asistencia de un abogado escogido por él o de  oficio’.   

“Obedece  esta limitante a que la acción  de  revisión  corresponde  a  una  actividad  posterior  a  la culminación del  proceso,  que  comprende  la  elaboración del libelo según precisos requisitos  formales,   la   invocación   de   concretas   causales  legales,  el  correcto  señalamiento  de  los  fundamentos  jurídicos y fácticos, la relación de las  pruebas  que se aportan para demostrar los hechos básicos de la petición y una  adecuada  sustentación compatible con la naturaleza de la causal que se invoca,  todo  lo cual es, evidentemente, materia de especiales conocimientos jurídicos,  como  igual se exige en casación […], pues el hecho de no haberse contemplado  expresamente  para  la  revisión, como sí lo estaba en el Decreto 2700 de 1991  (art.  233), no puede entenderse que dicha exigencia hubiera dejado de regir, ya  que  a  estos  efectos el inciso último del artículo 127 del estatuto procesal  establece  que  ‘[e]n todo  caso  si  el  sindicado fuere abogado titulado y estuviere autorizado legalmente  para  ejercer  la  profesión,  podrá  de  manera  expresa aceptar y ejercer su  propia       defensa       sin      necesidad      de      apoderado’,  significando,  entonces, contrario  sensu,  que  en  caso  de  no  contar  con  dicha calidad, siempre deberá estar  asistido    por    quien    sí    la    tenga”2.   

2. En el caso bajo  examen  el  abogado  que suscribe la demanda carece de legitimidad para promover  la  acción  de  revisión  en  representación  de  LUIS ALBERTO PAZ BARTOLO en  cuanto  que,  revisado  el  expediente,  no  aparece que éste le haya conferido  mandato  especial  para  actuar, como lo exige el artículo 193 de la ley 906 de  2004.   

El  hecho  de  que  el  autor  de la demanda  manifieste  que  asistió  técnicamente al condenado, de ninguna manera subsana  la  omisión  en  comento,  en  razón  a  que, como ya se acotó, la acción de  revisión  constituye  una  acción autónoma e independiente del proceso dentro  del   cual   se   busca   derrumbar   la  firmeza  de  la  decisión  definitiva  adoptada.   

3. En consecuencia,  la  Sala  no admitirá por falta de legitimidad adjetiva la demanda de revisión  presentada a nombre de LUIS ALBERTO PAZ BARTOLO.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1. NO ADMITIR por  falta  de  legitimación  la  demanda  de  revisión presentada a nombre de LUIS  ALBERTO PAZ BARTOLO.   

2.  Contra esta  providencia, procede el recurso de reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ      LEONIDAS     BUSTOS  MARTÍNEZ               SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO               MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE L.   

Permiso  

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                      JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                            JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

1  Auto de 5 de mayo de 2006, radicación  25485.   

2  Autos de 20 de agosto de 2002, radicación 18807, y 19 de mayo de  2004, radicación 22002.     

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