30426(01-04-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30426  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

  YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N°101  

Bogotá, D.C., abril primero (1°) de dos mil  nueve (2009).   

                                                                      

V I S T O S:  

Emite la Corte concepto sobre la solicitud de  extradición  del  ciudadano colombiano Dónald Ramírez Estupiñán,   elevada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos a través de su Embajada en  Colombia.   

A N T E C E D E N T E S:  

1.  Mediante  Nota  Verbal No. 0871 del 9 de  abril  de 2007, el Gobierno   de  los  Estados  Unidos,  por  medio   de   su   Embajada  en  esta  ciudad,  solicitó  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de Colombia, la detención  provisional  con  fines  de extradición de Dónald Ramírez Estupiñán, al ser  requerido    para     comparecer    a    juicio    por   delitos    federales   de  narcóticos   formulados   en  la  acusación  No.  8:07-CR-00084-T30  MSS,  dictada  el 14 de marzo de 2007, en la  Corte   Distrital   de   los   Estados   Unidos   para   el  Distrito  Medio  de  Florida.   

2. El Ministerio del Interior y de Justicia,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores sobre la inexistencia  de  convenio  aplicable al caso, mediante oficio No. OFI08-24108-DIJ-0100 del 14  de  agosto  de  2008,  remitió  a  la  Corte  la  documentación enviada por la  Embajada   de   los   Estados   Unidos,   debidamente  traducida  y  legalizada.   

3. Mediante auto del 3 de octubre de 2008 se  le  reconoció  personería  para  actuar  a  la  defensora  del requerido, y se  corrió traslado del término para solicitar pruebas.    

4. En providencia del 4 de febrero de 2009 se  resolvió  negar  las  peticiones  probatorias  presentadas por la defensora del  requerido  en  extradición  Ramírez  Estupiñán  y se ordenó correr traslado  para que las partes presentaran los alegatos previos al concepto.   

El  9  de  febrero  pasado  se  aceptó la  renuncia de la defensora al mencionado término.     

5. La Procuraduría Delegada  presentó  las alegaciones de fondo.   

ALEGATOS DEL PROCURADOR PRIMERO  DELEGADO  PARA LA CASACIÓN PENAL   

1.  Después de citar los antecedentes de la  actuación,  señala  que  de  conformidad  con lo indicado por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  ante  la ausencia de convenio de extradición aplicable  entre  el  Estado  colombiano  con los Estados Unidos,  la normatividad que  rige  para  este  caso  es la Ley 906 de 2004 porque las conductas atribuidas al  solicitado  Dónald  Ramírez Estupiñán ocurrieron entre una fecha desconocida  no  posterior  al  otoño  de 1998 hasta incluso marzo 14 de 2007, por tanto, se  ocupa   de   los   requisitos   formales   previstos   en   el   artículo   502  ibídem.     

2.  Relaciona  la  documentación  aportada  con   la  petición  de  extradición  de  Dónald  Ramírez  Estupiñán y  considera  que  en  virtud  del  principio  de  integración  consagrado  en los  artículo  25  y 495, inciso final del Código de Procedimiento Penal de 2004, y  lo  dispuesto en el artículo 259 del Estatuto Procesal Civil, modificado por el  artículo  118,  numeral 1 del Decreto Extraordinario 2282 de 1989, el requisito  de  autenticidad  y aptitud sobre la  misma  se cumple cabalmente  porque  no  sólo  contiene  la  información  legalmente  requerida,  sino  que  también   se   surtió  el  trámite  inherente  a  esa  exigencia.     

3.   Encuentra  demostrada   la   identidad  del  solicitado   porque  la persona reclamada en los documentos  allegados   para    sustentar   la   extradición   como  Dónald  Ramírez  Estupiñán,   ciudadano   colombiano,   nacido   el  17  de  febrero  de  1975,  identificado   con   la   cédula  de  ciudadanía  No  16.507.319  expedida  en  Buenaventura  (Valle),  hijo  de Narciso y Adelma,  es la  misma   que  fue  capturada con ocasión de estas diligencias, además, al momento de su  aprehensión  y  en  las  demás  actuaciones  ante  esta  Corporación Ramírez  Estupiñán  se  identificó  con  dicho  documento,   lo  cual satisface a  cabalidad este requisito.   

4. Luego de transcribir los cargos formulados  en  la  acusación No.  8:07-CR-00084-T30 MSS,  dictada el 14 de marzo  de  2007  en  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Medio de  Florida,  concluye  que se cumple el principio de la doble incriminación porque  las   conductas  imputadas  al  solicitado  Dónald  Ramírez  Estupiñán   también  aparecen  sancionadas  en nuestra legislación bajo las denominaciones  de  “concierto  para  delinquir”  y  “tráfico,  fabricación  o  porte de  estupefacientes”  tipificadas  en  los  artículos  340,  modificado  por  los  artículos  8 de la Ley 733 de 2002, 14 de la Ley 890 de 2004, 19 de la Ley 1121  de  2006  y  artículo   376 del Código Penal,  para las cuales está  prevista  una  sanción  mínima  privativa de la libertad superior a los cuatro  años y no corresponden a delitos políticos o de opinión.   

5.    Indica    que    el   indicment    emitido  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Medio de Florida contra el  requerido  Dónald  Ramírez  Estupiñán   es equivalente y tiene la misma  fuerza  vinculante  del  pliego  de cargos del sistema procesal penal colombiano  porque  con ambas decisiones se inicia la etapa del juicio y, además, contienen  la  imputación procesal, fáctica y jurídica,  de donde se sigue que este  requisito también se cumple.    

6.   Pide  que  esta  Sala  exhorte  al  Gobierno  Nacional  para  que,  en  caso  de conceder la extradición de Dónald  Ramírez   Estupiñán,   se  condicione  la  determinación  a  que  el  Estado  requirente  no juzgue al extraditado por hechos distintos a los que motivan este  pedido,  no anteriores a diciembre de 1997, de conformidad a lo dispuesto por el  artículo  35  de  la  Carta  Política modificado por el Acto Legislativo 01 de  1997,  y  que  el  requerido  no  sea  sometido  a destierro, prisión perpetua,  confiscación,   tratos  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  o la pena de  muerte  según lo regulado por los artículos 11,12 y 34 ibídem, y el artículo  494 de la Ley 906 de 2004.    

Además,  que  se le exija al Gobierno   extranjero  que  tenga  en  cuenta  el  tiempo que el requerido Dónald Ramírez  Estupiñán     lleva   retenido   provisionalmente  en  Colombia  con  ocasión   de   este   trámite   de   extradición,   para   el   caso  de  una  condena.     

Tales  condicionamientos deberán ser objeto  de  vigilancia  y  seguimiento  por  parte  del  Gobierno  Nacional  para que se  determine      las      consecuencias       por      su      eventual   incumplimiento.   

7. De acuerdo con lo anterior, opina que esta  Corporación  debe  emitir  concepto  favorable  para la extradición de Dónald  Ramírez Estupiñán.   

CONCEPTO      DE     LA   CORTE   

    

1. Aspectos previos.     

1.1.  De acuerdo con  la solicitud  elevada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos a través de su Embajada en  Colombia  y  de  los  documentos  aportados,  se  establece  que las actividades  delictivas  que se le imputan al requerido Dónald Ramírez Estupiñán tuvieron  ocurrencia  así:  “(cargo  uno)  Desde una fecha desconocida, no posterior al  otoño  de  1998,  hasta incluso la fecha de esta Acusación Formal -14 de marzo  2007-,  y  (cargo dos)  desde una fecha desconocida, no posterior al otoño  de  1998,  hasta  inclusive  la  fecha  de  esta  Acusación Formal -14 de marzo  2007-”,  es  decir,  que  las conductas por cuya realización ha sido acusado,  fueron   cometidas   con  posterioridad  a  la  entrada  en  vigencia  del  Acto  Legislativo  N°  01  de  1997,  modificatorio  del  artículo  35  de  la Carta  Política,   de   donde   no   resulta   pertinente  hacer  alguna  salvedad  al  respecto.   

1.2.  En  el  pliego  acusatorio  en  que se  sustenta   la   solicitud   de  extradición  y  en  las  declaraciones  que  se  acompañaron  en apoyo de la mencionada petición, se precisa que los delitos de  “concierto  para delinquir” y “tráfico de estupefacientes” imputados se  llevaron  a  cabo transportando cocaína desde Colombia a México, con planes de  redistribución    hacia    los    Estados   Unidos1.    

Entonces,  en  cualquiera  de las hipótesis  establecidas  por la jurisprudencia y la doctrina como criterios para determinar  el  lugar  de  la ocurrencia del hecho tales como el lugar de realización de la  acción,  según  el  cual  el  hecho  se entiende cometido en el lugar donde se  llevó  a  cabo  total o parcialmente la exteriorización de la voluntad; la del  resultado  que  estima  realizado  el  hecho  donde  se  produjo el efecto de la  conducta;  y, la teoría de la ubicuidad o mixta que considera cometido el hecho  donde  se  efectuó la acción de manera total o parcial, como en el sitio donde  se  produjo  o  debió  producirse  el  resultado,  la  Sala  encuentra  que las  conductas  atribuidas  por  el  Tribunal Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito   Medio  de  la  Florida  a  Dónald  Ramírez  Estupiñán,  traspasaron  las fronteras colombianas,  de  lo  cual  surge  que  se satisface la condicionante constitucional de que el  hecho haya sido cometido en el exterior.    

2. Cuestión de fondo.  

Aspectos      Generales.   

La  competencia  de  la  Corte  dentro  del  trámite  de  extradición  está  circunscrita  a  emitir  un concepto sobre la  viabilidad  de  entregar  o  no a la persona solicitada por un país extranjero,  después  de examinar los puntos a que se refieren los artículos 493, 495 y 502  de  la ley 906 de 2004, regulación a la cual se acude cuando los hechos ocurren  bajo su vigencia, como sucedió en este caso.   

Como  quiera  que  según  lo  expresó  el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores dentro de este trámite, no existe tratado  de  extradición  aplicable  en  el  ordenamiento  interno  entre Colombia y los  Estados  Unidos,  el  concepto debe fundamentarse en lo dispuesto por el Código  de  Procedimiento  Penal  colombiano y por ello corresponde a la Sala, según lo  indicado  en  el artículo 502 del referido ordenamiento, realizar el respectivo  análisis  sobre  la  validez  formal de la documentación allegada por el país  requirente,  la demostración plena de la identidad de la persona solicitada, la  concurrencia  de  la  doble incriminación, ésto es, que el hecho que motiva la  solicitud  de extradición tanto en el Estado reclamante como en Colombia, esté  previsto   como  delito,  y  además,  que  en  la  legislación  interna  esté  sancionado  con  pena  privativa  de  la libertad cuyo mínimo no sea inferior a  cuatro  (4)  años.  También  es  necesario  establecer  la  equivalencia de la  providencia  proferida  en  el extranjero con la acusación del sistema procesal  colombiano.   

En relación con cada uno de tales aspectos,  se tiene:   

2.1.           Validez  formal  de  la  documentación  presentada:   

El  Gobierno de los Estados Unidos elevó la  solicitud  de  extradición  No.  2278  del  6  de  agosto  de  2008,  por  vía  diplomática  con  los  documentos  traducidos al castellano y cuya autenticidad  fue   certificada    por   la   autoridad   reclamante   en   los   términos   fijados por los  artículos 495 de la  Ley  906  de  2004  y  259 del Código de Procedimiento Civil, modificado por el  artículo 1, numeral 118 del Decreto Extraordinario 2282 de 1989.   

En efecto, la mencionada petición  fue  acompañada  de  copia  auténtica  de  la acusación No. 8:07-CR-00084-T30 MSS,  dictada  el 14 de marzo de 2007 en la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el  Distrito  Medio de Florida, donde se incluyen  los cargos uno (1) y dos  (2)  contra  el requerido, el lugar y las fechas de su ejecución, así como las  normas que los consagran.   

Entre  la  documentación  enviada obran las  declaraciones  juradas   en  apoyo  de  la  solicitud de  extradición  rendidas  por  Walter  E. Furr, III Fiscal Federal Auxiliar de la Fiscalía para  el  Distrito  Medio  de  la Florida, y de Kelly J. Thomas, Agente Especial de la  Oficina  Federal  de  Investigaciones  (FBI),  quienes  conocen  los  actos y la  investigación  que sustentan la petición de extradición.   

Así   mismo,   fueron   remitidas   las  transcripciones  de  las  normas  penales  del  Código  de  los Estados Unidos,  aplicables para este asunto.   

Los   anteriores  documentos  cumplen  las  condiciones  de  validez  que  demanda  la ley procesal colombiana que establece  los    procedimientos   para   la  legalización  de  documentos  otorgados   

en el exterior que vayan a producir efectos en  Colombia,    como    quiera    que    fueron    remitidos    por    el    Estado  requirente,          debidamente          autenticados   e      idóneamente      traducidos     por    sus  autoridades,   al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  este  país,  y    por tanto, este requisito se satisface.   

2.2.            Identificación    plena   del   solicitado:   

Dicha exigencia hace relación a la identidad  que   debe  existir  entre  la  persona  solicitada  por  el  solicitante  y  la  aprehendida   con  fines  de  extradición.  Bajo  este  contexto,  ésa  es  la  identificación sobre la cual se pronunciará la Sala.   

En la Nota Diplomática No. 0871,  del 9  de  abril  de  2007,  el Estado requirente solicitó la detención, con fines de  extradición,  de  Dónald Ramírez Estupiñán, ciudadano colombiano, nacido el  17  de  febrero  de  1975,  portador  de  la  cédula  de  ciudadanía  No.  16.  507.319.   

Para  dar  curso  a  la  señalada  medida  precautelar,  la  Fiscalía General de la Nación mediante resolución del 16 de  abril  de 2007, ordenó la captura del  solicitado, y según  el   informe  de Policía Judicial, luego de su aprehensión, se dejó a disposición  del   Fiscal   General   de  la Nación al requerido Dónald  Ramírez  Estupiñán, identificado con la cédula de ciudadanía No. 16.507.319  de  Buenaventura  (Valle),  con  la observación de allegarse  las actas de  los derechos del capturado y de la notificación personal.   

Concordante con lo dicho en  el acta de  notificación  de  la  resolución  del  16  de  abril  de 2007, expedida por la  Fiscalía  General de la Nación, así como en la de los derechos del capturado,  ambas  de  fecha  9  de  junio  de 2008, elaboradas por  funcionarios de la  Policía  Judicial  con  ocasión de la aprehensión del requerido, se desprende  que  corresponde  a  Dónald  Ramírez  Estupiñán, quien se identificó con la  cédula  de  ciudadanía No. 16.507.319 de Buenaventura (Valle), que es la misma  incluida en los documentos de extradición.   

De  otro lado, en la carpeta de extradición  reposa  la  fotografía  del   requerido, a la cual se refiere dentro de su  declaración  Kelly  J.  Thomas,  Agente  Especial  de  la  Oficina  Federal  de  Investigaciones  (FBI),  informando  que  ha  sido  reconocida  por  un  testigo  cooperador  y  los  agentes  del  orden  público  colombiano y el individuo que  aparece allí es el solicitado Dónald Ramírez Estupiñán.   

   Además,  dentro  de  la  actuación  nombró   defensora pública  y  al suscribir el respectivo poder  se  identificó  con  el  señalado   documento, dándose entonces por  satisfecho este requisito.   

2.3               Principio     de     la     doble  incriminación:   

De  acuerdo  con lo previsto en el artículo  493,  numeral  1,  de la  Ley 906 de 2004, para conceder la extradición es  presupuesto  indispensable  que  el  hecho que la motiva también esté previsto  como  delito  en  Colombia y reprimido con una sanción privativa de la libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

El  ciudadano  colombiano  Dónald  Ramírez  Estupiñán  es  requerido  para  que  comparezca  al  juicio  adelantado por la  acusación   No.  8:07-CR-00084-T30  MSS, dictada el 14 de marzo de 2007 en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Medio de Florida  dentro de la cual se incluyen los siguientes cargos:   

CARGO UNO  

Desde una fecha desconocida, no posterior al  otoño  de  1998,  hasta incluso la fecha de esta Acusación Formal,  en el  Distrito Medio de la Florida y en otros lugares, los imputados   

(…)  

Donald Ramírez Estupiñán  

                

               a  sabiendas  e  intencionalmente  se  asociaron ilícitamente y acordaron entre  ellos   y  otras personas conocidas y desconocidas  por el Gran Jurado  para  manufacturar  y distribuir cinco (5) kilogramos o más  de una mezcla  o   sustancia   conteniendo  una  cantidad  detectable   de  cocaína,  una  sustancia  controlada  de  clasificación II, a sabiendas y con la intención de  que  tal  sustancia  sería  ilegalmente  importada  a  los  Estados  Unidos, en  contra   de  las  disposiciones  del  Título  21,  Código  Federal de los  Estados Unidos, Sección 959.   

               En  violación  al  Título 21, Código Federal de los Estados Unidos, Secciones  963 y 960 (b) (1) (B) (ii).   

CARGO DOS  

                      Desde  una  fecha  desconocida,  no  posterior  al  otoño  de 1998, hasta inclusive la  fecha  de  esta  Acusación  Formal,  siendo  el Distrito Medio de la Florida el  lugar  por  donde  los   miembros de la tripulación entraron a los Estados  Unidos, los imputados   

(…)  

Donald Ramírez Estupiñán  

cada  uno  de  los  cuales  será  primero  ingresado  a  los  Estados  Unidos  en  un  punto  del Distrito medio de la  Florida,   a   sabiendas   e  intencionalmente,  se  asociaron  ilícitamente  y  acordaron   entre  ellos  y con otras personas conocidas y desconocidas por  el  Gran  Jurado, para tener posesión con la intención de distribuir cinco (5)  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  o sustancia  conteniendo una cantidad  detectable  de  cocaína, una sustancia controlada de clasificación II, a bordo  de  una  nave  sujeta a la jurisdicción de los Estados Unidos, en violación al  Título  46,  Apéndice,  Código Federal de los Estados Unidos, Secciones 70503  (a) y 70506 (a).   

Todo en violación al Título 46, Apéndice ,  Código  Federal de los Estados Unidos, Secciones 70503 (a) y 70506 (a) y (b); y  Título  21,  Código  Federal  de  los Estados Unidos, Sección 960 (b) (1) (B)  (ii).      

Dichas   modalidades   delictivas  guardan  concordancia  con  la  conducta que penalmente se ha reprimido en Colombia en el  artículo  340  del  Código  Penal, modificado por los artículos 8° de la Ley  733  de  2002  y  19  de  la  Ley  1121  de  2006,  denominado “concierto para  delinquir”,  que  incrementa la pena de prisión de 8 a 18 años, cuando tiene  relación   con  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas:   

      

       Concierto  para  delinquir:  Cuando  varias personas  se  concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos, cada una de ellas será penada por esa sola conducta,  con prisión de tres (3) a seis (6) años.   

         

        Cuando  el   concierto  sea  para  cometer  delitos  de  genocidio,  desaparición   forzada   de   persona,    tortura,  desplazamiento forzado,  homicidio,   terrorismo,   tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias       sicotrópicas,       secuestro,       secuestro      extorsivo,  extorsión,   enriquecimiento     ilícito,           lavado         de     activos         o      testaferrato       y               conexos,             o    financiamiento            de      terrorismo     y  administración  de  recursos  relacionados con actividades terroristas, la pena  será  de  prisión  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18)  años y multa de dos mil  setecientos  (2.700),  hasta  treinta  mil  (30.000)  salarios  mínimos legales  mensuales vigentes.   

       La pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en la mitad para quienes organicen,  fomenten,  promuevan, dirijan, encabecen, constituyan o financien el concierto o  la asociación para delinquir.   

Las   conductas   de  “poseer”  y  “distribuir”  una mezcla o sustancia que contenga una cantidad detectable de  cocaína,  también  se  encuentran  sancionadas  en nuestro ordenamiento, en el  artículo  376  del  Código  Penal  como  “tráfico,  fabricación o porte de  estupefacientes”:   

             Artículo  376.-Tráfico,  fabricación  o  porte de estupefacientes. El que sin  permiso  de  autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso  personal,   introduzca  al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,   lleve   consigo,  almacene,  conserve,  elabore,  venda,  ofrezca,  adquiera,   financie   o  suministre  a  cualquier  título  droga que  produzca  dependencia,  incurrirá  en   prisión  de  ocho   (8)   a   veinte   (20)  años y multa de mil (1.000) a cincuenta  mil (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

         Si  la  cantidad  de  droga  no  excede  de  mil  (1.000)  gramos  de marihuana,  doscientos  (200)  gramos  de  hachís,  cien  (100)  gramos  de  cocaína  o de  sustancia  estupefaciente   a   base   de cocaína, o veinte (20)  gramos  derivados  de la amapola, doscientos (200) gramos de metacualona o droga  sintética,  la  pena  será  de cuatro (4) a seis (6) años de prisión  y  multa   de   dos   (2)   a   cien  (100)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

       Si la  cantidad  de droga excede los límites máximos previstos en el inciso anterior,  sin  pasar  de diez mil (10.000) gramos de marihuana, tres mil (3.000) gramos de  hachís,  dos  mil  (2.000)  gramos  de cocaína o de sustancia estupefaciente a  base     de     cocaína,    o    sesenta    (60)   gramos   de   derivados  de la amapola, cuatro mil (4.000) gramos  de  metacualona  o  droga sintética, la pena será de seis (6) a ocho (8) años  de  prisión  y  multa  de  cien  (100)  a mil (1.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

Se destaca que la Ley 890 de 2004, aumentó  el mínimo y máximo de la pena indicada.   

         

De  lo  expuesto se tiene por satisfecho el  requisito  de  la  doble  incriminación porque los comportamientos imputados al  requerido   también   son   considerados   como   delitos  en  la  legislación   

colombiana  y  están  reprimidos  con  penas  privativas  de  la  libertad  no  inferiores  a  cuatro  (4)  años de prisión.   

2.4   Equivalencia  de  la providencia  proferida  en  el         extranjero con  la acusación del sistema procesal colombiano:   

La  Corte  Distrital  de los Estados Unidos  para  el  Distrito Medio de Florida, el 14 de marzo de 2007 dictó la acusación  No.  8:07-CR-00084-T30  MSS  contra  Dónald Ramírez Estupiñán, acto procesal  que  guarda  equivalencia  con  el  contenido  de  la  resolución de acusación  prevista en el artículo 337 de la  Ley 906 de 2004.   

Dichos   documentos   contienen  la   relación  clara  y  sucinta  de  los  hechos  jurídicamente  relevantes, en un  lenguaje  comprensible, y las normas extranjeras aplicables para este caso, base  suficiente    para    que   la   Sala   encuentre   también   satisfecho   este  requisito.     

3.   Ahora:  como   el  Procurador  Primero  Delegado  para  la Casación Penal también  verificó  los  requisitos para opinar favorablemente,  y al observarse que  no se procede por delitos de   

carácter  político,  la Sala conceptuará a  favor de la extradición solicitada.   

3.1  Como  quiera  que  según   las  transcripciones  de  las  normas  penales  del  Código  de  los Estados Unidos,  relevantes  para  este  asunto,  la   pena    máxima    para   las  conductas  por las cuales se acusa a Dónald Ramírez  Estupiñán,  es  la  “cadena perpetua” y ella  en  Colombia   está    prohibida   (artículo   34  Constitucional),   el   Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar la entrega de la  persona  solicitada,  en  el evento de que acceda a la extradición, a que dicha  pena  no sea impuesta. Y también  a que el  requerido no puede ser en  ningún    caso    juzgado    por    un    hecho    anterior    ni    distinto   a  los  que  motivan  la  extradición,  ni  sometido,  en  caso de condena, a penas crueles,  inhumanas, degradantes, o la pena de muerte.   

3.2   Del  mismo  modo,  en  orden  a  salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  deberá  imponer al  Estado  requirente  la  obligación  de  facilitar  los  medios  necesarios para  garantizar  su repatriación en condiciones de dignidad y respeto por la persona  humana,  en caso de llegar a ser sobreseído, absuelto, declarado no culpable, o  su  situación  jurídica  resuelta  definitivamente  de  manera semejante en el  país  solicitante,  incluso,  con posterioridad a su liberación una vez cumpla  la  pena  allí  impuesta por sentencia condenatoria originada en los cargos que  motivaron la extradición.   

3.3    Adicionalmente,  el  Gobierno  Nacional  debe  advertir  a  su  homólogo del Estado requirente, que la persona  solicitada  en  extradición ha permanecido privada de la libertad en detención  preventiva por razón de este trámite.   

            3.4  Así  mismo,  debe  condicionar  la  entrega  de Dónald Ramírez Estupiñán, a que se le respeten -como a cualquier  otro  nacional  en  las  mismas  condiciones-  todas las garantías debidas a su  condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que  tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa, a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en su contra,  a  que  su  situación de privación de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sentencia  pueda  ser  apelada ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social  (Artículos  29  de  la  Carta;  9  y 10 de la Declaración Universal de  Derechos   Humanos;  5-3.6,7-2.5,8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de  la  Convención  Americana  de  Derechos  Humanos; 9-2.3, 10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15  del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).   

Igualmente, el Gobierno debe condicionar la  entrega,  a que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad,  lo  cual se refuerza con la protección adicional que a  ese   núcleo  le  otorgan  la  Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos  (artículo  17),  y  el  Pacto  Internacional  de Derechos Civiles y Políticos,  (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición, es  misión  del  Estado,  por  medio  del  ámbito  de competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículo  9  y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con  apoyo  de  la  Procuraduría  General  de  la Nación, (artículo 277 de la  Constitución)  y  de  la Defensoría del Pueblo, (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema, tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

3.5    La  Sala  considera  oportuno  destacar  que  en  virtud de lo dispuesto en el numeral 2º del artículo 189 de  la  Constitución  Política,  le corresponde al Presidente de la República, en  su  condición   de   Jefe   de   Estado  y    Director  de la política exterior y de las relaciones internacionales, realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la  concesión  de  la  extradición y la determinación de las consecuencias que se  deriven de su eventual incumplimiento.   

4.  Conclusión final:  

A  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  EMITE   CONCEPTO   

FAVORABLE  a la solicitud de extradición del  ciudadano  colombiano  Dónald Ramírez Estupiñán, identificado con la cédula  de   ciudadanía   No   16.507.319   de  Buenaventura  (Valle),  formulada  vía  diplomática  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos, en relación con los dos  cargos  penales  a  que se contrae la solicitud, contenidos en la acusación No.  8:07-CR-00084-T30  MSS, dictada el 14 de marzo de 2007, en la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Medio de Florida, contra el citado   Ramírez Estupiñán.   

Por  la  Secretaría,  se  comunicará esta  determinación   al  solicitado, a  su defensor y al representante del  Ministerio  Público,  al  igual que al Fiscal General de la Nación,  para  lo de sus cargos.   

Igualmente,  se devolverá la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho,   para   los  trámites  legales  subsiguientes.   

Cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                   SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

  Excusa justificada  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ    DE  LEMOS         

Permiso  

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN              JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANES                       

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                    JAVIER ZAPATA ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1 fls.  43, 55 y 56 Cuaderno de extradición.     

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