30972(16-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30972  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

                            Magistrado Ponente:   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.359   

Bogotá,  D. C., dieciséis (16) de diciembre  de dos mil ocho (2008).   

VISTOS  

La  Sala  resuelve  el  conflicto negativo de  competencia  suscitado entre el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado  de  Cundinamarca  y  el  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Facatativá para  conocer  del  proceso  penal adelantado en contra de PABLO ENRIQUE LÓPEZ CUESTA  por  el delito de homicidio agravado por las causales 6, 7 y 8 del artículo 104  de la Ley 599 de 2000.   

          HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL   

1. Con fundamento en  averiguaciones  adelantadas  por  la  Policía Judicial se estableció que PABLO  ENRIQUE  LÓPEZ  CUESTA  determinó  a los integrantes del “Grupo Sabana” de  las  denominadas  Autodefensas  Unidas  de  Colombia  a cometer el homicidio del  señor  PABLO  FETECUA,  ejecutado  en el mes de mayo de 2006, hecho por el cual  les pagó la suma de $2.000.000,00.   

2.  El Despacho Tres  de  la  Unidad  Nacional  de  Fiscalías  contra el Terrorismo, el 16 de mayo de  2007,  profirió  resolución  de  acusación  en contra de PABLO ENRIQUE LÓPEZ  CUESTA  por  el delito de homicidio agravado por los numerales 6º, 7º y 8º de  la Ley 599 de 2000.   

3.  Ejecutoriada la  anterior  decisión  las diligencias fueron enviadas a la Juez Segunda Penal del  Circuito  Especializado  de Cundinamarca para que adelantara la fase del juicio,  quien  no  obstante  haberse surtido el traslado previsto en el artículo 400 de  la  Ley  600  de  2000,  el  16  de agosto de 2007, señaló fecha para realizar  audiencia   preparatoria,   diligencia   que   aún   no   se   ha   llevado   a  cabo.   

4.   La   misma  funcionaria  manifiesta  ahora  que  al  hacer  una  revisión del expediente se  colige  que PABLO ENRIQUE LÓPEZ CUESTA fue acusado por la conducta de homicidio  agravado  acorde  con  lo  dispuesto  en  el artículo 104, numerales 6º, 7º y  8º   del  Código Penal, siendo el último el que le asigna la competencia  acorde  con  lo  dispuesto  en  el  numeral  2º del artículo 5º, capítulo IV  transitorio  de  la  Ley  600 de 2000, sin que la Fiscalía indicara los motivos  por  los  cuales  considera  que  LÓPEZ CUESTA cometió la aludida conducta con  fines terroristas.   

Dice  que el material probatorio que apunta a  la  responsabilidad  de  LÓPEZ CUESTA no permite dilucidar que haya cometido la  conducta  de  homicidio con fines terroristas o en desarrollo de actividades del  mismo  caletre,  como  lo exige el numeral  8º del artículo 104 de la Ley  599  de  2000,  sindéresis que ampara en lo considerado por la Corte en auto de  27 de septiembre de 2005, proferido en el radicado Nº 23742.   

En  consecuencia, obedeciendo al principio de  juez  natural contemplado en el artículo 29 de la Constitución Política, así  como  a  los  factores  funcional y territorial que fijan la competencia, envió  las  diligencias  al  Juzgado Penal del Circuito de Facatativá, para evitar que  se  generen  nulidades  al tenor de lo dispuesto en el numeral 1º del artículo  306 de la Ley 600 de 2000.   

5.  El Juez Primero  Penal  del  Circuito  de  Facatativá  a  quien  le correspondió el proceso por  reparto,  señaló  que  la  calificación  jurídica provisional de la conducta  hace  parte  de  las funciones otorgadas por la Ley a la Fiscalía General de la  Nación,  la cual puede ser objeto de variación en la audiencia pública en los  términos  y  condiciones  que  señala el artículo 410 de la Ley 600 de 2000 o  por  el  juez  de la causa, según las voces del artículo 402 de la misma obra,  es   decir,   cuando   recibe  el  proceso  con  la  resolución  de  acusación  ejecutoriada  para  dar  inicio  al juicio, momento en el cual puede declarar su  incompetencia  en caso de evidenciarse error en la calificación jurídica de la  conducta.   

En el caso bajo examen, la Juez Segunda Penal  del  Circuito  Especializada  de Cundinamarca se ha desprendido del conocimiento  del  proceso  después  de que el mismo permaneció en su despacho por algo más  de  un año sin evacuar la audiencia preparatoria, incurriendo en mora judicial,  conducta  que  va  en  detrimento  de  los  principios  de celeridad, eficacia y  eficiencia  exigibles  a  la  administración de justicia, pues su incompetencia  debió  haberla  advertido  cuando  recibió  el  proceso y no después de haber  transcurrido más de un calendario.   

Alude  que  el  centro  de la controversia lo  constituye  la configuración de la causal de agravación descrita en el numeral  8º  del  artículo  104  de  la  Ley 599 de 2000, sin que para tal fin se pueda  menospreciar  el  caudal  probatorio  que  obra  en  el  proceso,  en el que son  relevantes  los  testimonios  que  motivaron  la vinculación del sindicado, con  fundamento  en los cuales, contrario a lo considerado por la Juez Especializada,  se configura la aludida circunstancia de agravación.   

Luego  de referirse a las versiones ofrecidas  por  las  diferentes  personas  que  han comparecido al proceso, concluye que el  enjuiciado  determinó  la  comisión  de  homicidios  selectivos y para tal fin  utilizó  sus  vínculos  con el grupo “Sabana” de las “AUC” y aunque en  su   ejecución   no  se  utilizaron  armas  de  destrucción  masiva  no  puede  desatenderse  que  perseguían  un  “fin  terrorista”  en  el área en donde  tenía  influencia  la  aludida  organización  ilegal,  además  que, según el  testimonio  de  varios  reinsertados,  el  procesado  tenía una lista de quince  personas   que   presuntamente   colaboraban   con   la  referida  organización  delictiva.   

En  consecuencia, luego de apoyar su tesis en  jurisprudencia  de  la Corte acerca del homicidio con fines terroristas, expresa  que acepta la colisión negativa de competencia.   

CONSIDERACIONES  

Debidamente   trabado   el   conflicto   de  competencia  en  el  presente  asunto, le corresponde a la Corte dirimirlo, pues  acorde  con lo establecido en el artículo 18 transitorio de la Ley 600 de 2000,  atañe  a  Sala  de Casación Penal conocer de las colisiones de competencia que  se  susciten  en  asuntos  de la jurisdicción penal entre los jueces penales de  circuito especializados y penales del circuito.   

En el caso bajo examen el punto de discusión  está  centrado en la configuración de la casual de agravación señalada en el  numeral  8º  del  artículo  104  de  la  Ley  599  de  2000,  que  a la sazón  dispone:   

“Art.  104.-  La  pena será de veinticinco  (25)  a cuarenta (40) años de prisión, si la conducta descrita en el artículo  anterior se cometiere:   

          […]   

“8.  Con fines terroristas o en desarrollo  de actividades terroristas.”   

La  causal  en comento, como atinadamente lo  expresa   la   Juez   Especializada   requiere   demostración  conforme  a  las  circunstancias  fácticas  que rodean el ilícito, pues el juicio de adecuación  típico   comporta   inexcusablemente  una  evaluación  de  los  elementos  que  estructuran  el  tipo  penal  a  partir de los hechos que se imputan al presunto  autor o partícipe.   

Es por eso por lo que al momento de calificar  una  conducta como punible a la luz de la legislación penal colombiana, se debe  precisar  la  manera  como  se  configura  la  causal,  labor  que legalmente se  encuentra  asignada  a  la  Fiscalía  General  de  la  Nación a través de sus  delegados,  conforme con la distribución de competencia prescrita en la Ley 600  de 2000.   

En  consecuencia, como se trata de una labor  en  la  que  estrictamente  corresponde  a la Fiscalía determinar si los hechos  estructuran  la  causal de agravación imputada en la acusación, escapa al juez  de  conocimiento,  en  el  ámbito de su competencia, elaborar una calificación  diferente.   

Lo  anterior  en  cuanto  en  los  procesos  adelantados  por  el procedimiento señalado en la Ley 600 de 2000, se brinda la  posibilidad  de  la  variación de la calificación jurídica cuando se trate de  agravar  la  situación  del  procesado,  mientras  que  si  la modificación es  favorable  porque  no concurre una o varias de las circunstancias de agravación  que  se  le  atribuyeron   en  la acusación o el hecho se adecua a un tipo  penal  de menor entidad que conserve el núcleo básico de aquel por el cual fue  convocado  a  juicio,  al momento de proferir el fallo respectivo el juez podrá  absolver o condenar sin la agravante o por un tipo penal atenuado.   

Así lo ha considerado la Sala:  

“La   jurisprudencia  de  la  Corte  con  persistencia  ha  señalado  que  la  calificación del mérito del sumario o su  equivalente,  vincula  al juzgador, quien debe adelantar el juicio acorde con la  tipificación  realizada  por  la  fiscalía,  y que solo por excepción el juez  puede  negarse  a  conocer del asunto cuando advierta que el fiscal incurrió en  error  en  la  calificación  jurídica  provisional y que la correcta varía la  competencia.     

En éstos eventos, le es permitido a la Sala,  por  vía de excepción, analizar los elementos constitutivos de la tipicidad en  tanto   determina  el  factor  objetivo  de  competencia,  pero  sin  que  pueda  inmiscuirse  en la verificación de la existencia material del ilícito ni en la  responsabilidad    que    pudiere    corresponder    al   procesado”1.   

Y si bien es cierto el artículo 401 ibídem  señala  que  al  finalizar el término de traslado común a las partes para que  soliciten  las  nulidades en la fase de la instrucción o las pruebas que estén  relacionadas  con  el  objeto  del juicio, el funcionario debe determinar que la  competencia  no  corresponde  a una autoridad judicial de mayor jerarquía, y el  artículo  subsiguiente  fija los requisitos que debe cumplir la declaración de  incompetencia  y su trámite, tales disposiciones se refieren a los casos en los  cuales  el  juez  penal  municipal,  o  uno  penal del circuito cuando el asunto  corresponde  a  un  juez  especializado,  declina  continuar  con  la  fase  del  juicio.   

En efecto, el artículo 402 ejusdem dispone:   

“Si  evidenciare  que  ha  existido  un  error  en  la  calificación  jurídica provisional de la  conducta  y  ello  afectare  su  competencia,  el  juez procederá a declarar su  incompetencia    en    auto    de   sustanciación   motivado   y   remitirá   en   forma   inmediata   el   expediente  al  juez  del  circuito,     proponiéndole     colisión     de  competencia.   

“Si el juez del  circuito  aceptare lo expuesto procederá a declarar la nulidad de la actuación  y   a   ordenar   su   reposición  por  el  funcionario  competente,  en  caso  contrario se enviará motivadamente la actuación a la  sala   penal   del   respectivo   tribunal  del  distrito,  quien  dirimirá  la  colisión…” (Subrayas de la Sala)   

Lo  cual resulta entendible en la medida que  la  acusación  debe  ser  formulada  por  el  fiscal  que  de  acuerdo  con  la  distribución  interna  de  competencias  del  ente acusador, de modo que sería  inadmisible  que  uno delegado ante los juzgados penales municipales convoque al  sindicado  a  juicio por un delito cuyo conocimiento está legalmente asignado a  los     jueces     penales    del    circuito    o    penales    del    circuito  especializado.   

Este entendimiento es acorde con lo dispuesto  en el artículo 405 ibídem en cuanto señala:   

“Si como consecuencia de la modificación  de   la   adecuación  típica  de  la  conducta,  el  conocimiento  del  juzgamiento  correspondiere a un juez de menor jerarquía, se  considerará   prorrogada  la  competencia  para  los  funcionarios judiciales intervinientes.   

“Si  por  prueba sobreviviente variare la  competencia   de   un   juez   de   menor   a  mayor  jerarquía   se   suspenderá  la  diligencia  y  se  procederá   de   conformidad   con  lo  establecido  para  la  declaración  de  incompetencia.” (Subrayas  ajenas al texto).   

Aspecto  en  torno  del  cual  la  Sala  ha  precisado:   

“Si el juez, antes de celebrar la audiencia  preparatoria,  al  constatar su competencia, encuentra que ha habido error en la  calificación  jurídica  de  la  conducta  y ello afecta su competencia, la que  corresponde  a  un  funcionario judicial de igual jerarquía  (por ejemplo,  juez  penal del circuito común frente al juez penal del circuito especializado)  o  de  mayor  jerarquía (por ejemplo, juez penal municipal frente al juez penal  del  circuito)  no  es  procedente  modificar la calificación, sino que se debe  plantear  colisión de competencia, en la forma prevista en los artículos 401 y  402 del C. de P. Penal.   

“Por  ejemplo,  el  hecho  se  imputa como  estafa  en  cuantía  que no pasa de 50 salarios mínimos legales mensuales que,  al  tenor  del  artículo  78.1  del  C.  de P. P., corresponderá al juez penal  municipal,  pero  que,  en  la  etapa  de  juzgamiento,  se  considera  que debe  imputarse    como    peculado    por    apropiación    de    competencia    del  circuito.   

“Si   como  consecuencia  de  la  alteración  de  la adecuación típica de la conducta, el  conocimiento  corresponde  a  un  juez  de  menor  jerarquía,  se  prorroga  la  competencia  (art.405 ibidem), por lo que no es necesario acudir al incidente de  colisión.   

“En  lo  atinente  a  este aspecto se debe  tener  en cuenta que, a diferencia de lo que acontecía en el estatuto derogado,  sí  puede  haber  colisión  entre  el  juez  penal  municipal  y  el penal del  circuito,  la  que  será  resuelta  por  el respectivo tribunal, al tenor de lo  estatuido  en  el  numeral  5° del artículo 76 ibidem, siendo ésta una de las  excepciones  legales  a  las  que  se  refiere  el  artículo 94”.2   

En  el  caso  concreto, si para la Fiscalía  instructora  las  circunstancias  que  rodearon la consumación del homicidio de  PABLO  FETECUA  constituyen  causas  de  agravación  la  sevicia,  el estado de  indefensión  o  los fines terroristas, corresponde en el marco de la discusión  que   dentro   del  juicio  se  dé,  llegar  a  la  conclusión  acerca  de  su  configuración  y  la  responsabilidad penal derivada de las mismas, sin que sea  adecuado  efectuar  juicios  de  tipicidad anticipadamente como se propone en el  conflicto que se resuelve.   

Son estas las razones que llevan a la Corte a  asignar  la  competencia  en el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado  de Cundinamarca.   

En  mérito  de  lo expuesto, la Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  Dirimir  la  colisión  de  competencia  negativa  asignando  el  conocimiento  del  proceso seguido contra PABLO ENRIQUE  LÓPEZ   CUESTA   al   Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca,   a   quien   se   le  remitirá  la  actuación  para  lo  de  su  cargo.   

2.  Comunicar  la  decisión adoptada al Juez  Primero   Penal   del   Circuito  de  Facatativá,  remitiéndole  copia  de  la  misma.   

3.  Contra  esta decisión no procede recurso  alguno   

Cópiese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS  MARTÍNEZ                                          ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO             

MARIA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                                               AUGUSTO    J.   IBAÑEZ  GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                       YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                         

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  colisión radicado 26180 de 10 de octubre de 2006.   

2 Auto  colisión radicado 18457 de 14 de febrero de 2002.     

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