30241(29-07-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30241  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.207   

Bogotá,  D. C., veintinueve (29) de julio de  dos mil ocho (2008)   

VISTOS  

La  Sala  resuelve  la solicitud de cambio de  radicación  presentada  por  el Fiscal Quinto Delegado ante la Corte Suprema de  Justicia,  para  que  sea trasladado al Distrito Judicial de Bogotá el trámite  concerniente   a   la  solicitud  de  control  de  legalidad  de  la  medida  de  aseguramiento  presentada  por  el  defensor del procesado Luis Fernando Almario  Rojas,  la  cual  debe  resolver  el  Juez  Penal  del Circuito Especializado de  Florencia, Caquetá.   

ANTECEDENTES  

1.  Los  hechos que  originan  la  actuación  penal,  respecto  de  la cual la Fiscalía solicita el  cambio  de  radicación, fueron resumidos por la Delegada ante esta Corporación  del siguiente modo:   

“1. Se fundamentan en escrito anónimo donde  se   solicita   investigar  a  los  políticos  del  departamento  de  Caquetá,  concretamente  al  Gobernador  Juan  Carlos  Claros Pinzón y a su parlamentario  Luis  Fernando Almario Rojas, por cuando formó parte de su gabinete el “(…)  hermano   del  Comandante  de  las  Autodefensas  del  Caquetá,  JUAN CARLOS MONJE, quien se desempeñó como Secretario General de la  Gobernación. (…)”   

“De  igual  manera,  se hacen interrogantes  sobre  el  caudal  electoral del parlamentario Luis Fernando Almario Rojas, pues  no   superaba  los  12.000  votos  y  en  la  última  elección  obtuvo  19.000  sufragios.   

“Menciona, cómo el Gobernador del Caquetá  mantuvo  escondida  en  su  apartamento  a  la esposa del comandante guerrillero  Oscar  Aristizábal  “a  cascarita”,  dama que se afirma cohonesta presuntos  actos de corrupción del funcionario.   

“Así  mismo se insta a la Corte Suprema de  Justicia  para  investigar  la  posible  participación de Luis Fernando Almario  Rojas  y  del  Gobernador  Juan  Carlos Claros Pinzón con las autodefensa y los  nexos  con el narcotraficante “Miki Ramírez”, el Gerente del Fondo Ganadero  del   Caquetá   quien   se   encuentra   detenido  y  con  el  aspirante  a  la  “(…)   primera   magistratura   del  departamento  (…)” Álvaro Pacheco; ello con el fin de evitar un  desgaste  de  las  autoridades  y que se continúen presentando apropiaciones de  recursos del Estado para financiar las autodefensas.   

“2.  Igualmente  se  origina en compulsa de  copias  dispuesto  el  proceso 945, por la Unidad Nacional de Derechos Humanos y  Derecho  Internacional Humanitario de la Fiscalía General de la Nación, con el  objeto  de  adelantar  la  investigación  a  que  hubiere lugar por el presunto  compromiso  penal  del  doctor  Luis  Fernando Almario Rojas en el homicidio del  doctor  Diego  Turbay  Cote  y otros, contra quien el declarante Gerardo Aguirre  Ballesteros hizo cargos directos por tales hechos.   

“Informan  las  diligencias  que  el  29 de  diciembre  de  2000 perdieron la vida el Representante a la Cámara Diego Turbay  Cote,  su señora madre Inés Cote de Turbay, el arquitecto Jaime Peña Cabrera,  Edwin  Angarita  Alarcón,  Mail  Bejarano  Martínez,  Dagoberto Samboní Uni y  Rafael  Ocasiones  Llanos,  en  el  sitio  conocido  como “La Gallera” de la  vereda  “Nepal”  jurisdicción  del Municipio de Doncella (Caquetá), cuando  se  desplazaban  de  la  ciudad de Florencia al municipio de Puerto Rico, con el  fin  de  asistir  a  la  posesión  del  alcalde  electo de esa localidad, José  Lizardo Rojas.   

“Los  mencionados  fueron interceptados por  “(…)  integrantes  de  los  denominados “Frentes  XIV,  XV y Columna Móvil Teófilo Forero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias  de  Colombia  FARC  EP (…)”, quienes los detuvieron  obligándolos  a  descender  del  vehículo  en  el  cual se transportaban y sin  mediar  palabra  procedieron a propinarles tiros de gracia que ocasionaron en el  acto,  su  fallecimiento,  retirándose  del  lugar  de  los hechos no sin antes  apoderarse  de  las  armas  asignadas  al  personal de escolta del representante  asesinado.”   

         

2.  Esta Sala de  la  Corte  el  25  de  febrero  de  2008,  teniendo en cuenta que de las pruebas  incorporadas  a  la  investigación  previa   que en su momento adelantaba,  emergían  elementos  de juicio que eventualmente comprometen la responsabilidad  penal   del  representante  a  la  Cámara  Luis  Fernando  Almario  Rojas  como  determinador  del  homicidio  ocurrido  el  29  de  diciembre de 2000, en el que  perdieron  la vida el Congresista Diego Turbay Cote, su señora madre Inés Cote  de   Turbay,  Jaime  Peña  Cabrera,  Edwin  Angarita  Alarcón,  Mail  Bejarano  Martínez,  Dagoberto  Samboní  Uni y Rafael Ocasos Llanos, dispuso la apertura  de   investigación   penal   en   su   contra   y   su   vinculación  mediante  indagatoria.   

3.  No obstante  lo  anterior, teniendo en cuenta que el 28 de febrero de 2008, la mesa directiva  de  la  Cámara  de  Representantes  aceptó al doctor Almario Rojas su renuncia  como   congresista,  se  declaró  incompetente  para  continuar  adelantado  la  instrucción  y  dispuso la remisión de la actuación a la Fiscalía General de  la Nación.   

4. El Fiscal General  de  la  Nación, mediante resolución 0-0951 de 3 de marzo de 2008 designó para  conocer  del  proceso, hasta su culminación, a un Fiscal Delegado ante la Corte  Suprema  de  Justicia,  quien  mediante  providencia  de  7  de  marzo  de 2008,  resolvió  la  situación  jurídica  del  doctor  Almario  Rojas  con medida de  aseguramiento  de  detención  preventiva sin derecho a la libertad provisional,  como  presunto  determinador  del  delito  de  homicidio  agravado  cometido  en  concurso  material  homogéneo contra el Representante a la Cámara Diego Turbay  Cote,  su  señora  madre  Inés  Cote  de  Turbay,  Jaime  Peña Cabrera, Edwin  Angarita  Alarcón,  Mail  Bejarano  Martínez,  Dagoberto Samboní Uni y Rafael  Ocasos Llanos.   

5.  El  16 de julio  pasado,  el  defensor  del  doctor  Almario Rojas, acorde con lo dispuesto en el  artículo  392  del  Código  de  Procedimiento  Penal de 2000, ante el Fiscal a  cargo  de  la  investigación, presentó solicitud de control de legalidad de la  medida  de aseguramiento y, por lo tanto, el envío de las diligencias al señor  Juez Penal del Circuito Especializado competente, para su trámite.   

6. Frente a anterior  petición,  el  señor  Fiscal  Quinto  Delegado  ante  esta  Corporación,  con  fundamento  en  el  artículo 85 del ordenamiento procesal en cita, depreca a la  Sala  se  ordene  el  cambio  de  radicación  de  las  diligencias para que tal  petición  sea resuelta por un juez penal del circuito especializado de Bogotá,  para lo cual argumenta lo siguiente:   

6.1 Que en el caso se  advierte   desde   “la  instrucción”  la  necesidad de variar la competencia del Juez Penal del Circuito  Especializado  de  Florencia,  Caquetá,  al  homólogo en la ciudad de Bogotá,  pues  en  virtud  del  análisis  de  los hechos que se investigan y las pruebas  hasta  el  momento  allegadas,  aquél  funcionario  podría  verse  sometido  a  presiones  indebidas  para  decidir  acerca  del control de legalidad, porque en  dicho  distrito judicial operan simultáneamente los grupos armados al margen de  la  ley,  cuyos  nexos  con  el procesado son objeto de averiguación; así como  también   lo  son  las  diferentes  influencias  políticas  que  como  fuerzas  relevantes  del  departamento  del  Caquetá,  se reflejan en la elección de la  mayoría  de  autoridades  del  mismo, lo cual resulta trascendente en relación  con la calidad personal del procesado.   

6.2  El  cambio  de  radicación   no   afectaría   las   garantías   procesales   de  los  sujetos  intervinientes,  en  cuanto la instrucción siempre ha estado centralizada en la  ciudad  de  Bogotá,  además  la medida propuesta tampoco lesiona principios ni  valores   de   carácter  constitucional,  como  la  falta  de  competencia  del  funcionario  judicial,  ya  que  al variarse el distrito judicial se conserva la  competencia  funcional  asignada  normativamente, tal como lo consideró la Sala  de  lo  Contencioso  Administrativo del Consejo de Estado en la radicación 5794  el 4 de mayo de 2001.   

6.3  El  cambio  de  radicación  resulta  proporcionado  en  cuanto  no se sacrifica el principio de  igualdad  en  atención a la garantía de la independencia e imparcialidad de la  administración  de justicia y, de no operar tal dispositivo legal, la decisión  del  operador  judicial  se  produciría  en  un  ambiente  inadecuado  para  el  cumplimiento  de  su  función,  pues varios declarantes relacionan al procesado  con  las  autodenominadas  FARC,  así como con grupos paramilitares, los cuales  han  hecho  presuntas  coaliciones para elegir las autoridades departamentales y  municipales.   

Además   la   circunstancia   de  detentar  ilegalmente  las  armas,  justamente  dieron lugar a los hechos investigados, en  donde  se  realizan  imputaciones  en contra del ex representante Almario Rojas,  por  su  presunta  determinación  en  asocio  con  uno  de  estos grupos, en el  homicidio    de    influyentes    de    representantes    políticos    de    la  región.   

7.  Para corroborar  sus afirmaciones, aportó los siguientes documentos:   

7.1  Copia  de  la  resolución  por  medio  de  la  cual  se  resolvió la situación jurídica del  procesado.   

7.2 Las declaraciones  rendidas  con  posterioridad  a  la anterior decisión por Edwin Robert Cardona,  Jorge  Hernando  Calderón  Perdomo,  Pablo  Adriano  Muñoz  y  la solicitud de  control   de   legalidad   presentada   por   el  defensor  del  doctor  Almario  Rojas.   

CONSIDERACIONES  

1.  La  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia, es  competente  para  resolver  lo pertinente en  este caso de acuerdo con lo dispuesto  en     el     numeral     8     del    artículo  75  de  la  Ley  600  de 2000,  teniendo  en  cuenta que la  solicitud  del  Fiscal  Quinto Delegado ante   esta   Corporación   pretende  el  cambio  de  radicación  de  un  distrito  judicial a  otro  de un asunto  respecto  del  cual  le corresponde  conocer   a   un   Juez   Penal   del   Circuito   Especializado  de  Florencia,  Caquetá.   

2.  El  cambio de  radicación  es un mecanismo jurídico regulado en la Ley 600 de 2000, por medio  del  cual  se  establece  una  excepción  a la cláusula general de competencia  determinada   por  el  factor  territorial,  cuando  esté  debidamente  probado  que  en  el lugar donde se  adelanta  existen circunstancias que pueden afectar el  orden  público,  la imparcialidad o la independencia  de  la administración de justicia, las garantías procesales, la publicidad del  juzgamiento  y la seguridad o integridad personal de los sujetos procesales o de  los    funcionarios    judiciales,    como    lo   señala   el   artículo   85  ibídem.   

La  teleología de esa medida excepcional es  resguardar  el  proceso  de  factores  externos  que  perturben  su  desarrollo,  asegurando  que  el  fallo  sea  proferido  por  un  juez  que esté en un medio  adecuado  y  ajeno a esas circunstancias que afectan la recta, cumplida y eficaz  administración de justicia.   

Los  motivos  que determinan la solicitud de  cambio  de  radicación  deberán  estar  probados, o  poder  comprobarse  objetivamente  en las actuaciones,  de  manera  que axiológicamente permitan realizar un juicio en orden a concluir  si  realmente,  en  el  territorio  donde  se  debe  adelantar  el juzgamiento y  culminar  el  proceso, hay circunstancias externas que afectan su desarrollo, la  rectitud   del   juicio   y   la   transparencia   de   la   administración  de  justicia.   

3.  En  este  caso, la solicitud de cambio de  radicación   no   tiene  como fundamento     la  asignación  del  proceso  para conocer de la etapa del juicio en un funcionario  diferente  al  que  territorialmente  le  corresponde,  sino   para   tramitar   y   resolver   la  petición  de  control de legalidad de  la   medida   de   aseguramiento  dictada  en  contra  del  doctor  Luis  Fernando Almario Rojas,              hipótesis que la  jurisprudencia   de  la  Sala  ha  considerado  es  viable,  en  los  siguientes  términos:   

“5.4 Como se observa, si bien los preceptos  contenidos  en  el  Código  de  Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000) tratan el  cambio  de  radicación como  un  tema  inherente  a  la  etapa del juzgamiento, la aplicación gramatical del  articulado  podría  generar  efectos contrarios a los fines constitucionales de  la  administración  de justicia, en aquellos eventos en los cuales se verifique  la  alteración  de las condiciones normales para el ejercicio de la función de  control  de  legalidad de la  medida   de   aseguramiento   y,   sin   embargo,   se  niegue  el  cambio  de  radicación  con la excusa de  que ninguna norma lo autoriza en modo expreso.   

“El último aserto se fundamenta combinando  de   manera   equilibrada   y  reflexiva  los  criterios  de  hermenéutica  que  generalmente  apoyan la tarea del intérprete, de cara al correcto entendimiento  de las normas jurídicas.   

“El  criterio  exegético  o  gramatical  aisladamente  considerado,  frente a la problemática planteada es insuficiente,  porque   las   normas   que   regulan  el  cambio  de  radicación no aludieron a la posibilidad de aplicarlo  en  los  casos  de  control  de legalidad  de  la  medida  de  aseguramiento;  y  siendo necesario definir la  solicitud  pendiente,  la Corte Suprema de Justicia no puede abstenerse de ir al  fondo  del  asunto,  aduciendo  que  no  existe  un  precepto  que  albergue una  solución específica.   

“El  artículo  8° de la Ley 153 de 1887,  estipula   que  “Cuando  no  haya  ley  exactamente  aplicable  al  caso  controvertido,  se aplicarán las leyes que regulen casos o  materias  semejantes,  y  en su defecto, la doctrina constitucional y las reglas  generales de derecho”.   

“Las  normas  rectoras  del proceso penal,  entre   ellos   el   principio   de   autonomía   e  independencia,  previsto  en el artículo 12 de la Ley  600  de  2000,  prevalecen sobre cualquier otra disposición del mismo código y  serán    utilizados    como   fundamento   de   interpretación.   (Artículo 24 ibídem)   

“A su vez, el artículo 16 de la Ley 600 de  2000  eleva  también  a  la  categoría  de  norma  rectora  la “finalidad  del  procedimiento”, en cuyo  mérito,   en   la   actuación  procesal  los  funcionarios  judiciales  harán  prevalecer el derecho sustancial y buscarán su efectividad.   

“5.5  Bajo  las anteriores premisas, no es  razonable  pensar  que  a través de un instituto jurídico como el cambio  de  radicación se pueda conjurar  una  crisis que conspira contra la autonomía y la independencia del Juez, sí y  sólo  sí el proceso se encuentra en la etapa del juzgamiento; pues sustraer de  esa  garantía  a  la judicatura cuando se trata de aplicar la función judicial  de  control  de legalidad de  la   medida  de  aseguramiento,  comportaría  algo  así  como  introducir  una  excepción   a   los   principios   constitucionales  y  legales  que  rigen  la  administración de justicia.   

“Por  ello,  trascendiendo la literalidad,  desde  una  perspectiva lógica, sistemática y teleológica se infiere que aún  cuando   el   proceso   se  encuentre  en  etapa  instructiva,  el  cambio  de  radicación no está excluido  por  la  legislación,  cuando  se  solicita  para  que  un  Juez  diferente  al  competente    por    el    factor    territorial    ejerza    el    control  de  legalidad  de  la  medida de  aseguramiento;   claro  está,  bajo  la  condición  de  que  se  demuestre  la  convergencia   de   alguno   de  los  factores  específicos  que  autorizan  el  cambio  de  radicación  en  todos       los       procesos      penales.”1   

4.  En  el  caso  bajo  examen es un hecho  notorio  el  surgimiento  y  accionar  de  grupos  armados  ilegales,   específicamente   de   las   autodenominadas  FARC  quienes  de  forma  violenta,  como  se  desprende  de los hechos  investigados,  han  ocupado parte de su territorio del  Departamento   del  Caquetá  con  la  finalidad  de alcanzar el control político  para  lo  cual,  según  se  desprende de las  diligencias,  han  contado  con  el favorecimiento de líderes  locales   que  amparan  su  actividad    proselitista   en   el   auspicio   de   tales   grupos,  los  cuales  han  llegado  al  extremo  de eliminar físicamente a  quienes   consideran  sus  contradictores políticos.   

En  tal sentido, en la providencia por medio  de  la  cual  se  le  resolvió  la  situación jurídica del procesado, se hace  alusión  a la declaración de Fernando Bahamón Céspedes, desmovilizado de las  FARC,  quien  hizo  referencia  acerca de las relaciones del doctor Almario  Rojas con miembros de las FARC,  concretamente de la columna  “Teófilo Forero”, con  quienes,  según  dice, planeó el homicidio en el cual falleció el congresista  Diego  Turbay  Cote,  su señora madre y las demás personas que lo acompañaban  para   el   29  de  diciembre  de  2000,   en   su   desplazamiento   al   municipio   de   Puerto   Rico,  Caquetá.   

Por  su  parte  el  doctor  Pablo Adriano Muñoz Parra manifestó en  declaración  que  rindió  el  24  de junio de este  año,  ante  el  Fiscal  Delegado  ante  la  Corte,  que ha sido causa de persecuciones de todo orden que  atribuye  al  doctor Luis  Fernando  Almario  Rojas, pues después que dejó el  cargo  de  gobernador  departamental  ha  tenido que  soportar   múltiples   investigaciones   penales,  disciplinarias  y  fiscales,  como  señalamientos  de  que  pertenece  a  uno  u  otro   grupo   al   margen  de  la  ley,   todo   en   cuanto  lo  considera  un  contendor  que  puede destruir sus aspiraciones políticas en el Departamento  del Caquetá   

A   su  vez  el  señor  Jorge  Calderón  Perdomo   manifiesta   que  su  cuñado  José  Lizardo  Rojas,  alcalde  electo  del municipio de Puerto  Rico,  Caquetá,  a  cuya posesión iba el doctor Diego Turbay Cote y las demás  personas   que   lo   acompañaban   el  29  de  diciembre  de  2001,   fue   ajusticiado   por  la  guerrilla  el  30  de  agosto  de  2001.    Así    mismo,    que    él,   por   razón   de   su  actividad  proselitista,  estuvo         amenazado   por   la   guerrilla  cuando  participó   en   las  elecciones   llevadas  a  cabo  el 27 de enero de 2002, no obstante fue alcalde  municipal   del   citado   municipio  en  el  último  período constitucional,  por  lo  que después de la transmisión del mando al  nuevo  alcalde  se trasladó a la ciudad de Florencia  en   donde  tiene  protección  policial.   

Elementos  de  juicio  de  los  cuales  se  desprende    que   las  aprensiones    expuestas    por    el    señor   Fiscal   Quinto   ante      la     Corte     Suprema     de     Justicia,             encuentran     respaldo    en    los  datos objetivos que ponen  de  presente  la  configuración  de  circunstancias  excepcionales         que        eventualmente   amenazarían  la  independencia  del  Juez  Penal  del Circuito Especializado  de  Florencia,  Caquetá,  al  momento de resolver la  solicitud  de control de legalidad de la medida de aseguramiento impuesta por la  Fiscalía al doctor Almario Rojas.   

En     consecuencia,     la  Sala  dispondrá  la radicación de  la  petición  de control de legalidad aludida en los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados de Bogotá, en consideración a  que  la  distancia  y  la  cobertura de este Distrito Judicial contrarrestan las  circunstancias anormales referidas.   

Por lo expuesto,  la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  Ordenar el  cambio  de radicación del la solicitud de control de  legalidad  de  la  medida  de  aseguramiento  impuesta  al  doctor  LUis  Fernando  Almario  Rojas  en  el  proceso   que   actualmente   le   adelanta  la  Fiscalía  Delegada  ante  esta  Corporación  del  Distrito Judicial de Florencia al de Bogotá.   

2. Asignar     el    conocimiento    de  la  citada       petición      a  los  Juzgados  Penales  del Circuito Especializados de Bogotá,  efecto  para el cual el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Florencia,  Caquetá,  hasta  ahora  competente,  remitirá  el  expediente al reparto de los mencionados funcionarios.   

3.  Contra esta  decisión no procede ningún recurso.   

Cópiese,  comuníquese  y  remítase  al  despacho judicial donde cursa el proceso respectivo.   

Cópiese y cúmplase  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

JOSÉ    LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ                                ALFREDO  GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA  DEL  ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  L.                         AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS                                YESID     RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                    JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  de 28 de noviembre de 2007, radicación 28811     

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