30194(29-07-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30194  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado acta N° 207.  

Bogotá, D. C., veintinueve (29) de julio de  dos mil ocho (2008).   

VISTOS  

          Define  la  Sala  la competencia para conocer de la actuación penal  seguida  contra  RUBÉN DARÍO MORA LOPERA,  contra  quien  la  Fiscalía  Especializada de la Unidad Nacional  Antinarcóticos   y   de   Interdicción   Marítima   formuló  acusación  con  aceptación  de  cargos,  por  el  delito  denominado  genéricamente  tráfico,  fabricación y porte de estupefacientes.   

ANTECEDENTES   

          El  día  26  de  enero  de  2008  miembros  de  la  fuerza pública  apostados  a  la  altura  del peaje de Betania situado en la vía que conduce de  Buga  a  Tulúa  hallaron  en  el  vehículo  de  placas  VMT-616  conducido por  Jainover   Antonio   Bedoya   Villamil   sustancia   estupefaciente  tipo  heroína  en  cantidad  de  10.500  gramos.   

          Según  se  reseña  en el escrito de acusación, dicho alcaloide lo  suministró  RUBÉN  DARÍO  MORA  LOPERA a Bedoya Villamil.   

Luego     de     que     Jainover  Antonio  Bedoya  se allanara a la  imputación  que  en su oportunidad le formulara la fiscalía, la investigación  se    dirigió    contra    RUBÉN    DARÍO    MORA  LOPERA,  quien  fue  capturado  el 6 de junio de 2008,  misma  fecha  en  que  se  legalizó  la  aprehensión  en  audiencia preliminar  celebrada  por  el  Juzgado  Quinto  Penal Municipal con funciones de control de  garantías  de Armenia. En esa misma data la fiscalía imputó al prenombrado la  conducta  punible  prevista  en  el  artículo  376 del Código Penal denominada  genéricamente   tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  en  la  modalidad  de  suministrar, con la agravación contemplada en el artículo 384.4  ibídem.   

En   desarrollo   de  la  misma  audiencia  preliminar  el  imputado aceptó los cargos atribuidos y luego el juez le impuso  medida de aseguramiento de detención preventiva.   

El  23  de  junio  de  2008  la  Fiscalía  Especializada  de  Armenia  presentó  escrito  de acusación con aceptación de  cargos,  contra  RUBÉN DARÍO MORA LOPERA por   el   ilícito   imputado   en   la  medida  de  aseguramiento,  correspondiendo  la  actuación  al  Juzgado Penal del Circuito Especializado de  Armenia,  cuyo  titular fijó el día 3 de julio para llevar a cabo la audiencia  de formulación de acusación.   

En  el  curso de la mencionada audiencia, el  representante  del  Ministerio  Público  solicitó  al  juez de conocimiento se  declare  incompetente  para  tramitar  la  actuación,  por  cuanto  los  hechos  ocurrieron  en  jurisdicción  territorial  distinta  a  la  suya.  Al  respecto  señaló  que  la  incautación del estupefaciente ocurrió en la vía que va de  Buga  a  Tulúa,  sitio  este último al cual fue trasladado el conductor, quien  –además-  manifestó que  el    automotor    fue   “cargado”   en la ciudad de Cali.   

La  defensa  coadyuvó  el  pedimento  del  Procurador  Judicial,  pero  la  delegada  de  la fiscalía se opuso a la misma,  manifestando  que los hechos realizados por el acusado ocurrieron en el marco de  la  actividad  desarrollada  por  una  organización delictiva que se dedicaba a  enviar  droga  al  exterior  por  cuya  razón  a algunos de sus miembros se les  libró  orden  de  captura con fines de extradición. Añadió que en el caso de  RUBÉN  DARÍO MORA LOPERA no  hubo  desplazamiento  físico  a  un  lugar determinado, pues éste coordinó la  labor de suministro desde la ciudad de Armenia.   

El  juez  de conocimiento consideró que, de  acuerdo  con  los  términos  del  escrito  de  acusación,  el  competente para  tramitar  este  asunto lo es su homólogo de Buga porque el suministro objeto de  la  imputación se concretó respecto de un estupefaciente incautado en el peaje  de  Betania,  jurisdicción  territorial  de  la referida ciudad. Por tal razón  remitió  la  actuación  a  sede  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  para lo  pertinente.   

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

         

         Como  lo  tiene precisado la Sala, en el marco de la Ley 906 de 2004  la  competencia puede ser cuestionada bien por el director de la actuación, ora  por iniciativa de alguno de los sujetos procesales, porque:   

“1)  El  nuevo sistema procesal previó un  mecanismo  que,  a  diferencia  de  la  colisión  de  competencias  -positiva o  negativa-  regulada  en  la  Ley  600  de  2000,  pretende  que  esta  clase  de  situaciones  se  diluciden  con  mayor  celeridad  y  agilidad, y sobretodo, con  carácter  definitivo,  pues  el  Juez  ante quien debe surtirse el trámite del  juzgamiento  sólo  debe  expresar  las  razones  por  las  que  considera no es  competente,  e  indicar  cuál  sería  el  funcionario  que,  a su juicio, debe  conocer  del  asunto.  2)  El  momento  ideal  para que las partes cuestionen la  competencia  es  en la audiencia de formulación de la acusación, que es cuando  formalmente  se  da  inicio al juicio oral y las partes tienen la oportunidad de  expresar  si  se  presentan causales de incompetencia. Esa manifestación, lo ha  dicho  ya la Sala, también procede en la audiencia para el estudio de solicitud  de                   preclusión”1.   

          En  ambas eventualidades, según lo previsto en los artículos 32.4,  33.5,  34.5  y  341 de la Ley 906 de 2004, corresponde definir la competencia al  superior  común  de  los  jueces  involucrados  en la discusión, de manera que  cuando  se  trata, como acontece en el presente caso, de funcionarios judiciales  pertenecientes  a  distintos  distritos  judiciales,  en cuanto la actuación se  adelanta  en  Armenia, pero la competencia se atribuye al juez especializado con  jurisdicción  territorial  en  el  municipio  de  Buga  (Valle), la función de  definir  la controversia recae en la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema  de Justicia.   

          Tanto  el  Ministerio  Público y la defensa, sujetos procesales que  impugnaron  la competencia del juez especializado de Armenia, como el titular de  ese  despacho  judicial,  quien  compartió  la tesis de aquéllos, coinciden en  señalar  que  los  hechos  ocurrieron  en  el  peaje  de Betania, jurisdicción  territorial del municipio de Buga.   

          Por   su  parte,  la  fiscalía  sostiene  que  los  acontecimientos  acaecieron  en  la  ciudad  de  Armenia  porque fue desde allí que el procesado  coordinó  la  actividad  delictiva  por  razón  de  la  cual  se le formula la  acusación.   

          Discrepa  la  Sala  de las anteriores posturas. Según los términos  del  escrito de acusación, a RUBÉN DARÍO MORA LOPERA  se  le  atribuye  suministrar droga estupefaciente. La  única  información  que  reposa  en  la  actuación,  incluidos  los registros  físicos  y  electrónicos,  es  la proporcionada por el Procurador Judicial que  actuó  en  la  audiencia  donde  se  suscitó  el  incidente  de definición de  competencia.  De acuerdo con tal manifestación y la cual la Sala debe tener por  cierta  en  virtud  de  lo  dispuesto  en  el  artículo  83 de la Constitución  Política2,   máxime  cuando  no  fue  controvertida  por  la  fiscalía,  el  suministro  ocurrió  en  la  ciudad  de  Cali,  pues fue allí donde, según su  expresión,  fue “cargado”  el vehículo automotor en cuyo interior se encontró el alcaloide.   

          No  puede  afirmarse válidamente que los acontecimientos ocurrieron  en  la  vía  que  conduce  de  Tulúa a Buga, porque aunque allí se produjo la  incautación   del   estupefaciente,   no   fue   por   esos  hechos3   que   se  edificó  la acusación sino, repítese, por suministrar la sustancia ilícita a  quien la transportaba.      

          Tampoco  es acertado sostener que los sucesos tuvieron ocurrencia en  la  ciudad  de  Armenia, porque al procesado no se le acusa de ser integrante de  una  organización  que se concertó para cometer el delito de narcotráfico, en  cuyo  caso  los actos de ordenación o coordinación ejecutados en desarrollo de  esa concertación harían parte de la realización del punible.   

          La  conducta atribuida en el escrito de acusación, insístase hasta  la   saciedad,   es  la  de  suministrar  el  estupefaciente  y  esa  actividad,  independientemente  que la hayan podido ejecutar terceras personas por orden del  aquí  acusado,  tuvo  ocurrencia  en  la  ciudad  de  Cali,  según lo visto en  precedencia.   

          Si   suministrar   es   sinónimo  de  proveer,  surtir,  abastecer,  proporcionar  y  aprovisionar,  no  existe  la  menor  duda  de que esa acción,  constitutiva  de  uno  de  los verbos rectores de la conducta ilícita imputada,  aconteció  cuando  el  vehículo donde fue encontrado el alcaloide se surtió o  abasteció  para  ser transportado por Jainover Antonio  Bedoya Villamil.    

          En  tales  circunstancias,  se  asignará  el  conocimiento  de este  asunto  a los Jueces Penales del Circuito Especializado de Cali, por competencia  territorial.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          1.-  DEFINIR  la  competencia,  en  el  sentido  de  determinar   que el conocimiento de este  asunto  corresponde  a  los Jueces Penales del Circuito Especializado de Cali, a  cuyos despachos se ordena remitir la actuación.   

          2.-       COMUNICAR      para  su  conocimiento  lo aquí decidido al Juez Penal del Circuito  Especializado de Armenia.   

Contra esta determinación no procede recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO             

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                AUGUSTO   J.  IBÁÑEZ GUZMÁN                      

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                           YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                       

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                             JAVIER      ZAPATA  ORTÍZ   

            TERESA RUIZ NÚÑEZ   

         Secretaria   

    

1 Auto  de fecha octubre 10 de 2006, rad. 26203.    

2  Según  esta  norma  superior,  las  actuaciones  de  los  particulares y de las  autoridades   públicas   deberán   ceñirse  a  los  postulados  de  la  buena  fe.   

3  Precisamente,  tal  incautación  llevó  a la fiscalía a acusar a Jainover  Antonio  Bedoya Villamil por el  delito  de tráfico, fabricación y porte de estupefacientes, en la modalidad de  transportar.     

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