30140(29-09-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30140  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N°278  

           

Bogotá,  D. C., septiembre veintinueve (29)  de                       dos                       mil                      ocho  (2008).             

V I S T O S  

          Corresponde  a  la  Corte  pronunciarse  sobre  la  nulidad  y  las   pretensiones  probatorias  presentadas  por el defensor del requerido en extradición Miguel Ángel Melchor  Mejía  Múnera,   según  solicitud elevada por el Gobierno de los Estados  Unidos.   

                                                                                                        

A N T E C E D E N T E S  

1. Mediante Oficio No. OFIO8- 18831-DIJ-0100  del   2  de  julio  de   2008,   el   Ministerio   del   Interior     y     de     Justicia     comunicó    a   esta  Corporación,    que   el   Gobierno  de  los  Estados   Unidos,   por   conducto   de   su  Embajada en Colombia, en la Nota Verbal  No.  1454  del  15 de diciembre de 2000, solicitó la detención provisional con  fines  de  extradición del ciudadano colombiano   Miguel   Ángel  Melchor  Mejía  Múnera    para  comparecer  a  juicio  por  delitos federales de narcóticos.   

2.    El    solicitado     Mejía  Múnera   fue capturado  el  2  de  mayo de este año en la vía que de Bogotá D.C. conduce al municipio  de  Honda,  en  cumplimiento  de  la  mencionada  Nota  Verbal  y la resolución  expedida  el  19  de  febrero  del  año  2001  por  el  Fiscal  General  de  la  Nación.   

3. El Ministerio del Interior y de Justicia,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores, según oficio OAJ.E.  1284  del  26  de  junio  pasado, sobre la inexistencia de convenio aplicable al  caso,  remitió  a  la  Corte  la  documentación enviada por la Embajada de los  Estados  Unidos  de América, debidamente traducida y autenticada, consciente de  que  la  normatividad  que  rige  el  trámite  en  este caso es el ordenamiento  procesal  penal colombiano .   

4.  Mediante  providencia   del   10    de   julio  de  este  año   se  le  reconoció  personería  al  defensor   y  se  dispuso correr traslado por el término de  10   días  al requerido en extradición y a su abogado, a fin de que solicitaran las  pruebas que consideraran pertinentes y conducentes.   

PETICIÓN DE LA DEFENSA.  

Plantea  que  la  actuación  se  encuentra  viciada    de    nulidad    y,     además,     formula   pretensiones  probatorias   y   allega  unos  documentos  para  que  sean tenidos en  cuenta como medios de conocimiento.     

1.  Para  sustentar  la solicitud de nulidad  considera   que   el   debido  proceso  es  un  derecho  fundamental  consagrado  constitucionalmente  y  representa  la base misma del procedimiento penal, de su  vigencia  y  constatación  material,  pues  de ello depende que se respeten los  postulados  del  Estado  Social  y  Democrático  de  Derecho  consagrado  en el  artículo  1 de la Carta Política que establece la distinción entre un derecho  penal democrático y otro de corte autoritario.    

         

Para   que    sea   “debido”  los  particulares  que  comparecen  al  mismo deben ser  sujetos de derecho y no  objetos  de  poder,  pues el proceso “indebido” o ilegal no es una secuencia  de actos jurídicos sino una concatenación de arbitrariedades.   

2. Con apoyo doctrinario lo define y señala  que  está  consagrado  expresamente en los artículos 29 Constitucional y 1 del  Código  Penal  y  la  misma  norma  del estatuto procesal penal, que tiene como  fundamento  una serie de presupuestos entre los cuales se encuentra el principio  de legalidad.        

          3.  Indica  que  el  debido  proceso  y el principio de legalidad se  encuentran  íntimamente  ligados  al punto que no puede darse el primero sin el  segundo y viceversa.     

          4.  Remitiéndose  a la jurisprudencia constitucional y a la de esta  Corporación,  Sala  Penal,  considera que a la extradición debe aplicarse  el  debido  proceso  toda  vez que no se trata de un simple trámite formal sino  una  actuación de carácter mixto o administrativo-jurisdiccional que involucra  el  respeto  por  los  derechos  fundamentales  del  solicitado  tales  como los  principios de publicidad y  contradicción.     

5.  Realiza  un  recuento  de  la actuación  seguida  contra  su  defendido indicando que mediante Nota Verbal 1454 del 15 de  diciembre  del  año  2000,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano colombiano  Miguel  Ángel  Mejía  Múnera  por  ser sujeto de la acusación No. CR-00-1071  dictada  el  5  de  diciembre  de  ese  mismo  año en la Corte Distrital de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de Florida (División de Miami).    

6.  El 19 de febrero de 2001, el Fiscal  General  de  la  Nación profirió la resolución ordenando la captura con fines  de  extradición  de Mejía Múnera,  la cual se hizo efectiva y notificada  el 2 de mayo pasado.   

         

7.  Relaciona  los  cargos  y  los  hechos  contenidos  en  la  referida  Nota Verbal  donde además se anunció que la  solicitud  formal  de  extradición,  junto con los documentos que la sustenten,  sería  presentada  dentro  del  término de 60 días siguientes a la detención  provisional  de  Mejía  Múnera,  según  el artículo 568 del Código Procesal  Penal de 1991.    

8.  Efectuada  la  captura  del requerido se  allegó  la  documentación  con  la cual se pretendió formalizar la detención  provisional  pero  el  documento  diplomático  advierte  que el departamento de  justicia  de  los  Estados   Unidos  ha decidido no presentar una solicitud  para  la  extradición  de  Miguel Ángel Mejía Múnera basada en la acusación  dictada  contra él en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur  de  la Florida, no obstante, ha decidido presentar la solicitud formal para  su  extradición  basada  en  una acusación dictada contra Mejía Múnera en la  Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia.   

         

9.   Por  lo  anterior sostiene que los  motivos  de  la captura de su prohijado, contenidos en la Nota Verbal enunciada,  nunca  fueron  formalizados  dentro del término legal por el Estado requirente,  que  caprichosamente  cambió  los  motivos y fundamentos que dieron origen a la  solicitud  de  extradición  de  su  defendido  vulnerando  su derecho al debido  proceso.   

         

10.  Los  cargos  con  base en los cuales el  Estado  requirente  pretende cumplir el requisito exigido en el artículo 511 de  la  Ley  906 de 2004 están contenidos en la resolución de acusación No. 04-34  dictada el 29 de enero de 2004.   

          11.  Plantea  los siguientes interrogantes: ¿Siendo la extradición  un  procedimiento  complejo,  puede  iniciarse  con  base  en  unos determinados  motivos  y modificarse los mismos en la etapa posterior por el solo capricho del  Estado  requirente?  ¿Si  en  un mismo trámite de extradición se entremezclan  dos  acusaciones contra una misma persona, en este caso una emitida por la Corte  del  Distrito  de  Florida,  y  la  otra  dictada  por  la Corte del Distrito de  Columbia,  cómo  se  garantiza  efectivamente que la persona no sea juzgada por  los  hechos  distintos  a los cuales sea extraditado, si en el mismo trámite de  extradición   se  permite la concurrencia de dos o más acusaciones?    

            12.  Luego  de  remitirse  a  la  jurisprudencia,  solicita que se  declare  la  nulidad de toda la actuación por violación al debido proceso y al  derecho  de  defensa  al haberse pretermitido claras y prevalentes disposiciones  constitucionales.    

          Subsidiariamente  que  el  expediente  sea devuelto al Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho para que se perfeccione, previa remisión del mismo al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  con  el fin de que el Estado requirente  complete y aclare la documentación presentada.   

          13.  En  escrito  separado   solicita las pruebas pertinentes y  allega algunos elementos de conocimiento documentales.     

14.  Sobre  la  necesidad de la prueba en el  trámite  de  la  extradición  plantea  que está subordinada al debido proceso  regulado  por  el  artículo  29  Constitucional,  tanto  en sentido formal como  material,   lo  cual  obliga,  entre  otras cosas, a respetar el derecho de  defensa, la presunción de inocencia y la controversia probatoria.   

De negarse la aplicación de estos principios  se  estaría  frente  a  una consagración abstracta de la norma, que equivale a  eludir el cumplimiento de la norma supralegal.   

         

15.     Evocando    jurisprudencia  constitucional  y  lo  dispuesto  en  el  artículo  29  de la Carta Fundamental  sostiene  que para este caso se dio cumplimiento a  la petición probatoria  y  resta  ahora  su  decreto, práctica y controversia lo cual  permite ser  vencido o vencer en juicio.     

          16.  Podrá  decirse que la controversia jurídica de la prueba debe  darse  dentro  del  proceso  que  se  realizará  en  el  Estado requirente, sin  embargo,  esta  posición significa despojar a la Corte del poder jurisdiccional  para convertirla de hecho en una institución de mero trámite.   

          17.  En cuanto a la validez formal de la documentación aportada por  el país requirente  solicita que se ordene lo siguiente:   

         

17.1    Que   por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  Área  de  Traducciones,  se  aporte  al  expediente la  traducción  oficial de la Nota Verbal, la solicitud formal de extradición, las  acusaciones,  los “indictments” y los “afidavits” anexos a la actuación  y  todos  los  demás  documentos  enviados  por  las autoridades de los Estados  Unidos,  en especial la Nota Verbal 1454 del 15 de diciembre de 2000 mediante la  cual  la  Embajada de los Estados Unidos solicitó la detención provisional con  fines  de  extradición   de  Miguel  Ángel  Mejía  Múnera  por ser  sujeto  de  la acusación No. CR-00-1071 dictada el 5 de diciembre de 2000 en la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida  (División Miami).   

Lo  anterior  con el fin de comprobar si los  cargos  contenidos  en el proceso por el cual el Estado requirente formalizó la  solicitud  de  extradición  de  su  defendido,  adelantado  por  el Distrito de  Columbia,  guardan  identidad  con  las imputaciones de la investigación que se  sigue  a  su  prohijado  en  el Estado de la Florida, y por el cual se encuentra  actualmente detenido a órdenes de esta Corporación.    

Se  busca  prever  que  en  los Estados de  Columbia  y  Florida  se  esté  vulnerando el principio del non bis in ídem en  contra  de  su  defendido porque eventualmente en dicho país se le adelanta una  doble causa por los mismos hechos.   

Sobre la procedencia y necesidad de la prueba  sostiene  que  se  pide  la práctica por cuanto a la actuación se adjuntó una  “traducción  no  oficial”  de los documentos realizada por funcionarios del  Estado  requirente,  situación  que  no satisface los exigencias legales en esa  materia  prevista  en  los  artículos  260  del Código de Procedimiento Civil,  modificado  por el artículo 1, numeral 19 del Decreto 2282 de 1989, 6 y 513 del  Código de Procedimiento Penal.      

17.2  Solicitar  al  Estado  requirente, por  conducto   del   Ministerio   de   Relaciones  Exteriores,  copia  auténtica  y  debidamente  traducida  de  las siguientes disposiciones aplicables al caso, con  la constancia de vigencia:    

17.2.1 Del  Título  21,  Secciones  959,  960  y  963,  y  del Título 18,  Sección  2  del Código de Procedimiento Penal de los Estados Unidos que regula  el trámite de extradición.    

          17.2.2  De  la  Sección  9-5-00  del Manual de Fiscales o “United  States Attorneys Manual” de los Estados Unidos, expedido en 1988.   

          17.2.3  De la Ley de extradición de 1982 o “Extradition Act” de  los Estados Unidos.   

          17.2.4  De  la  Ley  sobre  la  interpretación de Tratado de 1988 o  “Extradition Treaties Interpretation Act” de 1988.   

          Esta  prueba  es  conducente y pertinente porque según lo dispuesto  por  los  artículos 513, numeral 4 y 520 del estatuto procesal penal, el Estado  requirente  debe  anexar  copia  auténtica  de  todas las disposiciones penales  aplicables  al  caso,  tanto  las  de  la  parte  general,  como las de la parte  especial  y  procesal;   y a la Corte le corresponde su control formal, por  tanto,  su  falta  constituye  un  vacío  de  la  documentación  que  se  debe  solucionar.   

         

          Las  copias  solicitadas son idóneas para demostrar  si existe  competencia  del  Estado  requirente para pedir la extradición de Miguel Ángel  Mejía   Múnera      y  se  asegura  que  no  se  infrinjan  los  artículos 9 y 226 Constitucionales.     

         

            18.  Que  se  oficie  al  Gobierno  de  los  Estados  Unidos,  por  intermedio  del  Ministerio de Relaciones Exteriores, para que remita las copias  pertinentes  del caso radicado bajo el No. 04-034 en el Tribunal del Distrito de  Columbia,  pero  sólo  en  lo que respecta a las evidencias recogidas en contra  del  solicitado   Mejía  Múnera      con  el  fin  de  determinar  las  circunstancias  de tiempo, modo y lugar del acto punible que se  le imputa a su defendido.     

19.  Demandar  del  Estado  requirente  la  remisión  de  las copias del caso radicado en el Tribunal del Distrito Judicial  Sur  de  Florida,  dentro  del  cual se dictó la acusación No. CR-00-1071, con  fundamento  en  la  cual  su  defendido se encuentra detenido a órdenes de esta  Corporación.   

          20.  Pedir  al mismo Estado que informe si el proceso con base en el  cual  se  originó  la  Nota  Verbal  y  se capturó a su prohijado se encuentra  actualmente  vigente  y,  de no ser así, se especifiquen las causas, con el fin  de  determinar  si  la  detención  que  sufre  actualmente  el requerido Mejía  Múnera   tiene amparo legal.    

21.  Que  la Sala evalúe si en contra de su  defendido  se  adelantan dos investigaciones por los mismos hechos en las Cortes  extranjeras  violándose  de  esa  forma  el  principio  del  non  bis in ídem.   

Ante una solicitud de extradición la Corte  Suprema  debe  determinar el lugar de la ocurrencia de los hechos y, de contera,  propiciar el ejercicio de la acción penal.    

22.  Considera  que  el  “indictment”  es  etéreo  en  cuanto  a  la  formulación    de    los    cargos    generadores    de    la    solicitud   de  extradición.   

23.   Apoyado  en  la jurisprudencia de  esta  Corporación  y  teniendo  en cuenta la condición de postulado dentro del  proceso   de   Justicia   y   Paz  de  su  representado  allega  las  siguientes  pruebas:    

          23.1  Copia  del acta extendida el 23 de diciembre de 2005 referente  a  la  “entrega  de armas y lista de desmovilización del Bloque Vencedores de  Arauca  de  las  Autodefensas  Unidas  de Colombia, AUC”, suscrita por el Alto  Comisionado  para  la  Paz,  Luis  Camilo  Restrepo  Ramírez,  de Miguel ángel  Melchor  Mejía  Múnera,  como  miembro  representante del mencionado Bloque; y  Lucas Peña, verificador MAPP/OEA.   

         

23.2  Copia de la constancia expedida por el  citado  Comisionado de Paz, acerca de la resolución No. 337 del 14 de diciembre  de  2005  mediante la cual el Gobierno Nacional reconoció la calidad de miembro  representante  de  las  autodefensas  Unidas  de  Colombia  al  requerido Mejía  Múnera.   

          23.3  Copia  de la orden No. 037 del 1 de Noviembre de 2007 mediante  la  cual  la  Fiscalía  22  Especializada adscrita a la Unidad Nacional para la  Justicia  y  Paz decretó la iniciación del procedimiento contemplado en la Ley  975  de  2005  respecto  de  Mejía Múnera, en su calidad de desmovilizado  del    Bloque   Vencedores   de   Arauca   de   las   Autodefensas   Unidas   de  Colombia.   

23.4  Copia  de  la  comunicación No. UNPJ-  00307-  D22  del  6  de  los  anotados  mes y año en la cual se le comunicó al  postulado la anterior determinación.   

23.5  Copia  del  acta No. 032 de junio 9 de  2008  suscrita  entre  Álvaro  Vivas Botero, Fiscal 22 de la Unidad Nacional de  Fiscalía  para  la  Justicia  y  Paz,  Marlene Mesa Sepúlveda, Subdirectora de  Atención  a  Víctimas  de  la  Violencia, y, Angélica María Martínez Cujar,  apoderada  del  postulado  Mejía  Múnera,  en  la  cual  consta  la entrega de  $2.500.000.000 millones de pesos por parte del citado postulado.   

          23.6  Certificaciones  expedidas por la mencionada Fiscalía el día  17 de julio pasado sobre los siguientes aspectos:   

          23.6.1  Que  dentro del asunto penal en curso en ese despacho Miguel  Ángel  Melchor  Mejía  Múnera  se encuentra postulado en la Ley 975 de 2005 y  actualmente   está  rindiendo  diligencia  de  versión  libre  en  la  primera  etapa.   

          23.6.2  Que  en la actualidad se han  adelantando entrevistas y  dos  sesiones  dentro de la primera etapa de versión libre  de    Mejía  Múnera,  alias  Pablo  Arauca o Pablo Mejía, miembro representante del  Bloque   Vencedores   de   Arauca   de   las  extintas  Autodefensas  Unidas  de  Colombia.   

          23.6.3   Que   el   citado    Miguel   Ángel   Melchor  Mejía  Múnera,   identificado  con  la  cédula de ciudadanía número 16.627.309  expedida  en  Cali  (Valle),  ha entregado la suma de $2.500.000.000 millones de  pesos  para la reparación a las víctimas y además anunció la entrega de unos  bienes inmuebles para los mismos efectos.   

         

          24. Estas pruebas  tienden  a  demostrar  la  calidad  de postulado al proceso de Justicia y Paz de  Miguel  Ángel  Melchor  Mejía  Múnera,    porque  de acuerdo con la  reiterada  jurisprudencia  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia-Sala  Penal,  se  requiere  tener  claro  este  presupuesto  para  analizar de fondo el pedido del  Estado requirente frente a los derechos de las victimas.   

          25.  Solicita  que  se  tengan  como  pruebas  los  documentos   anteriormente   relacionados  y,  si  la  Corporación  lo  estima  conveniente,  solicite  a  las autoridades correspondientes las ratificaciones, aclaraciones o  ampliaciones  que  estimen necesarias sobre los aspectos relacionados porque con  esos  medios de conocimiento se prueba la calidad de postulado de justicia y paz  de su defendido.   

CONSIDERACIONES  

            

          1.  Como  el  defensor solicita que se declare la nulidad de toda la  actuación  por violación al debido proceso y al derecho de defensa en virtud a  la   regla  de  prioridad,  la  Corte  inicialmente  abordará  esta  temática.   

2. Según el principio de legalidad, pilar de  nuestro  modelo  de  Estado,  el  debido proceso en la extradición pasiva está  determinado  por   los  tratados  públicos  o  en su defecto por la ley al  tenor  de  lo  dispuesto  por el artículo 35 Superior. En los eventos en que no  exista  tratado  de  extradición  debe aplicarse el ordenamiento jurídico  interno,  en este caso la Ley 600 del año 2000, por cuanto según la acusación  No.   04-034   dictada   contra   el  requerido  Miguel  Ángel  Melchor  Mejía  Múnera   en  la  Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de  Columbia,   los hechos que constituyen los cargos sucedieron desde enero de  1994,  o alrededor  de esa fecha, y a partir de entonces, hasta e inclusive  la  fecha  de  presentación  de  la acusación, (29 de  enero   de  2004),  siendo  las  fechas   exactas  desconocidas  por  el  Gran  Jurado,  en  los  Estados  Unidos, la República de  Colombia  y en otras partes,(cargo uno); a partir de mayo de 1999 o alrededor de  esa  fecha,  hasta  e  incluyendo la fecha de la presentación de la acusación,  (29 de enero de 2004), siendo  las  fechas  exactas  desconocidas por el Gran Jurado, en los Estados Unidos, la  República  de  Colombia,  la  República de Venezuela y en otras partes, (cargo  dos);  en  mayo de 1999 o alrededor de esa fecha los acusados (cargo tres); y en  agosto de 2000, o alrededor de esa fecha (cargo cuatro).   

Dicho estatuto procesal penal  prevé en  su  libro V, Título I, Capítulo III para la extradición un trámite mixto con  participación  en  la etapa inicial de los Ministerios de Relaciones Exteriores  y  del Interior y de Justicia, una intermedia o judicial a cargo de esta Sala de  la  Corte, y una final bajo la responsabilidad del Ejecutivo a quien por mandato  constitucional   y   legal  le  concierne  conceder  o  negar  la  extradición.   

3.  La etapa judicial está compuesta por un  traslado  para  pedir pruebas, un término para la práctica e incorporación de  las  que  la  Sala  considere  necesarias,  a instancia de parte o decretadas de  oficio,  tendientes  a  rendir  el  concepto,  y  un  traslado  para  alegar  de  conclusión  que  antecede  a  la  expedición  de  la  opinión, cuyo objeto es  constatar   el   cumplimiento   de   los   requisitos  señalados  por  los  artículos  511, 512 y 513 ibídem.   

Además,  verificará  si  concurren  las  exigencias  constitucionales consistentes en que los hechos hayan ocurrido en el  exterior y que el delito no sea de los considerados políticos.   

4.   La  naturaleza  del  trámite  de  la  extradición   y  la  reglamentación  que  de  él  hace  nuestro  ordenamiento  jurídico  interno  no  responde a la noción de un proceso penal, motivo por el  cual   la  Sala  debe  verificar  solamente  los  requisitos formales   contenidos  en  la  normatividad procesal penal aplicable,  necesarios para  emitir su concepto.   

5.  De  otro  lado,  las causales de nulidad  dentro  del  Código  Procesal Penal de 2000 están reguladas por los artículos  306  y  siguientes,  entre ellas están contempladas la comprobada existencia de  irregularidades  sustanciales  que afecten el debido proceso y la violación del  derecho a la defensa.   

6.  El  artículo  310  ibídem  regula  los  principios  que  orientan  la  declaratoria de las nulidades, tema sobre el  cual la Corte ha dicho que,    

           (…)  en  materia  de  nulidades,  por  tratarse  de un remedio extremo, su postulación debe someterse a los principios  que  rigen  su declaratoria, de manera que sólo resulta posible alegar aquellas  expresamente  previstas  en  la ley (taxatividad); no puede invocarlas el sujeto  procesal  que  con  su  conducta  haya dado lugar a la configuración del motivo  invalidatorio,  salvo  el  caso  de  ausencia de defensa técnica (protección);  aunque   se   configure   la  irregularidad,  ella  puede  convalidarse  con  el  consentimiento  expreso  o  tácito  del sujeto perjudicado, a condición de ser  observadas  las  garantías  fundamentales  (convalidación);  quien  alegue  la  nulidad  está  en  la  obligación de acreditar que la irregularidad sustancial  afecta  las  garantías  constitucionales  de los sujetos procesales o desconoce  las  bases  fundamentales de la instrucción y/o el juzgamiento (trascendencia);  y,  además,  que  no existe otro remedio procesal, distinto de la nulidad, para  subsanar  el  yerro  que  se advierte (residualidad)1   

.  

Además, el peticionario tiene la carga de  indicar  la  causal  que  invoca,  las  razones  de  hecho  y  derecho en que la  fundamenta  y  no podrá formular una nueva petición, sino por motivo diferente  o  por hechos posteriores, salvo en la casación, según lo dispone el artículo  309 ibídem.   

7.  El defensor sostiene que en la Nota  Verbal  No.  1454  del 15 de diciembre de 2000 la Embajada de los Estados Unidos  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición del ciudadano  colombiano  Mejía  Múnera  por  ser  sujeto  de  la  acusación No. CR-00-1071  dictada  el  5  de  diciembre del año 2000 en la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de Florida (División de Miami), por la cual se  produjo   su  captura,  sin  embargo,  la  solicitud   de  extradición  se  formalizó  basada  en  la  acusación  No.  04-34  dictada  el  29  de enero de  2004   en  la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito de  Columbia,  por lo anterior, los motivos de la aprehensión de su defendido nunca  fueron   formalizados  por  el  Estado  requirente  dentro  del  término  legal  previsto, vulnerándose el debido proceso.   

8.  La  nulidad no está llamada a prosperar  porque  con  su planteamiento  el defensor, como lo dijo esta Corporación,   

                 Confunde   la   petición  de  detención  con  fines  de  extradición  con  la  formalización  de  la  solicitud,  situaciones claramente diferenciables. En la  primera,  basta  con  que el Estado requirente solicite la captura de la persona  requerida  en  extradición  mediante  nota  en la cual se aporten los datos que  establezcan  su  plena  identidad,  se  exprese  que contra ella se ha proferido  sentencia  condenatoria, acusación o su equivalente y se manifieste la urgencia  de tal medida, sin ningún otro requisito adicional.   

                  Por  el contrario, la formalización de la solicitud  de extradición es el  acto  por  medio  del  cual  a  través  de  la  vía  diplomática  y  en casos  excepcionales  por  la  consular o de gobierno a gobierno con el acompañamiento  de  los  documentos  correspondientes  –artículo  513-  se  reclama  a  la  persona en extradición y   en  el  que el Estado requirente define los cargos que  determinaron        la        solicitud.(Énfasis  agregado).   

                  Nada  impide  entonces  que  al  momento de la formalización de la solicitud de  extradición,  ésta  se  haga por los mismos cargos por los cuales se solicitó  inicialmente  la  captura con ese fin, o se incluyan otros como consecuencia del  proferimiento  de  sentencia  condenatoria  o  de  acusación  no  conocidas  al  presentarse  la  petición  de  detención  o  posteriores  o la eliminación de  algunos por las cuales se demandó la aprehensión física.   

         Finalmente  adviértase  que  contra ese  acto  que  se estima de política exterior, no cabe discusión como la planteada  por  la defensa y distinta a su obligación de señalar si los documentos que la  soportan   no   fueron   expedidos   con  las  formalidades  prescritas  por  la  legislación  del Estado requirente o que los mismos no se encuentran traducidos  al     castellano,    haciéndose    necesario”2   

.  

9. Para este caso la Embajada de los Estados  Unidos  en  la Nota Verbal No. 1454 del 15 de diciembre del año 2000, solicitó  la  detención provisional con fines de extradición del requerido Miguel Ángel  Mejía    Múnera,   aportando  los  datos  para establecer su plena identidad, expresando que contra  el  solicitado  se  había  proferido  la  acusación  No.  CR-00-1071  del 5 de  diciembre  de  2000 en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur   de  Florida  (  Division  Miami)  y  se  manifestó  la  urgencia  de  tal  medida.      

La  Fiscalía  General  de  la  Nación, con  fundamento  en el anterior documento diplomático, mediante resolución de fecha  19  de  febrero  de  2001 ordenó la captura con fines de extradición contra el  solicitado   Mejía  Múnera,   la cual se hizo efectiva  el 2 de  mayo  de  2008  en  la  vía que de Bogotá conduce al municipio de Honda,   oculto  dentro  de  un tractocamión, y la Embajada de los Estados Unidos, en la  Nota  Verbal  No. 1840 del 25 de junio del mismo año,-55 días posteriores a su  aprehensión-,  formalizó  la solicitud allegando la documentación traducida y  legalizada,  lo  cual  demuestra  que,   contrario  a  lo  sostenido por el  defensor,  el  país requirente dio cumplimiento a lo dispuesto por el artículo  530  de la Ley 600 del año 2000 formalizando la petición de extradición   dentro  del  término  de  los  60 días siguientes a la fecha de la captura del  solicitado.   

10.  Por  todo  lo  anterior,  se negará la  nulidad  impetrada  y  la devolución del expediente al Ministerio de Relaciones  Exteriores,  previa  remisión  del  mismo  al  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,    para   que   se   perfeccione   porque   ninguna  irregularidad  sustancial   que  afecte  el debido proceso o el derecho a la defensa   constituye  el  hecho  de que el Estado requirente, no obstante haber solicitado  la  captura de Mejía Múnera  con fundamento en la acusación formulada en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur de Florida  (División  Miami),  posteriormente  a su aprehensión con fines de extradición  haya  decidido  presentar  la solicitud  formal para su envío basado en la  acusación  dictada  en  la  Corte  Distrital de los Estados para el Distrito de  Columbia.   

11.   De   otro  lado,  en  cuanto  a  las  pretensiones  probatorias  el  artículo  518 de la Ley 600  del año   2000  dispone  que surtido el  traslado a las partes para que soliciten los  medios  de  conocimiento  que estimen necesarios, sigue la apertura a pruebas de  la  actuación,  a fin de practicar las que hubiesen sido solicitadas y aquellas  que  a  juicio  de  la  Corte  sean indispensables para emitir concepto sobre el  pedido  de  extradición.   Tal  derrotero no significa inexorablemente que  todo  pedido  de  pruebas conlleve su práctica, puesto que la Sala debe sopesar  la  conducencia  de  las  mismas  en  relación  con  la  verificación  de  las  condiciones  para  la  concesión, el cumplimiento de los requisitos formales, y  el  aporte  cabal de la documentación requerida, conforme a lo dispuesto en los  artículos 511, 512 y 513 ibídem.   

12. El concepto que le compete  emitir a  la  Corte  en  torno  a  la procedencia de la extradición de quien es requerido  para  comparecer  ante  autoridades  extranjeras, y que obviamente condiciona la  práctica  de  pruebas  durante  el  trámite,  con  arreglo a lo normado en los  artículos  518  y 520 ibídem, se circunscribe a la verificación de la validez  formal  de  la  documentación  allegada  por el Estado requirente a través del  Ejecutivo  Nacional;  la  plena  identidad  entre  la  persona  procesada  en el  extranjero  y  la  capturada con fines de extradición; el principio de la doble  incriminación,  que  implica equivalencia del cargo con una conducta tipificada  como  delito en Colombia, siempre que se reprima con sanción no menor de cuatro  años  y  que  no se trate de delito político o de opinión; que la providencia  proferida    por     autoridades    extranjeras    sea   una    sentencia   o   al   menos  equivalga   en   nuestro   sistema   penal  a  una  resolución  de  acusación;  y,  cuando  fuere  del  caso,  el  cumplimiento de lo dispuesto por  tratados públicos.   

13. Implica lo anterior que las pretensiones  probatorias  deben  corresponder  a pruebas eficaces, pertinentes, útiles,  necesarias  y  conducentes,  sobre  los  fundamentos  que  concierne  a la Corte  analizar,   pues  de  lo contrario ésta no tiene otra disyuntiva que la de  disponer  su  rechazo,  conforme a la autorización que, con criterio general en  materia  de  pruebas,  establece  el  artículo 235 del Código de Procedimiento  Penal  como  quiera  que  no  puede  supeditarse la disposición de su recaudo a  la   consideración  unilateral  de  alguno  de  los  intervinientes  en el  trámite, acerca de la necesidad de tales pedidos.   

         

          14.  Las pretensiones probatorias de la defensa  del solicitado  no serán acogidas por las siguientes razones:   

          14.1.  En  cuanto  a  las  contempladas en el punto 17.1    porque:   

En   primer  lugar,   respecto  a  la  Nota   Verbal  No.  1454  del  15  de diciembre de 2000 mediante la cual la  Embajada  de los Estados Unidos solicitó la detención provisional con fines de  extradición   de  Miguel  Ángel Mejía Múnera  por ser sujeto de la  acusación  No.  CR-00-1071  dictada  el  5  de  diciembre  de  2000 en la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur de Florida (División  Miami),  reposa  en la actuación debidamente traducida y fue el fundamento para  que  la  Fiscalía  General de la Nación expidiera la resolución que permitió  la captura  con fines de extradición del requerido.   

Como    segundo    aspecto,  en  cuanto a la obtención de las copias  de    la    solicitud    formal    de   extradición   y   los   “afidavits”   correspondientes   a   la  acusación  No.  CR-00-1071  dictada  el  5  de  diciembre  de 2000,  así como la reproducción de esta  última,     no    corresponden    a    los    documentos    ni         al       indicment   por  los cuales el país  requirente   formalizó   la   extradición   de  Mejía  Múnera   y,  por  consiguiente,   la  Corte  carece  de  competencia  para  solicitar  que se  alleguen  y  menos  aún  para  pronunciarse  sobre  el cumplimiento o no de los  requisitos formalmente exigidos.   

En  su  lugar,  dentro de la documentación  allegada   se  encuentra  la    acusación  penal  No.  04-34  dictada  el 29 de enero de 2004 en la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia, con la cual  se   formalizó   el   pedido   de  extradición,   debidamente  traducida,  autenticada  y  especificando claramente las conductas y los delitos que se  le  imputan  al requerido Mejía Múnera como realizadas en el territorio de los  Estados Unidos de Norteamérica.   

Lo  anterior  es  complementado  con  las  declaraciones  de Lawrence Schneider, Abogado Litigante de la Sección de Drogas  Estupefacientes  y Peligrosas del Ministerio de Justicia de los Estados Unidos y  del   agente Especial Darryl C. Gallaway, de la  Administración   Antidrogas,  ambos  debidamente  juramentados  ante  funcionarios judiciales del  país  extranjero,  quienes  dan  cuenta  de  la  actuación y la investigación  realizadas     por     los     hechos     imputados    al    requerido    Mejía  Múnera.       

Además,  los  documentos  adjuntos  a  la  petición  de  extradición  fueron  traducidos  por  Anthony  Letts, autorizado  mediante  resolución  número  139  de  1980  expedida  por  el  Ministerio  de  Justicia.    

Por  tanto,  contrario  a  lo  dicho por la  defensa,   se   considera  satisfecha  la  exigencia  del  artículo   513,  numeral   2  de la Ley 600 del 2000 porque la documentación anexa contiene  una  indicación exacta de los actos que determinan la solicitud de extradición  y  del lugar y fecha en que fueron ejecutados en relación con la acusación No.  04-34  dictada  el  29 de enero de 2004 y, por tanto, ninguna necesidad se tiene  de   solicitar   los   documentos   relacionados  por  la  defensa  respecto  al  indictment    No.  CR-00-1071  dictada  el  5  de  diciembre de 2000.        

          14.2    En  relación  con  las  copias  de  las  disposiciones  aplicables  al  caso,  no  resultan  útiles  ni  necesarias  porque  las normas  relacionadas  en  el  punto 17.2.1,  que sustentan los cargos enunciados en  la  acusación penal No. 04-34 proferida el 29 de enero de 2004, fueron enviadas  debidamente  traducidas  por  el  país requirente como fundamento del pedido de  extradición.        

Tampoco  son  conducentes  los  documentos  enunciados  en  los  puntos  17.2.2,  17.2.3  y  17.2.4  porque el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  mediante  el  oficio  No. OAJ.E del 26 de junio de 2008,  manifestó  que  en  atención a lo establecido en nuestra legislación procesal  penal  interna,  por  no existir Convenio aplicable al caso, es procedente obrar  de  conformidad con el ordenamiento procesal penal colombiano, dando aplicación  a  lo  dispuesto  en  los artículos 35 Constitucional, y 508 y siguientes de la  Ley 600 de 2000.     

14.3  No  se oficiará al país requirente,  por  intermedio  del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, para que remita las  copias  referidas  en  los  puntos  18  y  19  con el fin de determinar las  circunstancias  de  modo,  tiempo  y  lugar  de  los actos punibles a los que se  refieren  las  acusaciones  No. 04-034 del Distrito de Columbia y No. CR-00-1071  del  Distrito  Sur  de  la Florida,  y establecer si contra su defendido se  adelantan  dos  investigaciones  por  los  mismos  hechos en el país extranjero  (numeral    21),    porque    como    lo    tiene    dicho   la   jurisprudencia  constitucional,    

                        De  conformidad  con  lo  expuesto,  y  por su propio contenido, el acto mismo de la  extradición  no decide, ni en el concepto previo, ni en su concesión posterior  sobre   la   existencia   del  delito,  ni  sobre  la  autoría,  ni  sobre  las  circunstancias  de tiempo, modo y lugar en que se cometió el hecho, ni sobre la  culpabilidad  del  imputado,  ni sobre las causales de agravación o diminuentes  punitivas,     ni     sobre    la    dosimetría    de    la    pena,  todo  lo cual indica que no se está en  presencia  de  un  acto  de  juzgamiento,  como quiera que no se ejerce función  jurisdicente.    

Entrar   en  una  controversia  de  orden  jurídico  como  si  se  tratara  de  un  acto  jurisdiccional,  implicaría  el  desconocimiento  de  la  soberanía del Estado requirente, como quiera que es en  ese  país  y  no  en  el requerido en donde se deben debatir y controvertir las  pruebas  que  obren  en  el  proceso  correspondiente,  de  conformidad  con las  disposiciones  sobre  Derecho Internacional Humanitario y con las normas penales  internas       del       Estado      extranjero3   

.  

         14.4  Tampoco  se  requiere  establecer si el proceso No. CR-00-1071  adelantado  en  el Distrito Sur de la Florida con base en el cual se originó la  Nota  Verbal  y  se  capturó  al solicitado Mejía Múnera,  está vigente  (numeral  20)  porque  no  corresponde  a  la  acusación   por  la cual se  formalizó  el  pedido  de  extradición  y, además, la Embajada de los Estados  Unidos  en  la Nota Verbal 1840 del 25 de junio de 2008 anotó que en el momento  de  la  detención  provisional  del  acusado  el caso de la Florida estaba aún  activo  y  el  auto  de  detención  dictado  en  conexión  con dicho asunto se  encontraba                  vigente4.   

14.5   En   lo  atinente  a  las  pruebas  documentales   allegadas  por  el  defensor  de  Mejía  Múnera,  tendientes  a  demostrar  que su asistido se encuentra postulado a la Ley de Justicia y Paz, no  se  aceptarán  porque  esa  condición  no  corresponde a una de las exigencias  sobre las cuales deba emitirse el concepto.   

Así,  en el trámite de extradición de un  cabecilla  de  las  AUC  que se acogió a la ley 975 de 2005, la Sala sostuvo lo  siguiente:   

De igual manera, la Corte no accederá a las  pretensiones  probatorias  de la defensa orientadas a acreditar la condición de  Comandante  de  (…)  de  la  agrupación  armada  al  margen de la ley llamada  Autodefensas   Unidas   de   Colombia,   Bloque   Norte,   ni   su   proceso  de  desmovilización  y  acogimiento  a  los  beneficios de la Ley 975 de 2005, pues  tales  elementos de juicio no conducen a establecer ninguno de los requisitos en  que el concepto ha de estar fundamentado.   

Aquí, no sobra recordar como ya lo ha hecho  la  Sala  en  otros  casos,  que  al  Presidente  de  la República como supremo  director  de  las  relaciones  internacionales  corresponde  la  decisión final  frente  al  pedido  de  extradición y la facultad de definir si la concede o la  niega  o  eventualmente  concederla difiriendo la entrega del solicitado, ya que  se  halla autorizado por la ley para obrar según las conveniencias nacionales y  de acuerdo con la órbita de su exclusiva competencia.   

        En  ese  contexto,  se  reitera,  los aspectos que busca resaltar el  defensor  sobre la calidad de Comandante de las A.U.C. del señor (…), o de su  desmovilización  o acogimiento a la ley de justicia y paz, no tienen incidencia  en  este  trámite  pues lejos de corresponder a la noción de proceso judicial,  se  limita  a  la  emisión  de  un  concepto  jurídico  sobre la viabilidad de  conceder  o  no  la  extradición  de la persona requerida, cuya decisión final  compete  exclusivamente  al  Gobierno Nacional representado por el Presidente de  la República5   

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Así mismo,   cabe  destacar  que  la  única  manera de alcanzar la  efectividad  del  derecho  de  las  víctimas  a  la  verdad,  la  justicia y la  reparación,(artículo  1 de la Ley 975 de 2005), al igual que las disposiciones  que  la  jurisprudencia  del  derecho  Internacional  de los Derechos Humanos ha  impuesto  en  tal  sentido,  no   es  la  de  contar  con  la presencia del  requerido  en  extradición  ni  la indemnización pecuniaria para los fines del  procedimiento  previsto  en  la ley 975 de 2005, por cuanto como lo ha sostenido  esta Corporación,    

Los  deberes  de garantía, investigación,  juzgamiento,  sanción  y  reparación  del  estado  colombiano  no se reducen a  verificar  el  agotamiento  de  dicha  normatividad  respecto de cada una de las  personas  que  hayan  sido  postuladas  a  ella, sino que también deben abarcar  la  adopción  de  otras  medidas  previstas  en  el  ordenamiento  jurídico tendientes a brindar un recurso  judicial  efectivo  a  todo  aquel que mediante comportamientos ajenos haya sido  afectado  en  el disfrute de sus derechos fundamentales o los de sus allegados y  tenga  un  especial  interés  en  conocer  la  realidad  histórica  de  lo que  aconteció.   

Como  bien  se  extrae  de  la ratio  decidendi de la sentencia C-370 de  2006  que trajo a colación el abogado de (…), la obligación de garantizar el  derecho  de  verdad  que  les  asiste  a  las víctimas no está circunscrita de  manera  inexorable  a  la colaboración que en tal sentido preste la persona que  se  acoge  a  la  acumulación  de  penas  alternativas  de  que trata la Ley de  Justicia  y  Paz,  sino  a que el Estado investigue de manera seria, imparcial y  conforme  a  la normatividad nacional e internacional, los delitos cometidos por  estas  personas  y,  de  este  modo,  promueva por su propia cuenta el derecho a  conocer  las  causas  y las circunstancias bajo las cuales fueron realizadas las  conductas                  punibles6   

.  

15.  De  manera  que  la  Sala no encuentra  conducentes  las  peticiones  probatorias  de  la  defensa en la medida en   que   la  documentación solicitada nada aportaría para el cumplimiento de  las  exigencias  sobre  las  cuales  debe  pronunciarse  la Corte para emitir su  concepto,  según el artículo 520 de la Ley 600 de 2000.   

         Como  consecuencia  se  ordena  la  devolución  de  los  documentos  allegados  por  el  defensor  tendiente a demostrar que su asistido se encuentra  postulado a la Ley de Justicia y Paz.   

         

         16.  Dado  que  no existen pruebas por practicar, de conformidad con  lo  dispuesto  en  el  artículo  518  ibidem, se dispone correr traslado por el  término  de  cinco (5) días al solicitado en extradición,  su defensor y  al  Procurador  Delegado,  para  que  presenten  sus  correspondientes  alegatos  previos al concepto.   

A  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E:  

PRIMERO:  NEGAR  la  petición  de nulidad de toda la actuación  y     ABSTENERSE   de  ordenar   la  devolución  del  expediente  al Ministerio de Justicia y del  Derecho,    previa   remisión   del   mismo   al   Ministerio   de   Relaciones  Exteriores,  tal como lo impetra el defensor del requerido.   

SEGUNDO:  NEGAR  las      solicitudes      probatorias      presentadas    por    el  apoderado        del       solicitado      en      extradición      Mejía  Múnera.    

           Ordenar la devolución de los mencionados documentos allegados por  el defensor.   

TERCERO:  CORRER  TRASLADO    por    el    término   de   cinco   (5)  días  al  requerido  Miguel  Ángel  Melchor  Mejía  Múnera,  a su defensor y al  Ministerio Público,  para  que  presenten  los correspondientes alegatos previos al concepto que esta  Corporación debe emitir.   

La  Secretaría  proveerá  al  efecto  y  librará las comunicaciones respectivas.   

CUARTO: Contra esta decisión  procede  el  recurso de reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                                  ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

Salvamento  parcial  de  voto                                Salvamento parcial de voto   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS       AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

Salvamento parcial de voto  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

Permiso  

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

ACLARACION Y SALVAMENTO  PARCIAL DE VOTO   

Con el debido respeto me  permito  manifestar  que  comparto  la  decisión de la Sala de negar la nulidad  solicitada    por    la   defensa   de   Miguel  Angel  Mejía  Múnera,  pero no sus argumentos, y que me aparto de la decisión de negar  las  pruebas solicitadas con el fin de demostrar que el reclamado es postulado a  la  Ley  de Justicia y Paz. Esto me obliga a aclarar el voto en relación con la  primera  decisión  y  a  salvarlo  parcialmente  en  cuanto  la segunda, en los  términos que se dejan consignados a continuación:   

Nulidad.  

1.  Mediante  Nota  Verbal  No.1454 de 15 de  diciembre  de  2000,  la Embajada de los Estados Unidos de América solicitó la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano colombiano  Miguel     Angel     Mejía    Múnera,  para  ser juzgado por los delitos federales de narcóticos, como  sujeto  de la acusación No.CR-00-1071, dictada el 5 de diciembre de 2000 por la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida  (División         de        Miami).   

2.  El  19  de  febrero  de  2001, el Fiscal  General  de  la  Nación, en aplicación de lo dispuesto en el artículo 566 del  Decreto  2700  de  1991,  entonces  vigente,  ordenó la captura de Miguel  Angel  Mejía  Múnera  para los  fines  indicados en la referida Nota diplomática, es decir, con pretensiones de  extradición  para  ser  juzgado  por  los  cargos  contenidos  en la acusación  CR-00-1071, la cual se hizo efectiva el 2 de abril de 2008.   

3.  Mediante  Nota  Verbal  No.1840 de 25 de  junio  de  2008,  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América renunció  expresamente  a  formalizar  la  solicitud  de extradición anunciada en la Nota  Verbal  No.  1454  de  15  de  diciembre  de  2000,  a la cual se viene haciendo  mención,  y  en  su  lugar presentó una solicitud directa, en relación con la  misma  persona,  para  ser  juzgada  por  los cargos contenidos en la acusación  No.04-034,  dictada  el 29 de enero de 2004 en la Corte Distrital de los Estados  Unidos para el Distrito de Columbia,       

“El Departamento de Justicia de los Estados  Unidos  ha decidido no presentar una solicitud para la  extradición  de  Miguel  Angel  Mejía  Múnera basada en la acusación dictada  contra  él  en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de  Florida;   no  obstante  ha  decidido  presentar  la  solicitud  formal  para  su extradición basada en una acusación dictada contra  él   en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  de  Columbia”.    

4.  La  orden  de  captura  impartida por el  Fiscal  General  de  la  Nación, que determinó la aprehensión de Miguel  Angel Mejía Múnera, corresponde  a  la  solicitud  de detención provisional con fines de extradición solicitada  con  fundamento  en  la acusación CR-00-1071 de 5 de diciembre de 2000, dictada  por  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida  (División   de   Miami),  que  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  declinó  formalizar,  según  se  desprende del texto transcrito.       

5. En mi opinión, la decisión del Gobierno  americano  de  renunciar  a  la  formalización  de la solicitud de extradición  anunciada  en la primera Nota Verbal, y de presentar una nueva con fundamento en  una  resolución  de  acusación distinta, dictada por otro Tribunal, por hechos  también  diferentes,  dejó  sin  soporte legal la privación de la libertad de  Miguel     Angel     Mejía    Múnera,  pues  ésta,  como ya se indicó, derivó de la solicitud que el  Estado requirente resolvió retirar.   

6.  La  Sala  mayoritaria  sostiene  en  la  decisión  (numerales  9  y  10),  que  la nulidad solicitada no está llamada a  prosperar  porque  el  país  solicitante,  al  formalizar  la  solicitud, puede  incluir  nuevos cargos, y porque “contrario a lo sostenido por el defensor, el  país  requirente  dio cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 530 de la Ley  600  del  año  2000  formalizando  la  petición  de  extradición  dentro  del  término  de los 60 días siguientes a la fecha de la  captura del solicitado”.     

7.  Estas  consideraciones,  en  mi  modesta  opinión,  no  vienen  al  caso,   porque  el Gobierno americano no agregó  nuevos  cargos a la petición inicial, como se insinúa en la ponencia, sino que  presentó  una  nueva,  con  fundamentos totalmente distintos. Y porque no puede  afirmarse  que  hubo formalización de la petición inicial, cuando es el propio  Gobierno  de  los  Estados  Unidos, a través de su embajada en Colombia, el que  está  diciendo  que renuncia a ella y que en su lugar presenta una nueva.    

8.  Extender  los  efectos  de  una orden de  privación  de  libertad  impartida  para  un caso determinado, a uno totalmente  distinto,  como  lo  hace la Sala mayoritaria, por el sólo hecho de tratarse de  la  misma  persona,  es  equivocado,  porque cada solicitud de extradición debe  tener  su  propio  procedimiento,  y  porque  habiendo  renunciado  el  Gobierno  americano  a la solicitud de extradición que motivó la captura de Miguel  Angel Mejía Múnera,  se  imponía,  por  parte  del Fiscal,  proferir  una nueva, que amparara la nueva petición. Pero, hasta donde se tiene  conocimiento, no lo ha hecho.     

9  En síntesis, considero que la privación  de  la  libertad  no  ha  sido  debidamente formalizada, y que en esto le asiste  razón  a  la defensa. Pero esta informalidad carece de virtualidad para afectar  de  nulidad  el  procedimiento de extradición, por dos razones elementales, que  la  ponencia  no aduce, (i) porque para el adelantamiento de este trámite no es  presupuesto    condición    que    la    persona    solicitada   se   encuentre  detenida7,  y  (ii)  porque  los  aspectos  relacionados  con  la libertad o  detención  de la persona solicitada son ajenos a la Corte. Este es un asunto de  competencia       de       la       Fiscalía.8   

Solicitud de pruebas. .  

1.  Entre las pretensiones probatorias de la  defensa,  se encuentra la petición de incorporar varios documentos orientados a  demostrar    que   Miguel   Angel   Mejía   Múnera  se  halla  postulado  a  la  Ley  de  Justicia y Paz,  petición  que  fue  negada  por la mayoría de la Sala, con el argumento de que  los  elementos  de  prueba  que  se  buscaba  allegar no conducían a establecer  ninguno  de  los  requisitos exigidos por el artículo 520 de la Ley 600 de 2000  para la emisión del concepto.   

2. Personalmente he respaldo la tesis de que  el  concepto  que  corresponde  emitir  a  la  Corte  debe circunscribirse a los  aspectos   relacionados   en   la   norma   citada9,  y  que  las  pruebas que no  guarden  relación con ellos debe ser rechazadas, pero también soy del criterio  que  cuando  la persona solicitada en extradición está postulada al proceso de  Justicia  y Paz por delitos de lesa humanidad, o tiene pendiente investigaciones  penales  por dicho motivo, la Corte debe privilegiar los delitos cometidos en su  territorio  con  el  fin  de  garantizar los derechos de las víctimas, y que la  extradición,  en  estos  casos, no debe concederse.10      

3.  Consecuente  con  esta  forma de pensar,  considero   que   las  pruebas  pedidas  con  el  propósito  de  acreditar  que  Miguel Angel Mejía Múnera  es  postulado a la Ley de Justicia y Paz, en calidad de desmovilizado del Bloque  Vencedores  de  las  Autodefensas  Unidas de Colombia, y que en la actualidad es  sujeto   del   procedimiento   previsto  en  la  Ley  975  de  2005,  resultaban  pertinentes,  por  tener  capacidad de incidir en el sentido del concepto, y por  tanto, que debieron ordenarse.    

JOSE LEONIDAS BUSTOS MARTINEZ  

Magistrado  

    

1 CORTE  SUPREMA        DE        JUSTICIA,        SALA        PENAL,        sentencia  del  29  de enero de 2004 Rad.  15.787.   

         2 CORTE SUPREMA  DE       JUSTICIA,      SALA      DE      CASACION      PENAL,      concepto   del  14  de  julio  de  2004.  Radicación No. 22.212   

3   CORTE    CONSTITUCIONAL,    Sentencia   C-1106 del año 2000.   

4 Fl. 16  cuaderno     de     extradición.      

                     5   CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA,        SALA       DE       CASACION      PENAL,      auto   del  9 de mayo de 2007,   Rad. 27.020.   

                          6     CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,   SALA  DE  CASACION PENAL,   concepto   del  2  de  abril   de   2008,   Rad.  28.643.  Criterio  reiterado  en  el  concepto de extradición del 31 de julio  de 2008, Rad. 28.503.   

7 Cfr.  Extradición  16800,  6  de  septiembre  de  2001.  Extradición  22245,  24  de  noviembre   de   2004.   Extradición  20585,  25  de  octubre  de  2005,  entre  otras.   

8  Artículos 528 de la Ley 600 de 2000 y 509 de la Ley 906 de 2004.   

9  Validez  formal  de  la documentación presentada, demostración de la identidad  del  procesado,  principio  de  la  doble  incriminación  y  equivalencia de la  providencia dictada en el extranjero.   

10 Cfr.  Salvamento de voto, Extradición 29298.     

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